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Pin Pon

Pin Pon es uno de los personajes infantiles más anclados en la memoria colectiva chilena. Creación del actor Jorge Guerra, el niño con cuerpo de algodón que se lava la carita con agua y con jabón fue protagonista del primer programa de la TV local dirigido a preescolares, emitido entre 1965 y 1974 y luego repuesto entre 1991 y 1992. Acompañado por Valentín Trujillo en el piano y con arreglos musicales y composiciones de Vittorio Cintolesi, el muñeco popularizó una serie de melodías como "Método", "Mi lápiz" y la propia "Pin Pon", que se instalaron en el cancionero infantil chileno más allá de la propia carrera actoral de su creador. Jorge Guerra murió en Santiago en 2009, tras haber llevado a su personaje por escenarios de Chile, Ecuador, Cuba y Europa, pero el recuerdo, la figura y las melodias de Pin Pon permanecen en la memoria de generaciones.

Julio Pino

Un nombre propio es la denominación que el actor Matías Oviedo dio a su proyecto musical, que siempre fue un trabajo colectivo, pero que solo lo tuvo a él como integrante permanente en un rasgo que, incluso, los hizo recibir la denominación de "banda solista". Con elementos de pop de rock y sonidos bailables, Julio Pino grabó tres hasta el 2015. Oviedo comenzó con Julio Pino luego de  su paso como bajista y compositor de Bobo, y como parte del proyecto Taulis del compositor Sebastián Wallerstein. El 2016 presentó un disco como solista, poniendo en entredicho la continuidad de la banda.

Los Santos Dumont

Su mezcla de rock sicodélico, espíritu independiente y la decisión de superar el sinfín de baches prácticos con que los ha enfrentado su historia caracteriza a otra de las bandas importantes surgidas en Concepción. De su formación se escindieron destacadas carreras musicales paralelas, de entre las cuales destacan las del cantante Julián Peña, el baterista Iván Molina (Matorral) y el guitarrista Mauricio Melo, todos activos en diversos proyectos paralelos. Su trabajo conjunto, aunque intermitente, continúa sin embargo hasta hoy, en la composición y grabación, y en presentaciones en vivo.

Zinatel

La fusión electrónica con instrumentos étnicos es la base de Zinatel, el grupo que formaron los músicos Luis Galdames y Cristián Márquez luego de alejarse de Illapu en México, donde ese conjunto se había asentado, para volver a Chile y reunirse con el guitarrista Andrés Jeraldo y el tecladista de Papanegro, Carlos Valenzuela. Con el nombre de la calle donde Galdames y Márquez vivían en Ciudad de México, el grupo volcó en su primer disco, … El futuro lo sabrá (2005) la diversidad musical existente entre canciones como "Mi niña golondrina", "Dueño mío" y música para poemas de Gabriela Mistral y Pablo Neruda.

Carlos Pacheco Torres

Guitarrista, compositor y académico, el temuquense Carlos Pacheco Torres fue uno de los primeros alumnos de Carlos Ledermann en la década de los ’80, y por cierto que un músico cercano como guitarra acompañante en los primeros proyectos de este pionero del flamenco. En 1989 Pacheco Torres viajó a España, nacionalidad que adquirió en 1996, donde finalmente edificaría su propia relevancia como intérprete y compositor, y más tarde profesor. Su categoría en este campo le dio un peso específico en la misma Andalucía, y lo convirtió en un experto en flamencología. Durante años el chileno ha ostentado el cargo, nada menos, que de maestro de guitarra flamenca en el Conservatorio Superior de Córdoba, una de las ciudades donde nació esta música. Ha escrito una serie de piezas, que fueron reigstradas en el disco Música para cuarteto de cuerda y cuadro flamenco (2005).

Joe Vasconcellos

Quizás por haber vivido en países tan distintos y distantes como Chile, Japón, Italia y Brasil, Vasconcellos creó un tipo de canción que ha buscado el arraigo en sonidos originarios, especialmente de América Latina, de donde son también sus orígenes sanguíneos. Su fórmula finalmente dio con canciones alegres, festivas y con explícita conciencia social y cultural. Desde su salida del grupo Congreso, en 1983, el músico se desarrolla de modo solista.  Su influencia en toda una generación de músicos, la masividad de sus canciones y su intensa y poderosa actividad en vivo lo convierten en una figura vigente y fundamental de la música de fusión desarollada en Chile.

La Banda del Gnomo

Una puesta en escena innovadora en la música chilena de los años '80 fue la desarrollada por La Banda del Gnomo, un grupo con una mayoría de integrantes de formación académica y que aventuró una cruza de géneros que abarcó desde el hard-rock al rock progresivo. La imposibilidad de darle cauce a una carrera discográfico frustró su trayecto entonces, pero el grupo, desde el 2007, se encuentra actualmente en etapa de rearticulación y edición. Dos discos (una reedición y uno inédito) han sido el testimonio de la última etapa.

Chinoy

Dueño de una particular y andrógina voz y de más de cien canciones, el cantautor Mauricio Castillo –Chinoy por su abuelo carpintero– pasó de tocar en bares de Valparaíso a ser un fenómeno de visitas en la entonces masiva e influyente plataforma MySpace y uno de los nombres más reseñados por la prensa local. Nacido en Placilla, localidad cercana al puerto de San Antonio, comenzó en la música en la banda punk local Don Nadie. Con ellos teloneó en 2005 a los argentinos Loquero en 2005, quienes tras escucharlo lo invitaron a pasar una temporada en La Plata.

Miguelo

Miguelo es uno de los nombres más recordados de la abundante oferta musical de la televisión de los '80. En esa escena, poco diversa en general, el cantante se distinguió por una menor formalidad y el uso de baile y sensualidad en sus presentaciones en vivo. Su gran hit fue "Filo contigo", una canción con una escasa rima, pero donde el uso de una expresión juvenil de moda ("dar filo") la convirtió en un fenómeno pop. El año 1985 Miguelo sonó en radios y estuvo en televisión , y en 1986 llegó al Festival de Viña del Mar. Entrados los años 90, convertido en empresario nocturno,  se alejó de la primera línea de la música, pero nunca del todo, porque aun se mantiene activo. Su nombre musical, en todo caso, es mayormente recordado por su primera época. Es que al margen de juicios estéticos, las canciones de Miguelo son esenciales para describir y comprender la música chilena de la década del '80.