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Javiera Parra

Por intereses y vínculos familiares no fue sorpresivo que Javiera Cereceda Parra se decidiera a una carrera profesional en la música. Partiendo por su abuela, la universal Violeta Parra, su árbol genealógico sostiene ramas artísticas destacadísimas, que incluyen a su padre, el cantautor Ángel Parra; sus tías Isabel y Colombina; sus tíos-abuelos Roberto, Eduardo y Nicanor; y su hermano Ángel. Pese a ello, la cantante ha logrado fortalecer con los años una voz propia, de asumida vocación pop gracias a su trabajo en bandas (la más importante, Javiera y Los Imposibles) y diversas colaboraciones musicales hasta hoy.

Roberto Barahona

Mucho más que un baterista aficionado, Roberto Barahona llegó al jazz chileno como un agente de multiplicación de esta música por más de tres décadas. Primero, sentado a la batería. Luego como estudioso del jazz, después como auditor avezado en el lugar de los hechos (vivió por 40 años en las dos costas norteamericanas), y finalmente como productor de grabaciones y discjockey radial. Como todos los que se interesaron por la batería jazzística desde los años '60, Barahona encontró en Lucho Córdova a su gran mentor dentro del swing. Pero bastó que su compañero de ruta Orlando Avendaño alcanzara su madurez como músico bop para que las miradas del medio y, ciertamente de Barahona, quedaran dirigidas hacia el nuevo hombre tras la batería.

Fernando González Maldonado

Conocido como el Pelao González, Fernando González Maldonado es de tierra de payadores y guitarroneros. Nació y creció en Santa Rita de Pirque, el suelo de patriarcas como Liborio Salgado y Santos Rubio. Fiel a esa tradición, es cantor a lo divino y lo humano y también payador, además de arpista, guitarrista e integrante del cuarteto de payadores Los Mentaos.

Ernesto Holman

La bitácora de viaje del grupo Congreso mantendrá por siempre un espacio reservado a la figura de Ernesto Holman, el bajista eléctrico que introdujo sonoridades modernas y nuevas propuestas no sólo al interior de este conjunto quilpueíno, sino entre una amplia comunidad de músicos de fusión que siguieron sus pasos. Holman abrió las posibilidades expresivas del llamado bajo activo a un grupo de solistas en las décadas de 1980 y 1990, demostrando que su instrumento no necesariamente debía estar relegado a una sección rítmica. Holman ha sido, además, un pionero en la inspiración de la música mapuche y militante de la "resistencia ternaria", una defensa aguerrida de los ritmos de la tierra.

Valija Diplomática

Canciones de Valija Diplomática como “Mi vida vale más” y “Tú lo sabes bien” muestran la cara optimista del pop que se hizo en Chile durante los años '80, y quizás por eso están ancladas en el inconsciente colectivo de sus contemporáneos. La banda ocupó con ellas radios y escenarios, para luego ser arrastrada por la abrupta caída de ese movimiento al final de la década. Perduran sin embargo hasta hoy como melodías coreadas y bailadas. Desde 2002, y alimentados por la innegable nostalgia de su audiencia, la banda articula esporádicas reuniones, sobre todo para presentaciones en vivo, aunque también la grabación de discos de versiones y/o creaciones nuevas.

Arak Pacha

Arak Pacha es uno de los grupos más representativos de la música andina chilena, sobre todo de la cultura aymara. Según esa cosmovisión, el espacio divino donde viven los espíritus se denomina Arak Pacha y esa es la inspiración del conjunto, nacido a comienzos de los años ochenta en Arica. Tras una gira por Perú y Ecuador, el conjunto se trasladó a Santiago, donde se vincularon a los espacios del Canto Nuevo y alcanzaron cierta difusión con el tema "Adelita". Con algunos períodos de receso, que ha conllevado una rotativa de integrantes, el grupo está activo y ya completa una discografía de varios títulos.

Hernán 'Nano' Bahamondes

Nacido en el Cerro Barón y formado en el trajín de la bohemia porteña de los años '40, Hernán Bahamondes ha sido considerado, junto con Rafael Berríos, un padre del acordeón folclórico al dotar de protagonismo al instrumento en la cueca. A Santiago llegó a sus 18 años y con mayor presencia desde la década de los '60 fue marcando una múltiple participación en lotes y elencos. Su nombre y su sonido se escucharon en agrupaciones diversas, como Los Labradores, Los Granjeros, Los Puntillanos, Los Caporales y una versión de los años '70 de Fiesta Linda, además de tocar, grabar y acompañar a cantores como Héctor Pavez, Hilda Parra, Tumbaíto o el Dúo Mesías-Lizama. Habitante de la comuna santiaguina de Lo Espejo, desde 2012 un Festival de Acordeón llevó su nombre en la zona sur de la capital.

Carmen Luisa Letelier

Hija del compositor Alfonso Letelier y hermana del también compositor Miguel Letelier, la cantante Carmen Luisa Letelier ha hecho su recorrido en el ámbito de la interpretación, la enseñanza y la gestión. Su larga trayectoria contempla repertorio orquestal, de cámara y ópera, así como trabajos con el Conjunto de Música Antigua UC y el Ensemble Bartók. En 2010 se transformó en la tercera mujer que recibió el Premio Nacional de Artes Musicales, luego de Margot Loyola (1994) y Elvira Savi (1998).

Sol y Medianoche

Sol y Medianoche fue uno de los primeros grupos en Chile dispuesto a recuperar el legado de canto popular de Violeta Parra y presentarlo en clave rockera y eléctrica. Combinaron ese trabajo con composiciones propias, y es posible ubicar su música en una continuidad con lo que una década antes que ellos hicieron Los Jaivas, Blops y Congreso. Desde 1982, la banda reunió a músicos antes experimentados junto a En Busca del Tiempo Perdido, Sol de Medianoche y Tumulto, afines al rock progresivo, el rock duro y el canto de raíz latinoamericana.

Rebeca Diva

El canto lírico y el repertorio popular son las dos vías que ha seguido en su carrera la chillaneja Rebeca Diva, intérprete nacida en la provincia del Ñuble. Profesora y cantante, con registro de soprano, ha combinado sus vocaciones de educadora y comunicadora con la música, en presentaciones en vivo y en discos. En Somos (1992) canta a dúo junto al legendario Arturo Gatica, a quien la cantante se unió en matrimonio y que hizo con ella la última grabación de su carrera. Su repertorio en vivo y en disco ha alternado la obra de autores chilenos, composiciones originales por encargo y boleros latinoamericanos tradicionales.

Quique Cruz

Dos vidas cohabitan en la historia de este músico. Quique Cruz vive desde 1980 en Estados Unidos, donde ha realizado un trabajo a partir de las raíces latinoamericanas cercano a la llamada world music o "música del mundo" y donde integra el conjunto internacional de fusión Quijeremá. Pero antes de ser Quique Cruz él es Claudio Durán, nacido en Chile, un país donde se inició en la música pero donde también fue detenido y secuestrado bajo dictadura en 1975 en campos de prisioneros como Villa Grimaldi, una marca que del mismo modo está presente en su trabajo.

Marcelo Córdova

Detrás de un bajista tan popular como Christian Gálvez, y debido a una presencia en el circuito musical de Valparaíso, Marcelo Córdova tuvo poca visibilidad como solista en este instrumento, desde su aparición a mediados de los '90. Córdova fue tan diestro e hiperactivo como el propio Gálvez, aunque también pudo desdoblarse desde la electricidad del bajo hacia la acústica del contrabajo, modalidad que le permitió combinar pasos por la fusión como solista y por el jazz contemporáneo, principalmente como sideman.

Jorge Abril

El pianista más popular de la era de las orquestas hasta la televisión junto a Valentín Trujillo es Jorge Abril. Recordado por su capacidad para acompañar sin ensayo previo y por un oído privilegiado, en 1970 Jorge Abril fue iniciador de uno de los grupos esenciales de la cumbia chilena, Giolito y su Combo, con el percusionista Arturo Giolito. Trabajó, además, con dos de los más importantes directores de orquesta chilenos, Valentín Trujillo y Horacio Saavedra.

La Desooorden

Durante los años '90, y cruzando hacia la siguiente década, La Desooorden fue una activa banda dentro del reducido circuito de rock independiente en Valdivia. Una constante agenda en vivo y una propositiva discografía distinguió el trabajo de este grupo durante sus dieciocho años de trabajo, en los cuales su música combinó rock de tendencia progresiva con citas a la raíz folclórica latinoamericana. Algunas de sus canciones aluden a debates medioambientales de su zona.

Los Hermanos Arriagada

Para la historia del bolero chileno, Los Hermanos Arriagada son quienes popularizaron en ese ritmo la gran canción del compositor Armando González Malbrán, "Vanidad", originalmente escrita como un foxtrot lento (o slowfox). Pero en el recuerdo de los seguidores de la canción romántica se cuentan como imprescindibles también sus versiones para “Poema”, “Sigamos pecando” y la traducción de “Nathalie”, la famosa canción del francés Gilbert Becaud. Un canto de tres voces al unísono apoyado en sobrios pero imaginativos arreglos orquestales fue parte de la marca de un conjunto que probablemente consiguió más difusión fuera de Chile que en su propio país, y que encontró un modo diferente de presentar lo que en los años sesenta era casi un subgénero: el de los boleros a trío.

Vejara

Folk, trova y rock es el triple santo y seña válido para la carrera que este grupo desarrolló por más de una década entre el rock chileno. «Folklor sin poncho, trova sin aburrirse y rock sin gringuerias», precisan ellos en su promoción, y FTR es la sigla con la que han editado parte de sus discos. El grupo mantuvo una misma formación durante su historia, y su discografía consiguió exponer dos dimensiones paralelass, entre la acústica y la eléctrica. Elementos andinos, africanos, afroperuanos y mapuches se funden en el sonido de la banda, sin equivalentes entre los grupos de su tiempo.

Joakín Bello

El universo de la música vinculada a la meditación, así como los géneros de la electroacústica y la new-age, tienen en Chile a Joakín Bello como un nombre ineludible. Su alta prolificidad en grabaciones y composiciones es una de las características de su trayectoria, que lo ha ocupado simultáneamente como compositor, poeta, escritor, investigador en terreno, profesor, intérprete de violín (también tiple, viola, piano y otros) y luthier (es su invento el bellectra, derivación del violín eléctrico). Su extensa obra incluye canciones, ballets, musicalización de poesía y otros diversos formatos instrumentales. Su disco Detrás del arcoíris (1987) fue un hito de divulgación internacional, por su fusión de música con sonidos de aves, mamíferos, agua y viento. Bello es un músico de citas internacionales frecuentes, que se ha presentado en el Teatro Colón de Buenos Aires, el Universal Amphitheatre de Los Angeles, el Teatro Nacional Heitor Villa-Lobos, de Brasilia y festivales de los cinco continentes.

Amparito Jiménez

Amparito Jiménez  es una cantante colombiana arribada en los años '60 a Chile, y desde entonces fue una pieza fundamental en la historia de la cumbia en el país, donde ganó el apodo de "Reina de la cumbia" y ha sido reconocida por ser la primera en popularizar ese ritmo en su vertiente folclórica colombiana. Entre sus mayores éxitos en el país se cuenta "La pollera colorá", de autoría de los colombianos Wilson Choperena y Juan Madera Castro. Amparito además colaboró con músicos locales y los nutrió de repertorio, hasta que, avanzados los '70, paulatinamente se retiró de la vida profesional de la música. Desde hace varios años reside en La Serena, donde ha vinculado su quehacer artístico a su vocación religiosa y ha participado ocasionalmente en grabaciones con músicos jóvenes.