Hip-hop
Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los '80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los '80, la nueva escuela de mediados de los '90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.
Lechero Mon es un rapero de lenguaje directo y un gran sentido del humor, que - como dice en “Mostros enfermos”- combina vivencias, “con un poco de vino tinto”. Las venturas y desventuras de sus veladas nocturnas, las historias románticas y su propia vida nutren sus alegres letras, cuyas bases –compuestas también por él- son siempre rítmicas y bailables. Rodrigo Ávalos se inició en el rap a fines de los años '90, pero sus canciones se han difundido sobre todo a través de Internet en la segunda década de los 2000. Temas como “Los oficios de la pobla” o “La pana del volao” son algunos de los mayores hits de este rapero, de la zona norte de Santiago, que junto al humor, también desliza severas críticas sociales.
Barry, Walala, Ramón, Benzo y Nea, preadolescentes de una villa llamada Jardines del Nuevo Amanecer e integrantes de una banda hip-hop, son los protagonistas de "Pulentos", serie animada en 3D que Canal 13 presentó en 2005 y cuya buena recepción mereció una serie de extensiones asociadas. Había ahí, entre otras cosas, una notable banda sonora, a cargo de relevantes músicos nacionales, como Ana Tijoux. Dos temporadas, una película, dos discos y una serie de conciertos son el testimonio de la historia del virtual quinteto.
Más un colectivo de jóvenes raperos y una organización territorial que un elenco establecido de músicos, la popular y populosa comuna capitalina de Renca ha sido el espacio desde donde se proyecta la acción y la creación de Renca Mundo. Iniciado en el Centro Cultural Nuestra Gente y formado por jóvenes MCs involucrados con el hip-hop, el reggae y el dancehall, también ha sido una instancia de gestión cultural en las poblaciones, de educación en colegios y de creación artística en torno a la cultura hip-hop, del grafiti, el breakdance, las artes circenses, el canto y la poesía urbana. Producto de esa experiencia, en 2010 Renca Mundo llegó a organizar un encuentro que fue presentado como "La cuna del rap santiaguino", lo que derivó en un álbum con la participación de 28 maestros de ceremonia renquinos, titulado Renca Mundo. Más adelante apareció el disco Tabú (2017), que incluía a una iniciada Gloria Allel.
Aunque su historia suele quedar fuera del radar de los medios, Los Marginales está entre los nombres fundacionales del rap chileno, y su actividad, desarrollada en Santiago desde fines de los años 80, precedió al momento en que el género llegó a radios y grabaciones profesionales. Fue una apuesta hip-hop que avanzó entre escenarios callejeros, grabaciones caseras, difusión boca-a-boca y resistencia política dura, con una dictadura aún en ejercicio. De todos modos, consiguieron no sólo ser una inspiración importante para muchos raperos de futuro prestigio nacional, sino también firmar el primer contrato discográfico de una banda hip-hop chilena con un sello multinacional. Su único cassette, Marginal, se publicó en 1992.
Aunque en 2024 lanzó Tarde o temprano, su primer disco, Macarena Campos era entonces una figura conocida en el medio y estaba lejos de ser una debutante en la música. Desde 2006 que ocupaba un lugar en la industria nacional como corista y colaboradora de artistas como Bronko Yotte, Gepe, Ceaese y Ana Tijoux, siendo una de las representantes locales del pop independiente fusionado con géneros como el R&B y el soul. Con el nombre musical de Masquemusica se instaló así en esa escena ya de manera definitiva en la década de 2020.
Mal de Chagas hace una mezcla de estilos perteneciente de lleno a los años '90, en el cruce entre el rap y el metal aderezada con un toque de funk e incluso con percusión latina. La música de este grupo santiaguino se encuentra justo en la mitad entre el mundo del funk y el del rock pesado, sin sentirse del todo cómoda en ninguno. Editaron dos discos, hasta que avanzada la segunda década de los 2000 la banda cesó sus presentaciones en vivo.
Fue a través de De Kiruza que Pedro Foncea dio a conocer masivamente un interés por el canto anclado a la raíz afrocaribeña y la canción social, el cual lo ha distinguido como creador e intérprete. Fundó esa banda en 1987 junto al cantautor Mario Rojas, y permaneció como su vocalista y principal rostro hasta 1999. Su trabajo solista incluye temas para televisión (destaca su grabación para "Amándote", para la teleserie homónima), grabaciones propias para discos colectivos, y la colaboración como invitado a una serie de trabajos de bandas, como Tiro de Gracia y Gondwana. Además, en 1991 su dúo junto a Javiera Parra para el tema "Tira la primera piedra" se quedó con el triunfo en la competencia internacional del Festival de Viña. Su cotización es comprensible: Foncea es no sólo uno de los mejores vocalistas masculinos del último par de décadas en el país, sino también un gestor de iniciativas independientes que se ha mantenido cerca del desarrollo de exitosos proyectos funk y hip-hop.
Calambre es en principio un eslabón escondido en la crónica del hip-hop de los años '90 en Chile, tan importante como el de Tiro de Gracia a escala independiente. Una vez desencadenado el éxito masivo del rap chileno, en 1998 este trío marcó el primer hito de popularidad del movimiento a nivel subterráneo, se vinculó con los inicios del pionero sello dedicado al hip-hop en Chile y se ha mantenido vigente en el nuevo siglo como uno de los grupos con mayor oficio en el circuito.
Antes de alcanzar la mayoría de edad Catalina Herrera ya contaba con un abundante set de canciones autorales en el campo de la música urbana. Con su alias de Bby Sowl (Baby Soul) consolidó un trabajo que había iniciado apenas como una niña en las canchas barriales, vinculándose con ambientes raperos y el freestyle. Pero su música se proyectó más allá de esa sola cultura callejera, considerando elementos del trap y el reguetón, aunque también de músicas radiales, como el R&B y el pop dance, junto con una apropiación de la raíz flamenca, como en su canción "Gitana".
Desde su temprana adolescencia, Diego Quilodrán enfocó su interés por el lenguaje y la poesía en el freestyle; de ahí, su nombre artístico. Como Metalingüística, el joven nacido en San Pedro de la Paz (Región del Biobío) ha ganado reconocimiento por lo creativas y filudas que son sus improvisaciones, las que, siguiendo la senda abierta por DrefQuila, lo hicieron saltar de las batallas callejeras a firmar contrato con un gran sello multinacional. Su estilo es ingenioso y dinámico, y en él utiliza con sagacidad figuras retóricas como la paronomasia, la dilogía y el calambur.
En la segunda mitad de los años noventa, la céntrica población de San Eugenio cobijó a una escena subterránea de hip-hop que, alentada por el éxito mediático de grupos como La Pozze Latina y Makiza, apuntó a emigrar desde los circuitos marginales para transformarse en referentes masivos. Nombres como Léxico y JF2 quedaron tempranamente en el camino, pero el trío MDM sí supo abrazar el éxito comercial e imprimirle a su propuesta un sello distintivo, que llegó a radios con temas como "Baby silicona" y "Todo te di". Acuñaron el concepto «Gremlyn-style» para definir su música: rimas que sin dejar la contingencia y crítica social tuvieron al humor como uno de sus principales ingredientes. A lo largo de doce años y dos discos, MDM aportó varios nuevos rasgos al hip-hop chileno.
Bajo diversos seudónimos, y también con su nombre propio, el activo Vicente Sanfuentes ha asumido producciones para discos ajenos, asociaciones con otros músicos o la preparación de discos solistas. Su trabajo con máquinas se cruza con el hip-hop, el rock, folk, pop o incluso el reguetón, fomentando lo que él ha llamado una esencial «infidelidad con los géneros».También parte de los dúos Hermanos Brothers y Surtek Collective, Sanfuentes es el mismo sujeto detrás de nombres como Original Hamster, DJ Discjockey o Trendsetter and The Followers. Su trabajo ha mantenido un permanente intercambio con el extranjero.
Su trabajo junto a bandas de renombre viene destacando a Seo2 desde los años noventa, pero el ex integrante de Makiza y Némesis ha persistido también en un camino solista de publicaciones y actividades constantes. Cristián Bórquez nació en Chile pero no tardó en mudarse a sucesivas residencias europeas, forzadas por el exilio impuesto a su familia por la dictadura en Chile. Fue en Ginebra (Suiza) que afianzó su gusto adolescente por el hip-hop, reforzado con los años también por su cercanía al soul y R&B en general. Ya con la democracia recuperada en nuestro país, su biografía registra períodos de residencia en Chiloé (Castro Familia Crew fue, de hecho, el nombre de su primer grupo) y en Santiago. En general, la trayectoria de Seo2 muestra una permanente disposición suya a la colaboración, ya sea en encargos para grabaciones en estudio (Bitman y Roban, Bronko Yotte, Javiera & Los Imposibles, entre varios) como en proyectos autorales que lo han aliado a otros productores, MCs, freestylers y músicos.
Forjado en los circuitos hip-hop del norte de Santiago durante la década del 2000, Jorge Andy Ferrer Milanao es Portavoz, uno de los principales nombres de su generación. Sus rimas hablan de amor, de historias de vida o de política, y han penetrado en públicos que exceden los espacios del rap. "El otro Chile”, “Desde” o “Solo para ti”, acumularon millones de visitas en plataformas de streaming, se escucharon en fiestas, en actos políticos y en tomas estudiantiles. Sus escenarios han sido sindicatos de regiones, festivales de hip-hop, Lollapalooza y países de Europa y América. Ante todo, Portavoz se ha definido como parte de la comunidad rapera chilena y además de integrar el grupo Salvaje Decibel, ha colaborado o ha invitado a sus canciones a varios nombres del rap chileno.
Parte del mecanismo musical de FDA, agrupación que fue clave en la consolidación del hip-hop chileno en el siglo XXI, DJ Dacel ha sido un protagonista desde su posición de beatmaker, DJ y productor, con trabajos múltiples para raperos, discos y sellos discográficos, aunque en paralelo también elaboró su propia música solista. Daniel Celso Huerta tomó la identidad musical de DJ Dacel a partir del acrónimo de sus nombres, y con esa marca fue referente en la escena hiphopera moderna. Una de sus mayores contribuciones fue la creación de Beatminds, instancia que posibilitó el encuentro y la visibilidad de muchos productores o beatmakers de la escena local y que alcanzó una importante proyección. Se recuerda la producción de primeros mixtapes de hip-hop, junto con sesiones a cuatro tornamesas con DJ Spacio. Entre sus cruces y colaboraciones DJ Dacel trabajó con gente como Panthy, Pera Prezz, Felamusic, Ceaese y Kinética, sobre todo en su disco de triple volumen Hyadum (2021), además del EP colaborativo 97 (2026), con Ana Tijoux.
Su voz en la canción "Mi tío Snoop", del rapero mexicano Alemán y con la participación del mismísimo Snoop Dog, definió en 2020 la presencia de la quilpueína Gabriela Meriño en la música urbana con el nombre de Bela. Auditora de hip-hop, en especial la ola del rap de la costa oeste estadounidense, instaló un relato desde el R&B, el hip-hop y el trap, que desembocó en una serie de canciones preliminares, como "Facetime", aquella que la puso en órbita. Su primer disco, un trabajo pospandémico, es 00 (2023).
El año 2003 Los Tetas grabaron un dúo con Germaín De la Fuente y ese encuentro fue la base del proyecto The Black Angels. El cantante Camilo Castaldi, se acercó a partir de entonces a la música de Los Ángeles Negros, redescubriendo su potencial funk, y así comenzó a fraguar, en sus palabras, “la idea de merodear los coros de Los Ángeles Negros con mis propias historias”. Junto al guitarrista de jazz Nicolás Vera, su compañero en Criminal Jazz, y la aprobación del autor Orlando Salinas, el 2015 obtuvieron un Fondo de Cultura para hacer el disco Canción negra. Allí plasmaron diez canciones de Los Ángeles Negros con una base instrumental dirigida por Vera, que convocó varios invitados, como Paz Court, Panty (de La Habitación del Pánico) , y músicos de Los Tetas como Rulo y Cee-Funk. El rapeo de Castaldi, con sus propias letras, dio el sello final al disco, que fue lanzado a fines de 2016.
Productor, experimentador, autor y rimador, César Matycez es Matycez, músico que se instala en Valparaíso en los años '10 y comienza a desarrollar su trabajo solista en el rap. Junto al productor Jorge Peña fundan en el puerto el sello discográfico Tómate, con el que Matycez despachará la primera serie de álbumes desde Recóndito latido (2011), un trabajo enfocado principalmente en la rítmica del texto y sus contenidos. En 2013, a través del disco Abril experimenta con tecnologías, y por medio de máquinas y dispositivos elabora paisajes sonoros. Ese año, Matycez viajó a Europa para presentarse en ciudades como Barcelona y París, pero además su paso a India será determinante en la expansión de una música mestiza. Junto al músico quilpueíno de reggae Lion Nativo publica luego el disco A recuperar (2014), el precedente para lo que sería un combativo proyecto de rap del sello con ambos MCs junto a Maniobra en la disposición de beats. El disco Omkara (2016) sería el resultado de esa experiencia en India, donde Matycez presenta una serie de instrumentales de inspiración india, ritmos de hip-hop y música electrónica.
Más que un músico, Guerrillerokulto se define a sí mismo como «un activista del hip-hop», y es activo como tal tanto en la creación como en la promoción educativa del género y la gestión en torno a sus cultores. Su compromiso con el rap chileno es de larga data (incluso tocó un tiempo en Los Panteras Negras): fue parte del colectivo Enigma Oculto, a fines de los años 90: y en 2000 inició un camino en solitario con su nombre artístico (por encima del civil, Rodrigo Cavieres). Parte de colectivos políticos como La Coalixión y Hiphoplogía, gestor de talleres y más adelante de encuentros masivos (como el célebre Planeta Rock), en 2004 debutó con su primer disco solista, Versos en resistencia. Desde entonces ha estampado varias canciones en la historia del hip hop como “Impío” (dirigido a Carabineros), “Motín en la sala” (un reclamo escolar años antes de los movimientos estudiantiles), “Luchín” (una reinvención del clásico de Víctor Jara) o “MC” (donde hace un homenaje a sus colegas raperos), además de álbumes de concepto claro y nunca banal.
Tiro de Gracia fue el primer grupo que emigró desde la escena marginal del hip-hop chileno para transformarse en un referente masivo, capaz de llamar la atención incluso de un público habituado al pop. Éxitos suyos como "El juego verdadero", "Melaza" y "Viaje sin rumbo" le mostraron a la audiencia una adherente propuesta de rap en castellano de impecable producción; y a la industria, un nuevo segmento comercial que explotar, dando pie a la contratación a gran escala de bandas como Makiza, Rezonancia y Frecuencia Rebelde; ninguna de las cuales llegó a equiparar su fenómeno. Su álbum Ser hümano!! (1997) es una de las indiscutidas cumbres en la historia local del género, además de una publicación elocuente de las más interesantes tendencias de cambio durante los años '90 en Chile.