Punk

Tres acordes de guitarra eléctrica y un disgusto pueden ser suficientes para sostener una canción punk, género obtenido del rock que desdeña la técnica instrumental y la metáfora poética en favor de un mensaje directo y una entrega que enarbola la precariedad de sus intérpretes como prueba de honestidad. El punk surgió a mediados de los años '70 en Estados Unidos como derivación del llamado garage-rock, y se masificó más tarde en Inglaterra a través del trabajo de bandas emblemáticas, como Sex Pistols y The Clash. Ampliado con los años a un concepto de actitud antisistémica y antisolemnidad artística, el punk sigue sosteniendo una cultura musical vigente, tanto en su estado puro y en derivados del tipo del hardcore, el oi! y el anarcopunk, como en la combinación con parientes cercanos, entre ellos el ska, el reggae o el power-pop.

Índice de Desempleo

Pese a su sonido crudo, usualmente asociado a la generación del primer punk chileno, había en Índice de Desempleo un cuidado armónico y un compromiso pensante hacia la turbulencia sociopolítica durante la cual le tocó trabajar. Con un rock denso, garage, la banda —que en su formación más estable mantiene a bordo al primer guitarrista de Panico— rozó por momentos lo más oscuro de la new-wave desplegada en el país en la segunda mitad de los años ochenta. Sin registros profesionales por décadas, el grupo ha tenido post 2010 rearticulaciones distanciadas en el tiempo para mostrar discos y nuevos recitales.

Parkinson

Es probable que Parkinson haya sido el grupo preciso en el momento incorrecto. De haberse formado en otro período, su rock enérgico e imaginativo podría haberse impuesto entre un público extenso, pero la banda tuvo la desventura de trabajar durante una etapa especialmente árida para la difusión de música chilena. Recién se desinflaba el llamado boom del pop local que pocos años antes había convertido en estrellas por igual a Los Prisioneros y a Cinema. Los sellos contaban las pérdidas que les había generado entusiasmarse de más, y las radios retrocedían luego de haber convertido en éxito hasta a las más dudosas grabaciones. Entre tanto recelo, no deja de ser un mérito que Parkinson haya logrado imponer dos canciones recordadas por siempre: "Papel floreado" y "El vino"; éste último, un título del que se hicieron fanáticos hasta Nicanor Parra y Don Francisco. El conjunto ha tenido amagos de reunión desde su separación de 1995, pero nada lo suficientemente firme como para pensar en nuevos discos.

Mierdaster

"Frente a la tendencia" es la cláusula que Mierdaster levanta como lienzo para conmover a sus seguidores, a lo largo de una carrera extensa, accidentada pero insistente. La escena punk subterránea de fines de los noventa fue su origen, y desde ahí el grupo se ha hecho conocido por la honestidad de discurso. Sus letras son críticas y a veces crudas, pero aún así se mantienen lejos del nihilismo que se podría esperar de una banda maltratada por las circunstancias del menoscabado medio discográfico.

Peor es Nada

Pop y punk melódico han nutrido el trabajo y discografía de Peor Es Nada (PEN), un conjunto de vocación masiva y radial que ha conseguido durante su trayectoria ubicar algunos temas (como "Detén el tiempo" y "Mañana") desde Chile a Colombia y México. Anclado en letras sentimentales y empáticas, el sitio Pousta los calificó una vez como «banda ícono de los skater-adolescentes-enamorados». Además de emprender junto a SIA dos giras por el país, el grupo fue invitado a abrir dos importantes conciertos de punk estadounidense en Chile: MxPx (noviembre 2004) y Kris Roe (abril 2008). Apoyados por los mexicanos Panda, Peor es Nada tuvo actuaciones reiteradas en circuitos independientes de México, donde incluso llegaron a radicarse por un tiempo.

Fiskales Ad-Hok

Uno de las pocas bandas chilenas que desde los márgenes de la industria ha tendido puentes entre décadas ha sido Fiskales Ad-Hok. Muchos nombres asociados al punk surgidos en medio del interesante momento creativo que motivó la resistencia a la dictadura fueron quedando en el camino o se vieron agotados una vez que Chile entró en la transición democrática. Pero Fiskales Ad-Hok ha ido encontrando con los años nuevos blancos de denuncia, ampliando su grito hasta asegurarse de que a nadie le sea fácil evadirlo. Su discografía, su trayectoria, y sus decisiones de autogestión la convierten en un grupo de referencia para el punk, la canción de denuncia y el rock independiente en nuestro país. Late en sus discos un mismo pulso de arrojo y disconformidad, capaz de convertir sus canciones en dardos veloces contra autoridades, promesas vacías y, a veces, hasta contra ellos mismos. Su sistema de trabajo autogestionado ha resultado de gran influencia para varias bandas formadas a la luz de su ejemplo, y demuestra que incluso un grupo de punks chilenos está capacitado para manejar su propia empresa (el sello C.F.A.), organizar giras a Europa, y agitar los escenarios locales sin más ayuda que la de sus fans. «Antifascistas, antisexistas y a favor de la autogestión», según propia definición, Fiskales Ad-Hok es, además, un grupo de características únicas en la historia de nuestro rock, con vaivenes en su historia y formaciones pero un trabajo activo por más de cuatro décadas. En febrero de 2025, la banda anunció una pausa que se hizo efectiva de inmediato.

Díacatorce

Tenían edad suficiente para estar todavía en el colegio cuando formaron Díacatorce, y al mismo tiempo que otras bandas adelantadas en evolucionar desde un pasado punk como Griz (1998) y Familia Miranda (1999), ya en 2000 este grupo estaba lanzando su primer y único disco. Iniciado con una formación de hombres y mujeres, Día Catorce fue siempre impulsado por Susana Cortés y Carolina García en voces, bajo y batería junto a diversos guitarristas, y pasaron por alto la regla de tocar al pulso acelerado del hardcore-punk para sumar otros ritmos y velocidades, cantando acerca de familias disfuncionales o sobre la lavadora como un electrodoméstico para centrifugarte los sesos. La última guitarrista de Díacatorce fue Alejandra Elgueta, y con ella el grupo dio origen en 2003 a un nuevo trío, Las Jonathan.

Orate

"Estruendoso, lento y pesado la mayor parte del tiempo, con algunos giros punk y hard rock". Es la definición que la propia banda hace de su sonido en el sitio MySpace, ajustada con precisión a la realidad. Lentos y pesados son muchos pasajes de las canciones de Orate, pero sobre todo estruendosos. Las presentaciones en vivo son prueba de ello.

Niña Con Frenillos

Un tipo de punk acelerado y adolescente —«pijama party style», en palabras de sus integrantes, que así titularon su único álbum conjunto— trabajó el cuarteto femenino Niña Con Frenillos durante cuatro años. Su música se desarrolló como un juego entre amigas, largado entre precariedades técnicas y escasas lecciones musicales, pero creció hasta mantener una agenda en vivo regular en Santiago y legar un álbum. Destacaba en ellas su actitud, carisma y complicidad. Para sus integrantes, hacer canciones y mostrarlas nunca dejó de ser un goce. Winnie, su vocalista, intentó más tarde una carrera solista, y publicó el disco The plot thikens.

Cajitas Rectangulares

El sonido crudo y esencial de una juventud porteña temperamental, sónica y electrificada marca el rumbo de la música de Cajitas Rectangulares. Con estos atributos y junto a otras bandas porteñas como Fatiga de Material, Lisérgico y Kafarenass, dieron curso entonces al sello Acople, que en Valparaíso dio una mirada de la creatividad de la música desde la década de 2000. Durante diez años de acción, dejó como testimonio de su paso por la música porteña el disco Fiesta de mentira (2015).

The Suicide Bitches

Animado por la instantaneidad y alcance de internet, este grupo publicó en 2008 su primer trabajo en forma gratuita, bajo licencia Creative Commons. El EP, titulado Johnny Yen, consiste en quince megas de punk rock simple y efectivo, grabados en el estudio de Pablo Giadach (guitarrista de Casino y The Ganjas), y recoge las influencias primordiales que ellos mismos citan: The Stooges, Nirvana, The White Stripes y Sex Pistols, entre otros.

Voodoo Zombie

El psychobilly, el horror y los zombies conforman la tríada que delimita la propuesta musical y estética que entrega este cuarteto santiaguino. Se formaron el año 2006 y tempranamente situaron como nombre principal del "psychobilly" en Chile, mezcla de rockabilly y punk, además de presentarse en escenarios de Perú, Brasil, México y Estados Unidos, en el marco de tocatas de fanáticos del género y festivales relacionados. A lo largo de su discografía han experimentado algunos cambios, pero no han dejado de ser una banda activa, con seguidores dentro y fuera de Chile. Se definen a sí mismos como " referentes indiscutidos del horror punk latinoamericano".

Asunto

Nombre importante para el hardcore chileno de los años noventa, gracias a su continuidad histórica e ideológica, de visos e ideario que los acercaron al metalcore y el vegan straight edge, Asunto es también una banda admirada e influyente en su circuito. Además de la persistente autogestión en Santiago, la banda ha podido, en sus más de dos década de historia, mostrar su trabajo a través de compilados extranjeros, realizando también presentaciones en Europa, México, Argentina, Perú, Colombia y Brasil.

Venus

Era el sueño adolescente de Rosemarie Vargas tener un grupo rock y llegar a un sello discográfico, y en ese impulso juvenil reside el origen de Venus, probablemente la primera banda chilena de rock conformada sólo por mujeres. Algunos sencillos radiales y varios cambios de estilo y de integrantes marcaron sus siete años de historia, que  en los años 2000 tuvieron una fugaz resurrección.

Panico

Dos continentes y varias mutaciones atestiguaron la música enérgica y colorida de Panico (así, sin la debida tilde), la única banda chilena rock de contables avances en Europa. Su historia en Santiago y París supuso desarrollos distintos, aunque unidos en un mismo concepto de música inquieta y mirada global. El grupo iluminó el solemne escenario chileno de los años noventa, y avanzó más tarde en una discografía capaz de combinar la matriz rockera de avanzada con ritmos tradicionales latinoamericanos, como la cumbia y el bolero. Si es por sintetizar, fueron dos sus fuentes principales: el punk, que les enseñó los beneficios del «hazlo por ti mismo»; y la psicodelia, que les recordó que la música debe ser también una experiencia delirante y visual. Su trabajo puede ser considerado como una guía pionera para el rock independiente más tarde asentado en el país.

Tío Lucho

Sorprendió Tío Lucho cuando, en 2004, comenzó a actuar en Santiago después de unos subterráneos inicios desde 1999. Hasta la aparición de su disco debut no hubo reseña que dejara pasar la conformación instrumental de la banda: guitarra, batería, voz, saxo y teclado. Esa alineación le ha dado al grupo una sonoridad particular, plasmada en canciones inspiradas en el punk, el rock and roll de vieja escuela, el twist y el surf. Letras que hablan de ciudad y sublevación y una visualidad deudora de grupos como The Clash y Los Prisioneros más precoces completan el cuadro de una banda que ha encontrado en los escenarios su hábitat favorito.

Ocho Bolas

Desde su formación, a fines de los años ochenta, Ocho Bolas ha sido emblema de la escena punk de Valparaíso, con un trabajo intermitente pero de fiera identificación con su entorno. Su discografía muestra temas furiosos, agitados y críticos, pero siempre apegados al lugar en el que nacen. Tal como cantan en “Voy pa’l Barón”: “Así es el mundo del rocanrol/ Hay poca plata pero mucha diversión/ No tomo el metro pero voy en ascensor”.

Las Olas

Un alta dosis de electricidad, una voz que alcanza tonos particularmente agudos y vibrantes presentaciones en vivo son señas para identificar a Las Olas, una de las bandas que surgieron a mediados de la década de 2010 en Santiago para protagonizar un animado circuito de música independiente.

No Ciudadanos

No Ciudadanos exploró caminos de piedra antes de llegar a la carretera de las publicaciones de mercado. Al inicio, las producciones de esta banda punk circularon en formato de cassette entre públicos y bandas cercanas, antes de ganar un espacio entre los grupos de punk con melodía que tomaron más cuerpo del 2000 en adelante. Aunque trabajaron un rock de guía melódica —de hecho, uno de sus discos, Contenidos explícitos (2006), tuvo a un integrante de Glup! como productor—, ganaron prestigio en el ámbito hardcore.

Los Miserables

A través de diversas formaciones, ediciones discográficas y niveles de difusión, Los Miserables han mantenido al menos una valiosa seña de identidad que permite reconocerlos de inmediato en el panorama rockero local: su concepto del punk está más vinculado a la esencia de la canción-protesta que a aspectos formales de indumentaria o reglas de sonido. Los Miserables son por ello una banda que asocia su nombre a valores profundos del activismo, como la reflexión social, la crítica al poder y la energía propia de la juventud. Más allá de puntuales hits de gran difusión, su circuito natural de difusión está al margen de los grandes medios, y su canto representa mucho mejor a los suburbios de las grandes ciudades chilenas que al centro de toma de decisiones y de bienestar.

Tronic

Como «el grupo punk que revoluciona a los adolescentes» fue descrito una vez Tronic por un diario chileno, a propósito de un agitado concierto de la banda que tuvo lugar en un muy rígido colegio privado. La apreciación puede no ser precisa, pero indica cuánta relevancia ha tenido entre el público joven la música simple, urgente e insolente de este trío fundado con ex integrantes de las bandas pop Gufi y Glup!, y que durante más de dos décadas lleva sosteniendo su difusión sobre conciertos frecuentes y alta rotación en radios juveniles. Con vaivenes en su formación y difusión, y un traslado a México el año 2010, Tronic es una de las bandas más representativas en la década de 2000. Con el tiempo, se ha ido dando un fenómeno que titula su álbum 2025: Traspaso generacional.
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