Música urbana
La denominación de música urbana se acuñó en los años '70 y '80 en Estados Unidos para referirse a las músicas nacidas en las calles de las grandes ciudades, particularmente el hip-hop. En el siglo XXI el concepto creció con la penetración de ritmos latinos y otras fórmulas musicales en esos mismos contextos. El reguetón, originario de Centroamérica, y el trap, vertiente del rap nacida en Atlanta y vinculada al narcotráfico, se extendieron por Estados Unidos y el mundo en una avasalladora moda mundial, y en algunos países —como Chile— también fue etiquetada entonces como música urbana. Los músicos, los medios de comunicación y la industria han utilizado el concepto cotidianamente, aunque su definición es discutida y aún no es del todo precisa.
Poeta, cantante, productora y freestyler, la calerana Ambar Luna Leiva Cárdenas es una de las figuras del hip-hop chileno en la época de la pospandemia, aunque ella se formó como niña y adolescente en batallas de rima improvisada durante la década de 2010, lo que le valió un soporte para una creación posterior. Ambar Luna no solo se activó desde el rap sino que cruzó territorios musicales, considerando elementos del pop, el R&B e incluso el flamenco, en contacto con los pulsos de la música urbana de su época, el reguetón y el trap. Sus líricas apuntan a temáticas de feminismo, contenido político y lucha y demandas sociales, cuando ella estuvo especialmente movilizada durante el estallido del 18-O.
Cantante, productor musical y ocasional animador de televisión, Rigeo (Rodrigo Aránguiz) fue uno de los pioneros chilenos en la interpretación de los nacientes ritmos urbanos a comienzos de la década de los 2000, que dominarían la escena de la música popular por más de dos décadas. El reguetón y ciertos acercamientos al hip-hop marcaron su música, que quedó registrada en los discos Reality flow (2004), donde aparece "Indestructible", con su famoso coro de alerta "danger, danger, cuidado", y Knock out (2005), que versiona de clásicos de otros estilos tropicales. Su estilo lo llamó, sin más, "ragga flow".
Shita es el hombre musical de Sofia Vidal, una adolescente formada en el hip-hop, que hizo el traspaso hacia la música urbana imperante a fines de la década de 2010. Se le suele incluir en la primera ola de figuras femeninas en este terreno, junto con Princesa Alba, Lizz y Paloma Mami, que tomaron cuerpo hacia 2018. Su música, de hecho, se situó en un punto relativamente equidistante entre la misma Paloma Mami en el trap y la reguetonera Tomasa del Real, con temáticas tanto de empoderamiento femenino ("Quiero dejar al hombre como un objeto sexual, no a la mujer"), como del dinero y la cultura del lujo. Sus primeras canciones fueron "No no no" y "Tengo", que marcaron su posición en esos dos mismos aspectos temáticos. Por esa época Shita realizó colaboraciones con Polimá Westcoast ("Flex on my ex"), Harry Nach, (un remix para "1:00 AM"), Chriss Romero ("Mentiré), B-Fox ("Matando liga") y Mia Thais ("Así es mi vida"), pero tras su presencia en el cartel preliminar del Festival Lollapalooza de 2020, poco antes del inicio de la pandemia, Shita comenzó a desaparecer paulatinamente del medio.
Aunque primeramente asociada a la armada femenina de la música urbana en la década de 2020 (Aura Bae, Vania Joplin, Amikiraa), la cantante y compositora Florencia Cruz Sotomayor exhibe nítidos bordes pop en sus canciones, lo que la define en un campo más amplio en la música y la composición. En sus inicios se hizo seguidora de figuras globales como Rihanna y Ariana Grande en ese lado del pop que se filtra hacia el R&B, una zona en donde ella se mueve con soltura vocal. Su debut discográfico quedó marcado en 2023 con el EP 4:44. Antes de convertirse en Lua Lacruz, Florencia Cruz fue finalista en el Concurso de Composición Luis Advis de 2019, en parte resultado de sus estudios de Música en la U. Católica. En 2022 tomó contacto con Latin Bitman, quién sería clave en la llegada de Lua Lacruz al sello Universal Music México. "Di que sí" y "Waterfalls", sus primeras canciones, esbozaron ese punto de encuentro entre el pop radial y el trap y los ritmos urbanos más duros. Ambas canciones llegaron al citado disco 4:44, la antesala de su participación en Lollapalooza de 2024.
Otro ejemplo de artistas que despuntaron desde tribunas televisivas durante la década de 2010, tras la fiebre de los programas juveniles diez años antes, es la cantante pop serenense Macarena del Pilar Torres, quien a los 20 años apareció en "Chile, país de talentos", de Canal 13. Pero esa participación fue una breve vitrina más para la cantante y también compositora de canciones, que luego convirtió su "Sube decibel" en el tema principal de la serie de Mega, "Decibel 110". Presentada como Maca Torres y luego como Maca del Pilar, pasó del pop juvenil al circuito de la música urbana latina.
Entre la tradición del R&B y las corrientes de la música urbana de su tiempo, la viñamarina Paula Mena-Campbell inició un recorrido en el pop con el nombre artístico de Esteza, luego de participar en el programa de talentos "The voice", en 2016, donde llamó la atención por su interpretación de "Almost is never enough", de Ariana Grande. Formada en el canto gospel y también en el canto jazzístico, al año siguiente de su experiencia televisiva dio paso a un trabajo autoral con un EP de título decisivo: Esteza has born. Sin embargo su nombre adquirió mayor resonancia tras grabar la canción "Remember", junto al rapero Ceaese, incluida luego en su disco Bindi love (2020).
"Desde que no estás", otra canción acerca del empoderamiento de la mujer, producida por un equipo que había trabajado previamente con Paloma Mami, puso a la antofagastina Luna Cordero en la órbita de la música urbana multiplicada a fines de la década de 2010. Con el nombre musical de Luna, la cantante entonces dio un giro en su proyecto solista, que antes había tenido rumbos muy distintos. Así se sumó a una oleada de nombres del trap y el reguetón femenino que durante esa época tomaron los espacios. Luna Cordero, sin embargo, se había iniciado en el canto melódico y romántico, como baladista e intérprete de diversos repertorios populares. Fue corista de Douglas y compartió micrófonos en vivo con Mario Guerrero. Además, tuvo participaciones en programas de talentos y concursos, como "Las regiones cantan" (2014), de la que se convirtió en su primera ganadora, y luego en breve paso por "The voice" (2015). Poco después lanzaría la canción "Loca pero fiel", como anticipación a su llegada al trap en 2020.
La voz, la interpretación, la lírica de las canciones, el sonido y las atmósferas en la música de Liv se adentran en espacios de un tipo de R&B que también recoge elementos de la música urbana, los pulsos y ambientes del trap. La mezcla musical expuesta por Liv ha contribuido a sostener una variante en la música pop de la pospandemia, cuando nuevas voces tomaron ese estilo R&B contemporáneo de moverse por las melodías, las métricas de las canciones y las letras, en su caso, acerca de la búsqueda del amor y su ocaso. Iniciada en la práctica de covers, especialmente de Billie Elish, la joven temuquense Lianella Luco Sanhueza dio sus primeros pasos musicales estando en la secundaria. Pero luego dejó la ciudad para tomar contacto en Santiago con la escena urbana más robusta y transformarse en Liv. Canciones como "Siempre sola", "Sin ti", el reguetón "Gata" y "Lo que busco" antecedieron la aparación de su primer trabajo, Pétalos de mí (2025), un EP que marcó una evolución respecto de los inicios de Liv. Contó con la participación de un amplio equipo de productores, entre quienes figuraban Ovyze, Viangogh, Kane y Yo!pickupthephone.
Una experiencia musical sustentada en la idea del "hágalo usted mismo" definió la práctica creativa de Catalina Belén Cárdenas Alfaro, una adolescente de Villa Alemana que pronto ingresaría al undergroud de la música urbana y el pop en la pospandemia de Valparaíso y la Quinta Región con el nombre de Velem, una transformación gramatical de su segundo nombre. La artesanía de la obra propia desde la guitarra, el computador, la voz y la escritura de textos, junto con la exploración de los formatos que se tenían a la mano fueron determinantes para ese impulso de la joven Velem, casi una réplica de los procesos creativos que vivió Javiera Mena dos décadas antes. Resultado de esta idea como manifiesto son sus trabajos iniciales, el mixtape Kuit old tapes (2022) y los discos Sentimentalismo (2024) y Brillo x mi ausencia (2025), rápidos pasos de Velem en la construcción de un sonido y la obtención de un público.
Nacida en Santiago, pero residente desde niña en Tocopilla y luego en Antofagasta, Ángela Lucero Areyte tuvo una compleja infancia en el norte, y en ese contexto a los 12 años comenzó a hacer rap. Con una hija pequeña, se trasladó a Santiago el año 2015 y buscó algunas presentaciones, hasta que el 2016 la contactó Jimmy Fernández, con quien lanzó el disco Inmarchitable, y definido por ella como autobiográfico. Su severa y firme forma de rapear, las letras directas y un rítmico trabajo en sus bases, la destacaron entre los discos del género de 2018. La edición de un disco durante la pandemia y el lanzamiento de Mariposa el 2021, la situaron entre los grandes nombres del género, con un llamativo acercamiento al pop y luego a la música urbana. El 2025 presentó su disco Adicción, donde continuó con acercamientos a otros géneros, y sumó duos con nombres del pop y la balada.
Con apenas 20 años, Standly ya figuraba como un nombre llamativo de la movida urbana chilena. Comenzó a grabar sus primeras canciones cuando todavía estaba en el colegio y tuvo su primer golpe musical cuando el sencillo "Mi gata" obtuvo impacto en las redes sociales. El fenómeno se repitió poco después con "Pégate", que lo puso en el primer lugar de las canciones más escuchadas en Chile en 2022. De este modo ingresó a una elite de la música urbana durante ese período, consagrado además por su debut discográfico: 11/11. El nombre de Standly proviene de una mezcla entre las iniciales de su madre, su padre y su hermana.
El reguetón "XL" no solo fue la primera canción de Javiera Wayne que circuló en plataformas de escucha, sino también un virtual manifiesto propio: «Una real barbie / Rica y curvy / triple X, XL». Lanzada en 2023 puso a Javi Wayne en la órbita de la música urbana como parte de la tercera ola de figuras femeninas que se tomaron los espacios entonces. Maquilladora, actriz, influencer y con larga trayectoria como modelo curvy, es decir de tallas grandes, ella mostró al público nuevos aspectos de una estética, la autoestima y el empoderamiento desde la música con sus primeras canciones, la misma "XL", o "Dime y "Una y otra vez". Musicalmente, Javi Wayne se mueve entre el reguetón y el trap, y el pop radial y la música dance. Su nombre figuró en los encuentros "Chilean queens", celebrados en Matucana 100, donde en 2024 ella compartió escenario con Bela, Kya, Aura Bae y Vlntna B, y en 2025 con Soulfía, Akatumamy, Rou C, Cheskv Liz, Camelia y Liv, otros nombres generacionales de la escena pop urbana. En esa ocasión Javi Wayne lanzó su primer disco EP, Confesiones de medianoche, con canciones centrales como "Ride or die", "Johnnie, tú y yo <3" y "Golden girl".
Con un éxito explosivo en el 2018, Paloma Mami apareció como un ariete del movimiento de la música urbana en Chile, impulsada por la generación nacida en el cambio de siglo. Hija de un matrimonio chileno afincado en Nueva York, Paloma Castillo Astorga vivió en esa ciudad cosmopolita hasta los 17 años. Ya instalada en Chile, el mismo 2018 su trap “Not steady” (“No soy estable”), con letra en español y en inglés que habla de una mujer no dispuesta a someterse al orden masculino (“A mí nadie me domina / papi, soy tu adrenalina”), logró una sorprendente popularidad a través de plataformas de internet, que poco después la arrimaron como fenómeno musical hasta alcanzar una actuación en el Festival de Viña en 2023.
Julianno Sosa ha transitado por los estilos de la música urbana chilena, y también por las historias que cuentan muchas de las canciones del género. Forjado en la zona sur de Santiago, primero en la comuna de Puente Alto y luego en La Florida, fue seguidor del trap norteamericano desde pequeño. De adolescente hizo canciones, pero su carrera musical la ha desarrollado desde Nueva York, adonde vive desde los 18 años. Amigo de Pablo Chill-E y parte de la comunidad Shi Shi Gang, tiene decenas de canciones muy apegadas al trap en las bases musicales y en las letras. Tras el éxito de “Por dinero”, sus temas se encumbraron en las plataformas de streaming, y el 2022 también hizo reguetón, y uno de ellos “Cochinae”, lo puso entre los músicos chilenos con más difusión de ese año.
Desde el inicio del interés masivo por el trap y sus protagonistas, Ceaese fue uno de los nombres con más atención sobre sí. La ha justificado con versos, entrevistas y publicaciones de inteligente propuesta, y su disco Utopía (2018) ha sido ineludible para comprender el fenómeno en Chile. En poco tiempo, la trayectoria del joven criado en Ñuñoa se ha caracterizado entre otras cosas por su material incesante, de una extensa discografía y permanentes colaboraciones: DrefQuila, Gianluca, Polimá Westcoast, Jonas Sanche, Young Cister, Seo2, Jonas Sanche y Bronko Yotte; además del cruce puntual con bandas de otros estilos, como Moral Distraída y Planeta No.
La cantante y compositora Mariel Villagra, que se presentó en Chile como Mariel y más tarde en México como Mariel Mariel, ha sido una figura en una generación poblada de voces y solistas femeninas en la década de los 2000. Sus inicios la mostraron con un acento de un pop alternativo de enfoque rockero, con su disco debut No me despierten! (2007), pero ya cuando se mudó a Ciudad de México terminó por delinear un estilo de mezclas latinas y urbanas, con un trabajo de mayor proyección como Foto pa ti (2015), que instaló el concepto musical de "flow latino": música de las grandes ciudades latinoamericanas.
Un relato paralelo al que la cantante Amaia de Arteagabeitía expuso en la escena del folclor de época como integrante del Dúo Pajarito, toma forma, cuerpo, sonido y voz a través de Hiru. Es el proyecto solista con el que ha construido una estética propia a partir de elementos que proceden desde distintas músicas: lírica y prosa influenciadas por la rima del hip-hop, tratamiento del sonido de la música urbana, y aspectos armónicos del jazz para una propuesta que coexiste con el R&B y el pop. Siempre abierta y atenta a influencias valiosas, Amaia de Arteagabeitía apareció entonces como Hiru en 2025 con el disco La esencia. Hiru es una voz euskera que significa "tres" y que ella resignificó como "la fuerza de tres", pero al mismo tiempo significa "día" en japonés. Con esa identidad musical, De Arteagabeitía comenzó a escribir letras influenciada por nombres como Hiatus Kaiyote y raperos chilenos Ana Tijoux, Makiza y Bronko Yotte, quien sería uno de los colaboradores en su primer álbum. Además, asimiló elementos visuales de artistas de su propio tiempo y generación, como Rosalía, Kali Uchis, Nathy Peluso y Paco Amoroso. La esencia fue producido por el pianista de jazz Camilo Aliaga, Andrés Landon, Oushet, Didgo, y puso a Hiru en una escena independiente de la pospandemia.
“Dímelo ma”, la canción chilena más escuchada en plataformas digitales durante 2021, fue el estímulo crucial para que Pailita se convirtiera en un nombre reconocible para una audiencia masiva, entre la abundancia de nombres agrupados bajo la etiqueta de música urbana desde la década de 2010. Su colaboración en ese éxito de Marcianeke le dio visibilidad a un incipiente recorrido discográfico que se había iniciado solo un año antes y que luego anotó otro hito con “Ultra solo”, a dúo con Polimá Westcoast.
Rebelde, transformadora, innovadora, disruptiva y disidente son adjetivos que bien encajan en la figura de Fernanda Sepúlveda, la adoleceste venida de la comuna de Maipú que se instaló en una escena de música underground con el nombre de Akriila. Con autodeterminación pese a su juventud, ella vino a remover los espacios de la música urbana, el trap y el reguetón procesados libremente, desde la escritura de textos, la rima, el relato, la improvisación, el sonido muchas veces maximalista y la explosividad de una obra desplegada dentro de los márgenes que ella misma ha dispuesto con autoridad. También activista LGBTIQ+, Akriila llegó a marcar una posición central en ese mapa de la música durante en la pospandemia, sobre todo con el disco Epistolares (2024), que la consolidó definitivamente como un nombre referencial.
Antes de cumplir los 18 años, Karyn Amira Manzano Díaz ya tenía un recorrido en la música popular desde la comuna de La Florida, donde ella creció. En esos primeros tiempos fue parte del proyecto que publicó el autoeditado disco EP Love faces (2020), junto a Kirablvm y Tomazacre. Luego esas influencias de la música de la época se filtró también en su propio plan de artista urbana donde se consolidó con el nombre de guerra de Amikiraa, una más entre la armada de solistas femeninas de la música urbana en la oleada pandémica. Tal como lo impuso la generación de músicos del streaming, sus publicaciones de singles y colaboraciones abundaron durante ese período: "Bye bye" y "Acostúmbrate", con Nass G y Kiro Beats, "Stefany", junto a Akatumamy y Akriila o el EP Vol. 1 (2022), donde participaban a un mismo nivel las entonces emergentes Nihla y Sphinx Girl. Separada de esa práctica colaborativa, sus trabajos propios mostraron un rumbo para Amikiraa, sobre todo el disco Se necesitan dos pa' bailar el tango (2021), donde la música se movió entre el trap y el reguetón, pero también en un decidido pop de pista de baile.