Música urbana
La denominación de música urbana se acuñó en los años '70 y '80 en Estados Unidos para referirse a las músicas nacidas en las calles de las grandes ciudades, particularmente el hip-hop. En el siglo XXI el concepto creció con la penetración de ritmos latinos y otras fórmulas musicales en esos mismos contextos. El reguetón, originario de Centroamérica, y el trap, vertiente del rap nacida en Atlanta y vinculada al narcotráfico, se extendieron por Estados Unidos y el mundo en una avasalladora moda mundial, y en algunos países —como Chile— también fue etiquetada entonces como música urbana. Los músicos, los medios de comunicación y la industria han utilizado el concepto cotidianamente, aunque su definición es discutida y aún no es del todo precisa.
Una experiencia musical sustentada en la idea del "hágalo usted mismo" definió la práctica creativa de Catalina Belén Cárdenas Alfaro, una adolescente de Villa Alemana que pronto ingresaría al undergroud de la música urbana y el pop en la pospandemia de Valparaíso y la Quinta Región con el nombre de Velem, una transformación gramatical de su segundo nombre. La artesanía de la obra propia desde la guitarra, el computador, la voz y la escritura de textos, junto con la exploración de los formatos que se tenían a la mano fueron determinantes para ese impulso de la joven Velem, casi una réplica de los procesos creativos que vivió Javiera Mena dos décadas antes. Resultado de esta idea como manifiesto son sus trabajos iniciales, el mixtape Kuit old tapes (2022) y los discos Sentimentalismo (2024) y Brillo x mi ausencia (2025), rápidos pasos de Velem en la construcción de un sonido y la obtención de un público.
Soulfía es el nombre musical de Sofía Walker, cantante próxima a la tradición del R&B y el neosoul —de allí su pseudónimo compuesto—, aunque progresivamente fue trasladando su música hacia las corrientes del trap y el reguetón que dominaron sus tiempos. En ese cruce de mundos se gestó la música, la estética y la imaginería de Soulfía, con un set de canciones que promocionó a lo largo de dos años antes de publicar Génesis (2021), su primer mixtape. Sus canciones tuvieron un relato audiovisual paralelo a través de videoclips, y una gran carga sexual implícita. Soulfía se unió entonces a esa nueva aristocracia del pop que definió la música urbana y la generación Instagram y TikTok, a la ella que perteneció.
Como aspirante en el programa "Rojo, fama contrafama" de 2004, la cantante maulina se orientó especialmente a la balada romántica latina. De esta manera interpretó canciones de Myriam Hernández, inspirada además en esta figura referencial entre las voces chilenas. En 2008 participó en el concurso regional "Latin american idol", con otras cantantes nacionales como Francisca Silva, lo que terminó de poner su nombre en un circuito de canto mayormente centrado en las competencias y concursos de talentos.
Rebelde, transformadora, innovadora, disruptiva y disidente son adjetivos que bien encajan en la figura de Fernanda Sepúlveda, la adoleceste venida de la comuna de Maipú que se instaló en una escena de música underground con el nombre de Akriila. Con autodeterminación pese a su juventud, ella vino a remover los espacios de la música urbana, el trap y el reguetón procesados libremente, desde la escritura de textos, la rima, el relato, la improvisación, el sonido muchas veces maximalista y la explosividad de una obra desplegada dentro de los márgenes que ella misma ha dispuesto con autoridad. También activista LGBTIQ+, Akriila llegó a marcar una posición central en ese mapa de la música durante en la pospandemia, sobre todo con el disco Epistolares (2024), que la consolidó definitivamente como un nombre referencial.
“Dímelo ma”, la canción chilena más escuchada en plataformas digitales durante 2021, fue el estímulo crucial para que Pailita se convirtiera en un nombre reconocible para una audiencia masiva, entre la abundancia de nombres agrupados bajo la etiqueta de música urbana desde la década de 2010. Su colaboración en ese éxito de Marcianeke le dio visibilidad a un incipiente recorrido discográfico que se había iniciado solo un año antes y que luego anotó otro hito con “Ultra solo”, a dúo con Polimá Westcoast.
La construcción de un personaje, o de varios personajes, situaron a Trinidad Riveros en un espacio central entre una generación de nombres femeninos del pop. El nombre fantástico de Princesa Alba apareció inicialmente por la afinidad que la joven cantante tenía con Colo Colo (conocido como el "equipo albo"), pero del mismo modo le dio un estatus propio entre toda una "realeza" de la música pop que entonces comenzó instalarse a fines de la década de 2010. Princesa Alba sería una figura ineludible en los tiempos en que la música urbana, el trap y el reguetón mezclados con el pop, el hyperpop y el soul, imperaron entre las audiencias millennial y centennial, la generación que hizo de las redes sociales sus principales canales.
"Desde que no estás", otra canción acerca del empoderamiento de la mujer, producida por un equipo que había trabajado previamente con Paloma Mami, puso a la antofagastina Luna Cordero en la órbita de la música urbana multiplicada a fines de la década de 2010. Con el nombre musical de Luna, la cantante entonces dio un giro en su proyecto solista, que antes había tenido rumbos muy distintos. Así se sumó a una oleada de nombres del trap y el reguetón femenino que durante esa época tomaron los espacios. Luna Cordero, sin embargo, se había iniciado en el canto melódico y romántico, como baladista e intérprete de diversos repertorios populares. Fue corista de Douglas y compartió micrófonos en vivo con Mario Guerrero. Además, tuvo participaciones en programas de talentos y concursos, como "Las regiones cantan" (2014), de la que se convirtió en su primera ganadora, y luego en breve paso por "The voice" (2015). Poco después lanzaría la canción "Loca pero fiel", como anticipación a su llegada al trap en 2020.
Harry Nach es parte de una segunda camada del trap chileno, luego de nombres pioneros como Pablo Chill-E, Princesa Alba o Gianluca. Original de la zona sur de Santiago, comenzó de adolescente con sus propios beats, y en 2017 lanzó su primer sencillo cantado, “Modo avión”. Desde entonces alternó discos con EPs, propio del trap, y el 2019 llegó al Trap Star Chile, primer festival que reunió a los protagonistas de la popular escena. Si bien la pandemia de 2020 detuvo sus planes, ese mismo contexto le dio celebridad mundial: Su canción “Tak tiki tak” se transformó en viral en la plataforma TikTok. Ya en Spotify, se convirtió por lejos en la canción chilena más escuchada del 2020, con 170 millones de reproducciones, marcando una nuevo marca de popularidad dentro de la música chilena.
La surrealista imagen de su canción "Vagina dentada" significó la arremetida de Fabiola Alarcón en el campo del rap y la música urbana. Artista visual, cantante y exponente del verso imaginativo, apareció entonces con el nombre artístico de Planta Carnívora en una propuesta controversial debido al atrevimiento de sus textos. Si bien en un primer momento fueron vistos con humor por el medio, poco a poco su proyecto se instaló en las escenas de ese hip-hop en transformación y el trap del fin de la década de los años '10.
Incluso en el contexto de la música urbana, donde los ritmos de producción y éxito pueden ser muy rápidos, la historia de FloyyMenor es impresionante. En 2023, a los 18 años, llegó a Santiago desde su ciudad, Vicuña, en el Valle del Elqui, para a grabar sus primeras canciones profesionalmente. Al año siguiente presentó “Gata only”, un dúo con Cris MJ, que al final de ese año se ubicó entre las diez canciones con más reproducciones en el mundo en Spotify, junto a nombres globales como Billie Eilish, Bruno Mars y Lady Gaga. La canción estuvo en el Billboard Latino y fue destacada entre las canciones de 2024 por el ex Presidente de Estados Unidos Barack Obama.
El reguetón "XL" no solo fue la primera canción de Javiera Wayne que circuló en plataformas de escucha, sino también un virtual manifiesto propio: «Una real barbie / Rica y curvy / triple X, XL». Lanzada en 2023 puso a Javi Wayne en la órbita de la música urbana como parte de la tercera ola de figuras femeninas que se tomaron los espacios entonces. Maquilladora, actriz, influencer y con larga trayectoria como modelo curvy, es decir de tallas grandes, ella mostró al público nuevos aspectos de una estética, la autoestima y el empoderamiento desde la música con sus primeras canciones, la misma "XL", o "Dime y "Una y otra vez". Musicalmente, Javi Wayne se mueve entre el reguetón y el trap, y el pop radial y la música dance. Su nombre figuró en los encuentros "Chilean queens", celebrados en Matucana 100, donde en 2024 ella compartió escenario con Bela, Kya, Aura Bae y Vlntna B, y en 2025 con Soulfía, Akatumamy, Rou C, Cheskv Liz, Camelia y Liv, otros nombres generacionales de la escena pop urbana. En esa ocasión Javi Wayne lanzó su primer disco EP, Confesiones de medianoche, con canciones centrales como "Ride or die", "Johnnie, tú y yo <3" y "Golden girl".
Creadora de contenidos digitales, Ayelén Nahir Figueroa Vera es también Nele Nahir, cantante y autora inserta en el movimiento urbano en los tiempos de pandemia. Con una voz suave, ligera y sin estridencias, apareció como exponente de una música que se mueve entre el trap y el reguetón hasta el dancehall, en un trabajo de creación que ha sido intermitente. Canciones como "Jeep" y "Si te vas", sus primeras colaboraciones con Lil Pocket hacia 2019, marcaron ese inicio cuando ella era una absoluta desconocida. Luego se integró a la escena urbana femenina que aún le restaba tiempo para despuntar con fuerza, siendo como parte de la segunda ola de nombres. Ha trabajado con productores como Sonissvd, Lambda Corleone y Brus Lean, además del beatmaker Gian El Nuevo Quimico, en el reguetón "Zona", una de sus canciones más difundidas. Además ha marcado colaboraciones con gente como Ka Efe ("Báilalo"), Creativo ("Un viaje") o Mati Ferreti ("Vuela"). Su primer álbum es también un testimonio de los tiempos de crisis sanitaria global: La tormenta acabó (2022).
Antes de alcanzar la mayoría de edad Catalina Herrera ya contaba con un abundante set de canciones autorales en el campo de la música urbana. Con su alias de Bby Sowl (Baby Soul) consolidó un trabajo que había iniciado apenas como una niña en las canchas barriales, vinculándose con ambientes raperos y el freestyle. Pero su música se proyectó más allá de esa sola cultura callejera, considerando elementos del trap y el reguetón, aunque también de músicas radiales, como el R&B y el pop dance, junto con una apropiación de la raíz flamenca, como en su canción "Gitana".
Multifacética figura en la música pop, Lizz es el alterego principal de la cantante, productora y DJ Elisa Espinoza, una protagonista de esa influyente escena que dominó las preferencias musicales desde fines de la década de 2010. Se le suele ubicar como parte de una primera oleada femenina de música urbana, junto con Paloma Mami, Princesa Alba y Shita. Su historia de trashumante entre el Biobío, Santiago e Inglaterra junto a un conocimiento acabado de músicas a la vanguardia desembocaron en un trabajo como experimentadora del sonido, desde el hip-hop y la electrónica. Ello dio como resultado una densa música e imaginería trap que ella definió como "latin future".
Formada como adolescente rapera, improvisadora y grafitera, Josefina Cáceres ha construido una música propia que se surte de los beats y las rimas del hip-hop pero que en su evolución alcanza transformaciones mayores y se sitúa en el trap, el reguetón, el pop urbano latino, toques de música flamenca e incluso cruces hacia la cumbia, a través de trabajos con nombres como Santa Feria. Con su pseudónimo musical de Sirena DLR —donde la sigla significa "de la rima"—, en 2019 lanzó sus primeras canciones, "Don’t wait more" y "Paso firme", que tuvieron alta presencia en plataformas de escucha. Luego se instaló en la escena urbana de la pospandemia, mostrando colaboraciones con Loyaltty, Aura Bae o el colombiano C. Flee. En 2025 debutó con el EP Ala5, producido por Dbs y donde ella también cantó "Secreto de luna", a dúo con Denise Rosenthal.
Cris MJ reconoce en el reguetón la música que quiso practicar desde niño, y con ese género comenzó a presentar canciones el año 2020. Nacido en La Serena, a los 18 años llegó a Santiago e inició una meteórica sucesión de hits en las plataformas de streaming, en discotheques y en sus propias presentaciones en vivo. La temporada 2022 finalizó con su tema “Una noche en Medellín”, convertida en la canción chilena con más reproducciones en Spotify hasta entonces. Desde allí siguieron giras por América y Europa, y nuevas canciones con récords de reproducciones. Cris MJ, que creció en una población de La Serena y sin una vida fácil, se conviritó en una figura central de la música chilena cuando apenas tenía 21 años.
Celebridad de internet y cantante urbana, Katteyes (se pronuncia "Katais") es un absoluto fenómeno de popularidad en tiempos de consumo digital, que ha quebrado todo tipo de marcas entre la generación Z. En 2017, a los 13 años, recién se iniciaba en la práctica de creación de contenidos en redes sociales, pero ya en 2025 ella había sobrepasado la barrera los 45 millones de seguidores en TikTok y 13 millones en Instagram. Como cantante de trap latino y reguetón generó una red de colaboraciones con figuras de la música urbana, Pailita, Standly, Princesa Alba, Kidd Voodoo, Jere Klein, Lucky Brown, Kuina y Gino Mella. Y sin publicar un disco, sino sencillos desperdigados, Katteyes se convirtió en una de las chilenas más escuchadas en plataformas de streaming de su época junto con Paloma Mami.
El año 2013, Claudio Montaño era un reconocido nombre del free style en el rap, se apodaba Dref Killah, y participó en varias competencias internacionales del género. Paulatinamente desde 2015 se concentró en el trap, y desde allí ha dejado marcas en esa historia: sus canciones fueron las primeras en superar el millón de visitas en las plataformas de streaming y fue el primer nombre del género contratado por un sello multinacional, Warner Music, que hacía diez años no reclutaba a un músico chileno: “Él se cree un maleante, con sicarios y gangsters / y que tiene pistolas pa'l drama. / Yo no soy nada de eso, mami, yo soy cantante”, declama en “Olvida el miedo”, alejándose de los parámetros líricos de su género. Con colaboraciones dentro y fuera de Chile, y presente Lollapalooza el año 2019, DrefQuila inscribió su nombre entre los fundadores del trap chileno. Junto con figuras de la época, Young Cister, Easykid y Kidd Voodoo, formó el elenco Los 4F.
Nativa digital, Anto Segovia es un ejemplar de la era de las redes sociales. Como una adolescente chilena común alcanzó fama e impacto en su calidad de influencer a través de la plataforma de contenidos TikTok, y sus presentaciones masivas para audiencias de nicho en el Teatro Caupolicán, Movistar Arena o la Quinta Vergara de Viña del Mar. Ello la empujó a pasar a la música pop como expedicionaria en otro campo de la industria de la entretención. También bailarina, como cantante apareció a los 18 años con las canciones "Ya pasó", "Pa mí", "Lado B" y el reguetón "Mis nenas", y luego lanzó Mykosis (2023), un EP publicado por el sello Warner Music. Allí se entrelazaba la narrativa y producción de la música urbana con los beats de la electrónica bailable, una música que ella denominó experimental tech, y que contó con apariciones de figuras del género urbano como Ceaese, Easykid y Kidd Voodoo.
"La lealtad con lealtad se paga", declama en su "Manifiesto" la talagantina Almendra Barros, más conocida en los ambientes de la música urbana de la década de 2020 con el nombre de guerra de Loyaltty, una derivación de la voz anglo que justamente significa "lealtad". En el contexto pandémico se integró a un frente de trap femenino en los tiempos de explosión feminista, con otras figuras surgidas espontáneamente desde distintos territorios, como Akatumamy, Amikiraa, Vlntna B o Kya. Con su primer disco, Loyaltty impuso para sí la denominación de Mami trap en la escena de la primera mitad de los años '20.