Nueva Ola

La Nueva Ola aparece en Chile en los tempranos '60 como una pequeña revuelta musical directamente vinculada al fenómeno juvenil detonado unos años atrás en Estados Unidos por Elvis Presley. No es exactamente rock and roll lo que aterriza en nuestro país, pero se le parece. Mucho más determinante es, en cambio, la figura correcta de Pat Boone como teen idol. A partir referencias como ésas, surgen de pronto decenas de adolescentes cantantes que muestran gran entusiasmo y poca preparación. Instigados por sagaces productores musicales, tienen la costumbre de doblar sus nombres al inglés y reproducir éxitos ya probados en otros mercados del pop. La importancia de la Nueva Ola no descansa en lo artístico, sino en el fenómeno social y económico que subyace. La música no sólo marca desde entonces una multitudinaria brecha generacional: también desarrolla una industria en la que proliferan intérpretes, productores, sellos disqueros y medios de difusión comprometidos en un mismo propósito. De esta manera a la Nueva Ola se convirtió en la primera experiencia moderna de música pop en Chile.

Pat Henry y Los Diablos Azules

Pat Henry fue parte esencial de la Nueva Ola. Cantó en inglés el inocente rock de esos años, emulando explícitamente el sonido de Bill Haley y The Shadows, para terminar convertido en ídolo juvenil. Su propuesta estuvo lejos de ser novedosa, pero con ritmos pegajosos y buena imagen logró generar histeria y llenar teatros en el marco del pop liviano de la Nueva Ola que sacudió el país durante los años '60.

Carlos Corales

A pesar de ser conocido masivamente como un músico de populares orquestas televisivas desde los años '80, la historia artística de Carlos Corales lo enviste con un título muchísimo más contundente que estas simples membresías. Corales es una de las llaves maestras en la instauración de la estética y la música psicodélica, el blues y el rock and roll en Chile desde fines de los '60, a través de su liderazgo del grupo Aguaturbia.

Lalo Valenzuela

El twist “Caramelo de menta” fue el hit que hizo bailar a la juventud y acompañó la historia en el pop de Eduardo Valenzuela Fariña, conocido por el público de la Nueva Ola simplemente como Lalo. Se inició en 1962 actuando en Radio Portales junto con Luis Dimas y luego grabando canciones en inglés, aunque no logró gran impacto. Por esa razón Valenzuela gira su búsqueda hacia las letras en español y graba aquella que fue su máxima canción, y más tarde “Ausente”, “Maquillada, “Paseando triste”, “Busco novia”, “Quisiera saber” y “Envenenada por el twist”. Falleció en diciembre de 2005 víctima de una larga complicación hepática.

Los Bric-a-Brac

Un conjunto de nombres ya experimentados en el canto fue el que tomó forma en 1967 bajo el nombre de Los Bric-a-Brac. Antonio Zabaleta (antes en Los Red Juniors) y Paz Undurraga (Las Cuatro Brujas) eran las caras más reconocibles de un proyecto liderado por Luis Chino Urquidi, fundador de los exitosos Cuatro Cuartos, y nombre clave del Neofolklore. A diferencia de ese cuarteto masculino, Los Bric-a-Brac posaron su mirada sobre el pop internacional, con citas a grupos como The Mamas and The Papas, la bossa nova brasilera o el beat británico. Varios singles y dos LP agruparon una obra de pop cuidado y masivo a la vez, que concentró sus éxitos en temas como "Alma joven" y "Pasan sin mirar".

Marisole

María Soledad Leiva fue junto con Gloria Benavides la artista más precoz de la Nueva Ola. Si Benavides grabó en 1963 y fue conocida como La Gotita, Leiva lo hizo en 1964 con el nombre de Marisole. Pero ya a los trece años cantaba piezas como "El profesor" y "Salta mi corazón", y más tarde "No es fácil tener 18 años", que había sido éxito de voz de Rita Pavone. Sus primeras grabaciones salieron por el sello Caracol y luego grabó para Glenn "Qué cabeza dura" y "La rosa negra".

Patricio Renán

Renán Patricio Sánchez Gajardo es una figura musical nacida en las postrimerías de la Nueva Ola, y por eso su nombre trasciende ese movimiento. Apadrinado por la cantante Cecilia, en 1966 debutó el se sello EMI, tras ganar un concurso radial el año anterior  y radicarse en Santiago. Su actuación en el Festival de Viña y en certámenes internacionales, le dieron un nombre, reforzado por éxitos populares como "Por amor" o "Soy culpable", y por la innegable calidad de su registro vocal. En las décadas del '70 y '80 su nombre engrosó la lista de artistas que coparon los espacios televisivos, en un oficio que disminuyó en los años '90. El 2005 participó en el programa Rojo VIP de TVN, y, aunque en general esta alejado de la música, en ocasiones se presenta en vivo.

José Alfredo Fuentes

Fue tal la popularidad de José Alfredo Fuentes durante su juventud, que su carrera profesional completa puede explicarse por el fervor acumulado en esos primeros años como cantante, cuando su estampa de galán ingenuo y su vibrato maduro motivaron un fenómeno descrito alguna vez como «la beatlemanía chilena». Pese a ello, sería injusto comparar su caso al de decenas de contemporáneos suyos que alargaron durante décadas un par de hits cosechados alrededor de la época de la Nueva Ola. Su trayectoria ha sido larga pero activa, ha tenido varias composiciones propias y, en algunos períodos, ha mostrado una sorprendente propuesta.

Camilo Fernández

Su trabajo en radio, televisión, prensa y sellos disqueros explica la definición de Camilo Fernández como uno de los nombres con más influencia acumulada en el desarrollo de nuestra industria musical. A partir de la década de los cincuenta, el productor se asoció de modo sucesivo a algunas de las figuras significativas del canto en Chile; contribuyendo con su gestión al fortalecimiento de, sobre todo, la Nueva Ola, el neofolclore y la temprana Nueva Canción Chilena. Su historia es como la de muchos productores que, en Chile y el extranjero, supieron ver en determinados artistas un potencial comercial, y que fortalecieron su influencia a través de un olfato excepcional para anticiparse a las modas y convertir la música en un buen negocio.

Beat Combo

Una orquesta iniciada en el rocanrol (The Ramblers) y un grupo proveniente de la Nueva Ola (Alan y sus Bates) fueron los afluentes de este grupo de música bailable y romántica fundado en 1969, bajo el liderazgo y dirección musical del clarinetista coquimbano Toly Ramírez (quien llegó a Santiago a mediados de los años '50 para estudiar en el Conservatorio Nacional de Música). Fueron una banda con varios LP, que se presentó activamente durante la década de los '70 en el Casino de Viña del Mar, y que consiguió uno de sus mayores éxitos con su versión para la cumbia "Que me coma el tigre". El grupo grabó varias canciones de autores extranjeros, en especial cumbias, aunque también boleros del mexicano Armando Manzanero, baladas del español Manuel Alejandro y del francés Michel Legrand, y hasta éxitos pop de Bee Gees y Herbie Hancock.

Cecilia

Cecilia Pantoja Levi representó uno de los fenómenos más atípicos y sorprendentes de la música popular chilena. Aunque irrumpó como solista en pleno fulgor de la Nueva Ola, como la mayor estrella juvenil de la época, su estilo y repertorio no respondieron a cabalidad al molde del movimiento. Mientras los pares de su generación se limitaban a doblar las canciones de éxito en Estados Unidos o, cuanto más, a proponer un pop ligero y elemental, Cecilia adquirió personalidad propia con un catálogo diverso de canciones que en gran parte bebían de la tradición musical latina y europea. Tras períodos oscuros y complejos, en la década de 1980 se alzó como un símbolo de la cultura subterránea, y sus canciones recuperaron ese impacto masivo original. Ya en el siglo XXI, Cecilia acuñó su nombre como figura femenina central de la historia musical chilena, y un referente ineludible para las nuevas generaciones de músicas y músicos. Murió en el invierno de 2023, poco antes de cumplir 80 años.

Juan Carlos Gil

Oriundo de Antofagasta, Juan Carlos Ossandón Gil llegó a trabajar a radio Prat en Santiago en los años '50, y desde la década siguiente fue una de las voces más destacadas de la radiofonía chilena, compartiendo espacios con nombres como Ricardo García, Raúl Matas, Sergio Pirincho Cárcamo, y Miguel Davagnino. Su voz pasó por radios Magallanes, Minería, Galaxia (donde condujo el emblemático programa "Hecho en Chile", desde 1981) y Romance, y además fue la voz en varios discos de poesía editados en los años '60 por el sello Odeón. También recitó  en canciones de ottros músicos, como en el bolero "Poema", cantado por los Hermanos Arriagada u "Hoy se casa", de Luis Alberto Martínez. Actor, músico y productor, fue compositor de varios temas de la Nueva Ola, como "Siento celos" que cantó Rafael Peralta o "El modesto" que interpretó Juan Carlos Avara (y que tuvo un difundido cover por Sinergia en 2010). Padre del también compositor y productor Juan Andrés Ossandón, falleció a los 83 años en Santiago.

Los Carr Twins

Un gracioso intento de traducción al inglés dejó a los mellizos Carlos y Juan Carrasco convertidos en los años sesenta en Los Carr Twins, el dúo más popular asociado al movimiento de la Nueva Ola en Chile, a cargo de grabaciones de gran difusión en la época, como "Vida mía", "Dedicado" y "Susana". Aunque era evidente la vocación de ambos hermanos por la canción romántica sencilla y juvenil, su repertorio guardaba el mérito de la autoría, pues Carlos compuso varios de los temas grabados por ambos primero para el sello Odeon (los créditos de esas grabaciones lo identifican como «Charles Carr»).

Los New Demons

Emblema de la primera escena rocanrolera y nuevaolera en la ciudad de Iquique, en los años sesenta, Los New Demons son un pilar del sonido de ese puerto, inspiración de numerosas agrupaciones norteñas y recordados intérpretes del tema “No llores por amor”. No existen LP con su legado.

Jorge Pedreros

Aunque es más famoso por su rol de comediante televisivo y por ser uno de los fundadores del programa humorístico de Televisión Nacional "Jappening con ja" en 1978, Jorge Pedreros tiene una vida previa como músico. Conjuntos juveniles de comienzos de los años '60 como los incipientes Lyons y los más populares Twisters tuvieron como integrante principal a este hombre, quien también compuso éxitos para los cantantes de rock y twist Peter Rock y Luis Dimas y el dúo melódico Los Red Juniors en la misma década, antes de subordinar la música al entretenimiento televisivo que fue su principal actividad a partir de los años '70.

Osvaldo Jeldres

Llegó a tener inscritas más de doscientas composiciones, varias de ellas éxitos nacionales sobre todo en los años '60 y '70 y una de las cuales alcanzó una circulación global y postmoderna. Osvaldo Jeldres es el autor y compositor de canciones como "Si me miran a los ojos", "Llorando en el andén", "Pero más vale el amor" y la reconocible "El rey y yo", cuya versión original fue grabada por Los Ángeles Negros y ganó celebridad extra cuando el trío neoyorquino de hip-hop Beastie Boys sampleó parte de la canción en 1998.

Patricio Hevia

Cantante y compositor, Patricio Hevia da vida a una historia subvalorada de la música popular chilena. Parte de la activa escena juvenil de la Nueva Ola, Hevia fue fundamental en la trayectoria que luego describieron los hermanos Patricio, Fernando y Sergio González, fundadores de Congreso, en sus inicios adolescentes en Quilpué con el grupo Los Masters, del que Patricio Hevia fue su cantante.

Ariel Arancibia

Uno de los más prolíficos compositores chilenos del siglo XX, Ariel Arancibia registró sobre quinientas canciones de su autoría, y no es sencillo escoger cuál es la más famosa: para elegir están los éxitos de la Nueva Ola "Dilo calladito" (Cecilia) y "La gotita" (Gloria Benavides), el éxito de clásico universitario "La ballena" (Sussy Vecky), el tema televisivo "El bailongo" (Don Francisco); y el éxito absoluto de Los Huasos Quincheros, la guaracha "El patito", entre otros. Y además está su fundamental labor como arreglador, en discos tan relevantes como Homenaje a Óscar Castro (1970), de Los Cuatro de Chile. De gran versatilidad musical, durante su carrera se dedicó a las revistas musicales, los clásicos universitarios, la televisión, el cine, el teatro, la tarea de dirección artística que desempeñó en el sello RCA Victor y la composición de música sobre poemas de Pablo Neruda, Óscar Castro, Daniel de la Vega y otros autores. Fue siete veces finalista en el Festival de Viña, donde ganó una Gaviota de Plata en 1972; y meses antes de su muerte, en 1997, fue nombrado socio emérito la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, SCD.

Los Tickets

Los Tickets, una banda tipo sección de ritmo inspirada en el sonido y elegancia de The Shadows, fue el primer grupo que integró el guitarrista Carlos Corales (conocido un lustro después como el joven hippie de los rockeros Aguaturbia). Funcionó básicamente en el entorno de la Nueva Ola como grupo de apoyo de la cantante Leslie Masserano, quien adoptó el pseudónimo de Gina. El grupo, entonces, fue conocido entre la fanaticada nuevaolera como Gina y Los Tickets.

Marco Aurelio

Aunque Marco Aurelio se inició como cantante en el aficionado escenario de un liceo de Santiago - el Valentín Letelier -, el tiempo lo convirtió en uno de los principales intérpretes de los años '60 en Chile. Vinculado a los comienzos del Festival de Viña y el auge de la Nueva Ola, legó una de las baladas más famosas del cancionero chileno, "Amor por ti", que compuso en 1969 y que ha sido grabada muchas veces dentro y fuera de Chile . Tal como muchos intérpretes de su generación, Marco Aurelio se mantuvo activo hasta entrado los años 2000, editando discos de temas populares (suyos o ajenos) y con esporádicas presentaciones en vivo en restaurantes, clubes y festivales de provincia. Falleció a comienzos de 2025.

Ricardo García

Conocido principalmente como locutor radial, la figura de Ricardo García cubrió campos amplios de la música popular chilena, incluyendo los del periodismo, la televisión, la producción de festivales y la gestión discográfica. Su principal legado fue Alerce, el sello que fundó en 1976 y que constituyó durante más de una década el más firme bastión de promoción discográfica de resistencia a la dictadura. Pero su gestión resultó también fundamental para incontables iniciativas asociables a la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo.