Música infantil
Rondas, adivinanzas, parábolas, cuentos, trabalenguas y juegos, la música infantil se ha nutrido en su esencia de canciones simples, breves y de pocos acordes. Sin embargo, con el tiempo el género ha evolucionado hacia grabaciones más sofisticadas, con abundantes instrumententos y composiciones experimentales que caben por igual en ese campo de la música para niños, también llamada música para la infancia dado el peso que fue tomando en su transformación. Orientada a veces la primera infancia y en otras a prescolares o preadolescentes, en lo que usualmente se cree es una categoría reducida y acotada, caben propuestas musicales diversas que pueden sostenerse en la narrativa libre, el enfoque didáctico, la poesía y sobre todo la diversidad e inclusión social. La música infantil llegó a tomar un espacio propio en la historia y bien ganado como movimiento.
Pin Pon es uno de los personajes infantiles más anclados en la memoria colectiva chilena. Creación del actor Jorge Guerra, el niño con cuerpo de algodón que se lava la carita con agua y con jabón fue protagonista del primer programa de la TV local dirigido a preescolares, emitido entre 1965 y 1974 y luego repuesto entre 1991 y 1992. Acompañado por Valentín Trujillo en el piano y con arreglos musicales y composiciones de Vittorio Cintolesi, el muñeco popularizó una serie de melodías como "Método", "Mi lápiz" y la propia "Pin Pon", que se instalaron en el cancionero infantil chileno más allá de la propia carrera actoral de su creador. Jorge Guerra murió en Santiago en 2009, tras haber llevado a su personaje por escenarios de Chile, Ecuador, Cuba y Europa, pero el recuerdo, la figura y las melodias de Pin Pon permanecen en la memoria de generaciones.
Don Barbarroja es un conjunto de música infantil que basa su repertorio y puesta en escena a partir de material poético chileno para niños. Fue formado alrededor del músico y compositor Leonardo Fontencilla, quien durante toda la década de 2010 integró el grupo de fusión Bombyx Mori. Un disco suyo titulado Estrellamar (2010) se basó en el libro Poemas infantiles (1965), de Efraín Barquero, y la recepción fue tal que Fontecilla organizó una agrupación para continuar con el proyecto de poemas del Premio Nacional de Literatura de 2008. Fue el punto de partida para uno de los conjuntos de este circuito musical sugidos en la década de 2010: Paztitas, Mosquitas Muertas o Los Patapelá.
Cantante, autora, instrumentista y educadora de pedagogía Waldorf, desde ese ángulo Antonia Schmidt ha sostenido su propuesta creativa de una música para niños que supera el mero enfoque didáctico tradicional. En sus palabras, la suya es una "música para sentir". Desde esa perspectiva, ha compuesto canciones con temáticas sobre meditación y medioambiente, además de recopilación de cuentos, mitos y leyendas de Chile y Latinoamérica que presentó en sucesivos trabajos. En esa discografía destaca Música para la Tierra (2014), el álbum que la puso de lleno en el circuito de la música infantil.
Biodivertidos es una banda de rock para niños, que combina canciones y cuentacuentos sobre medioambiente, con personajes fantásticos, disfraces y coreografías que conectan al grupo en escena con las audiencias infantiles. Formado por músicos de La Ligua y Catapilco, algunos de ellos integrantes de la banda rockera Mixtura, fue resultado de una investigación de biología marina que derivó en el libro ilustrado Cuentos infantiles de biodiversidad (2013). Esa participación fue el punto de partida para una búsqueda creativa sobre música para la infancia y educación sobre la ecología, el medioambiente submarino y los peligros que los rodean.
El lugar común de designar a Mazapán como un conjunto de música infantil no es sólo un lugar común, sino una imprecisión. Mazapán es un grupo que ha explorado la música antigua, el pop, el folclor, el rock y hasta se ha internado en el método de la composición contemporánea para armar una de las discografías más ricas de la música para las infancias. Formado entre 1979 y 1980 por siete estudiantes de diversas disciplinas musicales, el grupo también fue la cuna de la carrera como solista de Cecilia Echenique y tiene inscrito en la memoria colectiva de generaciones el recuerdo de canciones inconfundibles como "La vaquita loca" (1980) y "Una cuncuna" (1981). Junto con Zapallo y Acuarela, Mazapán forma la tríada de conjuntos pioneros en la música para niños, y en 2024 recibió el Premio a la Música Presidente de la República junto con el reconocimiento de Figura Fundamental de la Música Chilena, de la SCD.
Epewtufe, voz mapudungún que significa "los que cuentan cuentos", es un elenco de música para la infancia encabezado por el compositor y multiinstrumentista Lincoyán Berríos (Callejón, Kimantú, Taller Taucán, Apus Jazz Bank, Mangüé). Basado en el concepto ancestral mapuche del "epew", el cuento que se transmite por la oralidad a través de generaciones, Berríos elaboró un proyecto para explorar temas en discusión en las sociedades modernas, como la aceptación de la diferencia, el bullying o el peligro de la adicción infantil a las tecnologías. Al mismo tiempo, Berríos escribió textos para cuentos infantiles, convertidos en canciones.
Parvularia en su origen, autora de libros para leer, pintar y cantar para niños y luego incluso conductora de programas televisivos infantiles, Patricia Holman Grossi fue transformándose cada vez más en educadora a través de la música y las canciones didácticas. Sobre todo tras el proyecto que en 1999 realizó junto a la sicopedagoga y premio nacional de Educación Mabel Condemarín, titulado "Juguemos a leer", que se convertiría prontamente en la amplia colección Canciones de todos los niños. Fue el punto de inicio para una sostenida creación musical dedicada a la edad preescolar.
Formado por compositores de la Universidad de Chile Bernarda Castillo, José Castro y Andrés Mondaca, Wachún se organizó como un proyecto de música para la primera infancia, centrado en la difusión de los derechos de los niños y su participación. En 2018 se integró la actriz Josefa López para completar este elenco final, que ha participado decisivamente en espacios musicales, de educación y divulgación como integrantes de Crin Chile. Ese mismo año estuvieron en Feria Internacional del Libro de Santiago y la Feria Pulsar, y en 2019 lo hicieron en el FamFest, con coloridas puestas en escena que incluyen canciones, narración de historias, juegos y marionetas. Su primer disco es Melodías infantiles (2018), un trabajo que se desprendió de las instancias de participación que los músicos tuvieron con niños, recogiendo sus experiencias y vivencias para la elaboración de contenidos en sus canciones. Del mismo modo, en sus conciertos Wachún desarrolla escénicamente ese mismo sentido de la participación con la audiencia infantil.
El mismo camino sin un destino definido que Nano Stern recorrió a mediados de la década de los 2000 siguió la compositora, autora y viajera Carmen Salvador, una de las figuras que en el cambio de década abordaron la raíz folclórica latinoamericana desde una mirada moderna de la música. Salvador es parte de una generación de cantautoras en esta variante, que tiene nombres como los de Pascuala Ilabaca (n. 1985), Natalia Contesse (n. 1978), Camila Moreno (n. 1985), Paz Quintana (n. 1983) y Javiera Barreau (n. 1985), entre otras.
Formado en 2010 con elementos provenientes tanto del grupo La Mano Ajena como de la compañía Tryo Teatro Banda, Teatro de Ocasión es un elenco que nace desde las artes escénicas pero se involucra directamente con la música para niños. Han sido uno de los proyectos pioneros en los espectáculos de teatro y música para la llamada primera infancia, niños de entre 0 y 6 años, aunque lógicamente su propuesta repercute en el público adulto. A partir de sus primeros montajes teatrales, Una mañanita partí y El viaje redondo, Teatro de Ocasión editó el disco Canciones de ocasión (2016), producido por Simón González, que reunió ese material de música incidental para obras teatrales. Con ese trabajo, el conjunto obtuvo el Premio Pulsar de 2017, en la categoría Música Infantil.
Mosquitas Muertas viene a ser un alter ego del grupo La Mano Ajena, pero su proyecto en este caso se especializa en la música para niños. Fundada en 2010 por Rodrigo Latorre —líder de La Mano Ajena— con algunos alumnos y amigos músicos, mantiene el singular concepto de "rock infantil". Allí cruza los códigos sonoros y estéticos del rock, utilizando serruchos, disfraces, coreografías y humor. Siempre versátiles, Mosquitas Muertas han editado los discos Canciones para jardinear (2011) y el propio Mosquitas Muertas (2013), en una una línea de trabajo orientada a la música latinoamericana (que ellos denominan "repertorio Inti Illimoscas"), además de un intenso trabajo en vivo que incluye actuaciones en el festival Lollapalooza.
Parte de la primera generación del programa de talentos de TVN "Rojo, fama contrafama", María José Quintanilla fue entonces la menor de los participantes. Ese estatus de niña cantante empujó a diversas voces que comenzaban en la canción mexicana en puntos diversos del país a subir al escenario e iniciarse en la música popular. Aunque Quintanilla no ganó la competencia televisiva de 2003, su carisma, su talento vocal y el repertorio mexicano de corridos y rancheras la convirtieron en la cantante más popular de esa generación de aspirantes. Su primer disco dejó la alta marca como uno de los más vendidos en la era del CD, éxito refrendado por ella en su participación en el Festival de Viña del Mar de 2004, con catorce años de edad. Más adelante se convirtió en celebridad televisiva y figura permanente en programas familiares en pantalla. Quintanilla se mantuvo fiel a sus orígenes rancheros como intérprete, estableciendo también puentes con la balada y el pop. Su carrera musical ha seguido activa a por 20 años desde ese trascendente debut televisivo, con intensa actividad en escenarios de Chile, conciertos de gran popularidad, giras y presencia en festivales.
Aunque con estudios académicos de canto lírico en la Universidad de Chile y de estilos de canto popular en Projazz, Jennifer Boldt alcanzó mayor repercusión a partir de sus trabajos como cantante de pop y animé, que desarrolló para un amplio público juvenil que siguió series animadas en televisión. La cantante, además, sumó popularidad durante 2011 a través de su participación en el programa juvenil "Calle 7", de TVN, donde incluso llegó a realizar un dúo vocal con el tenor Tito Beltrán.
Bárbara Usagi es una cantante de j-pop o j-music, estilo que dominó una parte de la escena del pop a partir de canciones cantadas en japonés; sobre todo, a través de aperturas y cierres de series anime. Su veradero nombre es Bárbara Bustamante, y adoptó su pseudónimo del japonés Usagi, uniéndose a una generación de intérpretes chilenas de pop en ese idioma, como Jessica Toledo, Viviana Shieh, Salomé Anjarí o Jennifer Boldt.
Junto al reconocido grupo Mazapán, el ensamble convocado por el flautista Rodrigo García y el violinista Gonzalo Pinedo bajo el nombre de Zapallo, es una de las columnas más firmes y estables en la música infantil. Con una historia prolífica en cuanto a composición original, recopilación de material y grabación de discos desde los inicios de la década de 1980, sus canciones dibujaron la escenografía colorida y construyeron la imaginería para sucesivas generaciones de niños.
La música para niños, por un lado, y el canto de raíz con contenido levantado por la Nueva Canción Chilena son las dos grandes puertas de entrada a Charo Cofré, aunque están también en su trabajo la calidez del folclor campesino y el coraje de la cantautoría en el exilio. Inspirada desde un inicio por Violeta Parra, y expuesta luego a las nuevas influencias que encontró en Europa, Charo Cofré firmó un cancionero reflexivo, a veces denunciante, apegado al paisaje chileno y a quienes lo habitamos.
Nino García fue un músico chileno como pocos, y no es un lugar común a propósito del trágico suicidio con el que terminó su carrera y su vida: es evidencia palpable. Son raros los casos de autores y compositores locales activos con propiedad en campos tan diversos como los de la televisión, el conservatorio, la música pop o la composición contemporánea, así como en oficios que fueron desde el canto hasta la dirección de orquesta. El grueso de su trabajo no puede encontrarse hoy en discos propios, sino entre los créditos que repartió como autor y/o arreglador en canciones grabadas por Gloria Simonetti, Ginette Acevedo, Fernando Ubiergo y De Kiruza, entre muchas otras colaboraciones.
Una mirada a la naturaleza y las especies de su biodiversidad nutren el contenido central en las canciones de Banda Porota, proyecto de música para la infancia surgido desde el balneario de Algarrobo, donde vivían los músicos y compositores Sergio Gómez y Simone Bezamat. Ambos fueron el núcleo inicial para una agrupación que luego incorporó diversos instrumentos, vientos, percusiones, teclados, bajos e incluso voces de niñas que se integraron al conjunto.
Su concierto ofrecido en Tocatas Mil, en el marco del festival Santiago a Mil de 2017, dio impulso a este proyecto de música infantil que combina canciones con el teatro. Nacidos como una extensión de la compañía Teatro Atanor, rápidamente Los Patapelá se instalaron ese año en el circuito con el disco Isabel Patapelá, un recuento del material que fue puesto en escena para esa obra de teatro para la infancia, sobre la niña Isabel, personaje sin zapatos que gusta de escuchar discos vinilos, y que conduce los conciertos del sexteto. Musicalmente Los Patapelá cultivan estilos de la vieja escuela, swing y dixieland, con instrumentación de época, clarinete, saxofón y flauta, además de acordeón, contrabajo y batería.
Aunque su rostro no sea el de un músico reconocible al instante, Juan Guillermo Memo Aguirre ha hecho famosas en toda Hispanoamérica sus canciones para programas infantiles. Durante décadas de trabajo en Estados Unidos, el chileno llegó a musicalizar las versiones en castellano de series animadas de enorme popularidad en los años ochenta, tales como La abeja Maya, El festival de los robots y Capitán futuro. Con sus canciones sencillas y de eficaces melodías, Aguirre es un músico inscrito en la memoria infantil de gran parte de los adultos de hoy, y cuyas esporádicas presentaciones en vivo confirman su enorme aunque atípico alcance. Su oficio, sin embargo, excede ese campo y lo inscribe como un prolífico compositor de canciones, jingles y cortinas televisivas.