Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
Parecerá hoy sorprendente, pero fue el gusto sincero por el reguetón lo que motivó al alemán Uwe Schmidt y el chileno Vicente Sanfuentes a unirse a mediados de la década del 2000 para un ejercicio de estilo paralelo a sus habituales incursiones en subgéneros diversos de la electrónica. Una pionera mezcla de pulsos tecno y percusión electroportorriqueña exigía una denominación nueva, y al dúo le acomodó identificarse como cultores del acitón, aunque probablemente hayan sido los únicos en el mundo que lo cultivasen.
Kinética es una de las formas de referirse a la cinésica, aquella disciplina que estudia los movimientos corporales conscientes e inconscientes y su valor comunicativo en lo gestual. Y es el concepto que Emiliana Abril Araya tomó para iniciar su proyecto como solista en la música experimental. Tres álbumes alrededor de la idea de la cinésica marcan su primera época en la experimentación con las tecnologías aplicadas a la composición, a la voz y a la poesía, y cuyos resultados siempre abiertos se instalan en diversos espacios: la electrónica, el hip-hop, el pop, el soul, la improvisación libre y las vanguardias.
Inicialmente conocida como integrante del dúo Dënver, que en la década de los 2000 se unió a una estética nueva en el pop independiente, Mariana Montenegro tomó un camino como nombre propio poco después de su separación musical de Milton Mahan en 2018. Cantante, compositora, tecladista y productora, se encaminó de manera determinante hacia el pop dance como resultado directo de sus incursiones como DJ especializada en electro, house y disco hacia 2015. Su primer disco solista como nombre en el pop es La mar (2020). Sus primeras canciones señalaron entonces ese rumbo de estética retroelectro: "Suave", "Música", "Reprimiendo" y "Sólo vine a bailar" son algunas de las composiciones que luego aparecerían en ese debutante La mar (2020), producido por Alejandro Paz y estrenado días antes de la declaración global de pandemia. Como DJ ha aparecido en hitos como Recreo Festival, Fiebre Fiesta, Holograma y Mapocho Bailable, y como artista pop, su puesta en escena de fantasía de discoteque presentó cuerpos de baile, coreografías y luces.
Tunacola es el grupo de electro pop que creó Richi Tunacola –seudónimo de Ricardo Luna- a partir de una serie de canciones preliminares que trabajó individualmente y que más adelante montó junto a DJ Caso y la cantante Paz Court. La puesta en vivo de ese repertorio llevó a estos tres músicos a constituirse como una agrupación más numerosa que, aunque tuvo varias modificaciones de formación, conformó una leal comunidad de seguidores, y alcanzó eco fuera de Chile, sobre todo en México. Canciones como "Guachita" y "Danky" son algunos de los temas más difundidos en ese plan de pop bailable y divertido.
Con el nombre tomado de un motel cercano a su sala de ensayo en el barrio Bellavista, el quinteto Sahara Inn partió su historia definiéndose como "electropical", y donde combinaban guitarra, sintetizadores y percusión latina. El 2014 debutaron con un EP homónimo, que continuó el 2016 con el disco Fantástica. Dos hermanos son el núcleo del grupo, que está abriendo circuitos en vivo y ha ido ganando seguidores. Las canciones buscan ser deliberadamente bailables, pero con episodios más suaves, como el que muestran en el tema "Entre sábanas".
Yadak es un nombre ficticio, aunque bien podría ser el de un personaje en una película de ciencia ficción. La artista visual y lumínica Andrea Gana ha realizado investigaciones en este género cinematográfico desde el área de la Estética, que como consecuencia directa transfirió a sus proyectos creativos desde la luz y desde el sonido. En ellos se puede advertir ese ambiente irreal de lo que se entiende como ciencia ficción. Conocida sobre todo como integrante del colectivo Delight Lab, desde 2018 comenzó a realizar experimentaciones en la electrónica de escucha, apreciación y reflexión, siempre en el cruce con otras disciplinas artísticas, como el video, la danza o la performance.
El nombre de Ottavio Berbakow es conocido en el circuito underground desde mediados de los años '90 como uno de los primeros exponentes nacionales en editar discos de música electrónica junto a LEM, su dúo con Oscar Burotto (Sembe), además de por su trabajo de divulgación, como panelista del programa "Perdidos en el espacio" de Radio Universidad de Chile y como redactor en la revista especializada Música marginal. Pero fue durante una estada en Italia en 1999 que Berbakow adoptó el nombre de Esqueleto para desarrollar su proyecto en solitario.
Trío formado por el guitarrista Gabriel Feller, el bajista Rodrigo Ríos y el baterista Julio Denis, que asumieron cada uno una identidad en el nombre de este proyecto nacido en 2004 y que realizó una mezcla entre jazz, rock, funk, electrónica y música imporvisada. En una breve historia dejó una grabación y puso a sus tres integrantes hacia diversas escenas musicales.
Paula Schopf, más conocida como Chica Paula en el plano musical y en el familiar, es una de las integrantes de la legión electrónica chilena en el extranjero. En su caso es además una cuestión de genes: hermana del músico y productor Dandy Jack (Martín Schopf) y del DJ Adrián (Adrián Schopf), ha desarrollado su propia carrera como discjockey y productora entre Chile y Alemania.
Felipe Schuster integró Hic Sunt Leones, banda de la segunda mitad de la década de los 2000, con la que elaboró un sonido pop que si bien no alcanzó ecos masivos, fue ampliamente reconocido por su factura. Hacia fines del 2011, cuando ya el proyecto no existía, Schuster comenzó a desarrollar un trabajo solista que el 2012 presentó en vivo, y en el disco Atiempo (2013). Con sonidos similares a su banda de antaño, un tributo al tema "Campos verdes" de Eduardo Gatti, que grabó junto al propio cantautor y la producción de Pablo Stipicic. Al tiempo que alterna su oficio musical con su profesión de abogado, ha seguido componiendo canciones y su segundo trabajo fue La montaña (2015), y desde entonce sigue lanzando singles en sociedad con el compositor Javier Barría.
Como ensamble de música actual, denominada así para referirse a ciertas corrientes de la creación en el siglo XXI, Xatarra ha bordeado líneas de música y sonido distintas, considerado en su narración instrumentos provenientes de la música clásica o sinfónica, como el cello y el fagot, y dispositivos de la música electrónica de ritmos y de ambientes, aparatos de muestreo y sintetizadores mayoritariamente. La música es resultado de este encuentro y Xatarra —voz que juega simbólicamente con la idea de la "chatarra"— se ha impuesto como uno de los proyectos centrales de la comunidad del sello 11:11. Entre sus integrantes que cuentan con proyectos solistas están la cellista y compositora Isidora O'Ryan y el compositor y productor Andrés Abarzúa. Después de intermitentes apariciones desde que comenzaron a hacer investigación sobre la música improvisada y la producción hacia 2015, Xatarra publicó el disco Cuadros (2023). Antes, habían elaborado trabajos próximos a la instalación lumínica (con el artista Sergio Mora Díaz) y la danza contemporánea (con el colectivo La Vitrina), además de establecer vínculos con nombres como Foex, Bruxista y Nico Rosenberg.
El nombre de Mariano Pavez aparece en decenas de discos chilenos de rock, de pop, de metal o de fusión, pero también tiene un camino musical personal, que se plasmó primero en dos proyectos colectivos: EM 3,14 y Murciélago. Aunque en ambas historias, él era líder y gestor, solo el año 2012 resolvió presentar un disco solo con su nombre: 13 lunas es algo así como su debut solista, y donde puso canciones con un sonido menos rockero que sus trabajos anteriores. El 2014 grabó un disco con remozadas versiones de canciones de los '80, junto a una veintena de invitados, y el 2017 lanzó su tercer trabajo, reuniendo un poco su historia que ya se acerca a los 20 años de vida.
Ser DJ puede adquirir responsabilidades fijas, como la animación de fiestas y pistas de baile, o dinámicas más expansivas y personales. Durante una carrera destacada, pero trágicamente interrumpida por una muerte precoz, DJ Who adscribió a la segunda escuela, que toma el tornamesa como espacio de creación y gestión. Fue uno de los pinchadiscos destacados en Chile del 2000 en adelante, con la participación en relevantes festivales (Lollapalooza Chile y Chicago, entre otros) y una sorprendente demanda en plataformas. Claudio Medina, el hombre tras las mezclas, se acercó por primera vez al oficio a través de su amigo Cenzi y su gusto por el grafiti, y desde 2000 comenzó a colaborar en grabaciones que lo llevaron a estudio con figuras como Ana Tijoux, Los Tetas, Quique Neira y el argentino Dante Spinetta. Su debut como DJ Who, a solas, fue en 2008 en Santiago. El grueso de sus grabaciones fueron singles adherentes, con invitados en las voces. El más difundido ha sido "Good times" (junto a Triciq), apoyado también en un sorprendente video filmado junto a parte de la comunidad haitiana residente en Santiago. Por razones que no se dieron a conocer públicamente, Medina falleció en Santiago, en septiembre de 2025.
También periodista y gestor cultural, Óscar Hauyon es un músico cuyo trabajo se describe desde la autosuficiencia. Durante toda la década de los 2000 integró el grupo rock-pop de origen ovallino Polter, del que fue tecladista y también compositor. Su ruta como nombre propio comenzó poco después de la disolución de la banda en 2010, y se manifestó en una primera trilogía de discos propios donde Hauyon expuso entonces su posición en el pop, incursionando en los territorios del synthpop, el rock alternativo, la música industrial y la música dance.
La distribución en línea y sus muchas bifurcaciones ordena el trabajo de Felipe Baradit Stevenson desde sus primeros proyectos en la música. El creador es uno de los gestores del prolífico sello Epa Sonidos, activo desde 2001 en Valparaíso, y asiento además una extensa y constante discografía con la etiqueta Pueblo Nuevo. Su música electrónica puede asociarse a la experimentación y a la exploración con máquinas (digitales y analógicas), y sistemas de sonido y registro. Sus primeras composiciones datan de 1999, cuando el viñamarino ya se interesaba en los discos de Nine Inch Nails y Aphex Twin, y «eran muy pocos los que conocían los computadores para componer».
Luego de pasar por colaboraciones e identidades como las de Chiporro, Andxpress y su actuación como integrante fundador de los estacionales Upa, el músico Sebastián Piga se unió a la cantante Guadalupe Becker en Calor Polar, el dúo que ambos iniciaron en 2007 y con el que tocaron por primera vez en vivo al año siguiente. El gusto de ella por la música pop y el manejo de él además como productor son los polos que dan forma al sonido pop de bases electrónicas del grupo, grabado en canciones como la propia "Calor polar", "Vuelta atrás" y en su primer disco, Mezclas azules (2010).
Rafael Pérez (DJ Raff) y José Antonio Bravo (Latin Bitman), con activas trayectorias en los ambientes de la música electrónica y el hip-hop, unieron fuerzas en 2013 para experimentar en un nuevo proyecto de esta naturaleza. RVSB, es el acrónimo de la expresión «Raff versus Bitman», que desde entonces ha identificado sus grabaciones y presentaciones conjuntas, siempre en paralelo a las activas agendas solistas de ambos.
La corta vida del grupo Compiuters fue escuela suficiente para impulsar a Pablo Infante a continuar por cuenta propia el camino como productor musical. También conocido como Pol Infante, escogió primeramente el nombre de Efectos Espaciales al mismo tiempo como alias y como título de su disco debut, uno de los más llamativos editados en Chile en 2008. Con Infante como gestor a cargo, en Efectos espaciales convivieron cantantes y músicos invitados tan diversos como Valentina Fel, Nea, Manuela Baldovino (también ex integrante de Compiuters y cantante de La Montaña, otro grupo iniciado en 2008) y el crédito extra de un dúo entre Javiera Mena y Jorge González. Pop, rap y bases electrónicas son la banda sonora de ese primer disco que situó a Infante en el espacio de la creatividad a puertas cerradas y en solitario. Más adelante realizaría producción para bandas como MKRNI, Survey Team o Protistas, y en simultáneo a sus estudios de Filosofía en la Universidad Católica, centraría nuevos trabajos musicales desde la fenomenología. El alias de Efectos Espaciales fue sustituido por el de Pol de Sur, con el que Infante se instaló como compositor y productor de música electrónica.
La música electrónica ha sido el principal campo desde el que Andy ha proyectado su creatividad como compositor, productor e incluso gestor del sello discográfico 11:11. Más allá de esa labor, desde mediados de la década de 2000 su trabajo puede rastrearse también en bandas, colaboraciones junto a artistas como Kinética y Rubio y como autor de obras contemporáneas y música incidental para artes escénicas.
La leyenda de un lactante porteño abandonado que escupía llamas como un dragón inspiró a los hermanos Felipe y André Baradit para bautizar el proyecto que a partir de 2001 mantuvieron en Valparaíso junto a Miguel Jáuregui. Los tres músicos han desarrollado un extenso trabajo en paralelo como solistas, respectivamente bajo los seudónimos Baradit, Jack_plug y Basstk; pero son, además, socios en el sello Epa Sonidos, prolífico y pionero netlabel. De modo intermitente, el trío fue desarrollando un sonido levantado a partir de secuencias, samplers, efectos para bajo y guitarra, y micrófonos ambientales («lo que tengamos a mano», explican). La presentación de su música en el marco de una exposición del fotógrafo Jorge Molina constituyó su debut en vivo, en la sala SCD de Santiago. Sus publicaciones están disponibles para descarga gratuita desde el sitio de Epa Sonidos.