TV pop
Una vez que el dominio que impuso la radio en los ‘30, ‘40 y ‘50 con sus grandes auditorios y sus estrellas de la canción en directo comenzó el declive en los ‘60, un nuevo semillero de música popular chilena se trasladó a la televisión en las siguientes dos décadas. La TV cobró una importancia inusitada durante la dictadura militar: la variante del llamado TV pop se instaló así en un país marcado por el toque de queda y la represión sobre cualquier forma de cultura no oficialista. Entonces tuvo el monopolio sobre la entretención y fue el laboratorio de nuevas partidas de cantantes, de gran afinidad con la balada romántica, cuya vía de difusión no fue ni los discos ni los conciertos, sino los sets de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” y “Martes 13”, y más tarde los reality shows y concursos como “Protagonistas de la música”, “Operación triunfo” y el emblemático “Rojo, fama contrafama”.
Antes de convertirse en cantante pop, Constanza Patricia Piccoli Molina hizo una carrera como actriz adolescente en series de televisión que posibilitaron su presencia mediática a temprana edad. A los doce años se integró al elenco de "Bakán", de Mega, donde hizo el papel de Cata. Allí permaneció por dos años hasta que emigró a TVN para actuar en la similar "Karkú", donde obtuvo el rol de Cony. Allí compartió el plató con otras futuras estrellas del teen pop como Raquelita Calderón o Luciana Echeverría. Junto a ellas se integró a Six Pack, el grupo adjunto a la popular serie de TV y grabó el primer disco, Six Pack (2007). Después de tres temporadas al aire con "Karkú", Piccoli anunció una aparición como solista con el single “Eres el culpable”, perteneciente al disco Leyenda personal, que grabó en 2010 con Gonzalo Yáñez como productor, pero que entonces no fue publicado debido a su emergente participación en teleseries nacionales desde 2012.
La aparición de una Gabriela Ernst de 12 años en el grupo pop vocal Amango a través de las pantallas de Canal 13 ni siquiera es el punto de inicio para de una de las artistas más precoces de las últimas décadas. La cantante y bailarina nacida en 1993 ya contaba con participaciones en discos y en conciertos antes de integrarse al staff de la serie “Amango”, que produjo en 2007 una partida completa de nuevas estrellas juveniles como Augusto Schuster, Magdalena Müller o Denise Rosenthal.
Las funciones de intérprete, compositor y productor han ocupado por más de veinte años a Andrés de León, baladista chileno que añade a su oficio de cantante la capacidad autoral que le ha permitido poner temas suyos en discos de estrellas extranjeras como Yuri. Ha grabado, también, con Toni Braxton y Sin Bandera. "Mi loco amor de verano" (1993) se instala como su canción más conocida. Se suman los hits “A la luz del mar” y “Anclada a mi corazón”. En los años noventa, el músico mantuvo períodos de trabajo en Estados Unidos, con énfasis en la asesoría de intérpretes más jóvenes y de orientación pop. Su presente es el de un trabajador de la música «centrado en ser cantante», según sus propias palabras.
Con el nombre de Conny (también presentada solo como Cony), tanto en su personaje televisivo como en el de cantante, Constanza Molina tuvo una breve aparición en la industria de la música y el entretenimiento a través del docurreality emitido en 2011 por Canal 13, con el nombre de "Perla, tan real como tú". Allí aparecieron también otras figuras de la época, como la propia cantante Perla Illich y el dúo Dash & Cangri. Un protagonismo inesperado en esa serie llevó a Conny al canto y a integrar el staff de figuras en el disco Mi gitano corazón (2012). Ella dejó al menos tres canciones pop adolescente romántico en esos tiempos, "No permitiré", "En tu vida" y "Partir de cero", y cronológicamente se instaló como un nombre entre cantantes de teen pop de distintos tiempos, de Lizette a Kim Queenland. Finalizada la emisión del programa Conny salió del ambiente musical y se dedicó al mundo digital, el marketing. las redes sociales y la generación de contenidos como influencer.
El ritmo de la música dance latina conduce las canciones de Tyanna, figura de la escena del pop que compartió espacios con nombres como Denise Rosenthal, la más bailable Daniela Castillo, Karen Paola y Catalina Palacios. No es casualidad que Tatiana Zambrano —la cantante tras ese pseudónimo— haya sido además una reconocida doble de Jennifer López. De hecho compitió en "Mi nombre es", de Canal 13, interpretando a la diva latina, y esa experiencia derivó directamente en la propuesta de su disco debut como Tyanna, Give me your love (2014).
Pianista, compositor, arreglador, conductor de orquestas y productor discográfico, Francisco Aranda Reinoso es el ejemplar más joven entre los músicos que se iniciaron en conjuntos de la Nueva Ola y que luego se reconvirtieron en figuras autónomas como directores y productores. Es una camada de talentos en la pluma, la batuta y la gestión, que comienza en los años ’60 con gente como Juan Azúa, Toly Ramírez y Jorge Pedredros y deriva en Horacio Saavedra, Juan Salazar, Miguel Zabaleta y Pancho Aranda, nombre recurrente dentro del círculo del Festival de Viña del Mar y la industria televisiva de los años '80.
Matato'a —que en lengua Rapa Nui significa «la mirada del guerrero»— es un grupo de música y danza de Isla de Pascua que desde 1996 fusiona los instrumentos y composiciones tradicionales del folclor de Rapa Nui con la música polinésica, latinoamericana, el reggae y rock. Es el grupo que grabó "E nua e koro", la canción principal de la teleserie "Iorana" (1997), de TVN, que fue el punto de partida de una carrera que han extendido por cinco discos y varias actuaciones internacionales.
Kel es Raquel Calderón Argandoña, una de las figuras más mediáticas de la industria del espectáculo y el pop de su época, famosa antes de llegar a la mayoría de edad e hija de la celebridad televisiva Raquel Argandoña (quien llegó a declarar: "será más perfecta que yo"). La adolescente, que era actriz y modelo desde muy temprano, adoptó ese nombre artístico de Kel y apareció en el grupo vocal Six Pack (participó en 2007 en la serie juvenil "Karkú" de TVN), cosechando un éxito multitudinario entre el público tween de la generación post Kudai, grupo al que ella misma escuchó desde niña.
Desde los mejores tiempos de Luis Jara como figura romántica que no estallaba en popularidad un baladista tan demandado por el gran público. A Mario Guerrero le bastaron sólo meses de exposición ante las cámaras para demostrar que su calidad vocal y magnetismo como figura pop podían superar el contexto de alta competitividad en que estaba inmerso en el concurso televisivo “Rojo, fama contrafama”. Aún después del período de mayor presencia de ese programa, Guerrero continuó con una sostenida carrera discográfica de la mano de la masividad.
Si una personalidad del pop como Nicole puede tener un lado oscuro, en ese lado estará Mónica Rodríguez; probablemente, la única con la categoría de antiestrella entre las cantantes de la generación lanzada desde los reality shows. En 2003 se adjudicó la versión local del concurso "Operación triunfo", pero la joven de cejas rasuradas dio un paso al lado en el camino trazado para otros hijos del canto televisado. Luego de un álbum pop, Mónica concentró su trabajo por vías más rockeras, primero junto a un grupo (también identificado como Monik) y luego de modo solista.
Antonio y Miguel Zabaleta dejaron huella en el cancionero nuevaolero de la primera mitad de los años '60. Como socios fundadores de Los Red Juniors, los hermanos inscribieron varios hits radiales, entre ellos "Al pasar esa edad", compuesto por Jorge Pedreros y Hugo Beiza, y convertido más tarde en un himno generacional.
Daniela Castillo Vicuña fue una de las figuras centrales de la generación del programa televisivo "Rojo, fama contrafama", que dominó las preferencias del gran público durante un largo período en la década de los 2000 y que tuvo una alta exigencia para esos aspirantes, incluso embrollos periféricos respecto de la música: Daniela Castillo fue llamada “la cuica de Rojo”. También es una de las cantantes pop que superó ese momento de gracia y popularidad y en los años siguientes siguió adelante con su carrera, editando una serie de álbumes donde alternó entre la balada latina, el pop dance y los ritmos urbanos.
Maitén Montenegro es una cantante y comediante que se inició siendo niña, por intermedio de su padre, el prestigioso actor Raúl Montenegro. Por su trabajo, vivió varios años en Venezuela y Puerto Rico, donde debutó como actriz en producciones dramáticas. A su regreso, a los 13 años, adoptó su nombre artístico (el real es María Teresa Vásquez) y montó varios espectáculos y programas detelevisión, que en 1973 la llevaron al teatro Bim Bam Bum. Entre 1978 y 1980 fue parte del primer elenco del programa de humor Jappening con Ja, y luego se integró como comediante a Sábados Gigantes, protagonizando sus propios Café Concerts, y llegando al Festival de Viña de 1985 con un espéctaculo de música y baile. Avanzados los años 90 se trasladó a Miami como productora de Sábados Gigantes, y allá montó una academia que el año 2006, cuando regresó a Chile, instaló en Santiago. En medio de toda esa historia, su paso por la música es casi un detalle, pero dejó un hit: De 1972, la sentida despedida de una esposa que ve partir a su marido: "Canción para una esposa triste".
Conocida inicialmente como “la princesa mexicana”, Carolina Molina se consagró en definitiva como «La Rancherita», título que le quitó de las manos a la propia María José Quintanilla, con quien compartió espacios de música mexicana en la tercera generación del programa de talentos “Rojo, fama contrafama”. Sus espectáculos en vivo en discoteques, restoranes y parrilladas populares y su permanente presencia en pantallas de televisión la convirtieron en una de las favoritas entre el público masivo del pop. A quince años de su estreno discográfico, y ya instalada en México, la cantante practicaba un giro musical que la ubicó como exponente de la música latina urbana, con aproximaciones a los ritmos del reguetón, la bachata, la cumbia y la kizomba, en un nuevo perfil como cantante.
Psicóloga de profesión, Constanza de Aguirre Penna apareció por primera vez para el público masivo como cantante romántica aspirante en el popular concurso televisivo "The voice", emitido en 2015 por Canal 13, y donde participaron una serie de cantantes profesionales o con trayectorias, como Josefa Serrano, Karin Cáceres, Astrid Veas y Luis Pedraza, el ganador del certamen. Constanza Cony de Aguirre es hija del ejecutivo y músico de jazz Jaime de Aguirre y la animadora y cantante Tati Penna. En 2010 escribió e interpretó la canción "Pasaje" para la teleserie "Primera Dama", de la misma estación.
Alumna de canto de la estrella Myriam Hernández, la solista melódica y pop Camila Arismendi Golborne —conocida además por ser la sobrina de Laurence Golborne, mediático ministro durante el gobierno de Sebastián Piñera— ganó popularidad a través de programas juveniles de televisión como "Calle 7", de TVN, y por sus acutaciones en programas de talentos como "Yo soy" y "Factor X" en 2011, donde personificó a La Incomparable Cecilia. Antes, incluso, había imitado a otra figura juvenil, María José Quintanilla. En 2012 inició una carrera solista en la música pop.
Mon Laferte es la mayor figura del pop chileno de impacto internacional a partir de la década de 2010. Su música se ha sustentado en una canción multicolor y amplia, que cruza hacia distintos espacios con naturalidad y que captura a públicos de varias generaciones sin considerar su mirada política, presente en sus canciones y discurso personal. Desde la balada AM en la que ella se formó de niña hasta el rock latino de su juventud, Mon Laferte ha tomado inspiraciones de la cumbia, el bolero, la ranchera, el folclor latinoamericano y la canción juvenil de los años '60. Su primera popularidad se registra a sus veinte años, cuando Monserrat Norma Bustamante Laferte fue parte del programa "Rojo, fama contrafama", de TVN. Sin embargo, tras cuatro temporadas de alta exposición, competencia y desgaste, la viñamarina reorganizó su proyecto musical en México, que ha sido su hogar desde 2007. Su etapa creativa allí despegó con el disco Mon Laferte vol. 1 (2015), que la mostró como una figura de la canción latina melodramática, muchas veces incluso como un personaje teatral, una mujer fatal de cabaret o una mujer latinoamericana abandonada. Ha obtenido cinco Grammy Latino, por su cumbia "Amárrame" (en 2017), por su disco Norma, (2019), por su canción "Biutiful" (2020) y por los discos Seis (2021) y Autopoiética (2024).
Conocida como actriz de teatro y televisión, la primera disciplina artística de Amaya Forch fue, sin embargo, el canto, que estudió en la Escuela Moderna de Música y que ha desarrollado de modo más consistente desde alrededor del año 2000. Además de una serie de grabaciones, Forch participó del musical El hombre de la mancha y ha sido jurado de programas televisivos de talentos. Los discos de sus primeros tiempos como cancionista se concentraron principalmente en repertorios latinoamericanos del bolero, la copla y la canción romántica; además de una incursión en el folclor chileno con La consentida (2012) y de colaboraciones con el maestro del piano Valentín Trujillo. En 2019 actuó como voz solista en los conciertos de reinvención de repertorio llevados a cabo por el director Sebastián Errázuriz y el Ensamble MusicActual.
La imagen de Horacio Saavedra detrás de un teclado y frente a una orquesta está impresa en la memoria de varias generaciones de chilenos. Desde 1970 fue el principal director de orquesta de la televisión chilena, los tiempos de esplendor de este medio, donde permaneció hasta avanzados los años 2000. En ese rol acompañó a músicos de Chile y el mundo en espacios de gran producción, como los programas estelares o el Festival de Viña del Mar, aunque también en espacios de emisión diaria, como el recordado "Festival de la una", de TVN. Forjado como músico de estudio y de acompañamiento en los '60, grabando con decenas de artistas de la Nueva Ola, se retiró de la televisión en 2009, pero continuó en su oficio en la dirección y los arreglos musicales.
Sólo hasta 1998 esta cantante melódica mantuvo su nombre de Gisella Valenzuela en los escenarios de Curicó. Después de ganar ese año un festival de la canción en Curepto, tomó el pseudónimo de Almendra para dar pasos determinantes en los estudios de grabación, en las orquestas populares y en los micrófonos de apoyo de grandes nombres de la balada y el pop, incluido el venezolano José Luis Rodríguez. Esa ruta desembocó diez años después en su primer disco solista, De música y alma (2009).