TV pop

Una vez que el dominio que impuso la radio en los ‘30, ‘40 y ‘50 con sus grandes auditorios y sus estrellas de la canción en directo comenzó el declive en los ‘60, un nuevo semillero de música popular chilena se trasladó a la televisión en las siguientes dos décadas. La TV cobró una importancia inusitada durante la dictadura militar: la variante del llamado TV pop se instaló así en un país marcado por el toque de queda y la represión sobre cualquier forma de cultura no oficialista. Entonces tuvo el monopolio sobre la entretención y fue el laboratorio de nuevas partidas de cantantes, de gran afinidad con la balada romántica, cuya vía de difusión no fue ni los discos ni los conciertos, sino los sets de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” y “Martes 13”, y más tarde los reality shows y concursos como “Protagonistas de la música”, “Operación triunfo” y el emblemático “Rojo, fama contrafama”.

Conny

Con el nombre de Conny (también presentada solo como Cony), tanto en su personaje televisivo como en el de cantante, Constanza Molina tuvo una breve aparición en la industria de la música y el entretenimiento a través del docurreality emitido en 2011 por Canal 13, con el nombre de "Perla, tan real como tú". Allí aparecieron también otras figuras de la época, como la propia cantante Perla Illich y el dúo Dash & Cangri. Un protagonismo inesperado en esa serie llevó a Conny al canto y a integrar el staff de figuras en el disco Mi gitano corazón (2012). Ella dejó al menos tres canciones pop adolescente romántico en esos tiempos, "No permitiré", "En tu vida" y "Partir de cero", y cronológicamente se instaló como un nombre entre cantantes de teen pop de distintos tiempos, de Lizette a Kim Queenland. Finalizada la emisión del programa Conny salió del ambiente musical y se dedicó al mundo digital, el marketing. las redes sociales y la generación de contenidos como influencer.

Bárbara Vos

Habitual figura del creciente celetrity-system chileno, en 2008 la modelo argentina Bárbara Vos se integró a un circuito de cantantes de pop latino como Ximena Abarca, Laura Serrano, Katherine Muñoz, Lucy Helena, Tamy Sessarego, Mariela Montero o la popular Karen Paola. Bárbara Vos, que cantaba con sistematicidad en locales y discoteques (de hecho se encontraba actuando la madrugada del terremoto del 27 de febrero de 2010), obtuvo mayor figuración a partir de un controvertido vínculo con la cantante de "Rojo" Karen Amenábar, habitual fórmula de obtención de publicidad en la farándula televisiva.

Marcelo

Marcelo Hernández es uno de los cantantes más emblemáticos de los años ‘70 y ‘80 en Chile. A fines de los 60 fue un mini fenómeno, al ganar un festival de Canal 13 en 1969, y ser elegido como Mejor Intérprete en el Festival de Viña del Mar. Avanzados los '70, se integró como protagonista a la escena de baladistas televisivos de esos años, donde además fue actor y comediante, pero en 1983 toda esa actividad se vio desplazada por el programa infantil Cachureos, que dirige , conduce y canta sus canciones.  Aunque hace varios años el programa está fuera de la televisión, sus presentaciones y discos siguen siendo su actividad  central . En el 2010 editó un disco de baladas, Volver a empezar, pero el episodio no pasó de ser un fugaz regreso al viejo oficio de cantante.

Javiera Muñoz

Cantante chilena-sueca, nacida y criada en ese país escandinavo, que se hizo conocida para el público nacional a partir de su llegada al programa televisivo "Rojo, fama contrafama", de TVN en su competencia de 2006. Javiera Muñoz no alcanzó las finales pero cantó algunas de sus canciones de pop latino como "Ándale mi corazón" y "Spanish delight". En 2000 participó en el Melodifestivalen (una selección sueca para el festival de Eurovisión) con la canción "Varje timma, var minut" ("Cada hora, cada minuto") y llegó al cuarto puesto. Dos años después regresó al Melodifestivalen y sólo obtuvo el sexto lugar con "No hay nada más". Su discografía solista incluye los títulos Javiera (2001) y True love (2004).

Pulentos

Barry, Walala, Ramón, Benzo y Nea, preadolescentes de una villa llamada Jardines del Nuevo Amanecer e integrantes de una banda hip-hop, son los protagonistas de "Pulentos", serie animada en 3D que Canal 13 presentó en 2005 y cuya buena recepción mereció una serie de extensiones asociadas. Había ahí, entre otras cosas, una notable banda sonora, a cargo de relevantes músicos nacionales, como Ana Tijoux. Dos temporadas, una película, dos discos y una serie de conciertos son el testimonio de la historia del virtual quinteto.

Juan Azúa

En la figura de Juan Azúa se detecta uno de los puntos más representativos de la música popular de orquestas para espectáculos y televisión, en la línea de directores similares como Horacio Saavedra, Juan Salazar, Pancho Aranda y Rodrigo Miranda, entre otros. Desde los tiempos en que encabezó el montaje de El hombre de la Mancha en 1974, sus participaciones en sucesivas versiones de festivales OTI y de Viña del Mar, hasta el liderazgo conducción de la big band jazzística The Universal Orchestra, Azúa recorrió los tiempos como un espléndido conductor y arreglista orquestal.

Rigeo

Cantante, productor musical y ocasional animador de televisión, Rigeo (Rodrigo Aránguiz) fue uno de los pioneros chilenos en la interpretación de los nacientes ritmos urbanos a comienzos de la década de los 2000, que dominarían la escena de la música popular por más de dos décadas. El reguetón y ciertos acercamientos al hip-hop marcaron su música, que quedó registrada en los discos Reality flow (2004), donde aparece "Indestructible", con su famoso coro de alerta "danger, danger, cuidado", y Knock out (2005), que versiona de clásicos de otros estilos tropicales. Su estilo lo llamó, sin más, "ragga flow".

Constanza Herrero

Cantante y autora, Constanza Herrero debutó discográficamente con su nombre en 2017, pero mucho tiempo antes había aparecido en la música con el pseudónimo Kota, con el que grabó un primer EP (Actúa hoy, 2007). Así se integró a Six Pack, uno de los conjuntos de pop adolescente que dominaron una década. Su estreno tuvo lugar nada menos que en el Festival de Viña del Mar de 2008, cuando debió reemplazar “de urgencia” la salida de Raquel Calderón del grupo, quien entonces iniciaba una carerra solista como Kel. A los 16 años, Herrero llegaba entonces al grupo y también al set de de la serie juvenil de TVN “Karkú”. Así grabó el disco Up (2009), de Six Pack, y en luego inició una carrera solista, que la llevó a Australia tras finalizar el colegio. Allí estudió en la Western Australian Academy of Performing Arts, donde incursionó en el teatro músical y el canto popular. De esa experiencia formativa surgió un trabajo de composición de canciones pop, en el que integró influencias del folk, el R&B y la música latinoamericana.

Peter Rock

La carrera discográfica de Peter Rock duró apenas cinco años, y contempló la grabación de doce discos sencillos que ni siquiera él conservaba. A pesar de ello, el intérprete de origen vienés fue lo más cercano a un padre del rock en Chile. Fue el primer músico que grabó un tema de rock en este lado del mundo -que por supuesto era un cover de Elvis Presley- inaugurando el género y marcando el punto de partida de la Nueva Ola. Tras una larga ausencia, regresó al país en 1979, y desde entonces se mantuvo activo en pequeños escenarios y en constantes visitas a programas de televisión. En 2016 falleció tras una compleja enfermedad.

Yamna Lobos

La llamada "faraona de Rojo" no fue cantante sino bailarina, una de las más populares y mediáticas de la generación de estrellas en el programa juvenil de TVN. Pero aún con una voz insuficiente para el canto, Yamna Lobos apareció encabezando sesiones de reguetón en la época en que este ritmo tropical terminó por ocupar el espacio dejado por el axé brasileño tras las partidas de los cuerpos de baile Axé Bahia, Porto Seguro y Porto Bahia. Yamna Lobos (un nombre de pila que en lengua árabe significa "dirección correcta") había interpretado “La cocotera”, éxito veraniego de 2006 junto a otra bailarina, Maura Rivera. Luego editó su álbum éxito de ventas, titulado El perreo de Yamna, donde cantó hits pertenencientes al reguetón, acompañada además por algunas voces de “Rojo, fama contrafama” y donde de paso enseñaba al público algunos de los más audaces movimientos de este baile explosivo. Yamna Lobos se unió así a la camada de bailarinas juveniles que luego probaron como cantantes populares: Luli, Kathy Barriga, Laura Serrano y la más exitosa de su época, Karen Paola.

Valentín Trujillo

La televisión ha sido una gran vitrina para el talento del pianista y orquestador Valentín Trujillo Sánchez, aunque no del todo justa con la profundidad de su trabajo y el alcance de sus vastos conocimientos musicales. El casi eterno acompañante del animador Don Francisco, como director de orquesta en “Sábados Gigantes” es, también, uno de los arregladores fundamentales de la música popular chilena durane una era de oro para la industria fonográfica, tanto en discos como en grandes conciertos. Junto con ello, Trujillo fue proyector de nuevas figuras de la música a lo largo de las primeras décadas del siglo XXI. En 2024 su nombre marcó un hito más al convertirse en el primer intérprete de música popular en ser distinguido con el Premio Nacional de Música.

Eugenia Valdatara

La baladista mendocina Eugenia Valdatara, conocida a través de las pantallas como Euge, no logró llegar a las intancias finales del reality show de Mega "Operación triunfo". Pero sí alcanzó algo de presencia televisiva después de la competencia, principalmente por su vinculación a Julio Rivera (simplemente Julio) y su paso por el programa juvenil "Mekano". Instalada en Chile desde los 15 años y titulada de psicopedagoga, en 2003 se presentó a los castings del programa que buscaba encontrar nuevas voces para el pop. Ella ya había decidido convertirse en cantante y entonces estudiaba en la academia de Luis Jara. Valdatara llegó sólo en el sexto lugar del certamen que ganaron Mónica Rodríguez, César Ávila y Nicole Andreu, con su derecho a un disco editado por Universal. No echó pie atrás y autoprodujo un álbum de carácter pop-rock tras su regreso a los escenarios en 2006. El álbum fue producido por René Calderón hijo (que trabajó con Douglas y Leandro Martínez), quedó en compás de espera y fue titulado Reina por un día.

Andrea Tessa

Intérprete de diversos repertorios con una voz poderosa, Andrea Tessa ha sido referente del canto popular en Chile desde los años '80. Hija de la soprano lírica Victoria Vergara, la cantante volcó su herencia decididamente hacia la balada, el pop y el jazz clásico. Por los primeros géneros se hizo ampliamente conocida en televisión, mientras que el último lo ha reservado mayoritariamente para sus actuaciones y más recientes grabaciones.

María José Quintanilla

Parte de la primera generación del programa de talentos de TVN "Rojo, fama contrafama", María José Quintanilla fue entonces la menor de los participantes. Ese estatus de niña cantante empujó a diversas voces que comenzaban en la canción mexicana en puntos diversos del país a subir al escenario e iniciarse en la música popular. Aunque Quintanilla no ganó la competencia televisiva de 2003, su carisma, su talento vocal y el repertorio mexicano de corridos y rancheras la convirtieron en la cantante más popular de esa generación de aspirantes. Su primer disco dejó la alta marca como uno de los más vendidos en la era del CD, éxito refrendado por ella en su participación en el Festival de Viña del Mar de 2004, con catorce años de edad. Más adelante se convirtió en celebridad televisiva y figura permanente en programas familiares en pantalla. Quintanilla se mantuvo fiel a sus orígenes rancheros como intérprete, estableciendo también puentes con la balada y el pop. Su carrera musical ha seguido activa a por 20 años desde ese trascendente debut televisivo, con intensa actividad en escenarios de Chile, conciertos de gran popularidad, giras y presencia en festivales.

Paloma Soto

Dos baladas melódicas e intensas, "Mientes" y "Todo por ti", fueron las primeras canciones que pusieron a la actriz, bailarina y también cantante Paloma Soto en circulación radial. Casada con el comediante Stefan Kramer, tuvo además una presencia televisiva casi asegurada. Actuó en las exitosas películas producidas por el imitador y también fue parte del elenco en su recordado espectáculo del Festival de Viña del Mar de 2008. Inspirada por la italiana Laura Pausini y por la estrella nacional Myriam Hernández, su carrera como cantante comenzó a gestarse después de esa participación y llegaría al disco en 2016 con la publicación de Historia de un amor.

Rubén Álvarez

Incluso antes de comenzar la competencia del concurso regional “Latin americal idol” de 2009, cuya final se realizó en Argentina, el cantante puntarenense Rubén Álvarez contó con favoritismo. Fue la estrella del pop latino Jon Secada quien al escucharlo audicionar frente al jurado sugirió que el chileno no tenía nada que aprender y que ya estaba listo para grabar un disco. De hecho, de todos los aspirantes nacionales a ídolo pop que participaron en versiones de este certamen, Álvarez ha sido el mejor rankeando. En noviembre de ese año, aunque sin la opción de pelear el triunfo, llegó hasta el tercer lugar.

Pancho Aranda

Pianista, compositor, arreglador, conductor de orquestas y productor discográfico, Francisco Aranda Reinoso es el ejemplar más joven entre los músicos que se iniciaron en conjuntos de la Nueva Ola y que luego se reconvirtieron en figuras autónomas como directores y productores. Es una camada de talentos en la pluma, la batuta y la gestión, que comienza en los años ’60 con gente como Juan Azúa, Toly Ramírez y Jorge Pedredros y deriva en Horacio Saavedra, Juan Salazar, Miguel Zabaleta y Pancho Aranda, nombre recurrente dentro del círculo del Festival de Viña del Mar y la industria televisiva de los años '80.

Pablo Bravo

Perteneciente a la generación joven de cantantes del "Ranking juvenil" de "Sábados Gigantes", Pablo Bravo es el solista que no siguió en la industria pop una vez que obtuvo el concurso televisivo, superando a Luis Jara, Myriam Hernández, Soledad Guerrero e Irene Llano, entre otros. Ganó una antorcha de plata en el Festival de Viña del Mar de 1986 junto a sus compañeros de ese espacio televisivo. Falleció tempranamente, en diciembre de 2009.

René Calderón

Percusionista, pianista, arreglador, director de orquesta, compositor y productor, René Calderón ha estado involucrado en casi incontables proyectos musicales, en géneros diversos y con colaboradores de diferentes generaciones. Su trabajo ha sido reconocido en festivales como el de Viña del Mar, de la Patagonia y El Cairo; y su involucramiento en orquestas lo ha acercado al trabajo sinfónico. Discos de Verónica Villarroel, Douglas, Luis Jara, José Alfredo Fuentes, Axé Bahía, Willy Bascuñán, Sonia La Única y Gloria Simonetti llevan su nombre en los créditos de arreglos y producción, tareas en las que también ha tenido encargos desde Argentina, Bolivia y Perú. En junio de 2019, Calderón largó un peculiar proyecto de grabaciones sucesivas en piano para repertorio de músicos chilenos, disponibles en la plataforma Spotify a un ritmo mensual y hasta completar dieciocho entregas.

Nicole Andreu

Cuando la mayoría de los ejemplares que aparecieron en plataformas televisivas durante los años 2000 fueron cultores de la música pop bailable (Ximena Abarca, Karen Paola) o baladistas románticos (Leandro Martínez, Monserrat Bustamante), una figura como Nicole Andreu vino a ser la excepción de la norma. La cantante se orientó directamente hacia variantes de la música negra: el soul, el R&B y el hip-hop y tiempo después, durante su estada en Europa, confirmó una línea de música urbana, alternando ritmos de reggae, dancehall, rap y soul latino.