Cristóbal

A los 23 años, Marco Antonio Orozco dejó de ser un vecino más del barrio de Carlos Antúnez con Providencia y pasó a convertirse en Cristóbal, la voz de cuatro clásicos de la música popular chilena de los años ’80: “Una niña, una historia”, “Te vas quedando sola”, “Se te olvida” y “Basta ya”.

Fechas

Santiago - 30 de octubre de 1957

Décadas

1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Cristóbal chica

Gabriela Bade

Otro nombre para el éxito
Saltó del Liceo Lastarria y los festivales de colegio al segmento “Juventud gigante”, del programa “Sábados Gigantes”, el más exitoso de la televisión local en esa época. Su canción “Una niña, una historia” (1979) lo convirtió en un fenómeno popular, y así de rápido apareció en su vida su primer manager: Jorge Mackenna (el mismo que había trabajado antes con varios músicos de la Nueva Ola y, especialmente, con José Alfredo Fuentes), quien le sugirió un cambio de nombre. “Ya había varios Marco Antonio en el ambiente artístico y entonces, como en ese tiempo yo andaba hippie, me pareció que Cristóbal era el más apropiado. Por lo de Jesucristo”, contó luego el cantante.

Ese cambio marcó su entrada definitiva a la industria de la música. Cristóbal fue parte de una generación de cantantes asociados a la cultura pop en TV que entonces incluyó a nombres como Eduardo Valenzuela, Sebastián, Alejandro de Rosas, Rodolfo Navech, Juan Antonio Labra y más tarde Luis Jara. Pero su nombre fue sinónimo de grandes baladas, de las pocas de esa época capaces de superar la barrera de la televisión y los años. En 1980, Cristóbal fue a competir al Festival de Tokio, en el cual fue reconocido como mejor intérprete. Dos años más tarde, obtuvo el tercer lugar en el festival sudcoreano “Seul Songs”. A su regreso, presentó una canción aún más importante que la anterior: “Basta ya” tuvo amplia difusión en las radios y en televisión y fue destacada también en el programa televisivo “Aplauso”, suerte de espacio satélite del festival de Viña del Mar.

Su mayor triunfo llegó en 1984 con “Se te olvida”, con la que Cristóbal ganó el Festival de Viña y comenzó a hacerse de fama internacional. La canción, (compuesta por Héctor Penross, un empleado de la mina El Teniente), fue grabada más tarde por el cantante español Dyango y hasta incluida en la banda sonora de una teleserie brasileña (Loco amor). Cristóbal se mantuvo ocupado un largo tiempo con giras por Chile y el exterior.

Temporal retiro
Cuando la actividad musical empezó a bajar su intensidad, hacia fines de los años ’80, Cristóbal y su esposa formaron una empresa de banquetes, la cual lo alejó de la música. Durante la década siguiente aparecieron varios compilados de sus canciones, tales como Cristóbal internacional (Alerce) y otros con grabaciones antiguas guardadas hasta entonces por los sellos BMG y Arci Music.

En 1998 el cantante decidió retomar su actividad musical, y viajó a Suecia para actuar ante comunidades de chilenos residentes. El entusiasmo lo llevó a grabar un disco de canciones originales, su primer larga duración propiamente tal, presentado en 2003 bajo el título Amor del bueno. Pero el disco no logró mayor impacto, y Cristóbal volvió a retraerse.

Cuando en el año 2005 recibió una invitación del programa televisivo “Rojo VIP”, no dudó en sumarse a la lista de diecinueve cantantes chilenos semiolvidados, todos con la meta de recuperar su fama perdida. Cristóbal resultó uno de los más favorecidos, pues su voz se mantenía en buena forma y sus canciones probaron estar atadas a la historia colectiva del país. Como parte de la estructura del espacio, su nombre apareció en cuatro de los CDs que se pusieron a la venta en quioscos, así como en un nuevo disco de éxitos presentado bajo el título Nostalgias Vip.

Para diciembre del 2005, el cantautor presentaba un nuevo álbum de canciones originales, bautizado Fe y bajo una etiqueta independiente. El disco incluyó un cover para un tema homónimo del primer disco solista de Jorge González. En la grabación se habían reunido muchos de sus colaboradores habituales, todos coordinados por el productor Reinaldo Tomás Martínez.

La Chimuchina cumple veinticinco años con nuevo disco

El grupo de música basada en instrumentos precolombinos acaba de estrenar en vinilo y en línea su sexto disco, Mapocho. “Lo que hacemos no es sólo música”, definen, “sino que generamos un todo performático buscando rescatar una noción de arte que no es occidental”.

Alturas de Macchu Picchu

En 1981. Los Jaivas editaron la musicalización de la obra de Pablo Neruda, publicada en 1948, y después incluida en el Canto General. Grabado en Francia, estas son algunas señales para conocerlo en un minuto. Lee Paula Molina.