Música urbana
La denominación de música urbana se acuñó en los años '70 y '80 en Estados Unidos para referirse a las músicas nacidas en las calles de las grandes ciudades, particularmente el hip-hop. En el siglo XXI el concepto creció con la penetración de ritmos latinos y otras fórmulas musicales en esos mismos contextos. El reguetón, originario de Centroamérica, y el trap, vertiente del rap nacida en Atlanta y vinculada al narcotráfico, se extendieron por Estados Unidos y el mundo en una avasalladora moda mundial, y en algunos países —como Chile— también fue etiquetada entonces como música urbana. Los músicos, los medios de comunicación y la industria han utilizado el concepto cotidianamente, aunque su definición es discutida y aún no es del todo precisa.
Nicolás Moreno Vidal proviene del paradero 12 de San Miguel, y ello constituye una de las cartas de presentación de su música, donde él habla de la vida en ese barrio popular y de sus oficios, y desde allí articula elementos de la música urbana con una llamativa cultura musical: desde el drill como subgénero del trap, al reguetón a donde se comenzó a acercar al fines de 2024. El músico, que hacia 2022 adoptó el nombre de Nickla 12, comenzó a presentar y distribuir canciones en plataformas en 2021, con certeros retratos sociales y crónicas callejeras.
Dindi Jane es el alterego musical de Geraldine Jane Neary, actriz en teleseries como "Matriarcas" (2014) y "Preciosas" (2015), además de películas como Aquí no ha pasado nada (2016) y series como "La jauría" (2020) y "Vencer o morir" (2024). También modelo y cantante, ha formado parte de una ola de solistas del trap chileno, aunque su despunte musical se dio ya de manera mucho más determinante en el espacio del pop y la autoría de canciones, con el disco de 2025 Debut & despedida. El álbum contaba con un repertorio acerca de quiebres, relaciones tóxicas, frustraciones sentimenales, sexualidad autodeterminada y resiliencia, temas centrales en la narrativa de Dindi Jane.
Kya es el nombre musical de Macarena Videla, una exponente de la explosiva escena de la música urbana que se impuso en el paso de los años '10 a los años '20. Sus primeros aprontes en tiempos pandémicos la situaron en ese mismo campo musical, donde el trap fue central, pero poco a poco fue mutando hacia otros estilos hasta transformarse más en una figura del pop que sólo de la música urbana, siempre permeada por las influencias de la música R&B y los pulsantes ritmos de pista de baile.
Nihla forma parte de la escena de la música urbana desplegada y multiplicada durante la década de 2020, una generación de nombres que convirtió el aislamiento pandémico en una ventaja creativa, echando mano a las herramientas digitales de producción y distribución de canciones y gestando su propia audiencia. Junto al productor y beatmaker Nass G en 2022 puso en circulación su disco debut, titulado Crónicas de un cora roto, con una amplia variedad musical en estilos y enfoques.
Por sonido, por imagen, por discurso, por actitud y por una exuberancia entendida en varios niveles, la iquiqueña Valeria Cisternas ha sido considerada un referente principal en el surgimiento y la definición de la música urbana en Chile. Sin más, a ella se le atribuye el término "neoperreo", que habría acuñado como hashtag en sus redes sociales a mediados de la década de 2010. Sus canciones desfachatadas y rompedoras, como "Tu señora", "Préndelo", "Ella quiere culiar", "Perra del futuro", "La putería", "Putx loca" o "Barre con el pelo" —que en 2022 fue escogida por la revista Rolling Stone como uno de los 100 reguetones de todos los tiempos— han marcado la narrativa de Tomasa del Real, que en lo musical se surte de rap, reguetón, trap, electrónica, pop latino y dance.
Actriz de televisión, conocida por su papel en la teleserie nocturna "Pacto de sangre" y otras apariciones en "Si yo fuera rico" o "Verdades ocultas", Antonia Bosman sorprendió con su irrupción en el panorama de la música pop de 2020 permeada por la influencia de los pulsos y los sonidos urbanos, en especial del trap. Su primer trabajo llegó como coletazos de la pandemia y un estudio astrológico personal: Luna en sagitario.
Maquilladora y diseñadora de ropa, la curicana Mariana Alejandra Ruiz Torres es Mariana Bfly, o Mariana Butterfly. La simbólica figura de la mariposa ha rondado su imaginario como artista en la música urbana desde los tiempos pandémicos. Ello derivó a una serie de canciones como "Mariposas" o su EP de estreno en la escena, Efecto mariposa (2023), con un repertorio donde trabajó mano a mano con el productor NixBeatz, y que contó con colaboraciones de las cantantes urbanas Akatumamy y Meekasia. Antes de esa entrada en el medio, su canción "No trates" reflejó un duro período suyo de adicción a las drogas, del que Mariana Bfly logró salir, durante la época en que mantuvo una relación sentimental con el astro Young Cister.
El cántico multitudinario "no es no", entonado en las movilizaciones feministas de 2018 marcaron el inicio de la hoja de ruta de Vania Joplin. También conocida entre sus seguidores como Bebesuki, era una joven de la comuna de Recoleta que de niña tocaba la batería. Ingresó al mundo digital como influencer y modelo, y luego como intérprete de ukelele, subiendo a las redes sociales una serie de covers. A partir de entonces pasó a la música, situándose inicialmente en un punto intermedio entre el pop para los grandes públicos y la música urbana dura, con el impacto del reguetón y la marca de la música gitana que a menudo se escucha en su estilo de canto.
El cruce entre el R&B contemporáneo, el trap y el reguetón se encuentran en la música de Paus3, cantante y compositora floridana, quien integra una oleada pospandémica de nombres en el pop urbano. Sus canciones se instalan en temáticas de la femeneidad, la sexualidad autodeterminada y el amor en tiempos críticos. Con una propuesta orientada más a las atmósferas R&B, sin eludir la intensidad y dureza de los pulsos en la música urbana, el disco No love (2024) ha sido una declaración de principios de una joven de la generación Z, surgida desde las periferias metropolitanas. Entre esas canciones representativas, muchas de las cuales combinan secciones con letras en español e inglés, aparecen la propia "No love", "LQTY", "F*Cking dm", "Sayonara" y "No regrets", además de contabilizar cruces y colaboraciones con otras voces generacionales como Maw ("Dame luz") y Liah Véliz ("Sin atao").
Innegable galán adolescente del Bicentenario, Augusto José Schuster Picó marcó un punto de referencia en el teen pop chileno a partir de sus apariciones en las series televisivas “Amango”, “Química, el juego del amor”, “Corazón rebelde”, emitidas entre 2007 y 2010 por Canal 13, y que lo convirtieron primero en un demandado actor y luego en un popular cantante. Se estrenó como cantante con el disco Bonsai, (2017), y al año siguiente fue una de las figuras más aplaudidas en el programa del Festival de Viña del Mar.
Nativa digital, Anto Segovia es un ejemplar de la era de las redes sociales. Como una adolescente chilena común alcanzó fama e impacto en su calidad de influencer a través de la plataforma de contenidos TikTok, y sus presentaciones masivas para audiencias de nicho en el Teatro Caupolicán, Movistar Arena o la Quinta Vergara de Viña del Mar. Ello la empujó a pasar a la música pop como expedicionaria en otro campo de la industria de la entretención. También bailarina, como cantante apareció a los 18 años con las canciones "Ya pasó", "Pa mí", "Lado B" y el reguetón "Mis nenas", y luego lanzó Mykosis (2023), un EP publicado por el sello Warner Music. Allí se entrelazaba la narrativa y producción de la música urbana con los beats de la electrónica bailable, una música que ella denominó experimental tech, y que contó con apariciones de figuras del género urbano como Ceaese, Easykid y Kidd Voodoo.
Rocío Sotomayor Ulloa ha utilizado los alias de Rou Cx y Rou C, el más decisivo de ellos y con el que se instaló en un circuito musical vinculado a la música urbana en su sentido más amplio, considerando las aproximaciones al soul, el R&B y el hip-hop, aunque también a ciertos elementos del trap y el reguetón que ella ha utilizado. Más una cantante con formación y vocación pop, que una exponente del underground, Rou C contaba en sus primeros años con una nutrida red de colaboraciones, donde se anotaban los nombres de Liricistas, Gran Rah, NFX, Emaflu o Esteza. En 2019 publicó el EP de cinco canciones 18:55, junto al músico y productor Fat Jota, y en 2022 dio un paso más con #777, con los productores Cn Beatz, Jestein Ritmos y Siene Music, y que llegó a ser nominado al premio Pulsar en la categoría Música Urbana.
La surrealista imagen de su canción "Vagina dentada" significó la arremetida de Fabiola Alarcón en el campo del rap y la música urbana. Artista visual, cantante y exponente del verso imaginativo, apareció entonces con el nombre artístico de Planta Carnívora en una propuesta controversial debido al atrevimiento de sus textos. Si bien en un primer momento fueron vistos con humor por el medio, poco a poco su proyecto se instaló en las escenas de ese hip-hop en transformación y el trap del fin de la década de los años '10.
Antes de cumplir los 18 años, Karyn Amira Manzano Díaz ya tenía un recorrido en la música popular desde la comuna de La Florida, donde ella creció. En esos primeros tiempos fue parte del proyecto que publicó el autoeditado disco EP Love faces (2020), junto a Kirablvm y Tomazacre. Luego esas influencias de la música de la época se filtró también en su propio plan de artista urbana donde se consolidó con el nombre de guerra de Amikiraa, una más entre la armada de solistas femeninas de la música urbana en la oleada pandémica.
Marcianeke fue el gran fenómeno de la música chilena de 2021 en la dimensión del streaming. Entre YouTube y Spotify, presentó casi 70 canciones, y como ningún otro músico chileno en más de la mitad superó el millón de reproducciones. De hecho, la canción chilena más escuchada del año en ambas plataformas marcó más de 42 millones: “Dímelo ma”, cantada a dúo con el músico Pailita. El protagonista de esta vorágine transcurrida en buena parte durante la pandemia es el joven músico talquino Matías Muñoz, que definió su música como perreo y que se ha convertido en uno de los nombres prinicipales de la enorme escena e industria de la música urbana.
Como parte de la tercera oleada femenina en la música urbana, desde la Concepción pospandémica aparece Mariana Silva Schultz, cantante y autora de letras cuya música toma insumos del pop, el house, el dancehall, la balada, el R&B contemporáneo y el trap. Es la mixtura que, precisamente, vino a describir la transformación musical de la época más allá de la sola marca pura y dura de lo urbano. Mari Silva se estrenó como nombre propio con el disco Conce gris (2024), autobiográfico, existencial y de mirada generacional, casi una forma actual de decir Ciudad brumosa, como la novela de 1952 del escritor penquista Daniel Belmar.
En el nombre musical de Flowyn se combinan el nombre civil de Florencia Pössel con el concepto del "flow", vale decir la corriente que fluye naturalmente y es la esencia de la música urbana en todas sus formas. Si bien Flowyn apareció a fines de los años '10 como figura del reguetón, el neoperreo y el trap, ya acumulaba experiencia como cantante, rapera e improvisadora, parte de una escena hip-hop que ella luego abandonó. Su tránsito hacia la música urbana, con un enfoque feminista, le entregó protagonismo y un sello propio a través de esas primeras canciones de autodefensa de género como "Gárgolas".
Cris MJ reconoce en el reguetón la música que quiso practicar desde niño, y con ese género comenzó a presentar canciones el año 2020. Nacido en La Serena, a los 18 años llegó a Santiago e inició una meteórica sucesión de hits en las plataformas de streaming, en discotheques y en sus propias presentaciones en vivo. La temporada 2022 finalizó con su tema “Una noche en Medellín”, convertida en la canción chilena con más reproducciones en Spotify hasta entonces. Desde allí siguieron giras por América y Europa, y nuevas canciones con récords de reproducciones. Cris MJ, que creció en una población de La Serena y sin una vida fácil, se conviritó en una figura central de la música chilena cuando apenas tenía 21 años.
Las consonantes de su nombre de pila sostienen el nombre musical de Valentina Belén León, una cantante y autora identificada como Vlntna B que entró de lleno en el circuito de la música urbana de la década de 2020, en su caso construida con distintas materialidades: desde la abstracción del trap y el pulso del reguetón hasta elementos melódicos del R&B. Su primera canción, "Cicatrices", fue distribuida por vías digitales desde su Antofagasta natal y vino a marcar el camino que muy poco después se consolidaría en el álbum Aqua (2023), un relato acerca esos primeros años, desestabilizados y desarraigados entre el norte y la capital.
Cantante y MC, Karin Hofmann se presenta como solista con el nombre de Ka Efe (K-Efe, K-F) en un proyecto propio, paralelo al de Sundaya, que ella integró desde sus años de vida en Nueva York. Sus canciones tienen una marcada carga sexual y musicalmente incursionan en espacios del neosoul y el hip-hop, a la vez que incorporan aspectos de las músicas latinas, ritmos de cumbia, pulsos urbanos e incluso elementos que provienen del flamenco, que ella bailó desde niña.