Música experimental

La música experimental describe las manifestaciones que están detrás de los bastidores y cuyo gesto estético trasciende más allá de los modelos de una música convencional y comercial. En un permanente desafío a las normas de creación comunes, las variantes de la música experimental se multiplican y avanzan en distintas direcciones: desde la composición docta contemporánea y los experimentos en laboratorios de sonido, hasta la improvisación libre, el ruidismo, el jazz vanguardista y la creación a través de cintas magnetofónicas y de soportes digitales, sin omitir la diversidad del arte sonoro o, simplemente, la música creada con las armas tradicionales del rock.

Tryo

En la referencia al grupo porteño-viñamarino Tryo, indefectiblemente se entra en el terreno de aquellas bandas que, más allá del impacto en el gran público, de la presencia mediática o de las afinidades estilísticas que comparta o no la audiencia, han producido aportes fundamentales a la conformación de un corpus musical chileno. Tryo está a la altura de otras bandas consulares de la década como Fulano, Electrodomésticos, Sol y Medianoche o Agrupación Ciudadanos.

Pterodáctilo Rex

Tan indescifrable como estimulante, la música del dúo Pterodáctilo Rex vino a romper primeramente con lo que se conocía de las trayectorias musicales de sus dos integrantes, la cantante con formación académica Francisca Buendía, y el trombonista de jazz Alfredo Tauber. Luego, desde la experimentación musical, la baja fidelidad y la sicodelia, el proyecto rompió algo más y alcanzó un punto de altura a través de su álbum Caverna mágica (2022).

Prolapsus

El trío Prolapsus se integró a la nueva vanguardia de los 2000 orientada a la improvisación libre y la exploración sonora, con una obra abierta que igualaba la dureza electrificada del rock, el riesgo de la aventura experimental, la rigurosidad de la música contemporánea y cierta aproximación al jazz improvisacional. A fines de 2001, el guitarrista Lorenzo Román (ex Trío Binario) llevó a un grupo los aprendizajes de los talleres de improvisación libre dictados por figuras de la guitarra avant-garde como Fred Frith, René Lussier y Jean Derome (además de los cursos del pianista británico Martin Joseph).

Benjamín Vergara

Trompetista, improvisador y educador, Benjamín Vergara Portales fue uno de los nombres que merodearon las músicas experimentales durante la década de 2000 y pusieron en marcha esas tempranas experiencias acerca de la música improvisada, todo un pensamiento creativo que comenzó a tomar peso durante el período. Su trabajo junto al referente mundial de la música improvisada, el guitarrista británico Fred Frith, rubricó entonces esta militancia y su propio manifiesto, que defendió durante largo tiempo como nombre propio desde diversos frentes.

La Patogallina Saunmachín

Ha sido como una extensión natural del trabajo teatral de La Patogallina su propuesta musical, si bien no puede considerársele exactamente una banda. Su historia los ha puesto al servicio de montajes en los que la música tiene una función relevante, y que incluso ha dado pie a levantar durante un tiempo grupos con nombres como La Patogallina Saunmachin, La Banda del Kazuela y La Cumbia de Patricio Cobarde. Desde al año 2000, sus actores-músicos decidieron hacer canciones propias, con influencias diversas y vivísima muestra en directo. Su producción discográfica es exigua pues han sido el escenario y la calle, y no el estudio, su ambiente natural de trabajo. De sus muchos y cambiantes integrantes se mantiene Martín Erazo en la dirección.

Airelavaleria

Compositora, cantante, pianista y percusionista, Valeria Marmentini apareció en 2010 con su proyecto personal de laberínticas canciones bajo el pseudónimo de Airelavaleria, palíndromo con su nombre de pila. Paralelo a sus estudios de composición en Projazz y como parte de un sexteto de voces llamado Imanencia, se hizo conocida como integrante de la banda de la cantautora Camila Moreno.

Horeja

Con músicos formados en el circuito profesional (dos de los integrantes han sido profesores de la Escuela Moderna de Música), Horeja se unió en el 2000 con el objetivo de tender puentes entre géneros usualmente disociados. La banda aprovecha las técnicas de composición de la música docta contemporánea para combinarlas con ritmos y melodías ancestrales de culturas como la selk'nam, aymara, kawéskar y mapuche; mezclando, asimismo, la sonoridad y el formato clásico de instrumentación rock con trompe, pifilca, didgeridoo, tarkas, flautas y la improvisación proveniente del jazz y el avant-garde; las bases rítmicas del funk con las de la cueca y de otros ritmos autóctonos. En un principio la música de Horeja era en su mayor parte instrumental y tomaba elementos del funk, hip-hop, jazz, rock, y de la música de raíz, principalmente de Chile. Su primer disco, Fffrrr (nhf) (2004) incluía una versión del tema de Los Jaivas "Corre que te pillo". Para su segundo álbum, Tuwún (2006), el estilo y la sonoridad de la banda se acercaban más al rock, incluso con letras de crítica observación social (como en "Poder popular"). El grupo incorporó allí una versión propia para "El guillatún", de Violeta Parra.

Bendita Prudencia

No hay sala de conciertos ni subterráneo donde el cuarteto Bendita Prudencia no pudiera montar uno de sus espectáculos experimentales: rock con instrumentos no afines, improvisación colectiva, puestas en escenas teatrales y canciones existenciales fueron parte de una propuesta que puso a Bendita Prudencia entre los proyectos de la vanguardia musical de su época.

Xatarra

Como ensamble de música actual, denominada así para referirse a ciertas corrientes de la creación en el siglo XXI, Xatarra ha bordeado líneas de música y sonido distintas, considerado en su narración instrumentos provenientes de la música clásica o sinfónica, como el cello y el fagot, y dispositivos de la música electrónica de ritmos y de ambientes, aparatos de muestreo y sintetizadores mayoritariamente. La música es resultado de este encuentro y Xatarra —voz que juega simbólicamente con la idea de la "chatarra"— se ha impuesto como uno de los proyectos centrales de la comunidad del sello 11:11. Entre sus integrantes que cuentan con proyectos solistas están la cellista y compositora Isidora O'Ryan y el compositor y productor Andrés Abarzúa. Después de intermitentes apariciones desde que comenzaron a hacer investigación sobre la música improvisada y la producción hacia 2015, Xatarra publicó el disco Cuadros (2023). Antes, habían elaborado trabajos próximos a la instalación lumínica (con el artista Sergio Mora Díaz) y la danza contemporánea (con el colectivo La Vitrina), además de establecer vínculos con nombres como Foex, Bruxista y Nico Rosenberg.

Alejandro Albornoz

El paso de la electrónica intuitiva a la electrónica académica ha marcado el derrotero de Alejandro Albornoz (también presentado como Mankacen), compositor, improvisador, artista sonoro y visual e investigador que participó en la revitalización de la música electroacústica chilena desde mediados de los años 2000, y junto a compositores como Federico Schumacher y José Miguel Candela, principalmente con la puesta en marcha del festival Ai-Maako. Su ciclo de tres álbumes titulado Fluctuaciones vino a registrar los tiempos en que Albornoz se instaló en forma definitiva entre esa generación de autores de música acusmática.

Fedón

Sobre el soporte conceptual de lo que su creador, compositor y líder (el guitarrista Ramiro Molina) llamó "jazz abstracto", el tránsito del cuarteto Fedón marcó una propuesta sonora de vanguardia desde mediados de los '90 en una escena más bien escuálida con respecto a estas categorías musicales. Una mirada alternativa al jazz "straight ahead" que por entonces practicaban conjuntos como los de Angel Parra, Pancho Molina y Cristián Cuturrufo, y que por lo demás permaneció muy oculta, tal como suele suceder con la mayoría de los proyectos de música no convencional.

Mika Martini

Músico, diseñador y fundador del prolífico netlabel de "música chilena de raíz electrónica" Pueblo Nuevo, Hugo Espinosa Chellew ha trabajado desde 2004 bajo el alias de Mika Martini, aunque más tarde asumió otro alterego como Franz Benkho, para abrir la vía a sus proyectos creativos. Su música generó improbables cruces entre electrónica experimental y sonidos e historias de pueblos originarios de Chile.

La Banda del Pequeño Vicio

Pese a ser contemporánea del llamado «boom pop» de los años ochenta en Chile, La Banda del Pequeño Vicio se tiñó de un color más oscuro y propositivo que el de ese apartado, con presentaciones que combinaron música, poesía y artes escénicas; y que hoy son recordadas como un experimento valioso en algo parecido a un rock teatral. Si bien el grupo no buscó figuración en los circuitos comerciales, de su núcleo salieron músicos importantes para el pop chileno de la siguiente década, como Andrés Bobe y Luciano Rojas, que fueron parte de su formación antes de estabilizarse en La Ley.

Diego Aguirre

Guitarrista rock, jazz y avant-garde, compositor e improvisador, Diego Aguirre apareció hacia el año 2000 como integrante de la primera MediaBanda. Su guitarra se escucha así en los tres discos iniciales de este grupo, editados entre 2004 y 2010. Como nombre propio, Aguirre ha sido uno de los músicos que más intención puso en los registros de una música en contínuo florecimiento, y desde el ángulo de la composición propia su proyecto reunió activamente la música creativa y la poesía, observando la obra de distintos autores chilenos, entre ellos Gonzalo Millán, Waldo Rojas y Mauricio Redolés.

Andrés Quezada

Compositor académico formado en la tradición de música clásica-contemporánea, Andrés Quezada también es baterista, fundador del sello Narval (Ensamble Escondido, Francisco Riffo, Uzumakivala, Gachapón), y creador, director, compositor y eje de Narval Orquesta, ensamble asociado directamente con dicha editorial. Desde la batería ideó este ensamble de librepensamiento musical que tuvo la particularidad de atravesar los territorios muy diversos sin situarse en ninguno en particular: la música de cámara, la música experimental, el jazz avant-garde e incluso el indie pop.

Skuas

Skuas fue el proyecto de música avant-garde que reunió en París a los músicos que una década antes habían generado la primera experiencia de free jazz en Santiago de Chile: los hermanos Manuel Villarroel (n. 1944) y Patricio Villarroel (n. 1947), y Matías Pizarro (n. 1949). El nombre fue obtenido de un ave que habita en zonas remotas y en ultramar —en la Antártica chilena y las Islas Kerguelen—, y durante diez años de acción en Europa, amplió el rango y el concepto tanto de composición como de improvisación de sus integrantes.

Rodrigo Aguirre

Saxofonista tenor, flautista y ocasionalmente clarinetista, Rodrigo Aguirre es un elemento de las escenas de la música de vanguardia, la improvisación libre, la composición docta, el rock y el jazz contemporáneo desde la década de 2000. Su nombre ha tenido visibilidad como integrante de la MediaBanda desde 2007, donde no solo ha integrado la sección de vientos liderada por Cristián Crisosto sino que ha aportado con material para el repertorio de Bombas en el aire (2017). Como músico de jazz, tras un recorrido como sideman, apareció como líder con el disco Tal cual (2020).

Fulano

Fulano creó uno de los sonidos más novedosos escuchados en la tradición de música chilena, alimentado con elementos del rock, el jazz y el avant-garde, e influencias provenientes de la música de Frank Zappa, Captain Beeheart y Hermeto Pascoal, entre sus principales fuentes. Con teclados, percusiones e instrumentos de viento como eje de su lenguaje, el sexteto se puso por encima de categorías, convirtiéndose en una de las propuestas más cercanas a una vanguardia en la golpeada y vigilada escena de los años '80. Su discurso antimilitar y antifascista fue un sello propio en la resistencia a la dictadura, aunque luego, tras el regreso a la democracia y sobre todo la muerte de su pianista jaime Vivanco, la banda se vio disminuida. El grupo regresó a la escena en 2009, tras seis años, pero las desaveniencias escalonadas entre sus integrantes referenciales terminaron por llevar a su fin la historia de Fulano en 2015.

Santiago Astaburuaga

Conocido inicialmente como bajista eléctrico en agrupaciones de rock avant-garde como MediaBanda (2000) y Yonhosago (2001), Santiago Astaburuaga ha sido un creador múltiple en diversos círculos de la música experimental, desde la improvisación libre a la composición contemporánea. Formado en el Instituto de Música de la Universidad Católica, tempranamente se vinculó a proyectos de investigación del sonido y métodos no regulares de narración. Además ha participado en distintas magnitudes con proyectos como Akinetón Retard, Tárabust y Klaine Trío. En 2017 publicó con la plataforma ala1RECS piezas camerísticas para solistas y ensambles, considerando músicos de su entorno y generación, como Edén Carrasco, Benjamín Vergara, Diego Aguirre, Matías Mardones, Marcelo Maira o Nicolás Carrasco Díaz.

José Miguel Candela

José Miguel Candela es un referente entre la avanzada de compositores electroacústicos que a comienzos de la década de los 2000 retomaron esta estética extraviada durante el régimen militar. Candela apareció desde el grupo de rock progresivo y experimental Cangrejo y en su calidad de compositor llegó a desarrollar una serie obras acusmáticas (sólo con soporte electrónico) y mixtas (con instrumentos además de música pregrabada). Entre ellas destacan sus 81 micropiezas, pero por sobre todas las cosas, el nombre de José Miguel Candela se asocia a este resurgimiento de la música a través de procesos electrónicos como uno de los creadores de la Comunidad Electroacústica de Chile.