Tárabust

Tárabust llegó a ser la experiencia más importante en torno a la música improvisada sobre el final de la década de los 2000 y operó en los frentes de Valparaíso y Santiago como una red amplia y y variable de músicos independientes. Liderados por los músicos Marcelo Maira y Rodrigo Ríos,
el Proyecto Tárabust tomó ese concepto de «proyecto» como método de organización de distintos ensambles, acústicos y eléctricos, de cámara y de bar, en distintos momentos y espacios.

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Años

Valparaíso, 2008 -

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Tárabust

Integrantes

Marcelo Maira, saxofón, flauta y dirección (2008 – •).
Rodrigo Ríos, computador y dirección (2008 – •).

Iñigo Díaz

Dúos, trío, cuartetos, quintetos y hasta orquestas funcionaron bajo el nombre de Tárabust, concepto adoptado del ensayo del filósofo francés  Pascal Quignard El odio a la música: diez pequeños tratados. Allí el «tárabust» se interpreta como el momento previo a la acción de pensar y que coincide además con el estado emocional de los propios músicos en la antesala de la improvisación.

La geometría variable
El proyecto se inició sorpresivamente a partir de una serie de acontecimientos que confluyeron en el nacimiento de Tárabust. El saxofonista y flautista Marcelo Maira, que había coincidido en los primeros años 2000 con el bajista Rodrigo Ríos en el quinteto de jazz libre Mandali, regresó en 2008 de una estada en Alemania donde había conocidio de la improvisación dirigida a través del lenguaje de señas. Su grupo MediaBanda estaba detenido y la decisión de establecerse en Valparaíso coincidió además con la de Ríos y con la puesta en escena del Festival de Teatro Container de 2008.

Allí ambos músicos fueron convocados para reclutar a los intérpretes para la ejecución de una particular obra de dos compositores mexicanos en el instrumento que llamaron “huey mecatl” (“gran cuerda”) y que consistía en la frotación con arcos de fierro de cables de acero tensados. Todo en un escenario hexagonal gigante de cotainers de doce metros en plena Plaza Sotomayor del puerto. La exigencia de la obra, prácticamente imposible de llevar a cabo tal como indicaba la partitura, terminó siendo un ejercicio de improvisación dirigida que definió el camino para el nuevo proyecto.

Maira y Ríos contaron con la comparecencia de otros músicos del puerto y la capital, como los percusionistas Christian Hirth y Enrique Siqués (del dúo Code), el baterista de jazz Matías Mardones, el violinista Álvaro Pacheco, el guitarrista Diego Aguirre (de MediaBanda), el saxofonista porteño Miguel Ángel Razzouk y el contrabajista porteño Rodrigo Queso Quiroz. Junto a la incorporación del bajista Santiago Astaburuaga (también ex MediaBanda) el Proyecto Tárabust delineó su primer frente comandado desde Valparaíso y articulado en Santiago.

Poco antes del Festival Cotainer, Tárabust participó como dúo de improvisación libre en la puesta en escena de “Musicircus” (1967) obra-happening del compositor contemporáneo estadounidense John Cage, que se realizó en noviembre de 2008 en el Centro de Extensión UC con 190 músicos repartidos en sesenta escenarios. Pero los siguientes pasos de Tárabust para 2009 y 2010 fueron amplificar su alcance con temporadas de conciertos de improvisación dirigida con los ensambles acústicos e improvisación rockera y libre para los conjuntos de bar. También organizaron talleres y residencias de improvisadores extranjeros como la recordada visita de la acordeonista alemana Ute Volker, que representa el punto más alto en la historia del colectivo, que llevó a Matucana 100 en octubre de 2009 a 25 músicos en su primera
orquesta de impriovisación.

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