Música andina

Las tradiciones musicales de los pueblos atacameños y aymaras, antes de la llegada de los españoles al territorio chileno, son la base de esta música andina que tiene al huayno, la cacharpaya y el trote como sus ritmos principales. Sus puntos de partida residen en los ritos asociados a los ciclos agrícolas y a las ceremonias religiosas, luego adaptadas al cristianismo, constituyendo una base que hoy se ha multiplicado gracias a la incorporación de sistemas armónicos pertenecientes a las culturas de Perú y Bolivia, y de nuevos instrumentos como la guitarra española y el charango andino, además de su amplio grupo de aerófonos que encabezan la quena, la zampoña y la tarka. Los bailes de las celebraciones religiosas, fiestas patronales y carnavales como La Tirana son también una importante vertiente performativa de la música de ese norte extremo que se despliega desde el altiplano a la pampa.

Maco

El cruce entre tradiciones ancestrales y lecturas contemporáneas ha sido un ejercicio constante en el trabajo de Maco, un compositor, intérprete e investigador que desde fines de la década de 2010 ha desplegado su trabajo en ámbitos diversos, desde el pop de Gepe hasta la experimentación con electrónica e instrumentos prehispánicos.  

Banda Conmoción

Antes que un grupo prefieren definirse como un colectivo o, incluso, una tropa. Al menos doce músicos llenan el escenario en cada presentación, y es frecuente que esa humanidad se tome también la platea, los pasillos y, por qué no, la calle. La rigidez queda fuera de un show de Banda Conmoción, una de las agrupaciones de mayor arrastre entre el movimiento de ritmos bailables de fusión prendido en torno al cambio de siglo en el país. Una historia de viajes, cambios de integrantes y búsquedas sonoras integra, también, períodos de trabajo menos difundido en teatro. Con frecuentes cambios de elenco entre un disco y otro, su poderoso sonido nunca ha dejado de integrar una enorme sección de bronces. Así ha definido la propia banda su sonido: «Nuestro repertorio tiene tres patas. Una primera nortina, chilena, andina, en la que tocamos la morenada como es en Iquique, en La Tirana. Luego una pata latinoamericana, donde entra la cumbia, pero también tocamos mambo, cha cha cha, boleros. Y la tercera pata es la gitana, que viene por las cañas de los clarinetes, los saxos medios llorados, tiene algo de los Balcanes».

Claudio 'Pájaro' Araya

Si el talento pudiera medirse por la relevancia de quienes buscan los propios servicios, Claudio Pájaro Araya tuvo pruebas suficientes de ventaja: Congreso, Los Jaivas, Osvaldo Torres, Cristina Narea, Evelyn Cornejo y Los Celestinos lo integraron en diferentes momentos a sus giras y grabaciones. En sus últimos años de vida, el músico fue parte de la formación estable de Chico Trujillo y Bloque Depresivo. Pero no fueron las colaboraciones el único cauce de trabajo creativo para Araya. Su composición y filosofía en torno a la música nortina apareció también de manera fundamental en el conjunto Huara, cofundado por él en 1978, y el cual lo ocupó de modo intermitente por diferentes décadas, formaciones y proyectos. Avezado en charango, tiple, cuatro venezolano y cajón peruano, el músico nacido en Antofagasta fue considerado uno de los forjadores de un sonido nortino innovador y riguroso. Sus dos discos solistas, Comparsa Huara (2007) y Danza (2021), fueron prueba de su libertad creativa y riesgo en el trabajo sonoro, activadas ambas hasta su muerte, en mayo de 2024.

Sociedad Religiosa Gitanos Santa Rosa

Es una de las agrupaciones más relevantes activas hoy en la dinámica de canto y baile orientada por celebraciones religiosas del Norte Grande. La Sociedad Religiosa Gitanos Santa Rosa se fundó en octubre de 1965 en Iquique. Desde entonces cada año participa de la Fiesta de La Tirana, con todos los cambios de integrantes y repertorio que puede suponerse en un trayecto musical tan extenso. Su origen obrero ha determinado el esfuerzo de su compromiso, que suele agrupar a al menos cuarenta miembros, entre hombres y mujeres, niños y adultos. «Lo que importa es la fe», dicen ellos, y esa fuerza devota, más allá de lo material, resuena en su música.

Kamac Pacha Inti

El conjunto Kamac Pacha Inti representa un punto de encuentro entre la popularidad que ganó la música del altiplano a mediados de los años ’70 en Chile, el cruce de esa raíz andina con el naciente movimiento del Canto Nuevo y la diáspora que ciertos músicos de la época protagonizaron al buscar otros rumbos fuera del país. Kamac Pacha Inti compartió ese frente con Illapu o Kollahuara y grabó con Alerce, el primer sello en prensar sobre un LP esas tres palabras del nombre del conjunto, que en lengua aymara significan "Gran Dios Sol". El grupo fue uno de los que señaló un camino emprendido luego por Huara y Arak Pacha.

Jermán Tejerina

Cantor, músico, bailarín y luthier, a Jermán Tejerina la comunidad atacameña lo ha considerado un sabio. Es uno de los abuelos en San Pedro de Atacama que mantuvo y proyectó el canto tradicional con caja chayera por más de 60 años de actividad. Nacido en ayllu de Séquitor, en San Pedro de Atacama, fue un cultor referencial allí y practicó con su estilo y entusiasmo distintas expresiones culturales de su comunidad likanantai.

Arak Pacha

Arak Pacha es uno de los grupos más representativos de la música andina chilena, sobre todo de la cultura aymara. Según esa cosmovisión, el espacio divino donde viven los espíritus se denomina Arak Pacha y esa es la inspiración del conjunto, nacido a comienzos de los años ochenta en Arica. Tras una gira por Perú y Ecuador, el conjunto se trasladó a Santiago, donde se vincularon a los espacios del Canto Nuevo y alcanzaron cierta difusión con el tema "Adelita". Con algunos períodos de receso, que ha conllevado una rotativa de integrantes, el grupo está activo y ya completa una discografía de varios títulos.

Enedina Mondaca Cruz

Nacida en la Quebrada de Soncor y con una vida en Toconao, Enedina Mondaca es una cultora del canto con caja chayera, tradición que acompaña fiestas y rituales diversos en esa zona del desierto y altiplano atacameño, además del carnaval arribeño. Yerbatera, artesana, pastora y emprendedora que ha dado a conocer la vida local a través de "La Ruta del Pastoreo Ancestral", recibió el saber del canto de su madre Basilia Cruz y su abuela Aniceta Gutiérrez, con quien de niña subía a Talabre, junto a su hermano y futuro tarkero Ángel Reyes, para ver el carnaval.

Quilapayún

Quilapayún es la expresión más comprometida y política de la música en Chile, y al mismo tiempo un poderoso proyecto artístico. El grupo fue el mayor emblema de la Nueva Canción Chilena, el más identificado con el gobierno de la Unidad Popular,  y su repertorio fue el que mejor representó, antes y después del Golpe Militar de 1973, a la izquierda política del país y de otras partes del mundo. En 1973, nombrados "embajadores culturales" por Salvador Allende, estaban en París el 11 de septiembre y allí comenzó su exilio. Los años siguientes tuvieron una intensa actividad de solidaridad con Chile y un proceso de renovación artística. El fin de la dictadura en 1988 significó la salida de algunos integrantes y un período de menor actividad. Tras algunas crisis, y la existencia de dos grupos que reclamaban el nombre Quilapayún, hoy continúan su historia, con músicos en Chile y Francia, y consagrados como una de las agrupaciones más importantes de la historia de la música popular chilena.
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