2010
Natalia Vásquez es Mora Lucay, cantautora porteña que comenzó a aparecer a mediados de los 2010 en un proyecto pop reunido primero como dúo y luego como cuarteto en Valparaíso que se dio a conocer con ese nombre. Su música ha articulado distintas influencias y vertientes, desde una aproximación a la trova latinoamericana hasta la saya y la cumbia en un aspecto más festivo. La mezcla fue definida en sus primeros tiempos como "dramatic pachanga", debido a sus canciones de corte dramático pero al mismo tiempo bailables y coloridas.
El recorrido del compositor, multi-instrumentista y cantante Andrés Pérez Lecaros (n. 1974) es el del músico que pasó por muchas bandas y terminó por integrar esas influencias y experiencias en un trabajo personal. Desde el latinaje pop en el grupo Tropiflaite (2002-04) hasta sus colaboraciones con Dracma (metal) o La Rue Morgue (rock), Pérez Lecaros ha dado muestras de una versatilidad que también se expone en su participación con el grupo La Bicicleta y las colaboraciones con Muza (pop) y Hermanos Brothers (hip-hop).
Recién luego del paso por dos exitosas sociedades (La Pozze Latina y DJ Raff y Solo di Medina), Víctor Flores se animó a imponerse como un músico solista. Su debut discográfico del año 2007, Hembras de marte, no ha implicado el fin de sus colaboraciones y encargos, si bien ha permitido considerarlo como un compositor e intérprete de sello perfectamente reconocible, vinculado a la guía melódica y el cuidado por los arreglos dentro de la corriente de pop de raíz negra que el sanantonino ha pulido hasta brillar.
Con un poderío vocal e interpretativo, Cami (Camila Gallardo Montalva) apareció como el primer gran fenómeno musical televisivo de la era digital. Su participación en el espacio "The voice" de Canal 13, el año 2015, le brindó una enorme plataforma de popularidad, tal como ocurrió con otros cantantes a partir de estelares en los ‘80 o los ‘90, o los programas de talento y reality shows musicales de los 2000. Pero en su caso, la difusión se reforzó a través de YouTube y las redes sociales. En 2016, su entrenador en "The voice", el portorriqueño Luis Fonsi, le entregó la canción “Más de la mitad” y al poco tiempo grabó “Abrázame”, que resultó ser la canción chilena más escuchada en Spotify ese año. Convertida en artista del sello Universal, lanzó varios singles de balada pop, participó en festivales y espacios de televisión, y presentó su primer disco, Rosa (2018).
Pese a que su debut, cuando tenía veinte años, la puso en el mapa de una electrónica independiente, en el transcurso de su primera época creativa Florencia Lira se instaló en otro planisferio musical, como compositora, autora, cantante, experimentadora e incluso educadora, con la experiencia que tuvo con niños en etapa preescolar y sobre todo con el descubrimiento de la poesía de una maestra como Gabriela Mistral. Florencia Lira llevó esas vivencias al aplaudido disco La caminante (2016), que vino a cerrar un ciclo personal.
Pianista clásica a la vez que sicóloga y musicoterapeuta, Silvia Andreu ha desarrollado una amplia investigación acerca de la música del salón decimonónico, que ha logrado llevar al disco en distintos momentos y desde diversos ángulos. En este campo, sus trabajos sobre álbumes de señoritas y sobre repertorios generales de danzas en ese espacio social transversal se tradujeron en grabaciones como Repertorio Elisa García de la Plaza de Campos y El piano en los salones de la belle époque chilena. Ambas publicaciones, de 2007, contribuyeron a ampliar la apreciación y el acceso a una música aún desconocida entre el público.
De la guitarra eléctrica a la guitarra acústica y viceversa, Andrés Valdebenito ha recorrido un camino en la música popular que va desde la cantautoría en el rock pop hasta la composición para cine. Su historia como nombre propio se inicia en una saga de primeros álbumes, algunos de ellos muy destacados desde la canción y desde el sonido, como Rara avis (2022) —producido por Javier Barría—, que él grabó en simultáneo a su otra vida musical: Andrés Valdebenito es integrante de proyectos como Oxa y la banda de Nico Rojo, que han expandido su alcance musical.
La Pozze Latina ha sido uno de los pilares del hip-hop hecho en Chile, no sólo porque fue uno de los primeros conjuntos en practicar el género en el país, sino también porque ubicó de modo pionero el rap en las radios locales, antes del salto a la fama de grupos como Tiro de Gracia y Makiza. A través de los tres discos que registró durante los años '90, la banda transitó desde un rap con contenido, característico de los comienzos de este movimiento en Chile, hasta canciones con humor o referencias eróticas; consiguiendo que temas como "Sex maniac", "Pazz la cerveza", "Con el color de mi aliento" y "Chica eléctrica" se convirtieran en hitos de popularidad. Tras algunas crisis por la inscripción del nombre, el fundador Jimmy Fernández lideró una nueva encarnación de la banda a partir de 2013.
Cantante y autora, Constanza Herrero debutó discográficamente con su nombre en 2017, pero mucho tiempo antes había aparecido en la música con el pseudónimo Kota, con el que grabó un primer EP (Actúa hoy, 2007). Así se integró a Six Pack, uno de los conjuntos de pop adolescente que dominaron una década. Su estreno tuvo lugar nada menos que en el Festival de Viña del Mar de 2008, cuando debió reemplazar “de urgencia” la salida de Raquel Calderón del grupo, quien entonces iniciaba una carerra solista como Kel. A los 16 años, Herrero llegaba entonces al grupo y también al set de de la serie juvenil de TVN “Karkú”. Así grabó el disco Up (2009), de Six Pack, y en luego inició una carrera solista, que la llevó a Australia tras finalizar el colegio. Allí estudió en la Western Australian Academy of Performing Arts, donde incursionó en el teatro músical y el canto popular. De esa experiencia formativa surgió un trabajo de composición de canciones pop, en el que integró influencias del folk, el R&B y la música latinoamericana.
Emma Lihn es el seudónimo de Karen Alfaro para su trabajo musical más vinculado al pop. La integrante de Las Capitalinas ya tenía varios meses de camino solista, con canciones propias y un sonido que articula música negra, pop y rock. Tomando como nombre Emma y el apellido del poeta Enrique Lihn, Karen Alfaro debutó como Emma Lihn en noviembre de 2012.
Nacidos en la zona norte de Santiago, Salvaje Decibel es parte de la primera generación del rap de los años 2000, antes de la masificación de Internet. Funky Flu, el mayor del grupo, ya estaba ganando espacios como MC cuando conoció a Portavoz, y a su amistad y su pasión por el rap se fueron sumando los otros MCs hasta que el año 2005 debutaron como Salvaje Decibel. Un rap político, con bases mayoritariamente hecha por Portavoz, han sido el sello del conjunto, que tempranamente se presentó en Venezuela y que ha editado dos discos de gran trascendencia en los circuitos del rap. Temas como "Traidores" o "La mirada del amor", y la colaboración con muchos nombres del género (como GuerrillerOkulto, Movimiento Original, Mente Sabia Cru y Subverso) levantan a la banda como un nombre principal de la escena, sumada a la trascendencia como solistas de Funky Flu, Cidtronyck y, sobre todo, Portavoz.
Cultor de lo que se ha denominado "astroarte", Claudio Recabarren Madrid es un pianista, organista y compositor que ha explorado la música en contacto estético y ético con el universo. Suya es la propuesta de un piano bajo un insondable océano de estrellas, programática puesta en escena que ha llevado a distintos observatorios astronómicos en Chile y a planetarios alrededor del mundo. Su obra alcanzó en 2020 un punto cúlmine con la obtención del primer premio en el Festival Fulldome de Jena, en Alemania, con la música para la película Piano under the stars.
Cantante romántica y cultora de música latina y pop, Katherine Nineth Ravlic Elal se ha mantenido en la ciudad nortina de Copiapó realizando una serie de presentaciones con diversos repertorios. En 2002 fue seleccionada por el Sello Azul y con esta disquera editó su único álbum, Otro día más. Su carrera ha transcurrido localmente en escenarios del norte.
La propuesta rock de Matorral no sólo ha probado ser duradera, sino también rigurosa y de alto vuelo, firme en un sonido esencialmente emparentado con la tradición de rock sicodélico (anglo y latinomericana) y la raíz chilena. La banda ha mantenido una formación estable, más allá de puntuales entradas y salidas de integrantes y los muchos proyectos paralelos de sus músicos. Desmarcándose del sonido rockero que identificó sus primeros tiempos, ya en la década de 2010 Matorral exploró otras narrativas, en una música experimental de profundidades que definió la época posterior. Su sonido ha dado muestra de una vistosa evolución a lo largo de su historia.
Cantante, autora, instrumentista y educadora de pedagogía Waldorf, desde ese ángulo Antonia Schmidt ha sostenido su propuesta creativa de una música para niños que supera el mero enfoque didáctico tradicional. En sus palabras, la suya es una "música para sentir". Desde esa perspectiva, ha compuesto canciones con temáticas sobre meditación y medioambiente, además de recopilación de cuentos, mitos y leyendas de Chile y Latinoamérica que presentó en sucesivos trabajos. En esa discografía destaca Música para la Tierra (2014), el álbum que la puso de lleno en el circuito de la música infantil.
Considerado entre los charanguistas más notables y el más prolífico entre sus pares, Héctor Soto fue pionero en las grabaciones solistas para ese instrumento en nuestro país, con un material que durante largo tiempo ha sido referencia para músicos y estudiosos del tema. Compositor, profesor y divulgador, su carrera discográfica es la más extensa de los charanguistas chilenos. Ejecutante de charango tenor, ronrroco, maulincho, guitarra, tiple y teclados ha sido un gran difusor del instrumento: fundó en Argentina su propio Instituto del Charango y ha mantenido la fundamental plataforma Charango.cl. Soto ha desarrollado un repertorio de canciones propias —entre las cuales se cuenta la conocida pieza "Rosita de Pica"—, recopiladas o de autores como Violeta Parra, Raúl de Ramón, Sofanor Tobar, Willy Bascuñán, Víctor Jara y Patricio Manns. Su libro Charango para todos (2019) es vital fuente de lecciones.
La balada melódica de corte R&B y el pop-soul más rítmico son variantes que la cantante valdiviana Thamara Monrry ha desarrollado en su recorrido como solista desde que se inició a mediados de los años 2000, formando parte de una generación de voces femeninas que se instalaron en esta música de raíz negra: Loretto Canales, Celeste Shaw, K-réena, Vanessa Valdez o Constanza Despouy entre otras. Sus primeros discos, Manjar (2010) y Thamara (2015), dieron muestras de esos propósitos, en un acercamiento a la estrella mundial del R&B Alicia Keys.
De corta vida en el Biobío, Mädel fue la plataforma desde donde saldría la cantante Karina Ruiz, más conocida a final de la década de 2010 como Giyil. Mädel, que en alemán significa "muchacha" y fue un bautismo realizado por un amigo del grupo, representó en cierto modo la voz y la figura de esa cantante adolescente penquista. El grupo se formó en 2013 tras obtener el primer lugar en el III Festival de Bandas Juveniles de Talcahuano, donde presentaron la canción "Hablar de ti". Esa melodía quedó registrada en el único disco que dejaron editado, Cautivo (2015). La disolución de la banda ese mismo año dio paso al proyecto personal de Karina Ruiz, que se traduciría en el disco EP Sempiterno (2018).
Una raíz en el folclor del centrino chileno se distingue en María Azucena Gutiérrez —Azzu, a secas, en el escenario—, cantante que al iniciar su trabajo solista volcó a la música pop esos conocimientos adquiridos perliminarmente: María Azucena Gutiérrez es la hija de Miguel Gutiérrez, director del conjunto folclórico infantil Los Grillitos de Graneros. Su actuación en el Festival de Viña del Mar en 2013, como representante de Chile en la competencia internacional, le dio su primera gran figuración masiva en la música pop.
Formado en 2013 en la Universidad de Chile por estudiantes de Música, Diseño y Cine, el conjunto Canto Crisol ha adoptado una estética musical y poética proveniente de la Nueva Canción Chilena, y con mayor determinación en el trabajo que al interior de ese movimiento de los años '60 desarrollaron compositores académicos inspirados en la música de raíz folclórica con obras de gran formato. En poco tiempo el conjunto montó "Canto al programa" y la fundamental "Cantata Santa María de Iquique”, de autores como Luis Advis y Sergio Ortega, protagonistas de esta rama de la composición docto-popular. Canto Crisol ha compartido escenarios con Quilapayún, Max Berrú, y en 2015 editaron su primer disco, Canto de Rokha, un ciclo de canciones musicalizadas por Arnaldo Delgado, con poesía de Pablo de Rokha.