2010
Se llama Carolina Espinoza y es licenciada en física de la Universidad de Chile, pero cuando sube a tocar a un escenario con un par de músicos o bien sola con una guitarra acústica se llama Deplasticoverde. Y de actuar con regularidad en vivo hacia 2009, esta cantante y compositora empleó un año en estrenar un videoclip y un primer disco con los que ha ganado espacio y atención entre los nuevos músicos de pop independiente santiaguinos.
Mucho más conocida por el público en su rol de actriz de televisión durante la década de 2010, Francisca Sfeir se inició como cantante en diversos ámbitos, con una carrera que la llevó a presentarse una década antes en escenarios de distinta consideración, hoteles, pubs, malls o matrimonios. Sfeir fue además integrante de bandas amateurs de rock y pop, e incluso tuvo en 2006 y 2010 proyectos discográficos que no fructificaron. Mientras desarrollaba una carrera en la industria televisiva, se enfocó al canto romántico y la balada latina, que obtuvo finalmente réditos. Su primer disco es Fran Sfeir (2015), que incluye canciones románticas como "A dónde va el amor", "Déjalo así" y "El mar". Sin abandonar la industria del entretenimiento y el espectáculo, su regreso a la música tuvo un cambio de giro respecto de la intérprete de baladas como marcó ese estreno discográfico y ya en su segundo álbum, Primeriza (2020), ella cantó piezas infantiles con el enfoque de la crianza de una madre.
Pedro Villagra fue uno de los primeros músicos en incorporar el saxofón a los ambientes de la fusión y la música latinoamericana, lo que expandió un sonido y una narrativa que venía tomando forma desde los años de exilio de los músicos de la Nueva Canción Chilena. Integrante de agrupaciones fundamentales en esta línea, como Huara, Santiago del Nuevo Extremo e incluso Inti-Illimani tras su vuelta a Chile, el peso de Villagra lo sitúa entre los nombres fundamentales de una generación de jóvenes universitarios creadores de los años '70 y '80 que se consolidaron en los tiempos modernos. Tras esas dos primeras décadas, el saxofonista, guitarrista, compositor y más adelante también cantautor, se inició en una ruta muy personal en el desarrollo de la fusión latinoamericana, y de paso contribuyó a acercar el jazz al mundo del folclor.
Helmut Reichel pasó del violín clásico al violín gitano, y de ahí llegó al violín jazzístico como uno de los escasos solistas en este instrumento en el género. Con Reichel a mediados de la década de los 2000 se añade un eslabón más a esa corta cadena que ha tenido nombres históricos como Pablo Garrido y Carlos Salas (jazz melódico) y otros más contemporáneos como Roberto Lecaros y Hugo Díaz (jazz fusión). Considerando los estilos, Reichel tomó una posición en el hot jazz como revivalista, y alternó en el post-bop con sus grupos formados en Alemania.
Dos baladas melódicas e intensas, "Mientes" y "Todo por ti", fueron las primeras canciones que pusieron a la actriz, bailarina y también cantante Paloma Soto en circulación radial. Casada con el comediante Stefan Kramer, tuvo además una presencia televisiva casi asegurada. Actuó en las exitosas películas producidas por el imitador y también fue parte del elenco en su recordado espectáculo del Festival de Viña del Mar de 2008. Inspirada por la italiana Laura Pausini y por la estrella nacional Myriam Hernández, su carrera como cantante comenzó a gestarse después de esa participación y llegaría al disco en 2016 con la publicación de Historia de un amor.
Durante los años '90, y cruzando hacia la siguiente década, La Desooorden fue una activa banda dentro del reducido circuito de rock independiente en Valdivia. Una constante agenda en vivo y una propositiva discografía distinguió el trabajo de este grupo durante sus dieciocho años de trabajo, en los cuales su música combinó rock de tendencia progresiva con citas a la raíz folclórica latinoamericana. Algunas de sus canciones aluden a debates medioambientales de su zona.
Cantora popular, intérprete y folclorista son oficios que se unen en Catalina Rojas, una artista que ha conjugado las raíces campesinas con escenarios urbanos desde los años '70 a la fecha. Ha trabajado junto a recopiladores del folclor como Gabriela Pizarro y Patricia Chavarría, y fue la más próxima colaboradora de Roberto Parra, con quien se casó y junto al cual se dedicó a cantar en calles y mercados durante los duros primeros años de dictadura militar. Con cuatro discos grabados a contar de 1986 y canciones como el vals "Puerto esperanza", de su hermano Dióscoro Rojas, la cantante actúa además al frente del grupo La Filarmónica de la Cueca y en actividades y escenarios como las fondas y cumbres guachacas cada año.
Formado como elenco de música tradicional chilena por las profesoras de música de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y cantoras Gabriela Contreras y Romina Núñez, quienes han compartido la música en el grupo de cueca urbana Las Torcazas, Las Comaires retoman la experiencia de los dúos de cantoras que animaban las fiestas campesinas, el rodeo o la trilla, además de los espacios de diversión en la chingana. Su trabajo de proyección se ha reflejado en una serie de al menos seis discos temáticos.
Entre la nueva generación de poetas populares chilenos, uno de los más jóvenes es Hernán Alejandro Ramírez Correa. Proveniente de la comuna santiaguina de Estación Central y nacido en 1979, Jano Ramírez es cantor a lo humano y lo divino, poeta popular y payador, además de tocador de guitarra traspuesta y guitarrón: todas las señas del canto a lo poeta combinadas con su oficio de profesor de historia y geografía.
Aunque por años una elenco de cantoras de rodeo, Las Morenitas lograron presencia y fama como uno de los conjuntos más tradicionales alrededor de la música típica chilena. En su historia alternaron presentaciones en locales nocturnos y auditorios radiales pero también fiestas costumbristas y celebraciones campesinas. Nacidas en Ñuñoa, Isabel Chabelita Fuentes se unió a su vecina Laura Yentzen, y poco después a Petty Salinas para formar el primer trío de Las Morenitas. Sobrepasando las seis décadas de vida musical en 2014, el conjunto femenino fue el más longevo en la era del llamado folclor de masas, con un trabajo regular en escenarios y grabación de discos.
El minimalismo y el poder de la repetición son claves a través de las cuales se puede escuchar la música de Föllakzoid, un grupo que ha adoptado diversas caras pero siempre ha mantenido su vocación por las composiciones extensas, los pasajes puramente instrumentales y los ritmos monótonos como vía directa al trance.
Deskisabia es el nombre de guerra de la rapera y autora Ana Villablanca Campos, iniciada en la década de 2010 con tempranas piezas desarrolladas en estudios de grabación caseros. Resulado de ello fue su estreno con el disco Ondas cerebrales (2015). Descrita como creadora de rimas de trasfondo filosófico, siempre metafórica en sus líneas, en ese recorrido tuvo abundantes colaboradores del underground hip-hop en sus trabajos. Pero también ella incluyó a figuras reconocidas como Jimmy Fernández y Solo di Medina, héroes en La Pozze Latina, junto con el rapero estadounidense Charlie P, con quien grabó en Argentina la canción "Cold blood" para el EP Inmortal (2021). Argentina fue un destino habitual en el trabajo de Deskisabia, quien también grabó allí Sin piedad (2016), con ciertos acercamientos al soul, mixtape producido por Diego Mayorga ZKL. Fue la antesala de un estreno discográfico de mayor alcance en su elaboración con Frenesí (2017), una especie de manifiesto donde ella pone énfasis en sus años de fascinación por la lectura y la esritura, lo que la conectó directamente con su rol de profesora escolar de Lenguaje, Comunicación y Literatura.
A lo largo de tres décadas, Alejandro Gaete ha sido un versátil músico de la industria local. Fue guitarrista de pop, rock, fusión y jazz, integrante de orquestas televisivas, sesionista en vivo y estudio, arreglador y productor musical y autor de canciones festivaleras. Su vida como músico solista se inició entrados los años 2000, con la edición en discos de sus canciones y temas instrumentales.
Karina Fuentes es cantora de rodeos de la zona de Cauquenes, donde llegó a vivir después de 14 años en Chanco. En esa medialuna, en 2015 cantó en su primer rodeo, lo que marcó su ingreso definitivo al mundo de la música corralera. También funcionaria de la PDI, la vida musical de Karina Fuentes se había desenvuelto mayormente como cantante en festivales de la voz, hasta que la cueca y la tonada campesina se le aparecieron de pronto en festivales folclóricos. Una abundante discografía a partir de ese acontecimiento marcaría así su estatus como cultora.
La música y la literatura fueron fuentes cruciales de formación para Héctor Tito Escárate desde su infancia, y en su vida adulta este poeta y cantautor ha ido desarrollando de modo autodidacta una actividad que ha tenido siempre esos dos ejes. Su trabajo solista se ha encauzado en los últimos años como parte de colectivos mayores (Muralla China, Tito Escárate & Los Galanes Suplentes), pero también son recordados sus pasos en las formaciones de los grupos Compañero de Viajes y Los Cráneos, desde los años ochenta.
Autora, compositora y cantante, Javiera Barreau elaboró durante su carrera como solista un repertorio basado en la naturalidad de los timbres acústicos y en la exploración personal de géneros populares, que fueron desde el reggae de sus inicios (como parte de la banda Abya Yala) hasta referencias de la tradición, como la décima y ciertos ritmos del folclor. Publicó dos discos, Matriz (2013) y Unita (2017), y tuvo una muerte temprana, a los 34 años de edad.
Bajista de jazz fusión y jazz funk, Matías Martinoli se formó en la Escuela Moderna de Música con profesores como el referencial solista Pablo Lecaros y el maestro de la orquestación Toly Ramírez. También fue alumno de improvisación de jazzistas de los '90 como Jorge Díaz, Claudio Rubio y el virtuoso Christian Gálvez. En sus inicios como músico en las escenas independientes más allá de la universidad, se vinculó a nombres de su generación, como el guitarrista Fernando Raín o el pianista Diego Ortiz, quienes se incorporaron poco después su cuarteto eléctrico. Integrado al elenco del sello Animales en la Vía, Martinoli debutó en el disco como Verde 61 (2018).
Pop electrónico es el sello con el que se define De Mónaco, la banda que nació el 2013 a partir del núcleo de dos amigos - Carlos Contreras y Bastián Bascuñán. Muy rápido, a comienzos del 2014, debutaron con el EP Umbrales. El trabajo en vivo y sus propias búsquedas los hizo llevó a consolidarse como un trío, con el estudiante de bioquímica Mauricio Cabaña, y con esa formación presentaron su primer LP, El siglo de las luces del 2016, nuevamente producido por el experimentado Pablo Stipicic. Desde entonces han sumado a su creciente agenda en vivo dos giras internacionales. Con tematicas "menos melacólicas" - como han dicho- ya tienen varias canciones de gran presencia en pistas de baile y, sobre todo, de gran tráfico en redes sociales y plataformas como Spotify o YouTube.
A los diecinueve años apareció como promisoria figura del jazz cuando se iniciaba el milenio y cuando el circuito volvió a poblarse de guitarristas: Sebastián Prado, Armando Ulloa, Gabriel Feller, Diego Farías, Álvaro Zavala o Juan Pablo Escares. Desde 2003 Raimundo Santander fue uno de los primeros músicos jóvenes en liderar ensambles, aunque progresivamente su propuesta creativa fue mutando desde el jazz contemporáneo a un jazz latinoamericano que tuvo su rostro más visible en los sucesivos proyectos con sus sextetos, septetos y octetos que llamó La Orquesta del Viento. A ello se suma una postrera llegada al grupo Cómo Asesinar a Felipes, esta vez como bajista.