Simón Schriever

En un puerto de guitarras, la de Simón Schriever ha sido una guitarra múltiple. En Valparaíso, donde ha piloteado su carrera como músico, acompañante, solista y compositor, su enfoque ha sido diverso y su sonido pendulante entre la guitarra clásica en la que se inició a sus apariciones como guitarrista de cantantes, sus adelantados arreglos para el ensamble Verdevioleta y sus propias creaciones que aparecen en el disco El espacio entre las olas (2015).

Fechas

Santiago - 11 de agosto de 1984

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Alumno de guitarra clásica de Marcelo Villar en el Conservatorio de la U. Católica de Valparaíso, a los doce años Simón Schriever llegó a tocar como invitado en un concierto de Inti-Illimani en el Teatro Municipal de Valparaíso. Allí conoció aspectos de la guitarra folclórica desde el ángulo de la fusión. Una vez finalizada su etapa escolar, y dado su interés por la música popular brasileña, Schriever viajó a Río de Janeiro para estudiar armonía y arreglos. Allí también se integró al taller de Iteberê Zwarg, bajista por veinte años de Hermeto Pascoal, y allí conoció también a la multivientista brasileña Aline Gonçalves, con quien elaboraría de vuelta en Valparaíso un proyecto de observación de la música de Violeta Parra desde el jazz y la música contemporánea: Verdevioleta.

Simón Schriever ha tocado bossa nova, tango, vals y canción francesa como guitarrista en el puerto. Ha sido músico de Pedro Villagra, en el disco Otredad (2004) y más estrechamente de Francesca Ancarola, con quien tocó a lo largo de gran parte de la década de los 2010 y grabó el disco Templanza (2012). Además, ha acompañado a una serie de cantantes en Valparaíso, entre ellas la cancionista Marta Contreras, con quien grabó a dúo el disco Primero (2017).

"El pueblo unido" en pandemia

Más de 50 voces en un coro, 21 guitarristas, 21 instrumentistas de viento, seis percusionistas, un arpista, 12 violinistas... Un total de 120 músicos doctos en Chile y otros cinco países registraron con sus celulares "El pueblo unido", como un homenaje al estallido de octubre. Así lo presentan: "Nuestra lucha está en pausa".

"Cantar cuando se acaba el mundo"

"Porque esta es mi misión". "Corona blues" es la rockera mirada de Eduardo Carrasco, director de Quilapayún, a  la pandemia. La producción es de Fernando Julio, y lo acompañan, entre varios, ex músicos de Los Bunkers.