2000
Un rock de alto vuelo y detalles eléctricos de gran carácter son la impronta sonora de Solar, una banda con presencia importante en la música chilena durante los años 90, y con actividad intermitente en las siguientes décadas. A través de diversas formaciones y sellos, el grupo publicó tres discos antes de decidir su disolución, a fines de 2003, pero diversas circunstancias de reencuentro los tienen hoy como una banda activa.
La Marioneta fue durante más de diez años el vehículo musical prioritario de Hernán Pelegrí, guitarrista, cantante y compositor conocido masivamente debido a su participación en un reality de Canal 13 ("Protagonistas de la música", 2003). Pelegrí siguió estudios de música en la Escuela Moderna y de modo particular con Toly Ramírez. Su aparición televisiva apuró su primer contrato con BMG, sello bajo el cual publicó en el año 2004 el disco Hernán y la Marioneta. Hubo que esperar cinco años para un trabajo sucesor: el EP Ala inversa fue su primera incursión en la producción y edición independiente, un trabajo publicado asociado sólo a su nombre, Hernán Pelegri. Su carrera posterior se ha mantenido de modo solista, con encargos puntuales para coaching de participantes a otros realities de talento.
El mismo camino sin un destino definido que Nano Stern recorrió a mediados de la década de los 2000 siguió la compositora, autora y viajera Carmen Salvador, una de las figuras que en el cambio de década abordaron la raíz folclórica latinoamericana desde una mirada moderna de la música. Salvador es parte de una generación de cantautoras en esta variante, que tiene nombres como los de Pascuala Ilabaca (n. 1985), Natalia Contesse (n. 1978), Camila Moreno (n. 1985), Paz Quintana (n. 1983) y Javiera Barreau (n. 1985), entre otras.
Cantante, autora, instrumentista y educadora de pedagogía Waldorf, desde ese ángulo Antonia Schmidt ha sostenido su propuesta creativa de una música para niños que supera el mero enfoque didáctico tradicional. En sus palabras, la suya es una "música para sentir". Desde esa perspectiva, ha compuesto canciones con temáticas sobre meditación y medioambiente, además de recopilación de cuentos, mitos y leyendas de Chile y Latinoamérica que presentó en sucesivos trabajos. En esa discografía destaca Música para la Tierra (2014), el álbum que la puso de lleno en el circuito de la música infantil.
Uno de los más importantes y prolíficos poetas del canto a lo divino es Domingo Pontigo Meléndez. Hijo de San Pedro de Melipilla, tierra que ha sido la cuna de cantores insignes como Atalicio Aguilar y Adiel Fuenzalida, Domingo Pontigo es agricultor, poeta popular y cantor a lo humano y lo divino desde 1947, y es reconocido como el poeta popular de mayor producción escrita en Chile.
El twist “Caramelo de menta” fue el hit que hizo bailar a la juventud y acompañó la historia en el pop de Eduardo Valenzuela Fariña, conocido por el público de la Nueva Ola simplemente como Lalo. Se inició en 1962 actuando en Radio Portales junto con Luis Dimas y luego grabando canciones en inglés, aunque no logró gran impacto. Por esa razón Valenzuela gira su búsqueda hacia las letras en español y graba aquella que fue su máxima canción, y más tarde “Ausente”, “Maquillada, “Paseando triste”, “Busco novia”, “Quisiera saber” y “Envenenada por el twist”. Falleció en diciembre de 2005 víctima de una larga complicación hepática.
Un nuevo exponente de la trova moderna apareció a la zaga de los nombres de Manuel García, Nano Stern y Benjamín Walker en tres momentos distintos. El cantautor chillanejo Vicente Cifuentes era un desconocido en nuestro país hasta que reapareció en 2013 tras una década de vida en República Dominicana, donde asimiló el folclor caribeño, principalmente de la bachata. Cifuentes fue esencialmente activista de la canción protesta, sobre todo luego del estallido social de 2019. Al verano siguiente obtuvo la Gaviota en el Festival de Viña del Mar, por su canción "Chillán", que interpretó tocando una guitarra pintada en homenaje a las víctimas de la represión policial y luego editó su determinante álbum Relato, inspirado en el 18-O.
La cantante de rock y pop Karen Amenábar (rebautizada más tarde como Karen Angels) hizo su estreno en los medios masivos cuando se integró a la competencia de TVN “Rojo, fama contrafama” de 2007 (Paolo Ramírez, Rubén Álvarez, Daniela Cevallos), la penúltima versión del programa juvenil. Aunque no tuvo mayor trascendencia como solista, allí se hizo conocida como una figura de carácter fuerte y aguerrido, que incluso llegó a enfrentar a los jurados en controvertidos episodios internos. Finalizada esa participación, se vinculó a la farándula, participando en producciones como “Calle 7” y “Pelotón 5”. Hacia 2009 apareció en el grupo de pop femenino Chic, junto a Mónica Victoriano (quien cantó el tema central del reality “Protagonistas de la fama”) y Nicole Gómez (ex corista de Monserrat Bustamante durante su etapa romántica). El grupo estrenó una canción con motivo del Mundial de Sudáfrica de 2010.
Una transición desde la fórmula de guitarra y batería hacia un sonido poblado de sintetizadores y timbres electrónicos es la que ha vivido The Holydrug Couple, un grupo surgido en medio de un circuito del que también han sido parte Föllakzoid, Watchout! y La Hell Gang, entre otros.
Nueva York y Berlín son las ciudades donde Alejandra Iglesias ha jugado como parte de la selección de productores y DJs chilenos activos en el extranjero: allí opera como Dinky. Radicada en EE.UU. en 1997, fue un sello alemán el que publicó sus primeros discos y ella se estableció en ese país en 2003. En sus fiestas y discos puede encontrársela acreditada también como Miss Dinky y DJ Dinky J.
Con una prehistoria pero funcionamiento regular desde 1999, Curasbún es una de las bandas radicales y militantes de la escena punk chilena: sus abiertas adhesiones a las causas antifascistas definen su trabajo más allá de un discurso meramente musical, en una opción política alimentada por la adopción del sonido Oi! (originado en la clase obrera inglesa de fines de los ’70) como su lenguaje creativo. Un grupo de amigos, la admiración por Víctor Jara, la celebración de la fiesta y el consumo de alcohol fueron los demás factores que concurrieron al nacimiento de Curasbún, (nombre inspirado en el célebre sacerdote católico Raúl Hasbún, de filiación pinochetista y aparición frecuente en medios durante varias décadas). Desde su nacimiento, la banda se distinguió por su intenso trabajo en vivo a lo largo de Chile, sobre todo en conciertos de solidaridad en causas como la libertad de los presos políticos o el fin a la represión al movimiento mapuche. Dos discos (y varios demos) han salido de ese proceso, con un sonido sólido y títulos elocuentes: "Cerveza", "Odio la sociedad" o "Palestina".
El 2007, el núcleo de los dos hermanos José Miguel y Pablo Ferrera dio origen a Aiken, tomando el nombre de una chilenización de los términos en inglés "I can", que significa "Yo puedo", y que fue una forma de sus fundadores de perseverar en su camino musical, tras algunas experiencias fallidas. Con ese nombre se unieron al productor Diego Carvacho, y el 2008 debutaron con el disco Libre de mente, iniciando un camino que ya completa una década, actuaciones en escenarios como la Cumbre del Rock, además de sus propios conciertos, y varios viajes a México, Un segundo disco editado en el singular formato de "pulsera pendrive", y la serie de EPs adelantaron su nuevo trabajo, que persigue ser un registro de su experiencia en el continente bajo el llamado de la Aldea global. Esos discos de corta duración fueron Chile (2014), México (2016) y Perú (2017).
«Andino urbano», como el título de uno de sus discos, es el encuentro que define a la agrupación Ayllu Pacha (cuyo nombre significa «hermandad de las tierras»). Nacida en la ciudad metropolitana de Talagante, cultivan la música andina urbana en una fusión con jazz, pop, rock y otros sonidos mestizos, al mezclar timbres ancestrales de zampoña o quena con instrumentos contemporáneos como saxo, piano y batería. Tras emerger como un taller en 1994, el grupo ha actuado sobre todo en festivales folclóricos, en algunos de los cuales han acumulado premios (como en el festival Faroles y Trapiches de 1998, con la canción "Mi bella luna de Alhué"; en el Festival de la Canción Indígena 2003, con "Ciudad antigua"; y el Festival de la Canción de Raíz Folclórica de Lonquén de 2002, con "Espíritu de carnaval").
Entre la multiplicación de los artistas chilenos de soul, R&B y funk a mediados de los años 2000, la cantante Celeste Shaw hizo una aparición lo suficientemente diversificada como para poner su nombre en el circuito. Primero como de voz de apoyo y coros para músicos como Matahari, Raiza, Rapaces y Latin Bitman; y luego en una posición solista, que se concretó en Celeste (2012), con el que se sintetizaron sus propósitos en torno a la llamada black music. Pero ese mismo rumbo musical sobrepasó los primeros aprontes suyos en el campo del neosoul y ya para la publicación del disco Gracias por lo malo (2022), Celeste Shaw ya había desdoblado desde el canto a las rimas hip-hop.
Natalino es una de las expresiones más exitosas de la música romántica hecha en Chile en la primera década del 2000. Formado por dos hermanos y un amigo, que ya tenían un década trabajando en conjunto con el nombre de La Pé, el trío desarrolló una balada-pop, con claras referencias a la canción italiana, y sus canciones han gozado de una extraordinaria difusión mediática, dentro y fuera de Chile. Su participación en bandas sonoras de teleseries, su presentación en el Festival de Viña del Mar del 2009 y sus ventas superiores a 30 mil copias, en plenos tiempos de crisis discográfica, ratificaron el ascendente camino de Natalino, que desde entonces se ha mantenido, con un importante trabajo internacional.
Dos cantores populares chilenos comparten el nombre de Hugo González. El mayor es Hugo González Urzúa, El Pichilemino, cantor a lo humano y lo divino, poeta y payador. El nombre data de su cuna natal en Pichilemu, pero vive en Curanilahue, donde donde participa en vigilias de canto a lo divino y organiza encuentros de payadores, las dos facetas del canto a lo poeta. Sus versos constan además en el disco colectivo Payando despedimos el siglo (2000) junto a Fernando Yáñez y Alejandro Cerpa Fuenzalida, El Pumita de Teno, y en una grabación propia, Lo que al pueblo pertenece. El Pichilemino publica también una lira popular cada dos meses, en otra de las expresiones tradicionales de la poesía popular chilena.
Un rock eléctrico denso, de capas y esencialmente melancólico caracteriza a Congelador desde sus inicios en 1996, y no tardaron en instalarse como referencia del rock independiente chileno. En su caso, la condición viene dada por sonido y por gestión. Un disco del grupo dio la largada al sello Quemasucabeza, más tarde ampliado a fundamental catálogo de rock y pop.
Maxi Vargas fue el quinto vocalista de la historia de Gondwana, reemplazante de Kingo el año 2007, en un rol que mantuvo hasta el año 2011 (aportó tres temas suyos al disco Resiliente), cuando comenzó una carrera solista. Desde en los marcos del reggae ha ampliado su sonido a otros géneros, mostrando composiciones y grabaciones propias.
Cantante, compositora, charanguista y percusionista, Carmen Lienqueo indica como motivación de su trabajo musical «transportar a un paisaje que emerge de Latinoamérica, una geografía sonora compleja llena de matices». Sus conciertos y grabaciones hasta ahora son representativas de ese alcance amplio y mestizo, esencialmente sudamericano y de valiente expresión personal.
Daniel Osorio es parte de la generación de compositores surgida en la década de 1990 desde la Universidad de Chile, como alumno de Pablo Aranda, y consolidada en la primera parte del nuevo siglo, ya como activo creador e investigador. Un segundo tramo de su trayectoria musical tuvo lugar en Alemania, donde se instaló para estudiar en 2005. Si bien su catálogo expone una serie partituras para instrumentos, Osorio fue derivando progresivamente hacia la electroacústica, que había estudiado a su vez con Edgardo Cantón. Así se situó en un campo intermedio de la electrónica mixta, escribiendo material para electrónica y diversos instrumentos, de modo que su nombre también se sumó a aquella generación que reimpulsó la electroacústica en Chile.