Rock
Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.
Del grupo de cantautores que comenzó a destacar en Chile a partir del año 2000, Nano Stern ha sido una de los más poderosos y de más amplio alcance. Su estilo se distingue en parte por su asombroso oficio sobre la guitarra, así como su libertad vocacional para plantearse desde un inicio como un músico itinerante y de apuesta global. Aunque a los ojos masivos Stern constituye un firme músico solista, sus primeros trabajos estuvieron asociados a los grupos Matorral y Mecánica Popular, incluso como músico adolescente. Sin embargo, fue su posterior partida a Europa a los 19 años de edad la que fortaleció un camino trazado por él mismo. Desde entonces ha publicado sus discos con presencia incesante en festivales de jazz, folk y fusión en los puntos más inesperados del planeta y ha conseguido un estatus entre los cantores chilenos más importantes en el inicio del siglo.
Nacidos en 1994, Sandino Rockers son una banda pionera en la introducción del ska en Chile, aunque a su música acuden elementos de regggae, de hardcore y de ritmos latinoamericanos. Perseverantes y con la autogestión como motor de su actividad, el grupo ha editado tres discos, ha protagonizado un intenso ritmo de presentaciones en vivo, y sus giras han incluído ciudades del interior argentino. Con un nombre inspirado en Augusto César Sandino, el prócer revolucionario nicaragüense, es el contenido político lo que marca, también, su sello musical.
Mambotaxi nació en 1998 como un proyecto circunstancial, luego de que el músico y arquitecto Philippe Boisier recibiera el encargo de musicalizar un cortometraje independiente (Ese olor). El tecladista desarrolló la banda sonora junto al chileno Juan Guillermo Dumay, integrante de Pánico al igual que Boisier, y el DJ inglés Graham Wakefield, entonces de paso por Chile. La banda fue reconocida como un exponente local del posrock y en su música combinó ideas próximas al ambient, el free jazz y los sonidos análogos.
Son relatos urbanos en forma de canciones melodramáticas las que el autor, pintor y abogado Luciano Hutinel ha escrito y también ha interpretado en un circuito de música independiente en la ciudad de Viña del Mar y el puerto de Valparaíso. Fue en su primera adultez, recién a los 33 años, cuando Hutinel salió del trabajo oficial como abogado y se abocó ciento por ciento a la creación de pinturas y de canciones que luego editó en su primer disco solista, Hoteles olvidados (2007).
Niño Símbolo surgió producto de la disolución de Supersordo, una de las bandas rockeras chilenas más influyentes de los años '90, y de Disturbio Menor, grupo iniciador del punk straight edge nacional, y en menos de dos años de vida se transformó en un vínculo entre esas bandas y grupos del nuevo siglo como Familea Miranda.
De la guitarra eléctrica a la guitarra acústica y viceversa, Andrés Valdebenito ha recorrido un camino en la música popular que va desde la cantautoría en el rock pop hasta la composición para cine. Su historia como nombre propio se inicia en una saga de primeros álbumes, algunos de ellos muy destacados desde la canción y desde el sonido, como Rara avis (2022) —producido por Javier Barría—, que él grabó en simultáneo a su otra vida musical: Andrés Valdebenito es integrante de proyectos como Oxa y la banda de Nico Rojo, que han expandido su alcance musical.
Vinculada al pop, al rock, al soul y a la balada, Daniela Ruiz Buhring se inició en la música como cantante del grupo Sum, organizado por el productor y músico Gustavo Pinochet. Con ese proyecto grabó la canción "Se fue" en 2011, una vez disuelto el núcleo original que incluía a las solistas Constanza Palavecino y Lucía Covarrubias. Más tarde, una Daniela Ruiz que lucía vistosos tatuajes en su cuerpo, marcó una presencia en diversos escenarios personificando e interpretando a Amy Winehouse, proyecto que incluso la llevó a la televisión, donde concursó en programas musicales como "Yo soy" (2012), de Mega, y "Ni nombre es" (2013), de Canal 13. También fue activista de la alimentación viva o slow food. En abril de 2015, durante un viaje personal, la cantante chillaneja falleció víctima de un atropello mientras transitaba en bicicleta.
El método de muchos grupos que incrementaron el rock independiente chileno en los años 90 fue tocar fuerte y rápido: era punk rock. La generación siguiente introdujo cambios: tocar fuerte, pero variar las revoluciones, cantar de otro modo o no cantar en absoluto. Griz fue el grupo más drástico de esa partida. Si es por cuestiones musicales, este trío toca rock instrumental al punto de que todo atisbo de palabra está desterrado de canciones, títulos, nombres de discos y discurso en general. Y si es por asuntos extramusicales, es un grupo al margen no sólo de la gran industria, sino también de auspicios estatales. Griz graba sus discos, produce sus conciertos y hace todo por sí mismo.
Más de una década de trabajo rockero independiente completa la banda Cleaver, capaz durante ese trayecto de cruces internacionales y un constante trabajo en vivo en Santiago. En 2019 emprendieron una gira por varias paradas en California, Estados Unidos, incluyendo un show en el legendario Whisky a GoGo, del Sunset Boulevard. Su sonido enérgico y eléctrico mantiene pese a su rudeza el apego a melodías de vocación radiable, casi siempre cantadas en inglés. The world is gone (2021), su tercer disco, contó con la producción del experimentado músico Felo Foncea (Dracma, De Kiruza).
El cuarteto de rock instrumental Los Masters fue una de las muchas orquestas que animaron las veladas bailables porteñas en los años '60, al igual que otras como Los Blue Splendor, la primera formación de Los Mac's y The High Bass. Y así como esta última iba a originar a Los Jaivas, Los Masters estaban llamados a dar origen a Congreso, un estatus que por sí solo sitúa a la banda juvenil de los hermanos González en la historia de la música popular chilena.
De trío a quinteto pasó esta banda santiaguina que trabajó durante un lustro un rocanrol con ánimo de fiesta. Su nombre fue tomado de un concepto de los poemas-postales "Nombres para conjuntos musicales", uno de los textos de Chistes para desorientar a la policía, de Nicanor Parra. La banda debutó en vivo en el lanzamiento del disco de una de sus bandas amigas, Cuchufleta Punk.
Entre el campo y la ciudad, y entre lo acústico y eléctrico se desenvuelven las canciones y los dos músicos de Los Mil Jinetes, Andrés Zanetta, ex integrante de Los Ejemplares, y Cristóbal Briceño, también líder del grupo de rock melódico Ases Falsos.
Trío de vocación experimental, vinculado en diferentes momentos de su histori a bandas como diAblo y Colectivo No. Su dirección sonora ha sido el dub, música jamaicana originada en la expansión sónica de las bases del reggae remezcladas y procesadas. Con presentaciones en Santiago, Valparaíso, Lima y hasta Londres, logró configurar una discografía hecha de compilaciones, remezclas, registros en vivo y grabaciones compartidas con otros músicos. Fueron, también, parte habitual de diversos encuentros de música experimental en Chile, tales como Fobia y La Experimental Experience, antes del cierre de la primera década de los 2000.
En la comuna santiaguina de San Bernardo surgió el primer grupo de la cantante Denisse Malebrán. Fue un cuarteto de dream pop formado entre compañeros de colegio, que alcanzó a publicar un único álbum antes de su disolución (Turbomente (1997) fue el primer álbum en formato CD-Rom lanzado alguna vez en Chile). Con lecciones formales de canto y sincero entusiasmo por la música, Malebrán se vislumbraba como promesa dentro de la música chilena, aunque hubo que esperar, primero, su paso de Turbomente a Polaroid —junto a los hermanos Mauricio (Sokio) y Daniel Díaz—, y, al fin, a su definitivo ingreso a las filas de Saiko.
Una suerte de súperbanda del ska fue la que, durante cuatro años, se formó con integrantes de Santo Barrio, Sandino Rockers, Ska Drakos, Sonora Major y Elefante Mecánico. Gandjarvas significó, además, el reencuentro de dos fundadores de Santo Barrio, César Farah y Cristóbal González, separados desde el año 1999 luego de la salida del cantante de ese grupo (mientras el primero se había centrado en la escritura y docencia, el segundo se mantuvo activo junto a la banda). Su trabajo en vivo fue afirmando un sonido con elementos de rock, funk, reggae y ritmos caribeños cuyas letras «rescatan el valor del texto social, así como también devela la inspiración mística que [nos] impulsa». A mediados de 2010 Gandjarvas ya estuvo en condiciones de publicar un álbum con composiciones propias (y con la colaboración de músicos como Jimmy Fernández y Keko Morton). Fue lanzado en La Batuta, delineando así una cartelera de conciertos en la que destacaron también shows junto a Los Morton y Sinergia, actuaciones en el festival callejero "Tocapel Fest" y una participación en el concierto por los veinticinco años de Los Miserables, en el Teatro Caupolicán. La banda dejó de estar activa de común acuerdo a mediados del 2012.
Integrantes de los grupos rockeros Duna y Blu Toi se unieron en la primera década de los 2000 en el grupo Gatostar, una de las experiencias locales por desarrollar una suerte de grunge chileno. El cantante y guitarrista Néstor Ayala había liderado por un par de años al grupo Jada, pero en este proyecto buscó bajar las revoluciones y trabajar algo más cercano al sonido de rock unplugged y de canción autoral. De hecho, el disco Hombre solo (2005) fue grabado junto a un cuarteto de cuerdas de la Orquesta Filarmónica de Santiago bajo la idea de una publicación solista, y se llenó de composiciones tristes e introspectivas, como "Tormenta" («es invierno y es eterno, abrígame más / quiero sentir movimiento / sabes que no puedo más / ahora pido paz»). Sólo después de mostrar ese álbum en vivo (en La Batuta) Gatostar se hizo banda. Pese a trabajar en nuevas composiciones, nunca llegaron a publicar otro disco.
Una canción ambientada en el capitalino barrio Bellavista de comienzos de los '80 es la nítida postal con que empieza a sonar la historia de Rudy Wiedmaier, un autor y cantante que se inició como trovador de canciones acústicas y que derivó desde el Canto Nuevo hacia el rock, el soul y la adaptación musical de poetas chilenos.
Una de las voces más irónicas e incisivas surgidas en el contexto de la Nueva Canción Chilena fue la de Gonzalo Grondona, el Payo. Nacido en Playa Ancha y fogueado al calor de las transformaciones sociales de los años '60, Grondona se convirtió tempranamente en una figura ineludible para hablar del movimiento artístico del puerto, gracias a canciones llenas de humor, solidaridad y sutil denuncia, muchas de las cuales han resultado de una vigencia imbatible.
Como muchas otras bandas chilenas de la época, Kissing Spell comenzó a tocar en 1968, bajo el influjo de gente como los Beatles y Led Zeppelin, aunque sus influencias también contaban a cierta música argentina y brasileña. Ese origen mixto, más el acercamiento de sus integrantes a la poesía, convirtieron a este grupo en uno de los más originales de su tiempo. Emparentados en su sonido con Blops y Los Jaivas, Embrujo representa una vertiente más del fundamental rock de fusión que se fraguó en Chile a comienzos de los años '70, y cuyo camino se interrumpió por el Golpe de Estado de 1973.
Felipe Cadenasso es un guitarrista, cantante, compositor y productor vinculado al sello Cápsula Discos, responsable de una partida insigne de álbumes de la música independiente del siglo XXI. Ha sido integrante de los grupos Los Precarios, Fruto Prohibido (2000) y Matorral (2001), su más emblemático proyecto. Con este conjunto llegó a diseñar una música de sobresalientes abstracciones para el formato de canción, en los álbumes Remoto control (2013) y Gabriel (2015), que le valió una categoría mayor en la composición contemporánea de rock.