Rock

Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.

Los Cracks

Tanto en su imagen como en su música, Los Cracks apuntaron al rock de los años sesenta. El grupo se formó con tres ex integrantes de una banda llamada Lagartijuana (que alguna vez teloneó a Pettinellis), y un gusto especial por el rock de viejo cuño.

Cabezas Rojas

Es conocida la vocación multimilitante de Macha Asenjo, en el sentido de no contentarse con tan sólo una banda, y permitirse explorar sonidos y enfoques en muchos proyectos en paralelo. Uno de ellos fue el dúo que trabajó por casi una década junto a Claudio Pájaro Araya, destacado músico nortino con historia pasada sobre todo en Huara aunque también en múltiples colaboraciones, incluyendo en bandas del propio Macha, como LaFloripondio, El Bloque Depresivo y Chico Trujillo, hasta su fallecimiento de 2024.

Julio Pino

Un nombre propio es la denominación que el actor Matías Oviedo dio a su proyecto musical, que siempre fue un trabajo colectivo, pero que solo lo tuvo a él como integrante permanente en un rasgo que, incluso, los hizo recibir la denominación de "banda solista". Con elementos de pop de rock y sonidos bailables, Julio Pino grabó tres hasta el 2015. Oviedo comenzó con Julio Pino luego de  su paso como bajista y compositor de Bobo, y como parte del proyecto Taulis del compositor Sebastián Wallerstein. El 2016 presentó un disco como solista, poniendo en entredicho la continuidad de la banda.

Chronos

En el Festival de Viña del Mar de 1985 actuó el discreto grupo suizo Krokus, hecho que marcó el punto de partida de Chronos, banda que pasó de la mera copia a los temas propios, y que fue el debut de Alfredo Lewin, único rostro chileno en el canal MTV Latino y actual director del proyecto mediático Rockaxis. José Inhen y Claudio Martínez, ex integrantes de embriones de Turbo, encabezaron Chronos, cuyo segundo baterista, Eduardo Topelberg consolidó su formación con un duro sonido y los llevó a ganar un concurso televisivo de rock.

Taller Dejao

Un músico que tocaba un macizo bajo eléctrico como si tratara de rasguear una guitarra a máxima intensidad y un baterista desplegado en rápidos e intrincados ritmos de cueca a punk mientras cantaba dulces melodías: ésa era la impresión sorprendente de cualquiera que asistiera al espectáculo de ver en vivo a Taller Dejao durante sus fugaces dos años de música. Formado por Daniel Riveros (voz y batería) y Javier Cruz (bajo), el dúo apareció entre el ya extendido circuito de rock independiente activo para 2004 con un nuevo modo de tocar: rock cruzado con compases folclóricos, melodías de innatas propiedades pop y letras alusivas a la naturaleza permitían a Taller Dejao hacer una tonada o un carnaval para bailar.

The Suicide Bitches

Animado por la instantaneidad y alcance de internet, este grupo publicó en 2008 su primer trabajo en forma gratuita, bajo licencia Creative Commons. El EP, titulado Johnny Yen, consiste en quince megas de punk rock simple y efectivo, grabados en el estudio de Pablo Giadach (guitarrista de Casino y The Ganjas), y recoge las influencias primordiales que ellos mismos citan: The Stooges, Nirvana, The White Stripes y Sex Pistols, entre otros.

Álvaro Prieto

Durante tres años y dos álbumes Álvaro Prieto fue Tribi, voz principal de Los Miserables y autor de dos de los más difundidos títulos de su cancionero: "N.N." y "Progreso". Pero diversas decisiones personales lo llevaron hacia 1999 a dejar primero el grupo y, al poco tiempo, también su vida capitalina. Tras integrar tres breves proyectos (Chechango Social Club, Blest y Flores Prieto), Prieto se instaló en Alcohuaz, un pueblo en el Valle del Elqui, Cuarta Región.

Cacho Vásquez

Su voz y guitarra en la banda chileno-parisina Corazón Rebelde ubicaron a Oscar Cacho Vásquez como un nombre musical y de arte político a inicios de los años 80. Hijo de exiliados, su vida en París lo templó en la multiculturalidad, la multimusicalidad y una suerte de multihistoria.  Reapareció como solista a su regreso a Chile en 2001, siempre fiel a la mezcla de las raíces del rock con la influencia musical latinoamericana. Después de Francia el cantante vivió en Cuba, donde empezó a conocer un poco más de la rítmica caribeña e inició en 1997 un trabajo de composición de canciones estampadas de sonidos latinos. Ya retornado a Chile, presentó un disco solista, que terminó siendo el único con su nombre en portada: Cacho Vásquez (2001). Su trabajo musical también tiene un cupo en el álbum colectivo Víctor Jara tributo rock (2001), con una estupenda versión suya para "La flor que anda de mano en mano". Hacia 2025, presentó en vivo en la Feria del Libro de Viña del Mar canciones de su antigua banda bajo la convocatoria «Cacho Vásquez canta a Corazón Rebelde».

Daniel Puente Encina

Pionero de pop-punk en Chile con Pinochet Boys, Daniel Puente tiene una larga historia posterior a 1987, el año de disolución de esa banda. Tras un paso por la primera etapa de Parkinson (fue su primer vocalista, aunque no llegó a grabar discos), su música se ha desarrollado fundamentalmente fuera de Chile, desde Brasil a Holanda, y de Estados Unidos a Alemania. En esa trayectoria nómade, el músico forjó una identidad musical mestiza, alimentada por los sonidos negros y latinos con los que se familiarizó en Europa, y con el oficio conseguido en la sociedad multinacional de las bandas Niños con Bombas y Polvorosa. Hacia el final de la primera década del 2000 comenzó un camino estrictamente solista, como Daniel Puente Encina, y con una identidad sonora centrada en su guitarra. El disco Disparo, al que acuden todas las influencias de su historia —y que él define como «música latina»— fue el primer paso de esa nueva etapa aún en marcha, y con continuas grabaciones.

Nacha Nava

Cantante, autora y guitarrista, desde 2010 Nacha Nava llamó la atención por su severo cambio de frente musical, que la llevó desde la guitarra clásica, que estudió con el rigor académico que amerita, al uso de la guitarra eléctrica, por momentos derechamente rockera. Su primer disco, en 2011 y cuando ella aún utilizaba su nombre civil de Ignacia Navarrete, fue producido por Daniel Guerrero, y presentó ese perfil de melódicas canciones románticas en un contexto pop. Destacó por el single "En pedazos". Ocho años más tarde, una nueva producción de canciones devolvió su sonido a la circulación, con piezas como "Ven y quédate" y sobre todo "Eterna", que terminó titulando su segundo disco, Eterna (2021).

The Apparition

En los albores del rock chileno, The Apparition tiene un cupo de referencia, sobre todo por haber sido la primera banda de Eduardo Gatti. Se trató de una agrupación conformada por escolares con un gusto autodidacta por el rock británico, y que durante sus dos años de trabajo desarrolló principalmente covers, y no llegó a grabar un LP.

Rocko de la Rosa

Actor, poeta y músico, Juan Carlos Salas es Rocko de la Rosa, el nombre de fantasía de un trovador urbano en un constante choque de contradicciones. Rocko, por la dureza de una gran piedra, y Rosa por la delicadeza de una flor. Proveniente de Agua Santa, en Viña del Mar, y establecido más tarde en Concón, Rocko de la Rosa ha sido uno de los cantores de los puertos y ciudades de la Quinta Región, a la zaga de la generación que impulsó Chinoy con guitarra y canto, y junto con otros aguerridos trovadores como Lautaro Rodríguez, Demian Rodríguez y Kaskivano. Sus canciones transitan entre la raíz del blues y arremeten en rumbos del rock y el reggae, pero siguen siendo piezas para guitarra y voz. “Es mejor vivir como un bandido que como un aburrido”, canta en "Oveja negra", una de las canciones de su primer disco, Rocko de la Rosa (2015), un brindis por los derrotados.

El Cómodo Silencio de los que Hablan Poco

Canciones emotivas y cantadas con voces a veces desgarradas, delicados pasajes instrumentales y un permanente espíritu juvenil son ejes a partir de los cuales escuchar a El Cómodo Silencio de los que Hablan Poco, parte de la camada de bandas surgida a mediados de la década de 2010 en Santiago.

Hugo Moraga

Debutó en 1974, comenzó a grabar en 1979, en sus inicios fue parte del movimiento cultural contrario a la dictadura de Pinochet, y esas coordenadas históricas pudieron moldear algunos de los rasgos musicales de este cantautor: un inconformismo a toda prueba, la virtud de no ser explícito en sus versos y la capacidad de desplegar las posibilidades de una guitarra acústica. Pero en el fondo su música no tiene edad. Hasta hoy Moraga tiene un pie en la bossa nova y otro en el funk, y en sus composiciones circulan el rock, el jazz, Antonio Carlos Jobim, Frank Zappa, Miles Davis, Spinetta, la Mahavishnu Orchestra y la Nueva Canción Chilena. Con todas estas fuentes, y aún al margen del negocio discográfico como una condición constante, el autor tiene escritas dos composiciones esenciales de la música popular chilena como "La vida en ti" y "Romance en tango", y su cancionero es un inventario de inquietud musical tan extenso como valioso. Entre 2006 y 2009 residió en París.

Los Peores de Chile

Una historia de altos y bajos, de hits en radio y esfuerzos de extrema precariedad, de conquistas y pérdidas esenciales, ha mantenido a Los Peores de Chile como una de las bandas de mayor carisma dentro del circuito punk chileno. Su discografía, aunque limitada, es relevante más allá del par de golpes radiales obtenidos en los años 90: en la formación de sus integrantes late el amor profundo por las raíces de la música sureña estadounidense, una invitación que resultó siempre atrayente gracias al valor de un vocalista de auténtico espíritu iconoclasta, el calvo e inolvidable Pogo (1957-2022). La banda ha tenido momentos de pausa y de reactivación, pero consigue un puesto indiscutido dentro de los recuentos de lo mejor del rock chileno en los años de transición democrática gracias a la fuerza, humor y carácter de dos singles que los llevaron a radios e incluso a televisión abierta: "Cicciolina" y "Síndrome Camboya". La muerte de Pogo, en octubre de 2022, hizo girar el trabajo de los Peores, aunque sin descontinuarlo.

Animales Exóticos Desamparados

Las melodías dramáticas sobre guitarras de esta banda penquista han forjado una trayectoria de más de una década y varias publicaciones, que ha logrado crecer desde el under a una audiencia transversal.

Frutos del País

No tuvieron una relación musical directa con los grupos que a comienzos de los años '70 fusionaban las influencias del rock con los instrumentos acústicos del folclor, pero Frutos del País pertenece a la generación que en tal momento hizo un cambio de guardia para esta música en Chile. Por genealogía, fueron la continuación de bandas de la década previa, como Los Picapiedras y los Beat 4. Sus dos discos, Frutos del País (1972) y el más inadvertido Y volar... y volar (1974) describieron una trayectoria breve pero inmortalizada por uno de los auténticos y más reconocibles himnos de la historia del rock en Chile: la balada "Sin ti", caracterizada por el órgano Hammond del tecladista Hugo Raymond y por la letra evocadora del cantante Reinaldo Rhino González.

Mecánica Popular

Mecánica Popular impuso un sonido peculiar en el panorama de cantautoría joven chilena de comienzos de los 2000, mezclando rock, raíz folclórica y poesía. El cuarteto que lideraba Manuel García  definió un tipo de canción profundamente melódica y afincada en valores letrísticos propios de géneros como la trova, idea que sustentaban además en sus voces lánguidas y agudas. Tras su tercer disco, en todo caso, la carrera solista de su líder fue postergando paulatinamente su quehacer, hasta convertirse en su virtual banda de apoyo. Naturalmente, entonces, la historia de Mecánica Popular concluyó como tal.

Donfango

Encontrar un vocalista que cumpliera las expectativas del resto de los integrantes y demostrara inquietudes por experimentar en la música hizo que por este grupo desfilara una serie de postulantes que al final no tuvieron el mérito de quedarse con el puesto. Fue precisamente esa carencia la que con el tiempo se convirtió en la ventaja y el sello distintivo de Donfango: una banda instrumental que sólo a veces ocupaba el micrófono para lanzar frases —de ataques a emblemas del sistema capitalista— y que trabajó en lo que podría considerarse una apuesta musical arriesgada e innovadora en una época donde lo más extremo en Chile provenía del hardcore. Su historia se cerró con dos publicaciones propias y la participación en compilados de edición extranjera.

Silvio Paredes

Las artes plásticas y visuales fueron la formación académica de Silvio Paredes y en varios sentidos su trabajo en el campo de la música se ha situado en la búsqueda por aplicar algunos de los conceptos allí aprendidos a piezas sonoras, bandas y discos. El bajo eléctrico y el stick han sido los principales instrumentos de trabajo para uno de los fundadores del grupo Electrodomésticos, que también integró agrupaciones pop de distinta época, como Primeros Auxilios en los '80 y Los Mismos en los '90 y 2000, del que también fue fundador, compositor y conceptualizador. Como nombre propio ha desarrollado una búsqueda, también ramificada hacia la electrónica experimental, la electrónica de ambientes, el pop y la performance.