Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Sol Bustamante

Si bien ha debido lidiar con la estatura musical de su hermana Mon Laferte, Sol Bustamante recorrió caminos propios en la música, desmarcándose de aquella referencia tan inmediatista. Sus canciones, profundamente personales, combinan un imaginario pop de autor con oscuridades y luces, el enfoque de la música indie y sonidos que se mueven entre lo acústico y lo electro. Su álbum debut, Amoralíptico (2025), marcó el fin de una larga época para ella como imitadora de estrellas mundiales de la música y el inicio de su vida como cantautora.

Pablo Galarce

Pablo Galarce pertenece al frente de solistas que ha abierto el ángulo de observación de la música pop y rock en la década de 2010. Sus canciones recorren distintos territorios y establecen vínculos entre lenguajes tan dispares como la balada y el folclor, pasando por el blues y el funk. Su primer álbum es Somos (2015), resultado de un trabajo autoral tras una trayectoria que comenzó en la Universidad de Chile, donde se tituló de licenciado en Teoría de la Música, y experiencias de canto como su participación en el trío de bossa nova y MPB Os Desafinados (junto a Marcelo Vergara y Javier Barría) y el grupo rock Coyote.

López

El fin de Los Bunkers en marzo del 2014 trajo de regreso a Chile a tres de los cinco músicos, instalados en México hacía varios años. Pasó poco tiempo para que los dos hermanos López -cantante y bajista de la banda penquista- comenzaran a forjar un nuevo proyecto musical. Canciones que Álvaro estaba trabajando en solitario desde su tiempo con la banda fueron el punto de la partida. Mientras las montaban, los dos hermanos fueron reclutando músicos , y, tras la colaboración de Martina Lecaros en algunas canciones, fueron presentando singles. Primero "Me voy", luego "Lo que pudo ser" y en agosto del 2016 un primer EP. Desde su debut en el tributo chileno a Cerati Te veré volver (donde cantaron la canción "Corazón delator"), han estado en Lollapalooza y en muchos escenarios a lo largo de Chile, en una nueva historia que el 2022 fue congelada tras la vuelta a la actividad de Los Bunkers.

Kella Stambuk

Pamela Arriagada Stambuk es una cantante, autora y compositora que desarrolla un pop enérgico y radial, con elementos melódicos del soul y un tratamiento musical con banda rockera. Las primeras canciones que presentó fueron “Corriente de amor” y “Quiero ser”, parte de su primer disco, Corriente de amor (2011) que trabajó con el productor Nicolás Quinteros. En sus inicios fue integrante del grupo de funk y pop Periferia.

Alberto Plaza

Pocos músicos en Chile pueden mostrar las cifras de venta de Alberto Plaza. Sus marcas comerciales son aún más impresionantes si se considera que las ha conseguido muchas veces tan sólo con una guitarra acústica, el instrumento clave de sus canciones y de una carrera musical que, aunque con los años derivó parcialmente hacia ritmos y colores tropicales, está construida sobre la base de históricas baladas de amor y de himnos de consideración humanista.

Leche

Leche es el proyecto de música electrónica de Leandro Muñoz, quien junto a diferentes músicos asociados ha instalado una propuesta de pulsos a la vez dance y downtempo. Mantuvo un tiempo como vocalista a Marcela Thais, temporal integrante de Saiko. Figura también en los créditos de su discografía la cantante Celeste Shaw. Sus bases, ritmos y cadencias melódicas trip-hop llamaron la atención de Tricky, cuyo sello discográfico Brownpunk! llegó a contratar a Leche como primera figura no británica, en 2009. Ese año fueron teloneros del británico en un recordado concierto en el Teatro Caupolicán.

Da Jungla

En la herencia de los ritmos de origen afro como el reggae chileno (Gondwana), el hip-hop latino (La Pozze Latina) y el pop-soul chileno (Matahari), el grupo Da Jungla fue uno de los que dieron pasos en estas tres direcciones. Formados como trío en 2004 con la figura de Vanessa Valdez en el micrófono central, abordó mezclas musicales en la canción pop contemporánea, con temáticas de celebración del cuerpo y también de conciencia social.

Paula Sol

Paula Sol es un nombre de la cantautoría romántica de la década de 2010, junto a otras referencias de mujeres con guitarra en mano como Claudia Stern, Paula Herrera, Johanna Rezzio o Trinidad Alliende. Una larga trayectoria en la música que se inició en la ciudad de Los Ángeles a mediados de los '90 vio la luz recién en Quilpué a fines de 2017, a través de su primer disco solista. Con melodías representativas de su cancionero —"Agua que corre en las montañas", "El amor es como un ave" o "Duendes del viento"—, el álbum Amarnos más fue la culminación de ese período, al tiempo que abrió una nueva etapa en su historia.

Tiza

Una breve pero bien difundida carrera tuvo a principios de los años setenta el cuarteto vocal Tiza. El grupo contó entre sus integrantes a Carlos Narea, quien más tarde se haría conocido como parte del conjunto Santiago y destacado productor en España. Tiza fue fundado por Roberto Espinoza, ex integrante de Clan 91, y tuvo entre sus éxitos los temas "Juventud" y "Amor de temporada".

Montgomery

Montgomery fue un grupo de pop-rock, cuidadas melodías y parcial acercamiento a la balada latina. Durante sus diez años de trabajo alcanzaron a publicar un único disco, producido por el prestigioso Carlos Cabezas. Su formación de sexteto se apoyó en una singular combinación de tres guitarras. Trabajaron varios años bajo el nombre Areaselva, que cambiaron a Montgomery cuando ingresaron al estudio de grabación recién en 2006, para registrar su primer álbum, cuyo sonido les valió algunas comparaciones con La Ley.

Paus3

El cruce entre el R&B contemporáneo, el trap y el reguetón se encuentran en la música de Paus3, cantante y compositora floridana, quien integra una oleada pospandémica de nombres en el pop urbano. Sus canciones se instalan en temáticas de la femeneidad, la sexualidad autodeterminada y el amor en tiempos críticos. Con una propuesta orientada más a las atmósferas R&B, sin eludir la intensidad y dureza de los pulsos en la música urbana, el disco No love (2024) ha sido una declaración de principios de una joven de la generación Z, surgida desde las periferias metropolitanas. Entre esas canciones representativas, muchas de las cuales combinan secciones con letras en español e inglés, aparecen la propia "No love", "LQTY", "F*Cking dm", "Sayonara" y "No regrets", además de contabilizar cruces y colaboraciones con otras voces generacionales como Maw ("Dame luz") y Liah Véliz ("Sin atao").

Inflamable

Formado por uno de los integrantes del grupo Yupisatam, Inflamable fue un grupo de vida breve, una sola publicación y una apuesta de rock experimental que consiguió atención a mediados de los 2000. Nació como un proyecto para un ramo electivo de Ingeniería, y aunque su trabajo podría haberse quedado apenas en el encargo académico, la publicación del EP Inflamable (2006) demostró mayor ambición (el grupo jamás puso a la venta el disco, sino que lo regaló en tocatas o lo dejó para descarga en internet). Años después de la separación del grupo, Carlos Vargas debutaría como solista bajo el seudónimo Corderolobo.

Tiano Bless

Constantes viajes por América Latina han educado el oído musical y creativo de Tiano Bless, quien a solas y en colaboración fija hoy en Chile un sonido de raíz afrolatina y en dinámica soundsystem, enriquecida por su experiencia y disposición a la mezcla. Algunas de sus asociaciones musicales incluyen encuentros con gente como Moyenei Valdés, Rulo, Martina Lecaros y Matanza; así como de su propia Crew Family Bless, y en ellas alterna la composición y la producción. Bless es multiinstrumentista (toca violín, batería, piano y guitarra) y además cantante. Dice que el estudio de las tradiciones rastafari, hindú y africana son también parte de su impronta en la música. Ha mostrado hasta ahora en internet los discos Creavida (2010) y Sale a la luz (2016).

Claudia Stern

Compositora, corista e integrante del grupo de raíz étnica Alkymia, para Claudia Stern debió transcurrir un largo tiempo antes de que se definiera a comenzar una salida al escenario como solista. Fue una carrera que comenzó desde la academia y que luego se proyectó a otros espacios de la música popular con su primer disco, Claudia Stern (2008), un trabajo centrado en la canción pop que además evidenció su conocimiento sobre otro tipo líneas como la fusión étnica, el jazz y la electrónica.

Karen Rodenas

Karen Rodenas es una cantante y profesora de voces. Integra la generación de solistas de mediados de los años 2000, que comenzaron en el repertorio tradicional del swing pero luego estallaron en distintos espacios musicales, entre ellas los nombres de Natacha Montory, Camila Meza, Nicole Bunout y Javiera Tagle. Rodenas se convirtió en una estudiosa solista de la música improvisada y la fusión en sus diversas formas, encabezando proyectos de jazz propios o como parte de conjuntos. Su único disco es Karen Rodenas Cuarteto (2013).

Juan Carlos Duque

Compositor, productor y cantante, Juan Carlos Duque ha sido un nombre recurrente en circuitos de la música popular chilena, aunque desde veredas muy diversas, incluso contrastantes. Como voz del grupo Miel, en los años '70, se desenvolvió en espacios pioneros asociables al rock progresivo. Destacó más tarde como baladista solo, y en la calidad de tal impuso las magníficas "Promesas" (1979) y "Ausencias" (1982) en la competencia internacional del Festival de Viña. Como productor pop ha estado a cargo de populares grabaciones de vocación radial, y hits como "Para que no se muera este amor" (Ariztía), "Quiero saber" (Myriam Hernández) y "Tal vez me estoy enamorando" (Nicole) llevan su nombre en los créditos autorales.

Veró

Veró es el proyecto solista de Verónica Quezada, cantautora folk de la Quinta Región que ha desarrollado una propuesta acústica a partir del ukelele, luego expandido a un trabajo mayor con músicos de acompañamiento, alrededor de una voz poderosa. Nacida en Villa Alemana, también ha establecido sus espacios de trabajo en Quilpué, y entre sus colaboraciones figura una aparición en el disco debut de Daniela Serey, Ilusión (2018). Su primera publicación solista es el EP Rey planta (2016).

Michael de la Cruz

Aunque nacido en Chile, su paso durante su infancia y adolescencia por distintos puntos de América Latina forjaron a Mike de la Cruz con una personalidad musical híbrida, que reventó en el 2011 con un disco debut y un explosivo single, de abrumadora difusión radial y televisiva: "Tu boca". Un "reguetón andino", como él lo define, que combina los rigores del género – letra con alusiones sensuales y una bailable rítmica- con instrumentos como el charango y el tiple (que en el disco lo graba el integrante de Quilapayún, Ismael Oddó). Tras estudiar teatro y canto lírico en los años '90, y con experiencias en bandas más cercanas al rock, Mike de la Cruz comenzó su carrera el año 2011.

K-Bust

El nombre de Karla Bustamante está detrás de K-Bust, o Kay Bust, pseudónimo artístico de la cantante pop nacida en Valparaíso y que ha realizado una carrera musical en Canadá, donde produjo, grabó y editó su primer disco, Urban stories (2013).

Begoña Ortúzar

Artista visual, compositora y cantante, lo primero que el medio conoció de Begoña Ortúzar fue su vínculo con el productor y músico Cristián Heyne, para un proyecto de dúo que apareció en 2017 con el nombre de Tormenta y un EP titulado Primera parte. Como nombre propio, Begoña Ortúzar reapareció ese mismo año con el EP Siempre estoy a punto de llorar, 23-25, un repertorio de canciones a pequeña escala, un pop de dormitorio sustentado en el piano acústico y el piano eléctrico, y cargado de melancolía.