I.O.

Las iniciales de I.O. definen una identidad musical para Isidora O'Ryan, una cantautora en los márgenes de la música pop a través de una propuesta que se inicia en el chelo, su propio instrumento, y finaliza con una enorme construcción sónica a partir de sintetizadores, secuenciadores, máquinas de ritmos y de muestreos. Todo ello queda expuesto en el álbum Cienaga (2020), uno de los discos que marcaron el año de la pandemia y al mismo tiempo uno de los debut de mayor altura para un solista independiente. Junto con Ángela Acuña y Felicia Morales, Isidora O'Ryan completa una tríada de chelistas clásicas que pasaron paulatinamente hacia el mundo del pop.

Fechas

Santiago - 02 de abril de 1987

Décadas

2010 |2020 |

Géneros

Pop

Grupos

Integrante de una familia de músicos y artistas, con sus hermanos Pablo y Gabriela, con quien ella integró el grupo de pop y folk Los Tristes, y la bailaora de flamenco Florencia Oz, Isidora O'Ryan se inició tardíamente en el estudio del chelo en la Univesidad de Chile. Tenía 19 años, por lo que la música clásica y la literatura para chelo no eran entonces, en ningún caso, sus únicas aspiraciones musicales y creativas. Integró conjuntos de cámara y ensambles, dúos de chelo con Maura Estrada e incluso tríos femeninos de chelo. Pero O'Ryan buscó en otros frentes de la música una canalización para su expresividad. Por ejemplo, fue parte del activo mundo de cultores de la improvisación libre que se reunió en el escenario de Piso 3 y también ha tenido acción con el proyecto de música improvisada Xatarra.

A partir de ese trabajo con el grupo Los Tristes, O'Ryan comenzó a escribir canciones desde el chelo. Las primeras ideas surgieron en Quito, Ecuador, donde vivió a mediados de la década de 2010. Conectada con los productores Andrés Abarzúa y Jim Hast en Santiago se fue construyendo este primer repertorio autoral que empuja a la canción hacia fronteras más remotas en el pop. Las primeras tres piezas que fue presentando desde 2018 fueron "Padre encantado", "Será" y "Naufragio", altamente representativas de esa propuesta. Literariamente, también de lecturas libres, el material reunido en Ciénaga evidenció una carga nostálgica y de marcado intimismo, en un proyecto que ha contado además con colaboraciones de músicos como Fernando Milagros y Natisú.