2010

2010

Jorge Díaz

Músicos de generación espontánea y con una mente abiertamente musical aparecen muy de cuando en cuando. El guitarrista y profesor Jorge Díaz es posiblemente uno de ellos, pues sin más instrucción que sus propios trabajo y estudio, hizo sus armas como músico autodidacta llegando a transformarse en uno de los solistas mejor preparados y más dúctiles en el jazz desde mediados de los '90. Es parte de la generación de la transición, que incluye a referentes como Cristián Cuturrufo, Carlos Silva, Christian Gálvez, Rossana Saavedra o Felipe Chacón, los nombres que giraron alrededor del Club de Jazz en sus tiempos en Ñuñoa.

Jiminelson

La cruza de blues, soul y punk ha afianzado a Jiminelson como una de las propuestas hoy en actividad de más perdurable recuerdo en vivo y más reconocible discografía. Su electricidad intensa y masculina se emparenta con lo mejor de la tradición rockera estadounidense de raíz campesina, y la austeridad de sus arreglos contrapesa la fuerza vocal de Gustavo León, cantante de registro pastoso, incamuflable gusto por la música negra, y similar comodidad en el canto en castellano y en inglés. Desde su formación, Jiminelson ha ido experimentando mutaciones hasta dejar a León como único integrante fundador a bordo. Aunque no le acomoda la etiqueta de solista, en rigor es hoy el cantautor el motor fundamental del proyecto.

Gabriela Ernst

La aparición de una Gabriela Ernst de 12 años en el grupo pop vocal Amango a través de las pantallas de Canal 13 ni siquiera es el punto de inicio para de una de las artistas más precoces de las últimas décadas. La cantante y bailarina nacida en 1993 ya contaba con participaciones en discos y en conciertos antes de integrarse al staff de la serie “Amango”, que produjo en 2007 una partida completa de nuevas estrellas juveniles como Augusto Schuster, Magdalena Müller o Denise Rosenthal.

Alain Johannes

Tal como una escena musical puede acoger como locales a extranjeros asentados en un determinado momento en el país (le sucedió en Chile a cantantes tan diferentes entre sí como José Bohr, Lucho Barrios y Gervasio, por ejemplo), existen aquellos músicos de proyección internacional cuyo vínculo con nuestro país es apenas la línea de inicio de su biografía, casi como una casualidad o un muy breve cruce de circunstancias. Es el caso de Alain Johannes, nacido en Santiago pero criado y educado entre Europa y Estados Unidos, y cuyo desarrollo como guitarrista, baterista, cantante y compositor—relevante incluso para los altos estándares del rock californiano— se dio muy lejos del circuito de espectáculos local. El músico se ha vuelto sin embargo en los últimos años un nombre cada vez más cercano a Chile, en parte por el cariño y admiración de la audiencia hacia su trayectoria, y en parte por su propio interés en mantener de algún modo ese vínculo biográfico. Además de sus álbumes solista, Johannes ha mantenido diversas bandas a lo largo de su vida (la más importante de ellas, Eleven) y ha colaborado como instrumentista y productor con nombres de prestigio mundial: Dave Grohl, Chris Cornell, Queens of the Stone Age, PJ Harvey y Arctic Monkeys, entre otros.

Miopec

Fue en 2004 cuando apareció el último disco antes de la despedida con que el trío Tobías Alcayota puso fin a casi diez años de exploración, pero ya en ese momento uno de sus integrantes tenía definido el nombre para seguir explorando por su cuenta. Solo o con otros grupos, Marcelo Peña Cortés (no confundir con el percusionista de fusión Marcelo Peña) ha funcionado desde entonces como Miopec, abierto tanto al sonido como a las posibilidades audiovisuales de la música.

Chino Santana

Emilio Santana es Chino Santana, sociólogo de profesión pero a la vez un compositor, poeta y músico de rock que entró de lleno en el folclor tras sus expediciones por el Ñuble para descubrir, estudiar y proyectar la música de esas tierras. En ese período conoció también la leyenda del cantor Cabeza de Toro. Entonces recuperó la figura de ese chamán a través de la música del grupo Kabeza de Toro, una experiencia de aleación entre la cueca, la tonada, el corrido, la música beat y la sicodelia. Sus trabajos posteriores como solista confirmaron la idea de un folclor en permanente movimiento.

Hans Carstens

Ingeniero en informática, DJ y músico son las tres especialidades de Hans Carstens, un músico que forma parte de los catálogos de sellos chilenos en línea como Impar, Epasonidos y Pueblo Nuevo. Tras una infancia transcurrida en Ilford, Londres —en torno a diversas influencias como el rock, el jazz y la música electrónica—, en 2003 empezó en Valparaíso a producir su propia música, volcada a la fecha en LPs, EPs y remixes para etiquetas chilenas y europeas.

Andrés de León

Las funciones de intérprete, compositor y productor han ocupado por más de veinte años a Andrés de León, baladista chileno que añade a su oficio de cantante la capacidad autoral que le ha permitido poner temas suyos en discos de estrellas extranjeras como Yuri. Ha grabado, también, con Toni Braxton y Sin Bandera. "Mi loco amor de verano" (1993) se instala como su canción más conocida. Se suman los hits “A la luz del mar” y “Anclada a mi corazón”. En los años noventa, el músico mantuvo períodos de trabajo en Estados Unidos, con énfasis en la asesoría de intérpretes más jóvenes y de orientación pop. Su presente es el de un trabajador de la música «centrado en ser cantante», según sus propias palabras.

Benjamín Furman

Indistintamente en los territorios del jazz, la música de raíces sudamericanas o la canción de autor, Benjamín Furman se ha desempeñado como un diestro compositor y líder de proyectos, desde que comenzó a aparecer en los circuitos musicales, muy joven, hacia mediados de la década de 2010. Sus primeros trabajos, Desde el jardín (2014) y Luz de la mañana (2016), piloteados desde su posición de pianista, dan cuenta de una versatilidad que considera también acercamientos musicales a su linaje hebreo.

Marlon Romero

Marlon Romero es posiblemente el símbolo del jazz en Concepción, desde su temprana participación en distintos grupos de jazz, de fusión y de música experimental en los '70 hasta su rol como educador y gestor, y parte clave de una linaje de músicos en la ciudad.

Julianno Sosa

Julianno Sosa ha transitado por los estilos de la música urbana chilena, y también por las historias que cuentan muchas de las canciones del género. Forjado en la zona sur de Santiago, primero en la comuna de Puente Alto y luego en La Florida, fue seguidor del trap norteamericano desde pequeño. De adolescente hizo canciones, pero su carrera musical la ha desarrollado desde Nueva York, adonde vive desde los 18 años. Amigo de Pablo Chill-E y parte de la comunidad Shi Shi Gang, tiene decenas de canciones muy apegadas al trap en las bases musicales y en las letras. Tras el éxito de “Por dinero”, sus temas se encumbraron en las plataformas de streaming, y el 2022 también hizo reguetón, y uno de ellos “Cochinae”, lo puso entre los músicos chilenos con más difusión de ese año.

Cony de Aguirre

Psicóloga de profesión, Constanza de Aguirre Penna apareció por primera vez para el público masivo como cantante romántica aspirante en el popular concurso televisivo "The voice", emitido en 2015 por Canal 13, y donde participaron una serie de cantantes profesionales o con trayectorias, como Josefa Serrano, Karin Cáceres, Astrid Veas y Luis Pedraza, el ganador del certamen. Constanza Cony de Aguirre es hija del ejecutivo y músico de jazz Jaime de Aguirre y la animadora y cantante Tati Penna. En 2010 escribió e interpretó la canción "Pasaje" para la teleserie "Primera Dama", de la misma estación.

Claudio Narea

La historia solista de Claudio Narea es minoría dentro de su currículo, porque la mayor parte de su carrera musical ha sido militando en bandas: primero en Los Prisioneros, luego en los Profetas y Frenéticos y, entre el 2001 y 2003, de nuevo en la banda sanmiguelina. Acumula tres discos como cantautor, en los cuales ha sido fiel a un rock de raíz bluesera bien ejecutado y de sutil lírica social.

Alexis Venegas

Para hablar del grupo de artistas reconocibles dentro de lo que alguna vez se conoció como «novísima canción chilena», el nombre de Alexis Venegas es ineludible. Activo en conexión con un público nostálgico de canciones acústicas, con parciales reminiscencias a la ética y al sonido de movimientos como la Nueva Trova Cubana y la Nueva Canción Chilena, aunque también de bien dispuesto cruce al pop. Y si se trata de autodefiniciones, Alexis Venegas prefiere un sustantivo sencillo: «cancionista».

Rou C

Rocío Sotomayor Ulloa ha utilizado los alias de Rou Cx y Rou C, el más decisivo de ellos y con el que se instaló en un circuito musical vinculado a la música urbana en su sentido más amplio, considerando las aproximaciones al soul, el R&B y el hip-hop, aunque también a ciertos elementos del trap y el reguetón que ella ha utilizado. Más una cantante con formación y vocación pop, que una exponente del underground, Rou C contaba en sus primeros años con una nutrida red de colaboraciones, donde se anotaban los nombres de Liricistas, Gran Rah, NFX, Emaflu o Esteza. En 2019 publicó el EP de cinco canciones 18:55, junto al músico y productor Fat Jota, y en 2022 dio un paso más con #777, con los productores Cn Beatz, Jestein Ritmos y Siene Music, y que llegó a ser nominado al premio Pulsar en la categoría Música Urbana.

De Mónaco

Pop electrónico es el sello con el que se define De Mónaco, la banda que nació el 2013 a partir del núcleo de dos amigos - Carlos Contreras y Bastián Bascuñán. Muy rápido, a comienzos del 2014, debutaron con el EP Umbrales. El trabajo en vivo y sus propias búsquedas los hizo llevó a consolidarse como un trío, con el estudiante de bioquímica Mauricio Cabaña, y con esa formación presentaron su primer LP, El siglo de las luces del 2016, nuevamente producido por el experimentado Pablo Stipicic. Desde entonces han sumado a su creciente agenda en vivo dos giras internacionales. Con tematicas "menos melacólicas" - como han dicho- ya tienen varias canciones de gran presencia en pistas de baile y, sobre todo, de gran tráfico en redes sociales y plataformas como Spotify o YouTube.

Cristián Mendoza

Una historia de múltiples variantes musicales instalan al tenorista Cristián Mendoza como un exponente muy particular en la escena del jazz chileno. Su doble militancia en las escuelas de Miguel Villafruela (música contemporánea) y Marcos Aldana (jazz moderno), le dieron una categoría única en técnica y lenguaje, transformándolo en definitiva en uno de los más fuertes, agresivos y arrolladores solistas del bop en los 2000.

Paola Guerrero

La camada de baladistas salidas desde programas y concursos televisivos tuvo su contraparte en la universidad y Paola Guerrero es una de las voces que nivelaron la balanza entre el TV pop y el pop de academia, junto con solistas como Consuelo Schuster, Paula Herrera o Carla Flanagan en la Escuela Moderna de Música, una de estas factorías de cantantes.

Jorge Caraccioli

Jorge Caraccioli es al jazz vocal masculino lo que Rossana Saavedra al femenino: una figura difícilmente alcanzable en términos de swing adquirido en el ADN, manejo de lenguaje y técnica sobresaliente, y que no tuvo más maestros que su propio instinto. Pero durante mucho tiempo Jorge Caraccioli vivió entre las cuatro paredes del estudio de grabación, en el negocio de la música publicitaria y sin salir a los escenarios reales.

Upa!

Valioso emblema del pop trabajado en Chile durante los años de dictadura, Upa! logró no sólo demostrar mayor valor artístico que muchas de las bandas que compitieron con ellos durante el llamado boom de los 80, sino también establecerse como referente de un modo de composición de inequívoco espíritu urbano. Canciones como "Ella llora", "Cuando vuelvas", "Sueldos" y "La bamba" se escuchan hasta hoy en radios, y los convierten en uno de los grupos populares del pop/rock chileno. A diferencia de Los Prisioneros, el grupo optó por alusiones sociales sutiles, aunque también críticas, inspiradas en parte por la new-wave inglesa y con timbres novedosos, como el saxo de Sebastián Piga. Su planteamiento intentó mantenerse fiel a tres principios autoestablecidos: «Tocar bien, cantar inteligente y tener un estilo personal», en sus palabras. Luego de una primera separación en 1991, la banda marcó puntuales reuniones, con conciertos y discos asociados, aunque distanciadas cada vez más por las actividades paralelas de cada integrante (que incluyen una residencia de Mario Planet en Francia). Hacia 2023, el conjunto mostró un nuevo single con el nombre de Upa+.