Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Cantante, autora, compositora, a menudo a Sabina Odone se la vincula con unos orígenes particulares en su carrera en la música pop, cuando ella fue integrante de la segunda formación del trío juvenil Supernova. Si bien esta experiencia la puso en la órbita musical de inicios de los 2000, Sabina Odone transitó luego por distintos caminos como cantautora, desde el arranque como solista, cuando acuñó la idea de "popclor" en su disco debut de 2008, Sentencia de amor imposible, hasta su viaje a México donde depuró su rol como creadora de canciones, alcanzó una madurez y se definió ya como una mujer adulta en la escritura de canciones, bien representada en el álbum Amore (2020).
Cecilia Pantoja Levi representó uno de los fenómenos más atípicos y sorprendentes de la música popular chilena. Aunque irrumpó como solista en pleno fulgor de la Nueva Ola, como la mayor estrella juvenil de la época, su estilo y repertorio no respondieron a cabalidad al molde del movimiento. Mientras los pares de su generación se limitaban a doblar las canciones de éxito en Estados Unidos o, cuanto más, a proponer un pop ligero y elemental, Cecilia adquirió personalidad propia con un catálogo diverso de canciones que en gran parte bebían de la tradición musical latina y europea. Tras períodos oscuros y complejos, en la década de 1980 se alzó como un símbolo de la cultura subterránea, y sus canciones recuperaron ese impacto masivo original. Ya en el siglo XXI, Cecilia acuñó su nombre como figura femenina central de la historia musical chilena, y un referente ineludible para las nuevas generaciones de músicas y músicos. Murió en el invierno de 2023, poco antes de cumplir 80 años.
DJ Méndez es un fenómeno musical cuya condición chilena puede ser fácilmente cuestionada, de no ser por el profundo compromiso y arraigo que su protagonista tiene con su país de origen. Nacido en un humilde barrio de Valparaíso en 1975, Leopoldo Méndez Alcayaga concibió y desarrolló su propuesta musical bastante lejos de ese suelo, en Suecia, adonde se trasladó a vivir siendo adolescente. En un contexto vinculado a la marginalidad y la delincuencia, Méndez construyó allá su fusión de dance, hip-hop y elementos latinos, ingresando con fuerza a las pistas de baile del norte de Europa, e inaugurando un fenómeno que ya completa cuatro discos, un sello discográfico y una significativa presencia en Chile.
Talento de generación espontánea aunque también de un trabajo de formación intenso en la música popular, Jorge Vera fue uno de los últimos discípulos del maestro Pedro Mesías. Un pianista sobresaliente en todos los estilos y al mismo tiempo ingenioso arreglador, Vera deslumbró al círculo de directores e instrumentistas de orquestas populares desde la adolescencia y así llegó a ser uno de los músicos profesionales más jóvenes de su época. Su madurez musical llegó luego de una mudanza a Madrid, donde consolidó un prestigio y grabó sus primeros discos: Groovera (2010) y Luz (2016).
La cantante de pop latino apareció en 2003 en la primera generación del programa de aspirantes "Rojo, fama contrafama", de TVN, producción que marcó gran impacto en la industria durante el siguiente lustro. Katherine Muñoz, llamada ocasionalmente Katherine, y quien no debe confundirse con la cantante y autora Katherine Muñoz que debutó con el nombre de Yahís en 2007, hizo estas primeras presentaciones en un set dominado por nuevas estrellas de la canción (María Jimena Pereyra, Leandro Martínez, Monserrat Bustamante, Daniela Castillo).
Alejandro Kemp, es decir Jano Soto, integró una de las mayores comunidades de música chilena de época. Fue parte de la escena del "nuevo rock chileno" en los años '90, impulsada por los sellos discográficos multinacionales presentes en Chile, y en su caso como una pieza en el frente musical de EMI, junto a bandas debutantes o emergentes como Lucybell, Los Tetas, Los Santos Dumont y Christianes, que en 1995 publicaron discos con esta etiqueta. Jano Soto tuvo una primera etapa activa de lleno en el pop marcada por el disco La luz del cuerpo y la dirección musical para una versión moderna de La pérgola de las flores, dirigida por Andrés Pérez. Luego salió de la música para regresar en distintos momentos como un cantautor maduro y nuevos discos, aunque también con prologados silencios.
Pocos grupos se ajustaron tan bien a los requerimientos del llamado boom pop de los años ochenta en Chile como Q.E.P., el cuarteto de las ágiles y adherentes "Johnny Peineta" y "Otro día más en la ciudad". Con ganas de introducirle color a un momento en que la trova del Canto Nuevo teñía a parte de la canción joven chilena de una opaca y doliente melancolía, sus integrantes se ajustaron a los grandes escenarios que ofrecía el Chile militarizado, dispuestos, incluso, a combinar difusión musical y vida privada (a la manera de los suecos ABBA, el grupo mantuvo un tiempo a dos parejas sentimentales). Luego de grabar dos discos y ofrecer conciertos por todo Chile, Q.E.P. terminó su sociedad, dejando el rastro del trabajo musical solista de algunos de sus miembros.
Daniela Sánchez ha alternado las funciones de intérprete y cantautora según el contexto. Ha llegado a escribir unas ochenta canciones, entre el pop latino y la balada romántica, siempre en el exigente rango vocal que requiere la interpretación del R&B. Algunas de ellas, "Nuevo día", "Alma y corazón", "Al otro lado de la luz", donde alternó música y letra, quedaron registradas en el disco Soy de piel (2016).
Se llama Carolina Espinoza y es licenciada en física de la Universidad de Chile, pero cuando sube a tocar a un escenario con un par de músicos o bien sola con una guitarra acústica se llama Deplasticoverde. Y de actuar con regularidad en vivo hacia 2009, esta cantante y compositora empleó un año en estrenar un videoclip y un primer disco con los que ha ganado espacio y atención entre los nuevos músicos de pop independiente santiaguinos.
El nombre de Matahari es principal en la línea de músicos chilenos que desde los años 90 ha mantenido viva la dedicación al soul, el funk y el acid-jazz con formación académica. Antes del surgimiento de grupos como Mamma Soul (funk latino), Feria (pop-soul) o Alüzinati (nu jazz), Matahari fue la primera banda establecida en esa corriente, y se ha alimentado con naturalidad de los distintos integrantes que han pasado por la banda, entre quienes destacan las cantantes Gloria Pérez y, sobre todo, Ema Pinto, avanzada solista vocal que le dio al grupo su identidad definitiva.
Cantante de electropop y pop dance con influencias de David Guetta, Black Eyed Peas, y los latinos Belanova y Miranda. Se ha presentado en escenarios de Santiago y Rancagua con puestas en escena que incluyen cuerpo de baile y vistosos vestuarios. El músico presentó sencillos y el 2011 debutó con el disco disco Soy de aquellos, lanzado en la discothieque Blondie, y ese año se trasladó a México, donde ha continuado su carrera musical.
Catalina Navarro es una cantautora y compositora de la generación de los años '20. Si bien sus canciones se acoplan a lógica del pop radiable, exhibe un trabajo de textos de depurada determinación que la llevan a otros planos de la escritura y en los que la melancolía domina las atmósferas. Sus primeras canciones comenzaron a aparecer en su adolescencia, en 2016, y más tarde como estudiante de Composición en Projazz acertó con una de sus creaciones en el concurso de composición para mujeres dedicado a la memoria de Scottie Scott. "Apolo" apareció entonces como apertura del disco El canto de todas. Volumen 2, una vitrina a la que le siguió su sobresaliente álbum debut, titulado Universando, (2020), perteneciente al catálogo de Zilla Records.
La voz de Astrid Consentimiento —el nombre musical de Astrid Veas— se hizo conocida en concursos televisivos de alta llegada, como “Venga conmigo” (2002), “Rojo, fama contrafama” (2003) y "The voice" (2015). Su trabajo solista llegó, sin embargo, como cantante romántica, tropical y, finalmente, cantautora. Como Astrid Veas, en 2018 ganó la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar con su canción "Mundo al revés", lo que marcó un cambio de enfoque como cantautora, ahora más vinculada con la tierra y las energías naturales, ya lejos de los espacios de la industria de la música y la televisión.
Con el nombre tomado de un motel cercano a su sala de ensayo en el barrio Bellavista, el quinteto Sahara Inn partió su historia definiéndose como "electropical", y donde combinaban guitarra, sintetizadores y percusión latina. El 2014 debutaron con un EP homónimo, que continuó el 2016 con el disco Fantástica. Dos hermanos son el núcleo del grupo, que está abriendo circuitos en vivo y ha ido ganando seguidores. Las canciones buscan ser deliberadamente bailables, pero con episodios más suaves, como el que muestran en el tema "Entre sábanas".
Clases de piano desde los ocho años y la participación en bandas como Leña Húmeda y Q.E.P. forjaron el oficio de Francisco Puelma, pero fue un hecho doméstico el que determinó su éxito: el primer embarazo de su mujer lo motivó a sentarse al piano y componer una bienvenida a su hijo. Así nació la canción "Esperando nacer", que se convertiría en una de las más tocadas por radios durante la segunda mitad de los años '80, y cuyo éxito marcó para siempre el recuerdo del músico entre el público.
Sum fue el trío pop que hacia fines de la primera década de los 2000 encauzó el trabajo personal como autor de Gustavo Pinochet, Guz, uno de los compositores y productores más requeridos entonces del medio local. El grupo surgió tras la ruptura de Pinochet con Kudai, banda a la que acompañó durante cuatro años como productor durante su primera y exitosa etapa.
Cantante melódica y pianista, Priscila Rubio es la mujer detrás de Priscila Ninoska, figura que llegó como nombre propio luego de la presencia que tuvo en la música popular latinoamericana, principalmente a través de conjuntos cumbieros de diversa consideración, enfoque y alcance: LaBanda en Flor (2012-16), Lady Sharon (2013-17) y Chorizo Salvaje (2016-18). También integrante de orquestas del Festival de Viña del Mar, inició su trabajo como cantante solista en el campo de los ritmos latinoamericanos del recuerdo, bolero y vals, que llevó al escenario con sus coloridas puestas en escena y su rol de mujer fatal de cantinas.
Voz, nombre y figura validada y reconocida en los ’80 como parte del recordado “Ranking juvenil”, Soledad Guerrero es probablemente la única autora y cantante promovida desde ese set de “Sábados gigantes”, junto con otras voces que alcanzaron cotas de diversa altura en el pop posterior: Myriam Hernández, Luis Jara, Irene Llano o Andrea Labarca, entre otros. Además de establecer su sello en la música de la industria publicitaria, Soledad Guerrero ha escrito y grabado sus propias canciones a lo largo de varios discos.
K-réena es un pseudónimo de absoluta fantasía funky utilizado por la cantante Katherine Macarena Contreras Contreras, como representación fonética de una contracción entre sus dos nombres. K-réena pertenece a la camada de artistas vinculados al R&B que aparecieron con decisión en la segunda mitad de los años 2000: Loretto Canales, Go, Rulo, Consuelo Schuster, Martina Lecaros, Mistysa, Celeste Shaw, Carito Plaza, Capy o Ignacio Torres.
Las primeras apariciones que hicieron de Rodrigo Eitel un rostro reconocible se debieron a su actividad como dirigente político juvenil y, luego, como animador de un programa del canal UCV-TV llamado "People". Pero en 2001 se volcó a la música para liderar Vox’s, proyecto con el que insistió por varios años en la búsqueda de la fama mundial, pese a que sus canciones no llegaron a ser conocidas en Chile.