Música experimental
La música experimental describe las manifestaciones que están detrás de los bastidores y cuyo gesto estético trasciende más allá de los modelos de una música convencional y comercial. En un permanente desafío a las normas de creación comunes, las variantes de la música experimental se multiplican y avanzan en distintas direcciones: desde la composición docta contemporánea y los experimentos en laboratorios de sonido, hasta la improvisación libre, el ruidismo, el jazz vanguardista y la creación a través de cintas magnetofónicas y de soportes digitales, sin omitir la diversidad del arte sonoro o, simplemente, la música creada con las armas tradicionales del rock.
El cruce entre tradiciones ancestrales y lecturas contemporáneas ha sido un ejercicio constante en el trabajo de Maco, un compositor, intérprete e investigador que desde fines de la década de 2010 ha desplegado su trabajo en ámbitos diversos, desde el pop de Gepe hasta la experimentación con electrónica e instrumentos prehispánicos.
Durante los años '90, y cruzando hacia la siguiente década, La Desooorden fue una activa banda dentro del reducido circuito de rock independiente en Valdivia. Una constante agenda en vivo y una propositiva discografía distinguió el trabajo de este grupo durante sus dieciocho años de trabajo, en los cuales su música combinó rock de tendencia progresiva con citas a la raíz folclórica latinoamericana. Algunas de sus canciones aluden a debates medioambientales de su zona.
Inad es el proyecto creativo iniciado en 2016 por Daniela Ibarra, fonoaudióloga de profesión, además de cantante, autora, productora, investigadora y militante de una propuesta que supera los solos márgenes del pop y la experimentación musical de los sintetizadores y la electrónica, y se sitúa en un espacios de lo poético, filosófico y científico. También vinculada al arte sonoro con el proyecto Cepams & Co, sus canciones ahondan en aspectos autobiográficos, a la vez que revisitan las raíces de la música flamenca y arábiga, debido a su ascendencia siria materna. Fue ella uno de los primeros nombres del colectivo de artistas femeninas que formaron el sello T3MPLUM (Martina Petric, Dindi Jane, De Lein, Ana Sofía), en publicar un EP bajo esta etiqueta, Medium (2020).
Pese a ser contemporánea del llamado «boom pop» de los años ochenta en Chile, La Banda del Pequeño Vicio se tiñó de un color más oscuro y propositivo que el de ese apartado, con presentaciones que combinaron música, poesía y artes escénicas; y que hoy son recordadas como un experimento valioso en algo parecido a un rock teatral. Si bien el grupo no buscó figuración en los circuitos comerciales, de su núcleo salieron músicos importantes para el pop chileno de la siguiente década, como Andrés Bobe y Luciano Rojas, que fueron parte de su formación antes de estabilizarse en La Ley.
Clarinetista en su origen, luego saxofonista alto y en ocasiones sopranista, Luz Cuadros ha transitado por distintos derroteros musicales, primero como sidewoman y sesionista de proyectos de fusión, música latinoamericana, pop y cumbia, hasta estrenar un perfil como líder y compositora de una música de enfoque moderno que atraviesa los territorios del jazz, las fusiones y la música docta contemporánea. Su primer trabajo en esta línea es Desestructura (2017), donde ella escribió obras para noneto.
Compositora, cantante, baterista y experimentadora a partir de las narrativas musicales y los materiales sonoros, Luciana Campos es una figura de marcado eclecticismo. Ella se mueve entre varios espacios musicales, desde luego la canción pop que ha sido sometida a otros procedimientos: entre los alcances de la música contemporánea y la electrónica de escucha, junto con pasajes de improvisación jazzística. Tras un período de creacion de música incidental para cine y teatro, llegó a su primer disco como compositora: Armado/desarmado (2023).
El trío Prolapsus se integró a la nueva vanguardia de los 2000 orientada a la improvisación libre y la exploración sonora, con una obra abierta que igualaba la dureza electrificada del rock, el riesgo de la aventura experimental, la rigurosidad de la música contemporánea y cierta aproximación al jazz improvisacional. A fines de 2001, el guitarrista Lorenzo Román (ex Trío Binario) llevó a un grupo los aprendizajes de los talleres de improvisación libre dictados por figuras de la guitarra avant-garde como Fred Frith, René Lussier y Jean Derome (además de los cursos del pianista británico Martin Joseph).
Si bien el pianista, compositor y musicólogo Carlos Silva es un ejemplar del jazz de la transición de los '90, junto con músicos generacionales como Pancho Molina, Ignacio González y un primerizo Cristián Cuturrufo, fue en la década siguiente cuando su nombre propio tomó cuerpo como uno de los mayores líderes musicales de un jazz contemporáneo en formación. En esos tiempos se transformó entonces en el continuador de una línea de pianistas de avanzada que de cierta forma se había extraviado desde los '70 con la dictadura y especialmente con las partidas al extranjero de Manuel Villarroel y Matías Pizarro. Silva profundizó largamente en el lenguaje de improvisación libre desde el trío jazzístico y se instaló referencia dentro del avant-garde.
Marx Trío fue uno de los primeros conjuntos de un jazz vanguardista desde la estética del avant-garde neoyorquino de fin de siglo. En 1999 un absolutamente renovado guitarrista Pedro Rodríguez (La Banda del Capitán Corneta, Nexus) regresó al país después de dos temporadas de estudio en Nueva Jersey, con las novedades de ese movimiento articulado en Manhattan, conocido como la “escena del downtown”.
Yadak es un nombre ficticio, aunque bien podría ser el de un personaje en una película de ciencia ficción. La artista visual y lumínica Andrea Gana ha realizado investigaciones en este género cinematográfico desde el área de la Estética, que como consecuencia directa transfirió a sus proyectos creativos desde la luz y desde el sonido. En ellos se puede advertir ese ambiente irreal de lo que se entiende como ciencia ficción. Conocida sobre todo como integrante del colectivo Delight Lab, desde 2018 comenzó a realizar experimentaciones en la electrónica de escucha, apreciación y reflexión, siempre en el cruce con otras disciplinas artísticas, como el video, la danza o la performance.
Danieto es el seudónimo del santiaguino Daniel Nieto, músico de electrónica experimental que trabajó hasta el año 2000 bajo el nombre ADN y también formó parte del dúo Skipsapiens (junto a Pier Bucci). Es fundador del netlabel Impar, donde pueden encontrarse todas sus grabaciones. Ha tenido un involucramiento constante con iniciativas independientes de Chile y el extranjero.
Una consciente elección por las dinámicas y las incertidumbres de la improvisación libre fueron centrales durante 2019, el momento que marcó la primera creación de María Magdalena Segú, una compositora vinculada a las escenas jazzísticas que se vieron marcadas por la pandemia. Sus ramificaciones musicales alcanzan, sin embargo, otros espacios, que la han convertido en una compositora y experimentadora muy única. Su propuesta tomó entonces al sonido como primer objeto de estudio, aprovechando lenguajes musicales diversos reunidos en un mismo espacio, el folclor, la electrónica y la expresión poética, la improvisación jazzística, la improvisación liberada, la guitarra eléctrica y la voz. El cuarteto con el que llevó adelante su música, denominado María y Los Templos, por momentos llegó a desplazar su nombre de María Segú.
Desde la guitarra utilizada como una herramienta no convencional, Ramiro Molina ha sido uno de los solistas más comprometidos con la música liberada, un referente en este campo de la experimentación desde los comienzos del siglo. Compositor pero sobre todo improvisador, sus discursos acerca de la creación en tiempo real fueron definiéndose conforme avanzó el tiempo, primero desde el jazz de vanguardia con el grupo Fedón (1996), más tarde con el trío de experimental Turangalila (2001), y finalmente con sus diversos ensambles y asociaciones con diversos cultores de la improvisación que tuvieron espacio en Piso 3, gran epicentro capitalino de esta corriente, creado por el propio Ramiro Molina.
Tres ex integrantes del grupo de rock experimental Yonhosago, disuelto en 2007, integran el grupo Klaine Trío, consecuencia lógica de esos primeros propósitos, aunque en transcurso de una década sus músicos también fueron adquiriendo protagonismo en variados proyectos de música de vanguardia. El bajista Santiago Astaburuaga también tocó en MediaBanda (2000-08). Por su parte, el baterista Christian Hirth, con estudios de percusión clásica en la Unviersidad Católica, alternó entre el camerístico Grupo de Percusión UC, la misma MediaBanda (2000) y el dúo de percusión improvisada Code (2005). El guitarrista Santiago Blanco fue el único músico que alternó además una carrera de ingeniería. Klaine Trío editó en 2012 su primer disco, Istiklal, primer título del sello CHT Müsik.
Creado y dirigido por el compositor y baterista Andrés Quezada, Narval Orquesta tomó la forma de un instrumento integral, desde la mirada que el músico planteó para una obra en sus inicios elaborada solamente en el computador. Ante esa necesidad de incorporación de timbres y colores, Quezada terminó convocando a solistas de distintas formaciones académicas y diversos ambientes musicales para poner en marcha una orquesta que deliberadamente situara su música "en tierra de nadie". El ensamble publicó una saga de álbumes entre los que destacó Botones (2022), nominado al Premio Pulsar en la categoría Jazz y Fusión en 2024.
Contrabajista, compositora, improvisadora y experimentadora en varios frentes musicales, Amanda Irarrázabal ha sido un nombre de la música experimental, desde su formación como intérprete clásica, el jazz contemporáneo y la improvisación libre, hasta la autoría de canciones que plantean una discusión acerca de lo que convencionalmente se entiende por canción. Dicha propuesta quedó establecida en el tal vez más autoral de todos sus trabajos, un álbum grabado en México con el título de Caudal (2020). Antes de ello, desde luego, Amanda Irarrázabal dejó registrados una serie de discos colaborativos, sobre todo de improvisaciones con solistas en Europa, Sudamérica y mayormente Estados Unidos.
Compositor académico formado en la tradición de música clásica-contemporánea, Andrés Quezada también es baterista, fundador del sello Narval (Ensamble Escondido, Francisco Riffo, Uzumakivala, Gachapón), y creador, director, compositor y eje de Narval Orquesta, ensamble asociado directamente con dicha editorial. Desde la batería ideó este ensamble de librepensamiento musical que tuvo la particularidad de atravesar los territorios muy diversos sin situarse en ninguno en particular: la música de cámara, la música experimental, el jazz avant-garde e incluso el indie pop.
Influenciado por la psicodelia de la década de los '70, desde Sun Ra y el último John Coltrane hasta bandas de británicas rock como Soft Machine y Gong, Julián Romero Parada adoptó el nombre de Surreal para un proyecto creativo situado en una música experimental. Su propuesta de composición desde el bajo eléctrico transita por diversos territorios, desde el jazz avant-garde, la fusión, la música progresiva y la improvisación liberada hasta desembocar en los misterios de las músicas ancestrales del sur de Chile, de donde él proviene. Su primer trabajo en esta línea es Delirio místico (2021).
Los propósitos creativos de un músico como Juan Pablo Cáceres iban a estar mucho más lejos que su paso por el rock experimental como el primer baterista del grupo Yonhosago, del que se retiró en 2003 tras grabar Album 1 (descuento). Como ingeniero estructural y compositor contemporáneo, Cáceres se convirtió en un continuista de la tradición electroacústica iniciada por ingenieros-compositores como Juan Amenábar y José Vicente Asuar. Desde esa plataforma llegó a formar parte de los nombres de la generación de los 2000 que trabajó con formas como la “computer music” y fondos como el “tiempo real”.
Saxofonista tenor, flautista y ocasionalmente clarinetista, Rodrigo Aguirre es un elemento de las escenas de la música de vanguardia, la improvisación libre, la composición docta, el rock y el jazz contemporáneo desde la década de 2000. Su nombre ha tenido visibilidad como integrante de la MediaBanda desde 2007, donde no solo ha integrado la sección de vientos liderada por Cristián Crisosto sino que ha aportado con material para el repertorio de Bombas en el aire (2017). Como músico de jazz, tras un recorrido como sideman, apareció como líder con el disco Tal cual (2020).