Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Natalia Ramírez

Conocida inicialmente como la solista de la orquesta de ska y jazz Santiago Downbeat, Natalia Ramírez ha sido cultora de repertorios de la nostalgia, una especialista en los primeros standards del swing, y otras formas de canciones melódicas, en una estética que incluso ella ha llevado a su puesta en escena, vestuario y peinados, que la han distinguido. En 2016 actuó en el Festival de Jazz de Providencia como debutante, con un concierto de clásicos.

Desierto Florido

Banda sureña de rock, Desierto Florido eligió trabajar en el ámbito independiente y mantener una intensa actividad en vivo en la capital durante más de siete años. Goosfraba (2007), su primer disco, mostró un rock melódico y de base eléctrica, que interesó a algunas radios y motivó al grupo a radicarse en Santiago. Secretos&Voces, publicado al año siguiente, solidificó esa profesionalización. El grupo dejó de trabajar en 2010, aunque los dos fundadores del grupo, Jonathan y Nadab Sandoval, continuaron en la música a través del grupo Pulpo Pamplinas (en el 2011 debutaron con el EP Miles de razones).

Poder Fantasma

Elementos del pop de teclados, el punk, la sicodelia, la baja fidelidad e incluso el pop español aparecen en la música de Poder Fantasma, banda encabezada por el músico chileno-peruano Francisco Heredia, compositor, productor, cantante y guitarrista. Además de esa combinación de sonidos para sus rítmicas y melódicas canciones, la banda se define como "pop apocalíptico", a través de sus letras con esa perspectiva de fin de mundo, de cierta acidez y humor negro, junto con un tono y estética adolescente. Ejemplo de esto último son "Todos me caen mal", "Robemos al supermercado" o "Juventud millennial Z", donde las voces centrales se alternan entre Heredia y Kathy, el componente femenino del grupo. Sus primeros álbumes son Todo lo que quiero decir es lo que no quieren escuchar (2017), Canciones para el siglo XXI (2020) y Amor evitativo (2024), ya cuando la banda se centralizó en el dúo de Francisco y Kathy.

Almeyda de la Riddim

A veces Almeyda de la Riddim, a veces Almeyda Queen o a veces simplemente Almeyda, la sanmiguelina Javiera Opazo aparece como una figura de la música, el canto y la danza desde un contexto callejero. Toda la imaginería a su alrededor está teñida de espacios periféricos, la cultura del grafiti y los bailes urbanos populares. Y desde su posición de autora de textos y compositora de canciones en la música urbana, su mirada sobrepasa ampliamente las temáticas del dinero, el sexo y el empoderamiento para acceder a un espacio donde ella habla de justicia social, dignidad, conciencia de clase, medioambiente y feminismo. Todo ello está expuesto en Voz que sana (2022), su álbum debut.

Survey Team

La banda pop Survey Team comenzó como un dúo del la cantante Carla Bolgeri y el guitarrista Francisco Marín, alguna vez parte de Protistas, quienes trabajaron durante un par de años antes de constituirse como banda. El año 2012 debutaron con el disco Suriname, y ese mismo año, con el apoyo del proyecto The good roadie de Converse Chile, editaron un disco en conjunto con la banda The Same Sky. Tres temas incluyeron en ese disco, que fue la antesala de su segundo larga duración, Premonición. Ellos lo definieron como un disco de guitarras, y que - dijeron- "refleja las cosas que nos gustan musicalmente, muchos guiños a nuestros cantantes-bandas que están o estuvieron en nuestras vidas".

La Minga

Mezclas musicales tan diversas como el klezmer de Europa Oriental, el rap, la cueca chilena o el folclor latinoamericano conviven en la propuesta mestiza de La Minga, agrupación que recorre una fusión colorida con instrumentos como la guitarra eléctrica, el bajo y la batería, pero también con el violín, el clarinete y el acordeón. Iniciado por un grupo de estudiantes de sicología, La Minga tomó una fisonomía y un carácter definitivo cuando se incorporó el músico Pavle Marinkovic, de ascendencia serbia, quien abrió la compuerta a la exploración del folclor balcánico. En 2015 editaron su primer disco, Música itinerante, simbólica propuesta que representa la búsqueda de nuevos espacios y lugares para La Minga, que también es un concepto simbólico: la colaboración como manifiesto musical.

Adrianigual

Un pop propositivo, cuidado tanto en sus grabaciones como en su puesta en escena, ha sido el de Adrianigual, un nombre que desde 2004 ha identificado tanto a conformaciones de dúo y trío como al seudónimo artístico de su líder, Diego Adrián. A lo largo de su historia, su propuesta de integración de referentes, impronta melancólica y apoyo en los instrumentos eléctricos los ha acercado a bandas como Tío Lucho, Compiuters y Teleradio Donoso. De hecho, el entonces vocalista de este último grupo, se entusiasmó lo suficiente con su trabajo inicial como para invitarlos a grabar su primer disco a su propia casa. Entre nuevas asociaciones de duración limitada (entre ellas, con Gonzalo Vargas, hoy activo en la música desde Suecia bajo el seudónimo Talisto), Adrián se mantiene activo hasta hoy en la publicación de singles.

Raudales

Este quinteto de rock melódico y vida breve tuvo la peculiaridad de contar con un vocalista español (cuya voz a veces hizo pensar que Raudales no era una banda chilena), la de Carlos Marín, proveniente de la provincia de Murcia, y a quien el resto del grupo conoció en un karaoke de cumpleaños. Con él debutaron como cuarteto en octubre de 2005 en un bar del barrio Bellavista, y se mantuvieron activos los siguientes dos años. Su disco Aunque el mundo sea un disfraz (2006) aludía a la vida «en una ciudad de imágenes y caretas», según ellos.  Los contactos de Marín permitieron editar el disco también en España, pero terminó siendo la única publicación de la banda, que anunció su separación poco después de participar en el Festival Fénix 2007.

Nino García

Nino García fue un músico chileno como pocos, y no es un lugar común a propósito del trágico suicidio con el que terminó su carrera y su vida: es evidencia palpable. Son raros los casos de autores y compositores locales activos con propiedad en campos tan diversos como los de la televisión, el conservatorio, la música pop o la composición contemporánea, así como en oficios que fueron desde el canto hasta la dirección de orquesta. El grueso de su trabajo no puede encontrarse hoy en discos propios, sino entre los créditos que repartió como autor y/o arreglador en canciones grabadas por Gloria Simonetti, Ginette Acevedo, Fernando Ubiergo y De Kiruza, entre muchas otras colaboraciones.

Sri Lanka 100

Sri Lanka 100 ha sido el principal vehículo musical del compositor Ricardo Herrera. Los inicios del proyecto están marcados por una propuesta agresivamente experimental, con el collage como principal herramienta en su música. Fue con su tercer álbum, Gunkanjima (2014), que el proyecto tomaría distancia de ese enfoque y se volcaría al formato de la canción instrumental en clave synthpop. Este sonido definiría, así, la discografía del proyecto para un siguiente período.

Loreto

La cantante antofagastina Loreto Araya Abdala es Loreto, exponente de un pop con ciertos matices rockeros y aproximaciones al reggae y al blues. Iniciada en 2006 como estudiante de teatro en la Universidad Arcis, al poco tiempo ingresó a los círculos musicales alternativos y así comenzó a cantar y componer. Sus primeras experiencias de este tipo las canalizó en la banda Puñal, pero más significativamente en la banda que puso en marcha en los años '10 y que finalmente se convirtió en su grupo de apoyo con el que publicó en 2017 su debutante La furia. Loreto ha sido, además, profesora de canto y cultora del teatro musical.

Daniela Amaya

Cantante y autora de un pop romántico con raíces en la canción folk, Daniela Izaurieta Vega tomó su segundo nombre para emprender un camino como solista luego de unos inicios como voz principal de Bajosoul, banda de pop-soul que ella integró en los comienzos de la década de 2010. Pero su historia decisiva correría por un carril en solitario, como una de las cantautoras de una época abundante en nombres que atravesaron el pop, el soul y el folk en distintas dimensiones: Casandra Paz, Dominga Flaño, Fernanda Leiva, Daniela Serey o Giyil, entre otras.

Maler

Conocida inicialmente como vocalista del grupo Nitra, que desde 2010 cultivó un rock autodenominado como "dark cabaret" y publicó en 2014 el disco Equilibro, Catalina Maler siguió desde 2016 pasos como nombre propio, concentrada alrededor del concepto de Maler y la propuesta de una música de densidades y oscuridades, que bordea el electro y el pop melodramático, además de una marcada estética visual, casi teatral. Con canciones como "Motivo", "Gris" y "La muerte", Maler dio su primer paso en 2018 con el álbum M, producido por Cristián Leyton, otro de los músicos de Nitra.

Jirafa Ardiendo

Jirafa Ardiendo fue uno de los grupos más persistentes de todos aquellos que durante los años 90 identificaron en Santiago una nueva corriente musical independiente —mal llamada «sónica»—, caracterizada por el uso imaginativo y distendido de las guitarras eléctricas y el despegue psicodélico desde un molde básico de pop (piénsese en Solar, Sien o los Santos Dumont). Su peculiaridad estuvo en la diversidad de referentes que fueron aplicando en sus discos, piezas extensas en los que cabía desde el noise al free jazz. Tras su disolución, en 2009, algunos de sus integrantes siguieron activos en otras bandas y proyectos musicales, y hacia 2018 se vieron los primeros signos de lo que avanzó hacia una reunión formal del conjunto, con nuevas tocatas y grabaciones.

Corazón Santo

En los cerros de Valparaíso empezó a ensayar a fines de los años '80 un grupo de amigos que luego se llamó Corazón Santo, a raíz del nombre de un cuadro. Del mismo modo la propuesta del grupo iba a ser estética antes que sólo musical, inspirada a su vez por el color negro, la música de David Bowie y las máquinas. Durante los años '90 editaron dos EP que circularon entre amigos, uno producido por Fernando González, guitarrista de Congreso, y promocionado en programas juveniles de TV como "Extra jóvenes", y otro en 1995. Desde entonces silenciaron las grabaciones por seis años, hasta editar Corazón Santo (2001).

Cecilia del Real

Sombrero de huaso colchagüino, botas vaqueras y una guitarra electroacústica llamada Juanita son los accesorios escénicos que utiliza la cantautora pop Cecilia del Real, nacida en Santa Cruz, criada en Chépica y formada en el folclor centrino de la cueca y la tonada, además de la música popular de los campos de esas provincias. Un abundante primer repertorio de canciones autorales con guitarra sola fue elaborado por Cecilia del Real a mediados de la década de 2010 y vinieron a marcar su entrada tardía en la música, reflejada finalmente en el disco La luna me pone loca (2019).

Invierno

Rock y pop sombríos son los ejes del sonido de Invierno, trío argentino-chileno que ha mantenido por más de una década un estilo asociable a la primera etapa de los ingleses The Cure y al rock más sombrío ochentero en general. La banda se formó en Mendoza en 1998 y decidió apostar por Santiago de Chile, y no por Buenos Aires, para dedicarse en serio a la música.

Eduardo Valenzuela

La televisión convirtió a Eduardo Valenzuela en un conocido cantautor pop, pero la matriz de su trabajo musical estuvo durante décadas en un rock atrevido y hasta experimental. Durante más de diez años (1968 a 1980), fue el guitarrista y parcial compositor del popular grupo Los Trapos, la pionera banda chilena en importar al país los códigos del primer glam (no sin escándalo, por cierto). El músico fue a fines de los años '70 también parte del grupo Miel.

Javiera Electra

Javiera Electra es una figura en la escena underground de la pospandemia, aunque rápidamente subió a la superficie para alcanzar un protagonismo a través del sobresaliente álbum Helíade (2025), y de apariciones en Lollapalooza; el festival SXSW en Austin; el Festival de Viña del Mar, invitada al escenario por Mon Laferte; en el festival Ruidosa, invitada por Francisca Valenzuela, y en una sesión de música en vivo propia para la cadena estadounidense KEXP. Artista trans, Javiera Electra es cantautora, productora, artista visual, dramaturga y activista de las minorías sexuales. Ha planteado una música con un sentido teatral y performático, que se mueve desde un punto central en el pop y se extiende hacia distintos espacios: el folk, el art rock, la electrónica, el noise, la música experimental y el folclor.

Yorka

Yorka es el dúo pop autoral que forman las hermanas Yorka y Daniela Pastenes, un nombre recogido desde el linaje femenino de su familia, con la abuela materna llamada Yorka, luego con la madre de ambas llamada Yorka y finalmente con la mayor de las hermanas. El proyecto se instaló en la escena del pop independiente de su época, primero con un estilo juvenil, colorido y juguetón, y canciones de elaborada factura y terminaciones. Más adelante evidenciaron una evolución que llevó a la música otras profundidades, con mayor mirada de los contextos sociales de los tiempos del estallido y con una saga de álbumes que de paso ampliaron sus audiencias. Yorka también estuvo presente en tiempos del despertar feminista y la incorporación de lenguajes inclusivos.