Paz Court

La trayectoria de Paz Court como intérprete y gestora de proyectos musicales la ha llevado por caminos diversos, sobre todo como cantautora y solista, a través de discos con marcados giros de estilo entre uno y otro. En diferentes momentos, el tecno, el bolero, el folclor sudamericano y la chanson han nutrido su repertorio, así como su identidad escénica; a veces vintage, a veces de propuesta. La primera figuración masiva de Court fue a través del grupo de pop y jazz electrónico Jazzimodo, y desde entonces fue levantando canciones propias en una discografía considerable. Sus coloridos vestuarios, sus personajes teatrales y su capacidad de gestión la han hecho una de las voces más aplaudidas de su generación.

Fechas

Linares - 05 de mayo de 1985

Décadas

2000 |2010 |2020 |

Géneros

Grupos

Paz Court

Marisol García

Preparada formalmente en su juventud como vocalista de jazz, antes de cumplir los 20 años, Paz Court ya se había instalado en escenarios de ese circuito. Lo hizo cantando junto a una sección rítmica formada por músicos de la familia Lecaros, luego de ser detectada como una interesante alumna de canto de la Escuela Moderna. Por ese primer tiempo trabajó desde como corista en discos y conciertos de Pablo LecarosConsuelo SchusterMartina Lecaros y La Marraqueta.

Para 2005, la cantante se sentía ya con la seguridad de convertirse en frontwoman de Jazzimodo, proyecto con el que llegó a grabar dos discos y afirmar una propuesta de jazz sobre bases electrónicas. Pero a la vez, Court seguía con inquietudes por su cuenta: colaboró con el joven pianista Rodolfo Chodil y hacia 2007 lideró un quinteto de jazz contemporáneo junto al guitarrista Nicolás Vera y el baterista Julio Denis. Desde 2010 se vinculó más abiertamente a la música pop, primero con el trío electrónico Tunacola, y luego en el proyecto escénico "Diva del cine", que ella misma califica como una «revelación» en su carrera. Surgió como invitación de la Orquesta de Cámara de Valdivia para trabajar en colaboración con Sebastián Errázuriz, Cristóbal Urrutia y Federico Dannemann.

El repertorio elegido la conectó con antiguas glorias del cine estadounidense, estándares popularizados en pantalla e interpretación con orquesta. Fue tal el gusto de la cantante por la iniciativa, que más tarde lo replicó en el espectáculo "Los viudos de Marilyn" y en un disco homónimo (sólo con reversiones, de Jacques Brel y Benny Moré, a Carmen Miranda y Peggy Lee). Se afirmaba, así, el doble gusto de Paz Court por el canto y la actuación.

Nuevos aprendizajes —en guitarra y cuatro venezolano, por ejemplo— y una exitosa experiencia de crowdfunding dejaron a Paz lista para su debut en un disco con canciones propias. Cómeme (2015) fue trabajado junto al músico y productor Andrés Landon, tuvo la difusión justa para un single homónimo adherente y la impulsó a pasos aún más ambiciosos con la convocatoria a un equipo de colaboradores dispuesto a presentar la canción en formato similar a una big band.

De esta manera nació la Orquesta Florida, agrupació alrededor suyo que en ese período la acompañó con conciertos y discos (Cómeme reinventado y Veranito de San Juan). Según ella, avanzar junto a la orquesta había un impulso de rebeldía frente a una escena pop que se sostenía más en máquinas y pistas que músicos en vivo y la condujo «a valorar los espectáculos en vivo y defender la artesanía de la música». Pero, como antes, se trató de una etapa, sucedida por todo el contraste sensorial y sonoro que hacia mediados de 2019 presentó a través del single "Pajarillo negro", de citas folclóricas y electrónicas.

Su traslado a México para sumarse a una amplia comunidad de músicos chilenos allí que por entonces estaba liderada por Mon Laferte, la encaminó a una reinvención como nunca antes había ocurrido de manera tan severa. La Paz Court multicolor quedó así atrás y ella tomó otro tono en la composición de canciones, con un proyecto que autoral alrededor del dolor. Ello se tradujo en La fuerza (2020), un álbum sincronizado con los tiempos de la pandemia pero también con aspectos plenamente autobiográficos, y contó con colaboraciones de músicos como el mexicano El David Aguilar, y los chilenos Ángel Parra, Fernando Milagros y Natisú.