2000
Rock primero duro y luego melódico caracterizó a las dos fases de la historia de este grupo iniciado en 1981, y con últimos signos de vida hacia 2005. El nexo entre una y otra fue el baterista Danilo Castro, único integrante que sobrevivió a una anorme rotativa de músicos en su formación.
Constantes viajes por América Latina han educado el oído musical y creativo de Tiano Bless, quien a solas y en colaboración fija hoy en Chile un sonido de raíz afrolatina y en dinámica soundsystem, enriquecida por su experiencia y disposición a la mezcla. Algunas de sus asociaciones musicales incluyen encuentros con gente como Moyenei Valdés, Rulo, Martina Lecaros y Matanza; así como de su propia Crew Family Bless, y en ellas alterna la composición y la producción. Bless es multiinstrumentista (toca violín, batería, piano y guitarra) y además cantante. Dice que el estudio de las tradiciones rastafari, hindú y africana son también parte de su impronta en la música. Ha mostrado hasta ahora en internet los discos Creavida (2010) y Sale a la luz (2016).
Las Capitalinas son parte del resurgimiento de la cueca urbana que tuvo lugar a fines de los '90, pero en mayor medida a su vez fueron pioneras entre los conjuntos exclusivamente femeninos de cueca, junto a las también sambernardinas Las Torcazas. Si bien Las Capitalinas comenzaron a elaborar una música inspirada en la tradición chilenera, fueron finalmente un claro exponente de las transformaciones de la cueca, llevando la música hacia una "cueca fusión" con otros ritmos populares, desde el vals y el bolero, al foxtrot, el swing y el blues.
El nombre Kalimarimba es una contracción fonética que permite unir en una sola palabra los dos instrumentos que le dieron el primer sonido al grupo de fusiones étnicas liderado por el percusionista argentino Piny Levalle y la bailarina chilena Claudia Campusano: la kalimba y la marimba. El conjunto ha sido un activo ejemplar de las músicas del mundo en Chile a los largo de dos décadas.
Canciones de vocación radiable fueron las que construyó este cuarteto nacido en Ovalle, que alcanzó a publicar dos álbumes en poco más de una década de trabajo. La banda fue parte de una escena naciente en el nuevo siglo, parte de lo que más tarde llegaría a ser conocido como «pop de guitarras». Con temas propios y covers de bandas como Canal Magdalena y Glup —nombres entonces no tan difundidos en una región donde prevalecía la música tropical— debutaron en vivo en 2001 en la Universidad de La Serena. Vinieron pronto significativos impulsos: un Fondart para grabar su primer single y video ("En soledad", 2002) y el triunfo en el concurso Bandas de Chile, que les aseguró un cupo en La Batuta y el aumento de su fama en Ovalle. Antes de tener un disco, Polter organizó en el 2003 su primer festival pop (repetido al año siguiente), el "Polterfest", con invitados como Sónica y Termita. Un nuevo triunfo en un concurso musical para bandas independientes ("¿Quieres sonar en la Rock & Pop?") los decidió a mudarse por un tiempo a Santiago. Allí la banda se concentró en la grabación de su primer disco, y Polter apareció en el 2005, lleno de letras críticas a la banalidad de la televisión y otros asuntos. El álbum Moderno (2008) sería su último registro como banda. Polter finalizó su actividad dos años más tarde, aunque con Óscar Hauyon decidido a seguir una carrera solista.
Fernando Carrasco es un musico versatil. Compositor, formador e intérprete eximio de guitarra, charango, acordeón y otros instrumentos, ha sido protagonista de distintos momentos de la historia musical chilena. Llegó a Santiago a los 18 años a estudiar al Conservatorio de la Universidad de Chile, y en apenas dos años fue parte los conjuntos de la Nueva Canción Chilena, Huamarí, Dúo Coirón y una etapa de Los Curacas. Tras el golpe de 1973, integró Barroco Andino, y desde 1977 inició su trabajo solista, donde ha desarrollado varios discos con Aranto, un elenco de diversas formaciones que ha estructurado en función de cada uno de sus proyectos. El 2009 se integró a Quilapayún, un conjunto del que estuvo cercano desde los años 70, y adonde aporta su voz de barítono, composición de canciones y la ejecución de arios instrumentos. Al mismo tiempo, ha sido compositor y arreglador , y el 2020 fue investido como Decano de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
De la generación de cantautores con tintes de trova surgidos a fines de los años '90 en Chile, Patricio Anabalón ha tenido discreta presencia en los medios pero gran prolificidad discográfica e internacional. El músico, que tiene a su haber estudios de guitarra clásica, se ha hecho cargo de la definición de trovador en su sentido más original, y ha mantenido permanente vínculo con la poesía. De hecho, ha publicado libros (como Mandrágora inmortal y El retrato final) e incluido algunos de sus poemas en antologías, y en su discografía aparecen canciones que musicalizan versos de vates chilenos y universales.
Menos dulce que Camila Carlevarino y más audaz que Mako, la cantante Paula Awad se integró a esta tríada de nuevas voces pop reunidas por el productor Javier Domínguez bajo la marca Grupoaparte hacia 2009 y que un año después lanzó consecutivos discos radiables. Paula Awad era la más joven de las tres y con su canción “Tú me quieres, yo te quiero”, que grabó junto al rapero Ian2f, terminó por definir ese estilo arrojado y sexual en una chica que entonces apenas sobrepasaba la mayoría de edad.
Nacidos como un trío instrumental de música andina, que tocaba en las calles, Lican Antay ha construido un sólido y riguroso proyecto en el género. Dirigidos por el fundador Gustavo Araya, el conjunto ha grabado varios discos, con recopilaciones de música nortina, canciones del folclor y composiciones propias, acumulando un abundante repertorio que ha trascendido varias veces el sonido andino. Con una gestión independiente, que desde su origen está centrada en La Serena, Lican Antay actúa regularmente en vivo, y varias veces se ha presentado fuera de Chile. Su nombre es un concepto en kunza – la lengua del pueblo atacameño- que significa “Gente de la aldea”.
Varios países han escuchado la voz y la guitarra de Clarita Parra, una cantautora e intérprete vinculada a la música desde la genética familiar, pues, como hija de Eduardo Lalo Parra, es parte de la segunda generación de parientes activos en la música. Ocupada primero en la recreación de repertorio ajeno, con el tiempo la autora fue desarrollando un cancionero propio, en parte cronístico y en parte folclórico. Su repertorio abarca sobre todo cueca, trova y fusión latinoamericana, y se cruza en varios momentos con el de su padre, con quien llegó a grabar varios discos. En 2024, Clarita Parra recibió el Premio a la Música Presidente de la República, distinguida en el ámbito de la música de raíz folclórica.
Banda pop-punk surgida el 2005, que incluyó a la estrella televisiva adolescente Javier Javbo Castillo (BKN) como cantante. Sus singles "Por siempre" y "Canción para ella" tuvieron una significativa difusión entre ese público etáreo. Con estructura de guitarra, bajo y batería, muestran un pop de buena factura que crece al margen de los laboratorios de la televisión y de la industria. Solo publicaron el disco Quiero salir (2007).
No pudo existir una declaración de principios más directa que la juvenil expresión "¡viva la noche!" para una figura pop como lo fue Karen Paola (Karen Liecelotte Bejarano Flores). Su primer álbum llevó el título de Viva la noche (2004), y fue editado a través de Mega, la estación televisiva que contó con el popular rostro de una joven que catapultó al estrellato. Un disco de paso que vino a describir a la eufórica generación adolescente de los 2000 a través de baile, karaoke, búsqueda de la fama y muchas horas de televisión en tiempos anteriores a las redes sociales. Karen Paola fue definida por los medios como "la diva del pueblo".
Escritor de la generación de comienzo del siglo XXI, Carlos Labbé ha desarrollado en paralelo una búsqueda a través de diversas fuentes musicales y sónicas, desde el pop independiente, el rock experimental, la música de baja fidelidad y la electrónica. Desde su primera novela, Pentagonal: incluidos tú y yo, publicada en España, ha editado un serie de discos que dan cuenta de este trabajo de laboratorio.
El guitarrista Pedro Frugone asumió la música como vocación temprana, y ha sido hasta hoy persistente en su trabajo y leal a ese llamado. De entre las muchas bandas de las que ha formado parte, las más importantes han sido Anachena, Viena y sobre todo La Ley, con quienes tocó por casi veinte años. Ha colaborado con diversos músicos locales, y en 2007 publicó un álbum solista.
Al menos tres documentales sobre su vida y obra, un libro con el análisis de su discografía y hasta un musical biográfico montado alguna vez en Alemania tienen a Álvaro Peña como protagonista, y el cauce sería comprensible si su trayectoria fuese la de un intérprete de hits, conquistas contables y giras que consignar en un apartado de hitos de la música chilena, pero todo ha sido para él más bien lo contrario. Peña avanza por los caminos atenuados pero profundos del culto, y su composición iconoclasta, heterodoxa y cruda no deja de llamar la atención en círculos de admiradores que interpretan en ella un valioso gesto de libertad creativa. La unión de vida personal y música es una de las características del trabajo de este nativo de Valparaíso y residente de Konstanz (Alemania), donde murió en 2026, a quien el Golpe de Estado de 1973 encontró en Londres, y que desde entonces largó una vida europea. Esta fase suele destacarse por su tiempo de coincidencia del chileno Álvaro Peña con Joe Strummer, con quien compartió casa okupa y la banda The 101ers, antes de que el turco-británico comenzara a forjar una leyenda junto a The Clash.
Versátil baterista y estudioso de las músicas actuales, Cristóbal Tobar tiene una historia que transita en diversos caminos simultáneamente, entre el jazz sanguíneo en el que se inició hasta el drum and bass y sobre todo el funk en sus distintas dimensiones. Ocasionalmente DJ y activo músico de figuras del pop independiente como Pedropiedra, Mariel Mariel, Andrés Landon, Marcelo Vergara y el grupo Uruz, Tobar tuvo su estreno como líder con un proyecto de jazz funk al que denominó Nasty Trío y con el que en 2017 llegó al disco: Sucio y sensual.
Por generación, Mauricio Gutiérrez debería pertenecer a una oleada de trovadores de distintas procedencias que se iniciaron a mediados y fines de la década de los '80, y sobre todo en los '90, como Manuel Huerta, Francisco Villa o Tata Barahona. Su experiencia en el canto con guitarra se consolidó en 2009 a través del disco Última estación. Allí Mauricio Gutiérrez expuso su poética sintonía con la trova autoral, en un repertorio que contó con una serie de cruces musicales, instrumentos del mundo docto y la participación del poeta mapuche Elicura Chihuailaf.
Una notoria y agresiva puesta en escena es la primera advertencia que esta cantante y compositora viene haciendo desde sus inicios en 2006 en el circuito independiente santiaguino. Pop, bases electrónicas y hip-hop, pero también vestuario, baile y un componente teatral se combinan en las actuaciones de Valentina Fel, que no por casualidad estudió teatro y debutó como parte de un montaje en el que también intervino la compañía francesa de teatro callejero Royal de Luxe en 2006 en la capital. Luego fue una de las ganadores del concurso "Nuevos sonidos" organizado en 2007 por el sitio de música independiente Super 45, e inició la grabación de un primer disco. Valentina Fel salió el primer semestre del 2009, e incluía canciones como "Emergencia", "Acapulco", "Caos moral", "Sin control mi diversión" o "Circo podrido".
Parte del explosivo reguero de rock de guitarras prendido por Guiso, Pendex, The Ganjas o Tsunamis a comienzos de los años '00, Ramires! fue un grupo de existencia breve e intensa. Aunque su discografía fue acotada, su repertorio tuvo su mejor expresión en incontables y enérgicos conciertos realizados sobre todo en Santiago y otras ciudades de Chile. Parte de sus integrantes luego dieron vida a Ram y los Mixes.
El paso por varios grupos y la compañía constante de la guitarra (eléctrica y/o acústica) ha ocupado por años a Rodrigo Pinto, músico autodidacta de actividad incesante en solitario y junto a grupos como Ábrete Gandul y Los Chinganeros. A partir del año 2007, Pinto se viene afianzando como solista, profundizando su interés experimental e incorporando timbres nuevos a su música, como los de la trutruka, charchas, pandero. La amplitud de influencias y géneros de trabajo es su marca más distintiva. Su interés por la improvisación lo ha hecho acompañar en vivo a grupos como Colectivo No y Ensamble por la liberación del Yugo. Sus discos Cabezaspinto y los dos volúmenes de The Erasmo tapes han aparecido hasta ahora bajo etiqueta La Viseca Records, sello que el mismo músico administra.