Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Conocido principalmente como integrante del grupo de jazz fusión La Marraqueta, Andrés Pollak es pianista, compositor y productor en diversos campos de la música, aunque desde la posición creativa con aquel conjunto que confundó en 1992 ha dejado sus señales en la autoría de una música de marcada sofisticación. Sin álbumes solista pero con un catálogo amplio de composiciones para piano y para el ensamble, Pollak es además uno de los músicos que primero tuvo experiencia de formación en Berklee. En esa historia aparecen también distintos momentos como pianista y tecladista de grupos tan disímiles como Los Trapos en los '70, Cometa en los '80 y la reunión de los Blops en los 2000.
Yorka es el dúo pop autoral que forman las hermanas Yorka y Daniela Pastenes, un nombre recogido desde el linaje femenino de su familia, con la abuela materna llamada Yorka, luego con la madre de ambas llamada Yorka y finalmente con la mayor de las hermanas. El proyecto se instaló en la escena del pop independiente de su época, primero con un estilo juvenil, colorido y juguetón, y canciones de elaborada factura y terminaciones. Más adelante evidenciaron una evolución que llevó a la música otras profundidades, con mayor mirada de los contextos sociales de los tiempos del estallido y con una saga de álbumes que de paso ampliaron sus audiencias. Yorka también estuvo presente en tiempos del despertar feminista y la incorporación de lenguajes inclusivos.
Actriz, cantante y autora, Emilia Borlone es un nombre de la música independiente con aspiraciones masivas surgidas en el turbulento período que acompañó al estallido de 2019 y la pandemia de 2020. Varias de sus canciones, como "Dragón de fuego" o "Qué voy a almorzar", responden a esas experiencias de contexto. Con una natural proximidad al pop radial, la bossa nova, el soul y el folk, pero también a una música que se acerca al folclor, Emilia Borlone se ha distinguido más que nada como cantautora, con un repertorio fundamentado en vivencias propias. Su primer disco resume todo ese período que comenzó a surgir ya en la adolescencia. Rota (2022) incluye colaboraciones de Pedropiedra, Charly Benavente y Celeste Shaw, y presenta canciones como "Petirrojo", que marcaron su primer rumbo tanto musical como de escritura de letra. Por ese tiempo radicada en México, Emilia Borlone pasó de sus presentaciones a solas o a dúo a una banda conformada solo por mujeres.
Tres músicos jóvenes pero de enorme experiencia se asociaron en Los Bipolares poco después de comenzar a trabajar juntos en Inti-Illimani Histórico. Entre otras bandas, Camilo Salinas había pasado ya por los Pettinellis, Los Tres y Ángel Parra Trío; Fernando Julio fue integrante de Javiera & Los Imposibles; y Danilo Donoso apoyó en vivo a Anita Tijoux y a grupos como Bizikleta.
Inad es el proyecto creativo iniciado en 2016 por Daniela Ibarra, fonoaudióloga de profesión, además de cantante, autora, productora, investigadora y militante de una propuesta que supera los solos márgenes del pop y la experimentación musical de los sintetizadores y la electrónica, y se sitúa en un espacios de lo poético, filosófico y científico. También vinculada al arte sonoro con el proyecto Cepams & Co, sus canciones ahondan en aspectos autobiográficos, a la vez que revisitan las raíces de la música flamenca y arábiga, debido a su ascendencia siria materna. Fue ella uno de los primeros nombres del colectivo de artistas femeninas que formaron el sello T3MPLUM (Martina Petric, Dindi Jane, De Lein, Ana Sofía), en publicar un EP bajo esta etiqueta, Medium (2020).
Gameover fue el grupo con más vocación pop del circuito de rock independiente de comienzos de los años 00. Iniciados en círculos punk y en torno al pop ingenuo del sello Gatomo, ganaron marcas como su actuación con Stephen Malkmus en el Teatro Novedades en abril de 2002, , el triunfo en el concurso de nuevas bandas del programa radial ‘‘Super 45’’ (2001) y sus tres canciones en la película Los debutantes (2003), incluida una versión de ‘‘Creo que te quiero’’, del grupo Nadie. El nombre no se dice en inglés. Se pronuncia ‘‘gameover’’.
Camila Illanes Huneeus es Mila Illanes, una de las voces femeninas del circuito del pop independiente, aparecida en 2017 con las canciones "Lejos" y "Me dejaré llevar". Si bien había sido cantante desde su adolescencia se convirtió tardíamente en autora de canciones de corte folk, con las referencias principales de solistas como el estadounidense Bon Iver o el noruego Erlend Øye. Sin embargo su encuentro con productores variaría considerablemente el enfoque del material original hacia un pop declarado. En ese reajuste ella trabajaría con Marcelo Aldunate, quien había participado en los inicios de Francisca Valenzuela, y con Claudio Quinoñes, con producciones para Nicole (en los '90) y Coni Lewin (en los 2000). Al alero de ambos nombres estrenaría en 2018 su EP debut Tírate con el sello FAQ Music.
El grupo Oliva pertenece a una escena de música independiente y autogestionada que despuntó en tiempos de las movilizaciones estudiantiles, las nuevas olas feministas y el estallido social de 2019. Surgido desde el Instituto de Música de la U. Católica, se configuró como un ensamble de amplias dimensiones y sonoridades, que expuso una música situada en el pop pero con tejidos complejos, incorporando influencias del rock progresivo, el folk, el jazz y la música clásica en sus canciones. La obra de su primera época quedó marcada por la influencia que ejerció en sus compositores una música proveniente desde muy atrás en el tiempo: desde los spinettianos Almendra e Invisible, hasta grupos fundamentales en la contracultura chilena como Congreso y Fulano. En un breve tramo, Oliva publicó sus primeros trabajos, Alcaraván, (2022) y Resbalando lento (2023), con formaciones de ampliadas, especialmente el octeto, con el que dejaba a la vista aquel sofisticado trabajo de composición, escritura de textos y empaste instrumental-coral. El grupo entró en suspensión una vez que sus músicos pasaron a desarrollar siguientes proyectos, como los compositores académicos Nicolás Ahumada, que llegó a ser compositor residente de la Orquesta de Cámara de Valdivia, y Florencia Novoa, quien había sido cantante de MediaBanda y por ese triempo inició estudios fuera de Chile.
El grupo se llamó Cloro en honor a Bleach (1989), el primer disco de Nirvana. Entre voces y gritos de lamentos, el cantante Alejandro Fuentes se desinfectó de sus problemáticas tanto sobre la base de guitarras eléctricas inspiradas en el grunge como de referentes chilenos del tipo de Buddy Richard, Zalo Reyes o José Alfredo Fuentes (su padre).
No sólo su nombre y presencia frente al micrófono del grupo experimental, rockero y subversivo Fulano marcó una línea de música en dictadura. También fue el enfoque vanguardista que Arlette Jequier le dio al canto popular el que instauró toda una escuela musical desde el underground. Ocurrió desde mediados de los ‘80, cuando el sexteto apareció por primera vez en universidades y subterráneos con esta joven cantante, y también en las décadas posteriores cuando dos generaciones de voces femeninas encontraron en Jequier un sello musical y una inspiración absoluta. Independizada después de 30 años, Jequier abrió otra rama del canto cuando inició su camino solista con una propuesta que ella definió como "la música de lo impermanente", representada en las canciones de su primer disco, Aire (2018).
La imagen de Horacio Saavedra detrás de un teclado y frente a una orquesta está impresa en la memoria de varias generaciones de chilenos. Desde 1970 fue el principal director de orquesta de la televisión chilena, los tiempos de esplendor de este medio, donde permaneció hasta avanzados los años 2000. En ese rol acompañó a músicos de Chile y el mundo en espacios de gran producción, como los programas estelares o el Festival de Viña del Mar, aunque también en espacios de emisión diaria, como el recordado "Festival de la una", de TVN. Forjado como músico de estudio y de acompañamiento en los '60, grabando con decenas de artistas de la Nueva Ola, se retiró de la televisión en 2009, pero continuó en su oficio en la dirección y los arreglos musicales.
BAM: tres letras al azar, sin ningún otro significado que la correspondencia arbitraria de cada una a un integrante de este trío pop-rock formado en Santiago en 2004 y con vida breve aunque activa. Con harta presencia de guitarra eléctrica y otro poco de secuencias, su sonido recordaba al rock latino de fines de los años ochenta, como el de Soda Stereo y Upa (a quienes telonearon en la celebración de sus veinte años de trayectoria, a fines de 2005). Su primer disco, Pirómana, permaneció inédito por dos años. Tras algunas actuaciones en bares y locales capitalinos, como La Batuta y El Living, rotó en el cable el videoclip de su primer single, "No soy". Pirómana fue finalmente editado en 2007, con el agregado de dos covers que ilustraban los gustos de BAM: Los Beatles y, cómo no, Upa. Sería el primer y último álbum del conjunto.
Proveniente de una familia vinculada a la música docta, el Teatro Municipal y la Orquesta Filarmónica de Santiago, la cantante Ana María Meza abrió la paleta cromática para profundizar en algunas variantes de la música popular más allá de los territorios del canto lírico. Se transformó en una importante intérprete de jazz clásico y pop-jazz y de paso en una de las más activas maestras de voces, como lo había hecho previamente la legendaria Inés Délano.
Liderados por el guitarrista Aldo Sandoval en un circuito que va desde Valparaíso hasta Quilpué, el grupo Mandala (que significa "círculo" en sánscrito) ha sido una cara musical en el puerto desde mediados de la década de los 2000, nutrido de elementos del pop y la canción latinoamericana y brasileña junto a toques de latin jazz, que lo aproxima a grupos de como Motete, Fusión Judá, Trifulka o La Guacha.
Son campos creativos excepcionalmente amplios los que Sokio (Mauricio Gallardo) ha cruzado desde los años 90 en adelante. Geográfica, estilística y profesionalmente. Deben pesquisarse en Santiago y en Nueva York (a donde el chileno se mudó hacia 2013), en los campos del rock, la electrónica, la música para audiovisuales y la ópera, en los cuales el músico ha ejercido como compositor, intérprete, remixer y/o productor. Sokio es, además, gestor de un colectivo cultural independiente (New Latin Wave). Estudios de teatro y la militancia en la banda Polaroid (junto a Denisse Malebrán) son señas de sus inicios, ampliados más tarde en la alianza con nombres como Panico y Dadalú (entre muchos otros) y una discografía solista propia. Desde 1998 (con Patria), el músico se ocupa además en la composición y producción de óperas de tipo experimental, las que han tenido exhibiciones en Santiago y en recintos prestigiosos de Nueva York, tales como National Sawdust. Sus temas son la cultura latina y las dificultades de la inmigración, como demuestran ya sus cinco estrenos hasta ahora. Para 2026, Sokio ha anunciado el estreno en Chile y Estados Unidos de una ópera inspirada en la vida del artista Gordon Matta-Clark.
Vale Moï es el pseudónimo musical de la cantante, compositora, sicóloga y sonoterapeuta Valentina Moyano, quien apareció en la escena de la música independiente hacia 2014 con un set de canciones de corte folk y pop. Títulos como "Te desdibujo" y "Quiébrate" le dieron una primera visibilidad a su proyecto solista y de paso delinearon un perfil musical que emparentó desde distintas ramas a Vale Moï con otras cantautoras de este frente como María Perlita, Carolina Nissen o Violeta Mayer. Con el transcurso del tiempo y la investigación que ella realizó acerca de la voz, su música fue aproximándose cada vez más a la idea espiritual y de sanación a través del canto.
Su continua búsqueda de lo salvaje, lo primitivo, lo anterior a cualquier tipo de racionalidad, parece ser el criterio unificador de la obra visual y musical de Caterina Purdy. En un cruce entre instalación, performance, música y asumida apropiación cultural, la creadora ha presentado su trabajo en discos bajo los seudónimos Purdy Rocks y Cholita Sound.
Mitimitis, el nombre de una goma de mascar de dos sabores popularizada sobre todo en los años '80, es un dúo formado por Manuela Culaciati y Daniel Araneda. Coherente en su ademán naif, su estética preadolescente y una apuesta lírica muy próxima al lenguaje coloquial, Mitimitis se convirtió en un referente de la activa escena del pop lo-fi en Santiago en sus tiempos, previos al estallido de octubre. En sus canciones, el dúo mira hacia el mundo exterior, incorporando referencias a la cultura pop y engranándose en una suerte de diálogo con la memoria colectiva de una generación que creció en el nuevo siglo. Tres discos EP antecedieron la publicación de su primer álbum, Terror en el autocine (2020).
Medio Hermano nació de las cenizas de La Reina Morsa. Luego de su separación a fines de 2013, Juan Fernando Mico Rubilar y Ricardo Herrera comenzaron a dar forma a un nuevo proyecto que rescataba parte de la estética de su banda anterior, pero con un sonido más crudo y despojado. Con la incorporación de Leo Saavedra (de Primavera de Praga) en batería, conformaron un trío para tocar canciones guitarreras, de melodías frescas y también nostálgicas.
Las consonantes de su nombre de pila sostienen el nombre musical de Valentina Belén León, una cantante y autora identificada como Vlntna B que entró de lleno en el circuito de la música urbana de la década de 2020, en su caso construida con distintas materialidades: desde la abstracción del trap y el pulso del reguetón hasta elementos melódicos del R&B. Su primera canción, "Cicatrices", fue distribuida por vías digitales desde su Antofagasta natal y vino a marcar el camino que muy poco después se consolidaría en el álbum Aqua (2023), un relato acerca esos primeros años, desestabilizados y desarraigados entre el norte y la capital.