Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Daniela Gatica

Sin pseudónimos musicales, puesto que no los necesita, las canciones hablan por Daniela Gatica en su más amplia dimensión. Cantautora capitalina, sus creaciones son literarias en un sentido de austera y elegante escritura que se mueve entre la prosa y la poesía. Daniela Gatica es parte de otra oleada de solistas de raíz folk y pop surgidos a mediados de la década de 2010, con nombres como Benjamín Walker como el más visible de todos, el dúo Yorka, Nico Carreño, o en distintas dimensiones las cantautoras Dulce y Agraz, Martina Lluvias, Niña Tormenta o Connie Castro, también modeladas por una austeridad musical. Gatica recorre la música pop desde los ritmos latinos y otras influencias, asunto expuesto en la versatilidad del disco de 2017, Daniela Gatica, donde aparecen ritmos que van desde el foxtrot al reggae. Al año siguiente de este estreno, convocó a la banda El Fruto del Ruido para grabar el EP Atrapado (2019).

Olivia García

Cantautora contemporánea en transformación, Olivia García toma caminos paralelos para una música que se despliega tanto en un pop juvenil con momentos de marcada vocación radial, como en la canción folk que cuenta con mayor libertad narrativa y estructural. Antes de cumplir 20 años ella ya había aparecido con tres piezas reunidas en el EP Canciones que acunan (2019), parte de una búsqueda no solo en cuanto a una música a bajo volumen sino a la mirada de sus textos, siempre introspectivos e intimistas.

Christianes

Un único disco le bastó a Christianes para quedar inscrito entre lo más interesante que sucedió con el rock chileno de los años noventa. Poco amigos de la exposición, cobijados en un sonido riguroso y profundo, sus integrantes no lograron acomodarse del todo a la inesperada fama que les trajo el single "Mírame sólo una vez".  El suyo fue un cruce inusual entre los mundos alternativo y masivo que entonces sostenían la dinámica musical en Chile, y permitió entre otras cosas dar a conocer el trabajo de Cristián Heyne, quien luego destacaría como cotizado músico y productor.  

Vitami

Presentada en circuitos del underground como “la reina del hip-hop electrónico”, Tamara Meruane es Vitami, autora, cantante, rapera y también periodista, que ha tenido colaboraciones permanentes con el grupo Rapaces y con el ex Makiza, Sonido Ácido. Se inició escribiendo rimas a los 13 años y ya desde 2006 apareció activa en el frente del hip-hop. Ha creado material para la serie televisiva animada “Pulentos”, que luego se convirtió en una película, y con ese mismo proyecto y elenco de figuras de Pulentos se presentó en Lollapalooza en 2011.

Teleradio Donoso

Por su efectivo sonido y bien acabadas canciones, hacia 2006 Teleradio Donoso se convirtió en una de las más comentadas bandas del circuito independiente capitalino. En el flujo de la mejor tradición pop, el grupo fue levantando un sonido de vínculo férreo con la melodía y la calidez de muy diversos referentes, sobre todo soul y tecnopop. Por los buenos augurios hacia su trabajo, resultó sorprendente el anuncio de su disolución, a mediados de 2009, cuando el medio la proyectaba como una banda sucesora de Los Bunkers. Teleradio Donoso legó dos álbumes y afirmó la primera figuración pública de Álex Anwandter.

Catártica Animal

Cultora de pegadizos ritmos bailables que ella ha definido como "electro cumbia uterina", María Paz Artigas toma el nombre de Catártica Animal para proyectar un trabajo como cantante solista, siempre en ese campo de la transformación de la cumbia a partir de la influencia de los sonidos urbanos y otros elementos del pop. En momentos previos integró temporalmente el dúo melipillano de cueca femenina Las Pecadoras, que dejó un marcado acento feminista antes incluso de los tiempos de movilizaciones. El canto de Artigas aparece en el álbum Cuéntame una cueca (2016). "La afro cumbia y los sonidos urbanos son los que nos llaman a la catarsis colectiva. El baile es fundamental para explorarnos y reconocernos", ha dicho la autora de canciones como "Ay corazón" y "En libertad", singles principales del EP Soltar (2018).

Constanza Herrero

Cantante y autora, Constanza Herrero debutó discográficamente con su nombre en 2017, pero mucho tiempo antes había aparecido en la música con el pseudónimo Kota, con el que grabó un primer EP (Actúa hoy, 2007). Así se integró a Six Pack, uno de los conjuntos de pop adolescente que dominaron una década. Su estreno tuvo lugar nada menos que en el Festival de Viña del Mar de 2008, cuando debió reemplazar “de urgencia” la salida de Raquel Calderón del grupo, quien entonces iniciaba una carerra solista como Kel. A los 16 años, Herrero llegaba entonces al grupo y también al set de de la serie juvenil de TVN “Karkú”. Así grabó el disco Up (2009), de Six Pack, y en luego inició una carrera solista, que la llevó a Australia tras finalizar el colegio. Allí estudió en la Western Australian Academy of Performing Arts, donde incursionó en el teatro músical y el canto popular. De esa experiencia formativa surgió un trabajo de composición de canciones pop, en el que integró influencias del folk, el R&B y la música latinoamericana.

Bela

Su voz en la canción "Mi tío Snoop", del rapero mexicano Alemán y con la participación del mismísimo Snoop Dog, definió en 2020 la presencia de la quilpueína Gabriela Meriño en la música urbana con el nombre de Bela. Auditora de hip-hop, en especial la ola del rap de la costa oeste estadounidense, instaló un relato desde el R&B, el hip-hop y el trap, que desembocó en una serie de canciones preliminares, como "Facetime", aquella que la puso en órbita. Su primer disco, un trabajo pospandémico, es 00 (2023).

Safo

Una voz dulce, suave y con un timbre todavía adolescente contrasta con el peso y la furia de las guitarras eléctricas en las canciones pop de Safo, que se mueven por los espacios del shoegaze y el dream pop. Lectora de distintos poetas y autora de poesía, Sofía Fraile tomó su nombre musical de Safo de Lesbos, poeta de la Grecia arcaica cuya obra acerca de los vínculos sentimentales entre mujeres dio origen al concepto de safismo.

Giovanni Falchetti

El cantante pop Giovanni Enrico Falchetti Aramayo fue el único que sacó provecho real en el intento de TVN por conseguir presencia durante la fiebre inicial de los reality shows. Mientras Canal 13 obtuvo dividendos fugaces con Catalina Bono y Ximena Abarca, y Mega se jugó con Mónica Rodríguez o César Avila, el primero y único concurso de talentos de la estación estatal de esta naturaleza (“Tocando las estrellas”) no encontró a su futuro animador como estaba previsto, pero sí lanzó al cantante de ascendencia italiana a una figuración masiva.

Francisca Valenzuela

El acomodo de una cantautora sobre el piano ha sido una figura más habitual en el extranjero que en Chile, donde Francisca Valenzuela irrumpió como una notoria novedad en el año 2006. Ella fortaleció una agenda de presentaciones en vivo y logró ubicar al menos dos singles en radio ("Peces" y "Dulce") antes siquiera de comenzar el trabajo en un primer álbum. Fue el prometedor inicio de una carrera que supo afirmarse rápidamente en un cauce profesional, y que años después destacaría como una de las más presentes y activas en el panorama de pop chileno de exportación. Sus canciones se han guiado por melodías suaves pero de carácter, que ubican los versos como foco de fuerza e identidad, y que amplían la agenda temática habitual en las intérpretes locales.

Bandhada

Los integrantes de Bandhada se conocieron en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, donde el baterista Juan Coderch y el bajista Alfonso Feeley estudiaban percusión e ingeniería en sonido. En 1983, el guitarrista Carlos Chung (también estudiante allí) los reunió para comenzar a funcionar con la primera formación del grupo. Influenciados por el guitarrista estadounidense Pat Metheny, y la música sinfónica y de fusión de los años setenta, Bandhada se convirtió en una banda pionera del rock progresivo y el jazz-rock hecho en Chile (junto a nombres como Cometa y Quilín), pese a que en los recuerdos suele asociársela a la camada del llamado «boom pop» chileno de esa década.

Cristián Heyne

Un trabajo extenso y sin interrupciones en proyectos musicales propios y ajenos ha convertido a Cristián Heyne en un compositor y productor respetado, con logros en géneros disímiles y una llamativa lista de encargos. Pese a su crédito en discos de nombres populares, Heyne no ha abandonado hasta ahora el desarrollo de un exigente rock eléctrico en su propio proyecto, Shogún. Y en su trabajo como productor y diseñador de sonido, ha dirigido los sellos independientes Luna y Música del Sur.

Gloria Aguirre

La cantante más sexy de la Nueva Ola fue también una de las más desafiantes y transgresoras en cuanto a actitud e imagen en una época de convencionalismos pop. Gloria Aguirre, hija del tanguista Pepe Aguirre, tuvo una breve historia como artista en Chile, dado que partió en 1970 a Estados Unidos para contactarse con compositores, acceder a nuevos repertorios y comprar ropa a la moda para sus futuras actuaciones. Pero terminó radicada en ese país y sólo regresó esporádicamente en visitas ajenas a la música. Su voz se recuerda en canciones como “Sabor a salado”, “Todo pasará” o “Taza de té”, que Gloria Aguirre alguna vez cantó para 50 mil personas en los espectáculos previos a los clásicos universitarios de fútbol en el Estadio Nacional.

David DeFlores

Experiencias preliminares en conjuntos de música soul durante la década de los 2000, definieron el perfil del cantante, compositor, productor, multiinstrumentista y bailarín David Vásquez en el pop. Primero, como la mitad del dúo Goda (2003), que formó con el cantante de R&B Gonzalo Go Astaburuaga, y luego con el proyecto Esencia (2004), junto al músico de Los Tetas David Rulo Eidelstein, Vásquez proyectó a la siguiente década su trabajo como músico solista independiente, que se vio reflejado en el álbum debut Supervivencia (2015), título que lo presentó con el nombre de David DeFlores.

Supernova

Desde Frecuencia Mod, en los años setenta, que no prosperaba en Chile un proyecto como el de Supernova, un trío de mujeres jóvenes asesoradas por un equipo de composición y producción que las ubicó en radios a través de muy bien facturadas canciones pop. Como suele suceder con la música trabajada por adolescentes, Supernova probó ser un proyecto exitoso pero fugaz, que, en su formación original, no alcanzó a durar más de un álbum. Su concepto buscó más tarde reformularse a través de otras integrantes, y periódicas reuniones de aniversario para giras puntuales, aunque sin nuevo repertorio (hasta un single presentado en 2020).

Neven Ilic

Cantante, compositor, autor y productor, y con una vida musical activa en Miami, Neven Ilic se instaló en la nueva escena de la música chilena a mediados de los años '10. Escribió canciones para Denise Rosenthal ("I wanna give my heart") y Kel Calderón ("Walk away"), y sus créditos han aparecido también en trabajos del astro español David Bisbal, con la canción "Fiebre". Hijo de un conocido dirigente deportivo del mismo nombre, Ilic operó en cierto underground capitalino antes de estrenarse como solista del pop y la balada con el disco Export (2014), donde mostró su primera pluma como autor y una voz hecha directamente para el género romántico latino. En 2018, ya con una residencia en Estados Unidos, regresó con el disco Punto de fuga, donde incursionó en los sonidos urbanos de la época y la influencia del reguetón y sus ritmos, representada principalmente por la canción "Déjame amarte". Es fundador del sello Haux Records.

Vale Moï

Vale Moï es el pseudónimo musical de la cantante, compositora, sicóloga y sonoterapeuta Valentina Moyano, quien apareció en la escena de la música independiente hacia 2014 con un set de canciones de corte folk y pop. Títulos como "Te desdibujo" y "Quiébrate" le dieron una primera visibilidad a su proyecto solista y de paso delinearon un perfil musical que emparentó desde distintas ramas a Vale Moï con otras cantautoras de este frente como María Perlita, Carolina Nissen o Violeta Mayer. Con el transcurso del tiempo y la investigación que ella realizó acerca de la voz, su música fue aproximándose cada vez más a la idea espiritual y de sanación a través del canto.

Álvaro Severino

Dos épocas definen la trayectoria del guitarrista Álvaro Severino, uno de los músicos que ha recorrido por diversos estilos de la música popular. Una primera etapa en Chile lo situó en los 2000 como músico de la escena juvenil del soul y el R&B, mientras que su vida en Alemania a lo largo de la década de 2010 le posibilitó ampliar su mirada como músico de jazz y de proyectos en los ambientes universitarios. Si bien hubo grabado un disco de standards en Chile, el plan que diseñó para el álbum Ngen-kürüf (2019) vino a ser decisivo en su madurez como compositor y guitarrista, siempre desde la óptica de la fusión latinoamericana.

Paula Hinojosa

El trabajo solista y junto a una serie de bandas ha ido alternándose en la trayectoria musical de Paula Hinojosa, una chilena con actual residencia en Barcelona, y un recordado paso por la animación radial (el programa "Cuerdas locales" en radio Zero) y la difusión de bandas nacionales en programas de videomúsica ("Vía libre" y "Los sin Sello" en el canal de cable Vía X),  entre 1995 y 2002. Su técnica vocal podría acercarla a un tipo de jazz o de fusión (guiado inicialmente por el estilo vanguardista de Arlette Jequier en sus años junto a Fulano) que la cantante ha ido ampliando de acuerdo a sus sucesivas experiencias profesionales.