Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Daniela Aleuy fue, junto a María Ela, la última figura en la era del TV pop antes de la irrupción de los reality shows y concursos de talentos con sus figuras mediáticas en distintas estaciones, como Ximena Abarca, Mónica Rodríguez o María José Quintanilla. Aleuy y su compañera cantaron en el coro del programa "Pase lo que pase" y desde allí instalaron sus nombres como cantantes solistas. En 2001 llegó a representar a Chile en el Festival de Viña y terminó convertida en popular figura, aunque por corto tiempo.
Aunque su debut discográfico solista, en 2007, fue una noticia sorprendente dada su previa figuración como animador, el vínculo musical de Sergio Lagos —un periodista conocido masivamente por su trabajo en televisión— ha sido constante. A su trabajo de casi una década junto al dúo Marciano, Lagos sumaba el paso por varias bandas escolares e incluso un período como entrevistador de músicos. Así, su veta de cantautor debe analizarse dentro de un trayecto extenso que no por dispar ha dejado de ser perseverante. Mantiene hasta hoy también al grupo Sergio Lagos & Los Gaffers.
Una multitud de nueve músicos premunidos de guitarras, bajo y batería, pero también de trompeta, cello, violín y teclados es la exclusiva formación con que Les Ondes Martenot se inició en 2004 como una pequeña orquesta para tocar pop ingenuo y melodioso. Equivalente local de grupos afines como Camera Obscura y Belle & Sebastian –ambos a su vez con una cuna afín en Glasgow, Escocia–, el grupo tomó el nombre del precursor instrumento electrónico creado en 1917 por Maurice Martenot y con todas esas fuentes dispuso en su disco debut, Les Ondes Martenot (2004), una serie de canciones luminosas y optimistas con las que ganaron el concurso de nuevos grupos del sitio Super 45 y abrieron el festival de música independiente Pulso en junio del mismo año.
Consolidada como actriz de doblajes de voz, Jessica Toledo fue una de las primeras cantantes chilenas que abordaron el subgénero conocido como "anison" (acrónimo de "animación" y "canción"), es decir el repertorio de canciones de animé japonés, que durante la década del 2000 alcanzó gran impacto entre los públicos infantiles y juveniles, y que de este modo promovió nuevas figuras locales del j-pop. Desde 2001, cuando comenzó a interpretar canciones temáticas de inicios y cierres (openings y endings) de series japonesas de animación, Toledo se convirtió en una destacada "fanduber" (artista del doblaje de animé, manga o cómic).
Este cuarteto vinculado a los inicios del rocanrol en Chile sostuvo su sonido sobre falsetes y arreglos melódicos, ganándose por ello frecuentes comparaciones con los grupos estadounidenses Four Seasons y Beach Boys. Fue una de las primeras bandas que integró el pianista y arreglador Francisco Pancho Aranda, de extensa trayectoria, y acogió desde sus inicios a dos ex integrantes de Los Del Sendero, el primer grupo del Pollo Fuentes. Sus álbumes de fines de los años sesenta son muestra de un pop de arreglos cuidados y minucioso trabajo vocal.
Detrás del pseudónimo artístico de Moca está la intérprete Mónica Castillo (la unión de las primeras sílabas de sus nombre y apellido). Es dueña de una voz y una cuidada imagen (incluido el uso de un micrófono retro) que evocan la estética de los antiguos cabarets alemán y francés. Y es además una las artistas que ha llegado a profundizar en la figura de Edith Piaf como activa participante de un circuito de hoteles de lujo y bares universitarios de Valparaíso y Viña del Mar.
Guitarrista fundamental de la composición popular chilena, el autor de "El twist del esqueleto" (1963) es un músico transversal, que ha inscrito varias melodías en el gusto masivo y ha cosechado elogios por igual de folcloristas, jazzistas y rockeros. Si bien su popularidad la forjó a partir del ritmo del twist, su repertorio también ha incluido populares tangos, rocanrol y cumbias. En la década del 2000 Arriagada reactivó el interés de los más jóvenes gracias a su colaboración con Ángel Parra Trío para el disco Playa solitaria (2005).
Una voz dulce, suave y con un timbre todavía adolescente contrasta con el peso y la furia de las guitarras eléctricas en las canciones pop de Safo, que se mueven por los espacios del shoegaze y el dream pop. Lectora de distintos poetas y autora de poesía, Sofía Fraile tomó su nombre musical de Safo de Lesbos, poeta de la Grecia arcaica cuya obra acerca de los vínculos sentimentales entre mujeres dio origen al concepto de safismo.
El capitalino colegio San Ignacio fue, en 1965, cuna de Los Trapos, una de las primeras bandas en Chile en manejar códigos de rock y glam, si bien nunca logró hacer coincidir su a veces atrevido trabajo con las más conservadoras preferencias del gran público. Como a muchos otros conjuntos de esa época, los ocupó por años la interpretación de covers (con lecturas para éxitos de Led Zeppelin, Grand Funk y Jimi Hendrix), hasta que la natural inquietud creativa llevó a sus miembros componer canciones propias. Sólo cuatro discos-single quedan como grabaciones para conocer hoy su trabajo, que algunos destacan por haber lanzado a la exposición pública al cantautor pop Eduardo Valenzuela.
Dos marcadas etapas tuvo la cantante, compositora y experimentadora Valentina Mardones en el breve lapso que definió su inicio en la música. Primero como voz de conjuntos de rock experimental como Zeptelar y MediaBanda, y luego como la solista independiente que tomó el nombre de Hola Papá para elaborar sus trabajos alrededor de la electrónica experimental y la improvisación. Su primer álbum, el homónimo Hola Papá (2019), rompió cierta lógica al obtener el premio Pulsar en la categoría Música electrónica en 2020.
Una de las agrupaciones de pop y soul latinos más representativas de los años 2000 fue la que dirigió el saxofonista y compositor Esteban Núñez junto a la cantante Lorena Pualuan. Con la inspiración de las orquestas funk de bronces americanas como Earth, Wind and Fire y Tower of Power, LaMonArt (expresión que representaba a "los monos artistas") transformó cierto circuito juvenil en una interminable fiesta de viernes.
Con un pie en el jazz vocal y otro en el pop, la cantante Ammy Amorette Escobar Carril (nombres de pila que juntos significan "A mi amor") se instaló como una de las voces más presentes de la escena posterior a la que lideró en Santiago Rossana Saavedra durante los '90 y que en este tipo de croosover estilístico desde la experiencia de Amorette llegó a tener importantes cultores entrados los años 2000.
Tunacola es el grupo de electro pop que creó Richi Tunacola –seudónimo de Ricardo Luna- a partir de una serie de canciones preliminares que trabajó individualmente y que más adelante montó junto a DJ Caso y la cantante Paz Court. La puesta en vivo de ese repertorio llevó a estos tres músicos a constituirse como una agrupación más numerosa que, aunque tuvo varias modificaciones de formación, conformó una leal comunidad de seguidores, y alcanzó eco fuera de Chile, sobre todo en México. Canciones como "Guachita" y "Danky" son algunos de los temas más difundidos en ese plan de pop bailable y divertido.
Lo de tener una carrera musical «internacional», ha tenido, en el caso de Yael Meyer, evidencia geográfica innegable. Nacida en Chile, vivió quince años en EE.UU., siguió en Boston sus principales estudios musicales, y mantiene lazos de trabajo con países tan distantes como España y Corea del Sur. Su pop de canto en inglés y ambientaciones sugerentes lo ha definido ella misma como «música electroorgánica».
Juan Pablo Hernández Smith entró a corta edad al mundo del espectáculo y tuvo espacio desde su infancia en televisión y escenarios. Su padre, Marcelo, ya era conocido como baladista y luego agitador infantil en "Cachureos". Precisamente en este espacio fue que Juan Pablo grabó por primera vez su voz, aunque su impulso ya sería una decisión adulta, desde 2004, con un sonido más distintivo, asociado a las bases electrónicas y al pop. “Soy oscuro, no hago un pop light —le aclaró una vez al diario La Tercera—. Y aunque no sé si voy a ser cantante toda la vida, mientras lo sea, quiero ser el mejor. Pero tranquilo, no me desespero”.
La voz, la interpretación, la lírica de las canciones, el sonido y las atmósferas en la música de Liv se adentran en espacios de un tipo de R&B que también recoge elementos de la música urbana, los pulsos y ambientes del trap. La mezcla musical expuesta por Liv ha contribuido a sostener una variante en la música pop de la pospandemia, cuando nuevas voces tomaron ese estilo R&B contemporáneo de moverse por las melodías, las métricas de las canciones y las letras, en su caso, acerca de la búsqueda del amor y su ocaso. Iniciada en la práctica de covers, especialmente de Billie Elish, la joven temuquense Lianella Luco Sanhueza dio sus primeros pasos musicales estando en la secundaria. Pero luego dejó la ciudad para tomar contacto en Santiago con la escena urbana más robusta y transformarse en Liv. Canciones como "Siempre sola", "Sin ti", el reguetón "Gata" y "Lo que busco" antecedieron la aparación de su primer trabajo, Pétalos de mí (2025), un EP que marcó una evolución respecto de los inicios de Liv. Contó con la participación de un amplio equipo de productores, entre quienes figuraban Ovyze, Viangogh, Kane y Yo!pickupthephone.
Una canción en el estilo pop-soul titulada “No me pidas amor”, con la que participó en la preselección del Festival de Viña del Mar de 2003, fue la primera experiencia solista de Alejandra Ramírez, una de las más versátiles voces en secciones corales de artistas pop, orquestas de televisión y sesiones de estudio. Eso hasta que en 2011 grabó la canción "De punta a punta" para la teleserie juvenil "Vampiras" y luego inició la producción de un primer disco propio, junto al baterista Carlos Figueroa Salazar, el mismo músico que había escrito “No me pidas amor” diez años antes.
Divina fue una apuesta de pop chileno de vida breve que acogió a músicos con oficio previo en otras bandas: la cantante Constanza Lüer había sido parte de la segunda formación del trío Supernova; el baterista Sebastián Rojas, de Dogma y Los Mox!; Roberto Díaz había colaborado con Tiro de Gracia; y Leonel González venía de Damajuana). Divina debutó en vivo junto a su grupo hermano Betty Boy, y en menos de un año ya tenían un disco a la venta. Jugar con fuego (2007) los llevó a discotecas de Santiago y a viajes promocionales por México, Suecia y Argentina, aunque no consiguió por eso mayor acogida radial. Sonidos de punk-pop y nü metal, y letras sobre el amor perdido, caracterizaron su oferta pop.
Entre el pop indie, el folk, el trap, la baja fidelidad y el electropop, las canciones de Clara Löffel se ramifican con libertad de pensamiento y creación. Es una cantautora surgida en tiempos de las olas feministas, el estallido social y la reclusión ocasionada por la pandemia. Esos acontecimientos fueron determinando su mirada, la escritura de letras, la composición y autoproducción de canciones con pocos recursos tecnológicos en su departamento en Santiago, a donde llegó para estudiar en la universidad después de su vida en sectores campestres de San Felipe. Consecuencias de la bomba nuclear (2016) es su primer disco, un trabajo ciento por ciento metropolitano, como resultado de esa experiencia de cambios tan rotundos y cuyo título se inspiró además en la letra de "Canción sin terminar", de Javier Barría.
Con unos inicios hacia 2010 como vocalista del grupo rock Recoleta Soundtrack, un elenco conformado solo por mujeres, Paulina Andrade despuntó a fines de esa misma década con un proyecto solista bajo el nombre de Pola Beats. Cantante, autora, actriz y también con incursiones en la escritura y dirección de obras teatrales, se acercó al pop de ritmos latinos con utilización de electrónica y nítida proximidad al trap. Ello quedó de manifiesto en la canción que en 2019 la puso en la órbita musical, "Mambo in love", el adelanto de su primer álbum. Allí abraza un discurso sobre libertad sexual y el empoderamiento femenino dentro de una sociedad patriarcal en crisis.