Música urbana
La denominación de música urbana se acuñó en los años '70 y '80 en Estados Unidos para referirse a las músicas nacidas en las calles de las grandes ciudades, particularmente el hip-hop. En el siglo XXI el concepto creció con la penetración de ritmos latinos y otras fórmulas musicales en esos mismos contextos. El reguetón, originario de Centroamérica, y el trap, vertiente del rap nacida en Atlanta y vinculada al narcotráfico, se extendieron por Estados Unidos y el mundo en una avasalladora moda mundial, y en algunos países —como Chile— también fue etiquetada entonces como música urbana. Los músicos, los medios de comunicación y la industria han utilizado el concepto cotidianamente, aunque su definición es discutida y aún no es del todo precisa.
Gianluca fue uno de los primeros nombres que dio visibilidad a la música urbana que vivió una explosión masiva en Chile a finales de la década de 2010. Su trabajo como cantante y productor, sin embargo, ha sido más personal que callejero y ha transitado de forma libre por sonidos como el hip-hop, el reguetón y el trap, y también por territorios como el pop y sus variantes más experimentales.
Actriz, y locutora radial, hacia 2016 María de Los Ángeles Almazábar inició una incursión en la música urbana que la llevó a convertirse en una explosiva nueva figura. Como Blue Mary, nombre obtenido de un personaje de videojuegos, Almazábar ingresó de lleno en el trap y el neoperreo con una serie de canciones como "Cereza", "Tusi tuno", "Tus besos" y "Qu33n", incluidas en su primer disco, Amor de locos (2019). Ha tenido colaboraciones con Polimá Westcoast ("Perreo sin pauta"), Dash ("Amor de locos"), cantante del dúo de reguetón Dash & Cangri con quien ella mantenía una relación sentimental, y la bomba iquiqueña Tomasa del Real ("Peligrosa"). En 2020 dio otro paso hacia una popularidad mayor con la canción "Nunca tristes, siempre locas", una pegajosa canción junto a Katita dhq y a la figura de redes sociales Ignacia Michelson.
Nicolás Moreno Vidal proviene del paradero 12 de San Miguel, y ello constituye una de las cartas de presentación de su música, donde él habla de la vida en ese barrio popular y de sus oficios, y desde allí articula elementos de la música urbana con una llamativa cultura musical: desde el drill como subgénero del trap, al reguetón a donde se comenzó a acercar al fines de 2024. El músico, que hacia 2022 adoptó el nombre de Nickla 12, comenzó a presentar y distribuir canciones en plataformas en 2021, con certeros retratos sociales y crónicas callejeras.
El año 2013, Claudio Montaño era un reconocido nombre del free style en el rap, se apodaba Dref Killah, y participó en varias competencias internacionales del género. Paulatinamente desde 2015 se concentró en el trap, y desde allí ha dejado marcas en esa historia: sus canciones fueron las primeras en superar el millón de visitas en las plataformas de streaming y fue el primer nombre del género contratado por un sello multinacional, Warner Music, que hacía diez años no reclutaba a un músico chileno: “Él se cree un maleante, con sicarios y gangsters / y que tiene pistolas pa'l drama. / Yo no soy nada de eso, mami, yo soy cantante”, declama en “Olvida el miedo”, alejándose de los parámetros líricos de su género. Con colaboraciones dentro y fuera de Chile, y presente Lollapalooza el año 2019, DrefQuila inscribió su nombre entre los fundadores del trap chileno. Junto con figuras de la época, Young Cister, Easykid y Kidd Voodoo, formó el elenco Los 4F.
Como parte de la oleada de cantantes, autoras, compositoras y productoras de la pospandemia, María de la Luz Faunes ha atravesado espacios musicales y ha generado conexiones entre el pop ciento por ciento mainstream y algunas facetas del pop experimental, underground o alternativo. Su nombre musical viene de su época escolar y es resultado de un error de tipeo en el apodo de Malú que terminó siendo Maw, una marca propia en la música. Maw cuenta con estudios de canto en la Escuela Moderna de Música y también en España, pero luego de ese intensivo que se inició cuando tenía siete años, al finalizar la adolescencia ella se inició en la composición. El grupo de canciones suyas, una etapa que va desde 2022, cuando publicó "Te pinté" y "Llámame", producida por Guz (Kudai, Sum, María Jimena Pereyra, MDM), hasta la salida de su EP Prisma (2025), que produjo Nicolás Chávez, se movieron por distintos estilos: desde el antiguo soul de los años '70 hasta aproximaciones al hyperpop, el R&B contemporáneo, el k-pop y la música urbana. Maw ha realizado colaboraciones con cantantes como Anto Bosman y Bela ("Magnética"), y otros nombres de la escena urbana underground de época como Judini Trulov ("Historias contigo"), Paus3 ("Dame luz").
Un relato paralelo al que la cantante Amaia de Arteagabeitía expuso en la escena del folclor de época como integrante del Dúo Pajarito, toma forma, cuerpo, sonido y voz a través de Hiru. Es el proyecto solista con el que ha construido una estética propia a partir de elementos que proceden desde distintas músicas: lírica y prosa influenciadas por la rima del hip-hop, tratamiento del sonido de la música urbana, y aspectos armónicos del jazz para una propuesta que coexiste con el R&B y el pop. Siempre abierta y atenta a influencias valiosas, Amaia de Arteagabeitía apareció entonces como Hiru en 2025 con el disco La esencia. Hiru es una voz euskera que significa "tres" y que ella resignificó como "la fuerza de tres", pero al mismo tiempo significa "día" en japonés. Con esa identidad musical, De Arteagabeitía comenzó a escribir letras influenciada por nombres como Hiatus Kaiyote y raperos chilenos Ana Tijoux, Makiza y Bronko Yotte, quien sería uno de los colaboradores en su primer álbum. Además, asimiló elementos visuales de artistas de su propio tiempo y generación, como Rosalía, Kali Uchis, Nathy Peluso y Paco Amoroso. La esencia fue producido por el pianista de jazz Camilo Aliaga, Andrés Landon, Oushet, Didgo, y puso a Hiru en una escena independiente de la pospandemia.
A los 18 años, David León tocaba en una banda de indie rock, que tuvo que interrumpir su historia durante la pandemia del covid-19. Ese acontecimiento posibilitó la aparición de Kidd Voodoo. “En mi ansiedad de querer hacer más música, empecé a aprender del género urbano”. dijo al diario La Cuarta en abril de 2023. En medio del aislamiento de 2021, lanzó el tema “Sátira”, que le dio el apodo de El sátiro con el que comenzó a ganar reproducciones y circuitos en vivo. Comenzó 2024 actuando junto a Los Bunkers en el Festival de Viña del Mar, y durante ese mismo año se consolidó como una figura dentro del movimiento urbano. Primero, con el su disco debut, Los rompecorazones vol. 2, y luego con su presencia en el exclusivo elenco autodenominado Los 4F, es decir Los Cuatro Fantásticos de la música urbana, con Kidd Voodoo junto a Young Cister, Easykid y DrefQuila. Cuenta, además, con colaboraciones con Pablo Chill-E, Princesa Alba, y AK4:20, y propone un reguetón con elementos del rock y una atractiva musicalidad, que lo ha convertido en referente del género urbano desde la pospandemia.
Soulfía es el nombre musical de Sofía Walker, cantante próxima a la tradición del R&B y el neosoul —de allí su pseudónimo compuesto—, aunque progresivamente fue trasladando su música hacia las corrientes del trap y el reguetón que dominaron sus tiempos. En ese cruce de mundos se gestó la música, la estética y la imaginería de Soulfía, con un set de canciones que promocionó a lo largo de dos años antes de publicar Génesis (2021), su primer mixtape. Sus canciones tuvieron un relato audiovisual paralelo a través de videoclips, y una gran carga sexual implícita. Soulfía se unió entonces a esa nueva aristocracia del pop que definió la música urbana y la generación Instagram y TikTok, a la ella que perteneció.
Nacida en Santiago, pero residente desde niña en Tocopilla y luego en Antofagasta, Ángela Lucero Areyte tuvo una compleja infancia en el norte, y en ese contexto a los 12 años comenzó a hacer rap. Con una hija pequeña, se trasladó a Santiago el año 2015 y buscó algunas presentaciones, hasta que el 2016 la contactó Jimmy Fernández, con quien lanzó el disco Inmarchitable, y definido por ella como autobiográfico. Su severa y firme forma de rapear, las letras directas y un rítmico trabajo en sus bases, la destacaron entre los discos del género de 2018. La edición de un disco durante la pandemia y el lanzamiento de Mariposa el 2021, la situaron entre los grandes nombres del género, con un llamativo acercamiento al pop y luego a la música urbana. El 2025 presentó su disco Adicción, donde continuó con acercamientos a otros géneros, y sumó duos con nombres del pop y la balada.
Innegable galán adolescente del Bicentenario, Augusto José Schuster Picó marcó un punto de referencia en el teen pop chileno a partir de sus apariciones en las series televisivas “Amango”, “Química, el juego del amor”, “Corazón rebelde”, emitidas entre 2007 y 2010 por Canal 13, y que lo convirtieron primero en un demandado actor y luego en un popular cantante. Se estrenó como cantante con el disco Bonsai, (2017), y al año siguiente fue una de las figuras más aplaudidas en el programa del Festival de Viña del Mar.
Llamada "la rebelde de Rojo", Piamaría Silva fue una de las primeras cantantes de la saga televisiva de TVN "Rojo, el color del talento" que avanzó de manera autónoma en la música pop fuera de las pantallas. Lo hizo en 2019 de la mano del productor Antony Albert, quien la puso en órbita con el intenso ritmo latino y reguetonero de "Sola", además del pop romántico de "Tóxico amor", sus primeras canciones. Pero la joven cantante y bailarina ya tenía una trayectoria en ese mismo programa original, cuando participó del espacio "Rojito", siendo una niña, entre 2005 y 2007, además de pasos por programas televisivos diversos como "ZooloTV", "Dash & Cangri, el precio de la fama", y "The voice", espacios que delinearon su estilo frente a las cámaras.
Con unos inicios hacia 2010 como vocalista del grupo rock Recoleta Soundtrack, un elenco conformado solo por mujeres, Paulina Andrade despuntó a fines de esa misma década con un proyecto solista bajo el nombre de Pola Beats. Cantante, autora, actriz y también con incursiones en la escritura y dirección de obras teatrales, se acercó al pop de ritmos latinos con utilización de electrónica y nítida proximidad al trap. Ello quedó de manifiesto en la canción que en 2019 la puso en la órbita musical, "Mambo in love", el adelanto de su primer álbum. Allí abraza un discurso sobre libertad sexual y el empoderamiento femenino dentro de una sociedad patriarcal en crisis.
Con un éxito explosivo en el 2018, Paloma Mami apareció como un ariete del movimiento de la música urbana en Chile, impulsada por la generación nacida en el cambio de siglo. Hija de un matrimonio chileno afincado en Nueva York, Paloma Castillo Astorga vivió en esa ciudad cosmopolita hasta los 17 años. Ya instalada en Chile, el mismo 2018 su trap “Not steady” (“No soy estable”), con letra en español y en inglés que habla de una mujer no dispuesta a someterse al orden masculino (“A mí nadie me domina / papi, soy tu adrenalina”), logró una sorprendente popularidad a través de plataformas de internet, que poco después la arrimaron como fenómeno musical hasta alcanzar una actuación en el Festival de Viña en 2023.
El cruce entre el R&B contemporáneo, el trap y el reguetón se encuentran en la música de Paus3, cantante y compositora floridana, quien integra una oleada pospandémica de nombres en el pop urbano. Sus canciones se instalan en temáticas de la femeneidad, la sexualidad autodeterminada y el amor en tiempos críticos. Con una propuesta orientada más a las atmósferas R&B, sin eludir la intensidad y dureza de los pulsos en la música urbana, el disco No love (2024) ha sido una declaración de principios de una joven de la generación Z, surgida desde las periferias metropolitanas. Entre esas canciones representativas, muchas de las cuales combinan secciones con letras en español e inglés, aparecen la propia "No love", "LQTY", "F*Cking dm", "Sayonara" y "No regrets", además de contabilizar cruces y colaboraciones con otras voces generacionales como Maw ("Dame luz") y Liah Véliz ("Sin atao").
Fuegozs es el nombre musical de Melanie Beatriz Rojas Galleguillos, cantante, compositora y productora, cuya música se desplaza con naturalidad por los laberintos del R&B contemporáneo. Desde esa base puede alcanzar una altura del pop puro o bien sumergirse en las densidades del denominado supertrap. Ello queda de manifiesto en sus primeros discos, que son reflejo de la presencia de Fuegozs entre una tercera ola de la música urbana, surgida en la década de 2020, desde el aislamiento sanitario y la liberación posterior de los espacios. Una de sus canciones más emblemáticas es "Llévame", que aparece en el tercer volumen del disco colectivo de mujeres compositoras El canto de todas (2021).
"Desde que no estás", otra canción acerca del empoderamiento de la mujer, producida por un equipo que había trabajado previamente con Paloma Mami, puso a la antofagastina Luna Cordero en la órbita de la música urbana multiplicada a fines de la década de 2010. Con el nombre musical de Luna, la cantante entonces dio un giro en su proyecto solista, que antes había tenido rumbos muy distintos. Así se sumó a una oleada de nombres del trap y el reguetón femenino que durante esa época tomaron los espacios. Luna Cordero, sin embargo, se había iniciado en el canto melódico y romántico, como baladista e intérprete de diversos repertorios populares. Fue corista de Douglas y compartió micrófonos en vivo con Mario Guerrero. Además, tuvo participaciones en programas de talentos y concursos, como "Las regiones cantan" (2014), de la que se convirtió en su primera ganadora, y luego en breve paso por "The voice" (2015). Poco después lanzaría la canción "Loca pero fiel", como anticipación a su llegada al trap en 2020.
Julianno Sosa ha transitado por los estilos de la música urbana chilena, y también por las historias que cuentan muchas de las canciones del género. Forjado en la zona sur de Santiago, primero en la comuna de Puente Alto y luego en La Florida, fue seguidor del trap norteamericano desde pequeño. De adolescente hizo canciones, pero su carrera musical la ha desarrollado desde Nueva York, adonde vive desde los 18 años. Amigo de Pablo Chill-E y parte de la comunidad Shi Shi Gang, tiene decenas de canciones muy apegadas al trap en las bases musicales y en las letras. Tras el éxito de “Por dinero”, sus temas se encumbraron en las plataformas de streaming, y el 2022 también hizo reguetón, y uno de ellos “Cochinae”, lo puso entre los músicos chilenos con más difusión de ese año.
Cantante y MC, Karin Hofmann se presenta como solista con el nombre de Ka Efe (K-Efe, K-F) en un proyecto propio, paralelo al de Sundaya, que ella integró desde sus años de vida en Nueva York. Sus canciones tienen una marcada carga sexual y musicalmente incursionan en espacios del neosoul y el hip-hop, a la vez que incorporan aspectos de las músicas latinas, ritmos de cumbia, pulsos urbanos e incluso elementos que provienen del flamenco, que ella bailó desde niña.
El dúo de reguetón Dash & Cangri fue el resultado de otro de los productos de telerealidad llevados a cabo por Cantal 13 una década después del boom de los reality shows. En el programa televisivo "Dash & Cangri. El precio de la fama", emitido en 2012, se mostraba la vida de dos jóvenes de extracción popular y las aventuras que encabezaron junto a un tropel de amistades y sus familias. Los protagonistas fueron dos maipucinos Maickol González Vega (Dash) y Sebastián Leiva Bravo (Cangri), quienes ya había aparecido en otro proyecto de esta naturaleza, en la misma estación, que lanzó a un estrellato breve a la joven gitana Perla Ilich. El dúo adquirió una explosiva popularidad y así, con un grupo de productores musicales liderados por Rodrigo Stambuk (Glup!) y Enzo Massardo (Uruz), el dúo de jóvenes actores por casualidad pasó a ser un dúo musical. En 2012 editaron su disco El precio de la fama. Luego de ese boom que generó la televisión, ambos integrantes del dúo continuaron vinculados a la industria del espectáculo. En el verano de 2019, Leiva fue encontrado muerto en extrañas cincunstancias en una localidad de Bolivia. Tenía 27 años.
A veces Almeyda de la Riddim, a veces Almeyda Queen o a veces simplemente Almeyda, la sanmiguelina Javiera Opazo aparece como una figura de la música, el canto y la danza desde un contexto callejero. Toda la imaginería a su alrededor está teñida de espacios periféricos, la cultura del grafiti y los bailes urbanos populares. Y desde su posición de autora de textos y compositora de canciones en la música urbana, su mirada sobrepasa ampliamente las temáticas del dinero, el sexo y el empoderamiento para acceder a un espacio donde ella habla de justicia social, dignidad, conciencia de clase, medioambiente y feminismo. Todo ello está expuesto en Voz que sana (2022), su álbum debut.