Fusión latinoamericana

Más un instinto que un estilo, más una tendencia múltiple que un movimiento formal, la fusión latinoamericana es una expresión que permite designar los diversos resultados que generaciones de creadores, músicos y grupos chilenos han obtenido durante cinco décadas a partir del cruce entre las ricas fuentes de la música del continente adoptadas en Chile. Como método y espíritu tiene una genealogía que puede remontarse a los intentos de folclor panamericanista previos al Neofolklore de los '60, y que luego pasa por la fusión de conjuntos de la Nueva Canción Chilena, se mezcla con el instinto del rock y llega hasta compositores, intérpretes y conjuntos de la actualidad, abiertos al jazz, la música basileña y las raíces europeas.

Tita Parra

Los vínculos familiares han sido el principal ancla artística de Tita Parra, pero en ningún caso un fin en sí mismos. Cantautora, guitarrista y tecladista, la mayor de las hijas de Isabel Parra le ha dado forma a un cancionero de rasgos autorales, así como a un estilo de interpretación de raíz latinoamericana registrado tanto en sus propios álbumes como en los de otros músicos. Su discografía se distingue por una fusión que acomoda la raíz folclórica entre citas al jazz y a la música brasilera. Parte de su trabajo se ha dirigido por los derroteros exigentes de la electroacústica, con menciones escritas a problemáticas (identidad femenina, medio ambiente, meditación) de hasta entonces escasa reflexión en el cancionero chileno. Sus grabaciones y conciertos han contado con relevantes músicos de acompañamiento y apoyo, como, en diferentes momentos, Emilio García, Pedro Greene, Chicoria Sánchez y Manuel García.

Claudia Acuña

La artista del jazz chileno con mayor presencia a nivel internacional logró algo que ninguno de sus pares en el género pudo alcanzar: el fichaje en una de las casas discográficas claves del jazz mundial, el sello Verve. Claudia Acuña se incorporó a su catálogo de artistas al finalizar los '90 como una de las voces de mayor proyección en el recambio generacional del jazz. Alcanzó así una categoría inédita para nuestros músicos –siempre relegados al último confín de Latinoamérica– y que la acercó a figuras más mediáticas como Diana Krall y Norah Jones.

Edison Belmar

Guitarrista y compositor, Edison Belmar ha desarrollado su carrera desde los terrenos de la fusión, con especial inclinación al jazz y la música de raíz latinoamericana. El músico fue miembro fundador del grupo Matahari, y junto a ellos recibió el premio Altazor 2003. Su currículo también incluye colaboraciones y grabaciones junto a gente como Jano Soto, el grupo de rock Coyote y el trío Contrapunto. Desde el año 2004 reside en Francia, donde ha desarrollado una intensa labor en torno a la docencia y la intepretación constante en vivo, en solitario o junto a otros proyectos.

Julio Numhauser

"Cambia, todo cambia" ha sido el gran aporte solista de Julio Numhauser al cancionero popular chileno, pero su trabajo musical ofrece vertientes más amplias y diversas que las de la pura cantautoría. Junto a los hermanos Julio y Eduardo Carrasco, Numhauser fue uno de los tres fundadores del grupo Quilapayún, y alcanzó a estar con ellos hasta su primer álbum, en 1967. Fue él quien buscó el nombre del conjunto y estableció el contacto con su primer director artístico, el cantautor Ángel Parra. Luego de su partida,  comenzó una larga historia musical con diversos conjuntos en los que siempre fue el compositor principal. Destaca entre ellos sobre todo el dúo Amerindios, uno de los nombres más frescos del movimiento de Nueva Canción Chilena.

Javiera Abufhele

Cantante, cantautora y pianista Javiera Abufhele muestra diversas vías de llegada a la música, toda vez que fue criada en un ambiente musical, se formó en escuela de música y se proyectó como intérprete de repertorios y como autora de canciones propias. Como Javiera Abufhele ha sido cantante de jazz, compositora y profesora, mientras que con su identidad de Tinyay pasó a una cantautoría vinculada a la música latinoamericana y sus folclores. Su primer trabajo editado en disco es el EP Contradicha (2022).

Joakín Bello

El universo de la música vinculada a la meditación, así como los géneros de la electroacústica y la new-age, tienen en Chile a Joakín Bello como un nombre ineludible. Su alta prolificidad en grabaciones y composiciones es una de las características de su trayectoria, que lo ha ocupado simultáneamente como compositor, poeta, escritor, investigador en terreno, profesor, intérprete de violín (también tiple, viola, piano y otros) y luthier (es su invento el bellectra, derivación del violín eléctrico). Su extensa obra incluye canciones, ballets, musicalización de poesía y otros diversos formatos instrumentales. Su disco Detrás del arcoíris (1987) fue un hito de divulgación internacional, por su fusión de música con sonidos de aves, mamíferos, agua y viento. Bello es un músico de citas internacionales frecuentes, que se ha presentado en el Teatro Colón de Buenos Aires, el Universal Amphitheatre de Los Angeles, el Teatro Nacional Heitor Villa-Lobos, de Brasilia y festivales de los cinco continentes.

Carlos Vera Pinto

Por más de 20 años, cuando su maestro en la percusión docta y precursor del vibráfono dentro de la música popular Guillermo Rifo se retiró del circuito para componer, Carlos Vera apareció en el medio como el exclusivo vibrafonista activo del jazz chileno. Son las mismas dos décadas que lo tuvieron como lugarteniente del saxofonista alto Patricio Ramírez al interior del grupo Nexus, y que en definitiva le dieron la categoría a Vera como un músico de gran swing y capaz de ejercer liderazgo en otros ensambles afines.

Andrés Márquez

Andrés Márquez fue uno de los integrantes históricos de Illapu, y una de sus voces principales, hasta 1997, cuando se retiró para ser candidato a diputado por el Partido por la Democracia. Su derrota electoral, sin embargo, no lo llevó de regreso al grupo, y emprendió una historia solista traducida en un disco para Alerce. Su carrera artística se ha alternado con su trabajo político, encauzado un tiempo como concejal por Cerro Navia. Andrés Márquez es uno de los hermanos Márquez Bugueño que han conformado el eje histórico de Illapu, y estuvo en el conjunto desde 1975, acompañándolos durante todo su exilio y su período de mayor popularidad, en los años 90. Como una de las voces principales del conjunto, también fue clave a la hora de la composición, en un oficio que demostró en su álbum solista La vida es más.

Tania Naranjo

La vida de la pianista, cantante y compositora Tania Naranjo ha transcurrido principalmente en la ciudad de Malmoe, en Suecia, donde en 1996 completó sus estudios de piano clásico y se convirtió en una destacada concertista. Pero en simultáneo, y echando mano de las influencias musicales que llevaba desde Chile, Naranjo ha concretado una propuesta compositiva que une aspectos de la música docta europea y la música popular, representada tanto en el folclor latinoamericano como en el jazz y sus lenguajes modernos. Es un enfoque que quedó reflejado en el disco La industria del miedo, la primera de sus grabaciones realizadas en Suecia.

Mauricio Valdebenito

Como concertista clásico, Mauricio Valdebenito ha orientado su propuesta hacia los repertorios latinoamericanos y chilenos para guitarra, grabando una serie de discos y explorando además la frontera entre la música escrita y la oralidad. Es un músico altamente dotado, perteneciente a esa generación pródiga de guitarristas chilenos que ganó espacios y créditos en los '90, luego de que Luis Orlandini obtuviera en 1989 el histórico concurso de la Radio ARD en Munich: Romilio Orellana (n. 1970), Wladimir Carrasco (n. 1972), José Antonio Escobar (n. 1973) y Carlos Pérez (n. 1976), entre otros.

Trío La Tortuga

Guitarra española, bajo acústico y los ritmos del bombo legüero y el cajón peruano son la base del sonido del Trío La Tortuga, o simplemente La Tortuga, proyecto formado por los músicos Jean Larrabure, Andrés Fuentes y Nicolás Mansilla en torno al canto y la música latinoamericana. El grupo mantiene un repertorio original con temáticas acerca de la naturaleza y la vida cotidiana. El trío, que se unió al catálogo del sello Hemiola Músicas, editó en 2017 su primer disco, Guitarrita de amor.

Mariela González

Un rin con nombre y ritmo chilotes pero compuesto en el entorno citadino de Santiago es un reflejo fiel y un punto de partida para la música de Mariela González. "Rin del jardín" es una de las primeras melodías de esta autora y cantante iniciada en el Canto Nuevo, de los '70, a partir de los cuales ha sostenido un repertorio registrado décadas más tarde en su disco En privado (2002), además de algunas canciones de Congreso que cuentan con su coautoría. Radicada en Francia desde 2005, continúa allí su trabajo entre el canto y la fusión latinoamericana.

Natacha Montory

Natacha Montory es ejemplar de la llamada "nueva ola del jazz" de mediados de los 2000. Como solista reorganizó a su modo elementos provenientes del swing, el canto popular y la imaginería del teatro y junto a otras figuras emergentes de su generación como Regina Crisosto, Renata Carrasco, Consuelo Schuster o Paz Court, fue parte activa de cierto pop "elaborado". Pero su interés en repertorios de bolero y bossa nova también la mostraron como estilista de canciones melódicas.

Halchic

Halchic es el nombre de una mujer de la etnia selknam que fue exhibida en Argentina. Es también el nombre del conjunto de fusión latinoamericana formado en el Cajón del Maipo por los jóvenes músicos cajoninos Catalina Urrutia y Gaspar Aedo. En un primer momento desde el rock fusión, el proyecto fue mutando hacia una música de raíces folclóricas que terminó por delinear la primera propuesta para Halchic (fonéticamente Jalchic). Ya como quinteto, con instrumentos como guitarras acústicas y eléctricas, flauta traversa, bajo y batería, el grupo inició un trabajo de composición que quedó expuesto en el EP de cinco canciones, Halchic (2018), producido por Marcelo Aedo, padre de dos de los integrantes. La música, si bien moderna, se surte de insumos e influencias andinas y folclóricas provenientes de la Nueva Canción Chilena, a través de referencias como Víctor Jara o Inti-Illimani, además de las sucesivas transformaciones de esta música, como las que se pueden apreciar en los trabajos más contemporáneos de Magdalena Matthey o Elizabeth Morris.

Paquita Rivera

Diestra cantante y pianista, compositora, autora de canciones, maestra de canto, académica universitaria, fonoaudióloga, solista y acompañante, la vida musical de Francisca Paquita Rivera ha transcurrido en diversos frentes del oficio. Desde inicios de los '90, marca presencias y participaciones en los campos de la bossa nova, el tango, el bolero, la canción romántica y folclórica, el pop y el jazz. Pero esa posición aparentemente secundaria quedó desplazada cuando en 2013 llegó a Fulano, tras la salida de Arlette Jequier.

Andrés Godoy

Productor y gestor de varias iniciativas de rock chileno, Andrés Godoy destacó inicialmente como creador dentro del dúo Andrés y Ernesto y, más tarde, como compositor solista. Su estilo descansa en la fusión de sus muchos intereses (rock, folclor, música étnica y música clásica) para la creación de canciones repartidas en varios álbumes y siempre ancladas en la interpretación para guitarra con una mano, de acuerdo a un invento técnico suyo al que bautizó «tatap». Godoy es probablemente más activo en el extranjero que en Chile. Sus presentaciones en Europa y otros continentes son parte constante de su trabajo de los últimos años.

Milena Sax

Milena Araya tomó el nombre artístico de Milena Sax como el sello de un sonido y del instrumento con que se ha desenvuelto en la música popular, desde sus inicios como integrante de la Conchalí Big Band. Su música se ha vinculado al pop, al soul, al funk y al reggae. A los once años comenzó a tocar el saxo tenor en esa agrupación de músicos adolescentes y preadolescentes. Tras su egreso de la orquesta, Milena Sax se ha multiplicado en colaboraciones musicales como tenorista, sopranista y más adelante altoísta, pero también ha incursionado como corista y cantante principal, abordando un amplio rango de estilos que van desde el jazz hasta el hip-hop, desde el pop a la fusión y desde el funk a la fiesta latinoamericana. Sus colaboraciones más importantes en ese período fueron junto a los grupos Tizana y Manu da Banda, y como solista, cantante y compositora, Milena Sax ha publicado los discos Náufragos (2012) y Somos miles (2015).

Jaime Soto León

Compositor y arreglador, alumno de músicos fundamentales en la academia en los tiempos de la Nueva Canción Chilena como Sergio Ortega y Luis Advis en la Universidad de Chile y la Universidad Técnica del Estado, Jaime Soto León canalizó por esa vía su creatividad. En 1974 formó el conjunto de cámara Barroco Andino, ensamble continuista de esa estética, una vez instalada la dictadura. Como autor, escribió obras como "Oratorio de los trabajadores" (1971, para solistas y conjunto instrumental andino), "Misandina" (1980, para solistas, coro mixto y conjunto instrumental andino), que fue presentada ante los reyes de España en 1990. Otras piezas de su catálogo son "Memorial de Isla Negra" (1986, para solistas, coro y conjunto instrumental andino), "Federico hermano" (1988, para narradores y grupo instrumental, con textos de Federico García Lorca) y la cantata "Recados de Gabriela Mistral" (1996, para narradora, solista, coro de niños y el propio Barroco Andino, agrupación con la que  Soto León alcanzó 50 años de trabajo). Falleció en agosto de 2024.

Gabriel Parra

Gabriel Parra nunca fue un baterista convencional, y por eso su muerte se define hasta hoy como un golpe irreparable para la biografía de Los Jaivas. Por técnica, carisma, liderazgo y creatividad, el músico se convirtió en uno de los pilares de la creación popular chilena, y el impacto ante su talento cundió varias veces entre especialistas extranjeros. Incontables instrumentistas jóvenes locales aseguran haber decidido su vocación luego de ver en vivo la fuerza incombustible del que es considerado, casi sin disidencia, el mejor baterista de nuestra historia. Cada 25 de julio —su nacimiento— se conmemora el Día del Baterista y Percusionista Chileno.

Mákina Kandela

Mákina Kandela es un caso único en la escena de la cumbia chilena de los años 2000. Su estilo no tiene que ver con la llamada "cumbia" chilena, sino que responde a la estructura folclórica del género colombiano, y que evidencia su doble origen africano y americano:  Dos gaitas - flautas de los pueblos precolombinos- y tres tambores de percusión, incluyendo la original tambora. Con dos colombianos en su formación  original, y liderados por el saxofonista de Akineton Retard, Edén Carrasco, Mákina Kandela ha editado dos discos y ha hecho giras dentro y fuera de Chile.