Fusión latinoamericana

Más un instinto que un estilo, más una tendencia múltiple que un movimiento formal, la fusión latinoamericana es una expresión que permite designar los diversos resultados que generaciones de creadores, músicos y grupos chilenos han obtenido durante cinco décadas a partir del cruce entre las ricas fuentes de la música del continente adoptadas en Chile. Como método y espíritu tiene una genealogía que puede remontarse a los intentos de folclor panamericanista previos al Neofolklore de los '60, y que luego pasa por la fusión de conjuntos de la Nueva Canción Chilena, se mezcla con el instinto del rock y llega hasta compositores, intérpretes y conjuntos de la actualidad, abiertos al jazz, la música basileña y las raíces europeas.

Alejandro Castro

Alejandro Castro es un guitarrista de flamenco que ha recorrido la música desde esa raíz española hacia una propuesta moderna de fusión que mezcla el rock, la improvisación y las influencias de la India. Iniciado en el rock de Led Zeppelin, poco a poco fue descubriendo otras variantes de la fusión contemporánea, representada en los trabajos del guitarrista inglés John McLaughlin, tanto en el grupo de jazz-rock Mahavishnu Orchestra como en el de world fusion Shakti.

Mamma Soul

Con una variedad amplia en influencias, las escuelas del sonido de Mamma Soul beben del soul, el hip-hop, el reggae, el blues y la música latinoamericana. A lo largo de su extensa historia, y pese a varios cambios de formación, se han mantenido como un conjunto integrado sólo por mujeres. En general, se ha tratado de intérpretes con proyectos previos y también en paralelo al grupo, algunos de los cuales los han hecho destacar como solistas (como en el caso de Moyenei Valdés, su vocalista principal en tiempos del disco Fe, de 2001). Tras un tiempo de receso, Mamma Soul es hoy un grupo activo, con antiguas y nuevas integrantes a bordo.

La Comarca

Una herencia aprendida, por su raíz en la Nueva Canción Chilena, y adquirida, por la presencia de Sebastián Seves, sobrino de uno de los integrantes históricos de Inti-Illimani (José Seves), se combinan en La Comarca, parte de los conjuntos de nueva música de fusión chilena aparecidos desde fines de los años ’90. Debutaron con el disco La Comarca (2002), y luego algunos de sus integrantes derivaron a la formación del grupo Cántaro, además de trabajar junto a la autora y compositora Elizabeth Morris.

Paz Miranda

Iniciada a los dieciocho años en el grupo de fusión y música celta Riveira, Paz Miranda Iturriaga fue avanzando como una figura autónoma en las nuevas escenas independientes de la Quinta Región. Nacida en Viña del Mar, integrante de ese grupo de Quilpué y con trabajos como profesora de música y apariciones como cantautora en los circuitos de Valparaíso, Miranda dejó un primer registro de época con el disco Desvelado punto cardinal (2019). Allí reunió toda esa temprana etapa creativa, a través de reflexivos textos, muchas veces autobiográficos, y una propuesta musical donde puso en relieve sus influencias: desde las músicas latinoamericanas al pop y el jazz.

Carlos Pacheco Torres

Guitarrista, compositor, académico e innovador en la enseñanza del flamenco, Carlos Pacheco Torres tiene credenciales suficientes como para figurar entre los músicos que más lejos ha llegado en su campo. Nacido en Temuco y criado en Gorbea, desde 1989 viene escribiendo una historia musical del todo desconocida. Ese año llegó Córdoba, una de las ciudades de Andalucía donde el flamenco es patrimonio puro, y allí ha llegado a ser investido por los propios gitanos y flamencos como «maestro». Junto a Carlos Ledermann en Chile, Carlos Pacheco Torres es el otro gran nombre entre los docentes de la guitarra flamenca.

Fernando Flamenco

Detrás de la marca genérica de Fernando Flamenco está el músico iquiqueño Fernando Lavín Mercado, uno de los guitarristas más narrativos y expresivos en este género de música andaluza incorporada al contexto chileno, junto con otros solistas como Andrés Hernández, Claudio Villanueva o Francisco García. La primera estación de su recorrido individual se llamó Guitarra pura, disco que Fernando Flamenco editó como parte de la generación de artistas del Sello Azul de 2013.

Natalia Contesse

La creación de una música propia a partir del aprendizaje del folclor es el camino emprendido por Natalia Contesse para instalarse entre las voces de la canción chilena actual. Después de sondear en las raíces musicales latinoamericanas y del mundo durante años y con diversos grupos previos, ha grabado como solista los discos Puñado de tierra (2011) y Corra la voz (2013), poblados de canciones con influencias de la cueca, la tonada y la décima entre otras tradiciones, y ha cantado en escenarios de Argentina, España, Francia, Inglaterra e Italia. La cantante aglutina además a diversos artistas vinculados al folclor en la Escuela Creativa de Artes, Folclor y Oficios, escenario que desde 2009 dirige en la comuna santiaguina de La Reina.

Zeca Barreto

En mucho menos de lo duró que su larga estada en Chile, el cantautor bahiano Zeca Barreto terminó por incorporarse a la historia moderna de la música popular chilena como un punto de encuentro y proyección de una nueva música, la popular brasileña, desconocida en sus múltiples frentes. Junto a otras figuras como Joe Vasconcellos (fusión latinoamericana), Marinho Boffa (jazz) y Célio Oliveira (samba), Barreto ayudó a establecer un público emergente y una nueva comunidad de cultores.

Carayass

Cantautora, guitarrista y cajonera, Yáscara León Contreras —nombre de probable raíz húngara— se rebautizó artísticamente como Carayass para presentarse como una exponente de la fusión de raíz folclórica latinoamericana. Así ha tenido una marcada aproximación a los ritmos afrolatinos, las percusiones y los sonidos de las músicas caribeña y brasileña. Radicada en Rapa Nui desde 2008, su disco debut, Semblanza (2019), se gestó como un registro en directo realizado en la isla.

Antonio Monasterio

Antonio Monasterio es un nombre protagónico en la escena de las músicas creativas en Valparaíso desde fines de la década de 2000. Primero como fundador y compositor del conjunto de fusión Ajayu y luego como líder de sus propios ensambles, Monasterio definió música eminentemente acústica y provista de sonidos y colores diversos, en un sincretismo de lenguajes que obtuvo desde fuentes como el folclor latinoamericano, el jazz contemporáneo y las músicas del mundo. En este punto, Monasterio tomó protagonismo como intérprete del oud, o laúd árabe, que se escucha en álbumes suyos como Centro y periferia (2018) y Las furias y el mar (2023).

Pablo Lecaros

Miembro de un clan histórico, Pablo Lecaros surgió en el jazz chileno y la música popular como uno de los primeros solistas del bajo eléctrico en la era de la fusión, junto al peruano radicado en Chile Enrique Luna. Lecaros fue desde mediados de los '70 un ejemplar inédito, formado con las claves del jazz, las armas del rock y las raíces de la música popular chilena. Un punto de confluencia de tres líneas que queda bien representado en su composición "Tonada para la pachamama", una de las más fundamentales en este campo, que el músico grabó con grupo La Marraqueta.

América Joven

América Joven fue uno de los grupos ideados e integrados por el compositor Willy Bascuñán tras su salida de la exitosa experiencia en Los Cuatro Cuartos. Hubo diferentes etapas en su trabajo, gran parte del cual se desarrolló en España. Se trató de una pionera apuesta de fusión que trabajó entre Santiago y Barcelona, y en cuyos tres LP destacó un repertorio de autores sudamericanos con versiones novedosas y bien recibidas.

Coré

Antecedente de la nueva música de raíz latinoamericana surgida en los años ’90 en Chile, Coré fue al mismo tiempo uno de los primeros en la actual genealogía de conjuntos dedicados a esa música y la cuna de la que saldrían el grupo de pop-rock Mecánica Popular y el cantautor Manuel García. La inspiración de artistas mayores como Inti-Illimani y Patricio Manns fue el referente cuando Coré empezó a tocar al tiempo que otros grupos de la misma generación, como Entrama y Episodio., y con músicos provenientes de Santiago y Arica. El conjunto obtuvo su nombre del pseudónimo artístico del dibujante Mario Silva Ossa (1913-1950) y se disolvió sin haber grabado discos,. Dos de sus integrantes (Manuel García y Mario Villalobos) formaron Mecánica Popular  y otros dos (Daniel Cantillana y Christian González) se integraron a Inti-Illimani.

Ismael Oddó

Ismael Oddó es un músico de varias dimensiones. Es parte de Quilapayún desde el año 2003, adonde llegó a ocupar el lugar de su padre, Willy Oddó, asesinado en noviembre de 1991. Pero además de esa militancia, participa en otras agrupaciones como Maestro Juba, un combo salsero con integrantes de Chancho en Piedra, la banda en vivo de Manu Carrasco, y, desde mayo del 2011, en su propia carrera solista, que ya tiene dos discos y se sigue abriendo circuitos en vivo. También ha colaborado como productor o como banda de soporte de músicos como Manuel García, Ángel Parra y Álvaro Henríquez. En 2019 presentó su tercer disco, con canciones basadas en viejas grabaciones dejadas por su padre.

Nicole Bunout

Si bien como intérprete de standards Nicole Bunout formó parte de la llamada "nueva ola del jazz vocal" a mediados de la década de los 2000, su proyecto creativo en la música autoral se ha enfocado en la canción folk con una inspiración en la música latinoamericana, que diez años después de su aparición en esa escena jazzística la llevó a publicar su primer cancionero propio en el disco Crisálida (2014).

Paz Mera

Cantante, compositora, autora, guitarrista, pianista y docente, Paz Mera se instala en el mapa de la música chilena desde una distinción marcada por su interés en variantes de la música brasileña y los ritmos cubanos, además de una extendida y honda formación artística. La asociación ha sido parte de su escuela, en conjuntos diversos: de cueca, en Las Torcazas; de música para niños, en Paztitas; y como directora instrumental de la Cantoría Popular de Mujeres. Pero ha sido sobre todo en un canto autoral solista de cadencia tranquila y ambicioso urdido que esta talangantina ha forjado su carácter musical, poderoso y conmovedor. En piezas de finos arreglos instrumentales, su voz, guitarra y piano se instalan de un modo a la vez amable y enfático, convencida de su deber creativo: «Porque tengo todo que perder, pero no bajo los brazos / por darle cuerpo a todo lo que soñé, yo canto […] / Y aunque nadie me esté escuchando, yo sigo cantando…», dice uno de los pasajes de "Yo canto", que en su caso califica de canción y manifiesto.

Emilia y Pablo

Emilia Lazo y Pablo Cáceres forman el dúo Emilia y Pablo, creado en España, donde ambos llegaron para estudiar Teatro e incorporarse a los círculos de las artes escénicas de Madrid. En paralelo, o también como derivación de esa experiencia, su creación tomó forma de canciones contemporáneas para las que ellos incorporaron aspectos de lo gestual y lo escénico. Entonces, el movimiento se convirtió un elemento tan sustancial como el canto, la música y el texto. Durante su primera época en Europa, con conciertos, giras y reconocimiento del medio por la profundidad de sus canciones, presentaron los álbumes Territorio de delirio (2021) e Isla virtuosa (2024), que describen este encuentro entre música y actuación.

Grupo El Gremio

Groove latino y beat latino son conceptos que giran en torno a la propuesta de fusiones del grupo El Gremio (no confundir con el grupo de jazz latinoamericano El Gremio, que funcionó en Santiago a mediados de los años 2000 con profesores de la antigua Escuela SCD). Nacido en Puerto Varas, el conjunto se consagró a las mezclas modernas de ritmos y estilos musicales latinoamericanos desde la timba. Si bien en sus comienzos apareció como una agrupación decidida a difundir la salsa en el lejano y frío sur de Chile, el paso del tiempo modificó esos propósitos y la música se acomodó a los requerimientos del pop, la cumbia, el funk e incluso ciertos elementos del jazz. Sus principales escenarios han estado, en consecuencia, en Puerto Montt y Chiloé, pero además en el frente de localidades del lago donde El Gremio nació. En 2012 realizó una gira por Canadá donde difundió su primer trabajo, editado ese mismo año, Beat latino.

Zenit Collective

Una experimentación en el ritmo y en el groove sostienen la música de Zenit Collective, un ensamble de jóvenes músicos que surgió en tiempos pandémicos con una propuesta sostenida en esos matices percusivos, a través de una sección protagónica de parches y accesorios afrolatinos, africanos y latinoamericanos: tumbadoras, djembes, timbales, zurdos, repiques, shakers e incluso pad electrónico. Suma, además, el uso de la voz sin texto e instrumentos innovadores para ensambles de este tipo, como el acordeón y la marimba.