Liliana Riquelme

Parte de una prolífica generación de cantoras, cantautoras, solistas y trovadoras del Biobío, Liliana Riquelme se ha encaminado hacia un canto que se sostiene en la raíz folclórica con un especial tratamiento a partir de la música de fusión. En su disco debut, Canciones bien intencionadas (2014), distribuye sonidos, ritmos y diversos enfoques musicales, trabajo que la ubica entre otras figuras sureñas de distintas líneas, como Susana Lépez, Claudia Melgarejo, Cecilia Gutiérrez, La Chinganera o La Canarito.

Fechas

Coronel - 09 de octubre de 1977

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Abogado de profesión, su presencia en la música comenzó en sus tiempos de estudiante de la Universidad de Concepción, como parte del  Conjunto de Cantos y Danzas Tradicionales de Chile (1999-01), la agrupación de canto campesino Pinares (2001-05) o el grupo de fusión Son de la Lex, donde ella exploró en la composición y la variedad de sonidos. En 2004, Liliana Riquelme actuó como solista en el concierto de música latinoamericana titulado "A tres voces”, junto a la argentina Georgina Hassan y la chilena Ema Millar. En 2005 se trasladó a Santiago para estudiar canto popular en la Escuela Moderna de Música, junto a la profesora Lorena Pualuan (solista de LaMonArt), y de regreso en Concepción relizó colaboraciones como interpréte de standards de jazz con Derecho UdeC Big Band.

Ese sería el punto de inflexión para una Liliana Riquelme ya instriuda en el folclor sureño, el canto popular, la composición y la interpretación. Junto a músicos de jazz penquistas como Yayo Durán (guitarra) y Rodrigo Álvarez (contrabajo), además del compositor Pablo Lara Donaire (piano) organizó la columna vertebral de su conjunto, autodefinido La Bandita de Lili, que grabaría en 2014 Canciones bien intencionadas, para salir luego, en 2015, a una gira de conciertos por España.