Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
El nombre de Nara Back ya era bastante llamativo, pero la idea de que esta adolescente coreana se iniciara en la música tomó cuerpo en el momento en que el productor musical Ignacio Redard la vio en una fiesta de performances, cuando ella tenía quince años. Desde entonces Anish ha sido la figura más joven del circuito de electropop surgido en Chile con esta década, y desde 2006 es también integrante de Lulú Jam!
Haber sido el compositor, vocero y líder de un grupo tan significativo como Los Prisioneros marca a Jorge González en el total de su trayectoria, si bien su trabajo solista es igualmente contundente y puede apreciárselo en cuanto tal. Dentro y fuera de esa banda, el músico nunca dejó de buscar formas nuevas de encauzar su talento en la música de vocación popular y en la opinión sobre el país y sus circunstancias. Casi sin pausas, esa inquietud ha asumido formas diversas, de recepción dispar pero encomiable búsqueda creativa, en diversos géneros, proyectos de dúo (como en Gonzalo Martínez y Los Updates) y colaboraciones; aunque también, a veces, completamente a solas (durante un período, bajo el seudónimo Leonino). Su biografía muestra los elementos propios de una vocación artística de alto vuelo, con períodos de residencia en el extranjero (al menos en Nueva York, Ciudad de México, Berlín y Valencia), años agitados por razones extramusicales, e ideas y venidas con su proyección pública como cantautor. La más marcadora de estas vicisitudes, sin embargo, fue el accidente cerebrovascular sufrido por él en 2015, que detuvo casi por completo su agenda de recitales y ha determinado significativamente su trabajo de composición y grabaciones.
Yadak es un nombre ficticio, aunque bien podría ser el de un personaje en una película de ciencia ficción. La artista visual y lumínica Andrea Gana ha realizado investigaciones en este género cinematográfico desde el área de la Estética, que como consecuencia directa transfirió a sus proyectos creativos desde la luz y desde el sonido. En ellos se puede advertir ese ambiente irreal de lo que se entiende como ciencia ficción. Conocida sobre todo como integrante del colectivo Delight Lab, desde 2018 comenzó a realizar experimentaciones en la electrónica de escucha, apreciación y reflexión, siempre en el cruce con otras disciplinas artísticas, como el video, la danza o la performance.
Dos años de residencia como DJ en espacios como Mucca o Cávala impulsaron a Andrés Barrios (n. 1975) a convertirse en el cerebro de Le Popotam, alter-ego que utilizó cuando subió a los escenarios para mostrar su propia música paralelamente a sus apariciones como generador de ambientes sónicos basados en el electro. Para 2005 ya contaba con material extenso de series musicales dance, sintéticas, robóticas y pop, y con ellas debutó en el Cine Arte Alameda con una puesta en escena que podía integrar sección rítmica de rock (bajo y batería) o simplemente el soporte del laptop de Barrios y las voces reales —o irreales según el caso— de Carolina Astudillo y Polí (Valeria Barrios). Ambas cantantes aparecieron además en el disco Tak!!! (2005), autoeditado.
C/VVV es nombre de un proyecto colaborativo de improvisación electrónica a partir de dispositivos análogos. Se inició en 2011 con músicos activos en otros proyectos, y su estreno en el circuito de la música experimental tuvo lugar en la recordada "Noche blanca", concierto inaugural del Festival de Música Electroacústica Ai-Maako 2011 que se extendió durante toda la noche, como un correlato de las etapas del sueño entre los asistentes. Dos años más tarde, participaron de la X Bienal de Artes Mediales con un concierto audiovisual. Su disco Todo no es todo obtuvo el premio Pulsar en la categoría Música electrónica 2016.
Cientos de veces dijeron los integrantes de Plan V que lo suyo se trataba de una asociación circunstancial; y cientos de veces insistieron en preguntar periodistas y fans sobre cuánto tenía que ver Plan V en la decisión de Gustavo Cerati de alejarse para siempre de Soda Stereo, el fundamental trío argentino disuelto en 1997. No resultaba fácil tratar como un grupo menor a un cuarteto que incluía a alguien tan famoso como Cerati, por muy discretos que fueran sus tres compañeros. Pero el tiempo ha ido ubicando a Plan V ni más ni menos como lo que fue: el desvío temporal de un célebre músico pop trasplantado a Santiago de Chile por razones familiares, y con ganas de respirar otros aires creativos en la música electrónia. La banda fue, además, una motivante plataforma para creadores que luego continuaron en proyectos tales como Bitman&Roban o Bucci.
Paula Wapsas es una DJ de clubes, productora e ilustradora, parte de una abundante escena de figuras femeninas de la electrónica dance en la década de 2010 y una de las que ha editado discos con propuestas de música house, micro-house y tech-house. Activa desde 2007 como una muy joven exponente, ha compartido escenarios con Francisco Allendes, Dorian Chávez y Paula Burgos, entre otros nombres. Paula Wapsas sido residente en Club Piso 33 y Microclub, y sus sets han alcanzado espacios capitalinos del circuito como La Feria, el Club Forestal, Sidharta Lounge, el Cine Arte Alameda, el Bar Central y el Soho Lounge. Fue editada por el sello Barbie Records, donde aparece remixada por Christian Burkhardt y Markus Fix en Sol de Santa María. Monográficamente su discografía incluye el álbum Dead songs (2019).
El nombre de Uwe Schmidt excede con creces la escena chilena, y sus múltiples seudónimos deben pesquisarse no sólo en su natal Alemania, sino en cada foco significativo para la música electrónica global; de Tokio a Nueva York, de Buenos Aires a Goa. Pero el hecho de que Schmidt haya fijado residencia en Santiago de Chile (en 1997, y en parte por el nacimiento de su hija junto a la tecladista chilena Cecilia Aguayo) lo convierte en un referente cercano, que además no ha cesado de establecer vínculos de trabajo con músicos locales.
Hermanos Brothers fue una suerte de plataforma móvil para que los músicos y productores Pedro Subercaseaux y Vicente Sanfuentes se sostuvieran mutuamente en medio de los múltiples encargos de trabajo que cada uno recibe en paralelo. Tras dejar registrado el disco de 2002 Hermanos Brothers, el grupo dejó de funcionar cuando las carreras solistas de sus integrantes se volvieron demasiado demandantes. Mientras Sanfuentes ha desarrollado un destacado trabajo como solista y productor, Subercaseaux afianzó carrera solista bajo el seudónimo Pedropiedra, luego de un tiempo de trabajo como parte de los grupos CHC y Yaia.
Por más de treinta años, Lluvia Ácida ha desarrollado su trabajo con el objetivo de mostrar la identidad magallánica hacia el resto del mundo, por medio de obras conceptuales y colaboraciones con escritores y cineastas. Han tomado la música electrónica como una especie de folclor universal, susceptible de ser adaptada a distintos contextos y bajo el lema «El sur es el futuro». Formado en 1995 por Héctor Aguilar (ex integrante del grupo grindcore Infidel) y Rafael Cheuquelaf (ex tecladista del grupo dark Mantiza) —ambos activos, también, en un trabajo solista por separado—, el dúo se reunió en torno a las audiciones de artistas pioneros del tecno e industrial, aunque con el paso del tiempo ampliaron sus influencias a la música dark, el trip-hop y el ambient. Todo con una visión netamente localista, al punto de declararse alguna vez como «la mezcla entre Kraftwerk y Francisco Coloane».
El nombre de Mariano Pavez aparece en decenas de discos chilenos de rock, de pop, de metal o de fusión, pero también tiene un camino musical personal, que se plasmó primero en dos proyectos colectivos: EM 3,14 y Murciélago. Aunque en ambas historias, él era líder y gestor, solo el año 2012 resolvió presentar un disco solo con su nombre: 13 lunas es algo así como su debut solista, y donde puso canciones con un sonido menos rockero que sus trabajos anteriores. El 2014 grabó un disco con remozadas versiones de canciones de los '80, junto a una veintena de invitados, y el 2017 lanzó su tercer trabajo, reuniendo un poco su historia que ya se acerca a los 20 años de vida.
Nombres artísticos con leves variaciones (ha sido DJ Bitman, Latin Bitman o Bitman, a secas) ha utilizado durante su trayectoria el músico, productor y gestor José Antonio Toto Bravo, nombre fundamental para la música hecha con máquinas en Chile, desde el año 2000 en adelante. Integró el dúo Bitman & Roban antes de volcarse a un trabajo como productor de música funcional, remezclador de hits y, al fin, creador solista, con vistosas colaboraciones en el camino y notoriedad en el mercado musical de Estados Unidos. Nombre habitual en festivales como Lollapalooza-Chile, su trabajo figura tanto en discos como en videojuegos, series de televisión y publicidad. Sus cruces en estudio y en vivo extienden una lista que incluye a Ana Tijoux, Jimmy Fernández y Los Tetas, entre muchos grandes nombres locales.
La historia musical de Dorian Chávez está ligada principalmente a su trabajo como DJ en la naciente escena de la música electrónica durante la década de 1990, cuando fue parte de la comunidad de impulsores de la cultura dance. También presentado como DJ Dorian Chávez, tuvo una decisiva residencia de 12 años en el club La Feria, uno de los símbolos de la electrónica nocturna capitalina en esos tiempos. Participó en fiestas por distintas ciudades de Latinoamérica, destacando los eventos Southamerican Music Conference de Buenos Aires y las versiones locales de la Love Parade. Y como productor ha colaborado junto a Tony Mass en distintos proyectos, desde compilados hasta producciones propias, además de trabajar mano a mano con Francisco Allendes en el proyecto Pacific Coast Project. Su muerte prematura, a los 53 años, impactó a la comunidad musical de la electrónica.
Detalles fue el dúo que, de modo intermitente, asoció al chileno Andrés Bucci y la estadounidense Kate Simko, compositora y pianista que llegó a Chile en 2001 para conocer mejor la escena musical local. En un período de cuatro años, la dupla publicó dos álbumes y un EP con composiciones propias, además de trabajar en Santiago una serie de otras grabaciones que fueron apareciendo en distintos compilados o permanecen inéditas (algunas de ellas, con trabajo de mezcla a cargo de Atom Heart). La distancia geográfica dificultó más adelante la rearticulación del dúo.
Productor, compositor, intérprete, performer, gestor discográfico y DJ, Matías Aguayo es un músico esencialmente cosmopolita, por circunstancias biográficas y por decisión. Períodos de vida y trabajo en Berlín, París, Buenos Aires y Ciudad de México han contribuido a perfilar una personalidad artística dinámica y siempre propositiva, de cruce entre la música electrónica y otras disciplinas. Puede asociársele al grupo de músicos chilenos destacados en la escena electrónica alemana y que desde los años 90 estableció en Europa su sede de trabajo (Ricardo Villalobos, Dandy Jack, Dinky, entre otros), pero, a estas alturas, su trabajo avanza por una pista creativa interdisciplinaria e intergéneros (también afín a la canción popular). En 2009 fundó el sello Cómeme, que impulsa la promoción del sonido latinoamericano. Sus grabaciones y shows hasta ahora lo han puesto en contacto con artistas como Lucrecia Dalt, Battles, Djs Pareja, Vicente Sanfuentes, Atom Heart, Bronko Yotte y Mostro, entre otros. Como músico de residencia extranjera, Matías Aguayo se ha presentado en vivo en Chile de manera esporádica, aunque siempre bien comentada.
Sin contar con nombres como los de Paula Schopf y Alejandra Iglesias en Alemania, Paula Burgos Nielsen figura como una de las primeras DJs mujeres en la escena de la música electrónica de baile chilena. Hacia 1998 Burgos trabajaba como modelo cuando hizo contacto con músicos alemanes que la introdujeron en el oficio de las tornamesas y el arte de las mezclas. Su nombre llegó a ser principal en la escena electrónica en el inicio del siglo. En 1999, la osornina ya aparecía como figura en extensas sesiones de música house con una residencia en el club Meridiano, y luego fue rostro y propuesta en continuas fiestas asociadas a Módulo Central, además de festivales realizados a lo largo de toda la década siguiente y espacios como La Feria, Tantra, Quinto Sol, La Batuta y La Salita. Se le ha asociado a esa misma armada chilena en Alemania (Dandy Jack, Ricardo Villalobos, Chica Paula, Dinky), y ha aparecido en sesiones de diverso formato con nombres que van desde Atom Heart y Jorge González hasta Mambotur, Marcelo Umaña, Zikuta, Kinaytra, DJ Larva y Latin Bitman. Junto al músico Rubén Roli Urzúa (Fiskales Ad-Hok), apareció en fiestas que introdujeron el pulso firme del electropunk. Luego de algunos años de trabajo en el sur del país, en la década de 2010, Burgos siguió activa en Santiago, asociada en colectivos de gestión y opinión, como Woman In Power (que codirigió junto a Adine Frost y Alisú).
Las artes plásticas y visuales fueron la formación académica de Silvio Paredes y en varios sentidos su trabajo en el campo de la música se ha situado en la búsqueda por aplicar algunos de los conceptos allí aprendidos a piezas sonoras, bandas y discos. El bajo eléctrico y el stick han sido los principales instrumentos de trabajo para uno de los fundadores del grupo Electrodomésticos, que también integró agrupaciones pop de distinta época, como Primeros Auxilios en los '80 y Los Mismos en los '90 y 2000, del que también fue fundador, compositor y conceptualizador. Como nombre propio ha desarrollado una búsqueda, también ramificada hacia la electrónica experimental, la electrónica de ambientes, el pop y la performance.
Al menos dos etapas marcan claramente la historia de Los Mismos. El modo en el que el grupo trabajó a mediados de la década de los noventa, difieren de sus circunstancias desde el año 2000 en adelante. La sociedad se planteó inicialmente como el proyecto que mantendría ocupados a dos ex integrantes de Electrodomésticos, Silvio Paredes y Ernesto Medina. Sin embargo, la banda pasó más tarde a ser un trío entre Paredes y dos músicos con larga experiencia en el ámbito pop, Gabriel Vigliensoni y el multifacético Cuti Aste. Estos cambios formales no alteraron la esencia de Los Mismos, que fue la de trabajar música electrónica con un inequívoco sello autoral, dispuesta a acoger a un público curioso y sin una preparación teórica previa.
Artista visual y fotógrafo, Giorgio Gio Foschino ha sido exponente de una escena de electrónica chilena situada en el espacio del ambient, aquella música que trabaja sobre elementos como el minimalismo, la reiteración y la continuidad para crear atmósferas que no habitualmente no se ven interferidad por beats sino que crean un ambiente continuo. Gio Foschino es cofundador del sello discográfico Isla (representado gráficamente como I S L A), una plataforma que permitió dar espacio y visibilidad a una serie de compositores cuyo denominador común ha sido la llamada "electrónica intermedia", vale decir un punto equidistante entre las corrientes del ámbito bailable y aquellas definidas para la escucha. Entre 2015 y 2023 Isla surgió mancomunadamente con el también productor y músico Nicolás Alvarado (Fármacos), sobre todo a partir del trabajo que realizaron juntos como dúo IIOII. En paralelo, como nombre propio Foschino elaboró sus propios trabajos narrativos en esa misma línea ambient, representada en álbumes de breve y media extensión como Ambi (2018) y Aculeo (2020), publicados por Isla, y el largaduración Fin de mundo (2025), con el sello magallánico Eolo, un álbum que marcaría otra etapa creativa suya en su mudanza a Punta Arenas, de donde provenía su familia. En esos trabajos Foschino observó aspectos de la naturaleza, las geografías abismantes, el agua como símbolo del movimiento y el horizonte como símbolo de la vastedad.
Conocido inicialmente como el pianista del grupo de rap, jazz y rock Cómo Asesinar a Felipes, Marcos Meza ha tenido en paralelo una trayectoria como compositor de música de cámara con un carácter incidental, o derechamente música para medios, que lo ha acercado al campo de la banda sonora para imagen. Como él mismo lo plantea se trata de una música para la "sincronización de elementos existentes o inexistentes". También productor y arreglador, su incesante vínculo con músicos en distintos campos, las vanguardias, la electrónica de escucha, la improvisación y el pop, marcaron en Meza una versatilidad creativa que luego se acrecentó durante su época de vida en la ciudad de Berlín.