Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
Aunque pocas veces en el primer plano, Martín Benavides es uno de los músicos más inquietos de su generación. Activo desde en el pop hasta en la música electrónica, instrumentista múltiple, director de grupos, integrante y colaborador para decenas de bandas y solistas, ha grabado cinco discos desde 2013, es cofundador del sello América Media Records (2015) y ha sido parte de la bandas de Francisca Valenzuela , López y Fernando Milagros, entre otros nombres.
Discos y proyectos digitales certifican el paso de Dr. Q por la composición electrónica chilena. El seudónimo fue elegido hacia 1998 por el diseñador Francisco Fábrega, profesional vinculado por años a la producción audiovisual, y que en conjunto con el DJ Fat Pablo decidió entonces dejar registro de su avanzada técnica sobre la programación y el manejo de samplers. Dr. Q (2000) fue el nombre de ese primer álbum, sucedido cinco años más tarde por Litoral, trabajado en esa ocasión como un proyecto solista de Fábrega. Además de un clima envolvente y de suave electrónica, del álbum destacó una lista de créditos que incluyó la colaboración de gente como Carlos Cabezas, Arlette Jequier y Rosario Mena. Sus voces se encajaron a las programaciones instrumentales ya compuestas por Fábrega, quien prefiere verse a sí mismo como un «ambientador sonoro», para el cual música e imagen surgen como parte de un mismo concepto. Dentro de su trabajo musical deben también contarse el disco Orquídea (2004), a dúo entre Fábrega y Miguel Tutera, y la musicalización de las obras teatrales Jesús se subió al metro (2002) y La señorita Julia (2003). Es suyo, además, el videoclip para "Lo mejor de ti", uno de los singles del aplaudido debut solista de Carlos Cabezas. En período de pandemia, subió a plataformas y una web propia un proyecto en permanente desarrollo: Bandas Sonoras para Películas Inexistentes es definido por el creador como «un estudio de luz, tiempo y sonido, basado en la contemplación de las cosas que ocurren a nuestro alrededor inmediato, en un lapso de tiempo, y su repetición a modo de mantra meditativo, visual y sonoro».
Los seudónimos Tec, Tec Machine y Andesground le han servido en diversas etapas creativas al músico electrónico Rodrigo Castro, integrante fundador de Marciano y productor pionero de encuentros tecno en el país. Como Tec Machine ya se presentaba hacia 1992, cuando comenzó a trabajar dentro de los primeros esfuerzos por difundir las fiestas de música electrónica en el país (en espacios como Casa Club, del barrio Bellavista, del cual fue uno de los fundadores). La edición de discos se concretó de 1993 en adelante, con seis ediciones, incluyendo Guorx (2007) con la recopilación de varias de ellas. En los últimos años se ha ocupado en el proyecto Compadre, a dúo con el ex Makiza DJ Squat.
Un trabajo electrónico de muy peculiares características es el que ha venido desarrollando desde 1999 Usted No! (o Ud. No!). Pese a haber surgido en pleno auge del trabajo en vivo de un sinfín de DJs —y presentado en un inicio como un grupo aunque definitivamente sostenido en el trabajo de composición y producción de Claudio Pérez— el proyecto nunca dudó sobre su vocación creativa, y ha persistido en un trabajo de creación que ha explorado corrientes inusuales en el género, como el jazz, el funk o la canción popular chilena. Hacia 2015, Pérez dejó de utilizar este seudónimo para presentarse tanto con su proyecto colectivo A+ como en una nueva propuesta solista como C+.
El paso de la electrónica intuitiva a la electrónica académica ha marcado el derrotero de Alejandro Albornoz (también presentado como Mankacen), compositor, improvisador, artista sonoro y visual e investigador que participó en la revitalización de la música electroacústica chilena desde mediados de los años 2000, y junto a compositores como Federico Schumacher y José Miguel Candela, principalmente con la puesta en marcha del festival Ai-Maako. Su ciclo de tres álbumes titulado Fluctuaciones vino a registrar los tiempos en que Albornoz se instaló en forma definitiva entre esa generación de autores de música acusmática.
Bajo diversos seudónimos, y también con su nombre propio, el activo Vicente Sanfuentes ha asumido producciones para discos ajenos, asociaciones con otros músicos o la preparación de discos solistas. Su trabajo con máquinas se cruza con el hip-hop, el rock, folk, pop o incluso el reguetón, fomentando lo que él ha llamado una esencial «infidelidad con los géneros».También parte de los dúos Hermanos Brothers y Surtek Collective, Sanfuentes es el mismo sujeto detrás de nombres como Original Hamster, DJ Discjockey o Trendsetter and The Followers. Su trabajo ha mantenido un permanente intercambio con el extranjero.
Nombres artísticos con leves variaciones (ha sido DJ Bitman, Latin Bitman o Bitman, a secas) ha utilizado durante su trayectoria el músico, productor y gestor José Antonio Toto Bravo, nombre fundamental para la música hecha con máquinas en Chile, desde el año 2000 en adelante. Integró el dúo Bitman & Roban antes de volcarse a un trabajo como productor de música funcional, remezclador de hits y, al fin, creador solista, con vistosas colaboraciones en el camino y notoriedad en el mercado musical de Estados Unidos. Nombre habitual en festivales como Lollapalooza-Chile, su trabajo figura tanto en discos como en videojuegos, series de televisión y publicidad. Sus cruces en estudio y en vivo extienden una lista que incluye a Ana Tijoux, Jimmy Fernández y Los Tetas, entre muchos grandes nombres locales.
Una de las más múltiples figuras de su generación es Andrea Ducci, conocida como Nea Ducci en su faceta de artista plástica y como Nea si se trata de música. Integrante desde 2003 de los grupos CHC, Yaia, Los Mono y Van, en ese orden, ha sido además DJ, productora de encuentros musicales colectivos y gestora de exposiciones, todos trabajos previos a su estreno formal como solista con el disco A lo hecho pecho (2009). En paralelo ha sido invitada también a grabaciones de músicos como Efectos Espaciales y Los Ex en los discos Efectos Espaciales (2008) y Pistola de plástico (2008), respectivamente.
Gestora de proyectos, DJ y creadora musical, Jessica Campos de la Paz ha sido, bajo el seudónimo Alisú, nombre persistente en el panorama de la electrónica chilena. Nacida en Viña del Mar, iniciada en la música con el trío Manziping, la también diseñadora gráfica coordina hoy desde Valparaíso proyectos personales y colectivos, entre los que se incluyen sus propios discos y los de su sello, Modismo. Define su sonido como «el retrato de sonidos ambient orgánicos producidos con sintetizadores digitales y análogos, grabaciones de campo, grooves rítmicos adherentes y una voz procesada por efectos». Se ha presentado en festivales como Earthdance (2002 y 2004) y Mutek (2004 y 2006), además de la gira a México que emprendió en 2007 junto a Danieto y Mika Martini. Cofundadora, junto con Adine Frost y Paula Burgos, del colectivo Woman in Power (WIP).
Como ensamble de música actual, denominada así para referirse a ciertas corrientes de la creación en el siglo XXI, Xatarra ha bordeado líneas de música y sonido distintas, considerado en su narración instrumentos provenientes de la música clásica o sinfónica, como el cello y el fagot, y dispositivos de la música electrónica de ritmos y de ambientes, aparatos de muestreo y sintetizadores mayoritariamente. La música es resultado de este encuentro y Xatarra —voz que juega simbólicamente con la idea de la "chatarra"— se ha impuesto como uno de los proyectos centrales de la comunidad del sello 11:11. Entre sus integrantes que cuentan con proyectos solistas están la cellista y compositora Isidora O'Ryan y el compositor y productor Andrés Abarzúa. Después de intermitentes apariciones desde que comenzaron a hacer investigación sobre la música improvisada y la producción hacia 2015, Xatarra publicó el disco Cuadros (2023). Antes, habían elaborado trabajos próximos a la instalación lumínica (con el artista Sergio Mora Díaz) y la danza contemporánea (con el colectivo La Vitrina), además de establecer vínculos con nombres como Foex, Bruxista y Nico Rosenberg.
Dos años de residencia como DJ en espacios como Mucca o Cávala impulsaron a Andrés Barrios (n. 1975) a convertirse en el cerebro de Le Popotam, alter-ego que utilizó cuando subió a los escenarios para mostrar su propia música paralelamente a sus apariciones como generador de ambientes sónicos basados en el electro. Para 2005 ya contaba con material extenso de series musicales dance, sintéticas, robóticas y pop, y con ellas debutó en el Cine Arte Alameda con una puesta en escena que podía integrar sección rítmica de rock (bajo y batería) o simplemente el soporte del laptop de Barrios y las voces reales —o irreales según el caso— de Carolina Astudillo y Polí (Valeria Barrios). Ambas cantantes aparecieron además en el disco Tak!!! (2005), autoeditado.
Carolina Paz Vallejos se había iniciado como corista en el pop chileno, por ejemplo en la agrupación de Javiera Mena, cuando tomó una identidad musical propia. Hacia 2010 comenzó a mostrarse con el alias de Mamacita en los ambientes de las fiestas y la música electrónica. Su cualidad como DJ y productora le concedieron otros atributos y entonces Mamacita tomó un papel protagónico en esa escena del club chileno, con canciones pegadoras en el campo del house y las pistas. "No eres tú" es una vía de acceso directa a la música de quien terminaría siendo presentada en el medio como "la diva del house del hemisferio sur", en referencia a las fabulosas voces que han dominado la música house en las fiestas, sobre todo en los '90: desde Donna Summer a Madonna. Varias colaboraciones mano a mano con músicos, productores y DJs (Diegors, Dadalú, Fredi Michel, Makaroni, Andrea Paz, QuieroStar, Fakuta, Caterina Purdy) marcaron la década de 2010, con discos EP y otras publicaciones, además de presencia en pistas y clubes de Latinoamérica y Europa. En 2022 publicó el largaduración Antología del drama.
Electrodomésticos agitó la escena artística chilena de los años ochenta no sólo desde un punto de vista musical, sino también en lo visual y técnico. Sus inclasificables grabaciones mezclaron como nadie antes en el país instrumentos en vivo, new-wave británico y rock progresivo, ruidos callejeros, la voz grave de Carlos Cabezas y ciertos experimentos técnicos que constituyeron el primer uso sistemático de, por ejemplo, samplers como recurso de trabajo rockero. Todo ello lo convirtió en un referente ineludible de la creación de resistencia durante la dictadura, y en un nombre de gran influencia para las corrientes independientes por venir en el país. Su historia, dividida en dos etapas, aún se escribe, con un trabajo de grabaciones y presentaciones en vivo que esquivan el imperativo puramente nostálgico.
Multifacético baterista y percusionista, Roberto Zamora ha mantenido un bajo perfil en la escena de las músicas creativas, espacios en donde ha incursionado tanto en el jazz y la fusión como en la electrónica de escucha y la música contemporánea. En ese rumbo musical ramificado, Zamora alcanzó uno de sus puntos más altos con su trabajo como compositor de música académica para trío de cuerdas, en un álbum de carga autobiográfica titulado Texturas australes (2024).
Promovido desde los ensambles del histórico Ernesto Holman, Marcelo Peña es uno de los músicos y gestores más profundamente invoclucrados con la cosmovisión mapuche. Peña, originalmente baterista de rock progresivo, llegó a ser adelantado intérprete de percusiones del jarrón de greda que el ex músico de Congreso llamó metawe y que él reconsideró ortográficamente como metahue, el mismo nombre que bautizó su primer disco de música electro-étnica de inspiración mapuche, Metahue (2003).
Ligado a sellos con base en internet como Pueblo Nuevo y Jacobino Discos, Gerardo Figueroa es un músico y productor que se mantiene en contacto tanto con la música de precursores del rock chileno de los años '60 y '70 como con los más recientes escenarios de la música electrónica y experimental. De este modo ha participado en festivales del tipo de Ai-Maako y Fobia y también ha intervenido en campañas por una legislación acorde con los nuevos usos de internet en el campo de la propiedad intelectual.
Tras decantar el ímpetu electrónico que agitó las urbes de Chile durante los años noventa, fueron apareciendo trabajadores del tecno de referentes más amplios (hip-hop, pop, soul). Bitman & Roban es un proyecto representativo de esa nueva etapa del trabajo electrónico en el país. La dupla de Toto Bravo y Christian Powditch se fue afianzando no por su discoteca sino por su versatilidad, al ser capaz de componer música para situaciones diversas, no limitadas a la pista de baile. En su caso, el verbo «componer» es preciso: el dúo arma sus tracks según la lógica del cortar/pegar, mezclando códigos propios de la electrónica (uso de secuencias y programaciones) con ideas asociables al hip-hop, principalmente los samplers y scratches. El nombre de Bitman & Roban, que representa la idea del "beat" y del "robo" —o la apropiación de una música ajena a través del muestreo— también es una alteración fonética y gráfica de los superhéroes de la editorial DC Comics Batman & Robin.
Maco es el seudónimo con el que Pablo Mellado (Bipolar) ha desarrollado la veta solista de su trabajo musical, tanto en Santiago como en Europa. El compositor tuvo estudios formales de música durante su infancia, con clases en el Conservatorio de la Universidad Católica de Chile. Durante su juventud, sin embargo, se concentró en el rock, participando de diferentes bandas eléctricas e independientes (como Piedra Líquida; también con Miguel Hiza, de Parkinson). Su composición solista adulta guarda relación con lo que él describe como la crónica «de un universo a la vez doméstico, excéntrico y centrado en una poética de lo auditivo». Sus presentaciones en vivo muestran un trabajo que comparte esfuerzos entre las programaciones en un laptop, máquinas de efectos y una guitarra eléctrica. Ha participado en espectáculos de características peculiares, como el festival Patagónica (febrero 2004) o el ciclo de música y cine "Oktubre rojo" (cine Normandie, octubre del 2004), en el que musicalizó en vivo la película chilena El húsar de la muerte. Su producción discográfica ha mostrado cierto giro de crítica social, como lo demuestra el título de su álbum La abstracción y la lujuria son el perro de guardia de las clases altas (2004).
Bipolar fue la sociedad de dos músicos chilenos que hacia el año 2002 comenzaron a trabajar juntos en Barcelona, ciudad a la cual ambos se habían mudado en diferentes momentos para desarrollar de mejor modo su afición por la electrónica. Miguel Conejeros (ex Pinochet Boys y ex Parkinson) llegó a esa ciudad catalana ya con dos publicaciones editadas de su proyecto Fiat600, y descubrió en Pablo Maco Mellado un compañero de estimulante perspectiva creativa. Ambos trabajaron un primer álbum, publicado el año 2002 bajo el título Bipolar. Viajaron por parte de España y por el sur de Francia para mostrarlo en vivo. Ese mismo año aparecieron dos de sus temas en el compilado Fueradeserie!, coordinado por el DJ chileno Men-T-Zero. Entre sus pocas presentaciones en Santiago de Chile se cuenta la que el dúo ofreció en agosto del año 2004 en la sala Master, y exactos cuatro años más tarde en el encuentro Vector.
Por la edad, este grupo pertenece a la generación de músicos chilenos iniciada a mediados de los 90: Supersordo, Maestro, Pánico, Yajaira o Congelador. Por el circuito, coinciden con las escenas alternativas de entonces hasta las de sucesores como Familia Miranda o Guiso. Pero Tobías Alcayota es gente demasiado inquieta para caber en los márgenes de una generación o una escena. Usaron cualquier instrumento y disolvieron sus fuentes originales en un estilo propio, y legaron una impronta de referencia. Como precisan, ‘‘no sólo nos interesa la música, sino todo lo escénico. Los tres nos unimos en este personaje que se ha ido armando con los años. No es literal, pero es importante sentirnos objetos de algo que se genera a través de los tres y no individualmente’’.