1990

90

María Ester Grebe

Musicología y antropología son las especialidades en que desarrolló su trabajo María Ester Grebe, fundamental investigadora y profesora que dedicó su carrera al estudio de diversas culturas originarias y que realizó un trabajo cuantioso de recopilación en terreno, fuente de un archivo de registros sonoros que abarca desde pueblos del altiplano hasta etnias australes.

Retaguardia Jazz Band

A lo largo de la historia de la música popular chilena, la Retaguardia Jazz Band se adjudicó una emblemática posición de estandarte del jazz tradicionalista, sobrepasando largamente a la gran cantidad de conjuntos hot que surgieron a través del tiempo con la misma facilidad con que pronto desaparecieron. Manteniendo intacto su carácter de agrupación compuesta por músicos aficionados, este ensamble fundado en 1958 pasó a ser en sí misma una institución nacional a partir de la “preservación jazzística”, todo un concepto en Nueva Orleans, donde espacios como el antiquísimo club Preservation Hall y su banda se han encargado de perpetuar este clásico estilo.

Roberto 'Titae' Lindl

Roberto Lindl es un músico referencial, desde inicios de los '90 e indistintamente en el campo del pop, el rock and roll, el jazz y la música de la bohemia. Más allá de su militancia histórica como en Los Tres y el Ángel Parra Trío, la propia visión de los hechos terminó por definir a Lindl como una personalidad musical con bitácora propia. Con el pseudónimo de Titae, siempre pulcramente vestido y tras una gafas de marco grueso, el bajista y  contrabajista llegó a ser una figura muy por encima de la sola categoría de músico de acompañamiento.

Machuca

No ha habido en Chile bandas punk regionales con la persistencia y alcance que mostró Machuca. Durante sus más de quince años de vida, y pese a múltiples altibajos internos, el grupo logró ser constante en lo que sus músicos definieron como «un rock que no cae en las modas». El punk y el hardcore fueron las principales guías de su sonido, inspirado en bandas como Ramones y Black Sabbath.

José Miguel Candela

José Miguel Candela es un referente entre la avanzada de compositores electroacústicos que a comienzos de la década de los 2000 retomaron esta estética extraviada durante el régimen militar. Candela apareció desde el grupo de rock progresivo y experimental Cangrejo y en su calidad de compositor llegó a desarrollar una serie obras acusmáticas (sólo con soporte electrónico) y mixtas (con instrumentos además de música pregrabada). Entre ellas destacan sus 81 micropiezas, pero por sobre todas las cosas, el nombre de José Miguel Candela se asocia a este resurgimiento de la música a través de procesos electrónicos como uno de los creadores de la Comunidad Electroacústica de Chile.

Lucybell

Hay varias etapas en la historia de Lucybell, separadas cada una por las distintas formaciones del grupo y una evidente evolución en su sonido. Con más de tres décadas de trabajo, y una proyección continental paulatina; a la biografía del grupo la definen también las entradas, salidas y reingresos de sus integrantes, todos los cuales registran además proyectos en paralelo al de la banda. Fue una dinámica que nunca amenazó la estabilidad de su nombre, capaz de mostrar una trayectoria firme en un estilo distintivo, que, sin abrazar los códigos más obvios de lo popular, consiguió varios hits (“Mataz”, “De sudor y ternura”, “Carnaval”, "Milagro", “Mil caminos”, "Tu sangre", "Sembrando en el mar", y otros). Su éxito en Chile derivó en los esfuerzos de internacionalización que ocuparon durante un tiempo al grupo, sobre todo en Los Ángeles (California) y Ciudad de México. A inicios de 2025, Lucybell —para entonces, ya consolidado como un trío— anunció formalmente el «receso indefinido» de su trabajo en la música, el cual se hizo efectivo con masivos shows de despedida en Santiago de Chile, en octubre de 2025.

Andy Baeza

De todos los bateristas de jazz que se iniciaron en los '90, posiblemente el de mayor ductibilidad haya sido Andrés Andy Baeza. Su nombre se reparte en un abanico muy abierto: Desde el pop y el jazz-rock de sus inicios, pasando por la percusión docta, hasta la profundización de los lenguajes del bop moderno y la improvisación libre. Baeza fue un pivote de su generación.

Hermanos Morales

Un apego de vida a la tradición campesina y la música de su zona, Colchagua, animó por más de dos décadas el trabajo de Los Hermanos Morales —o Los Hermanos Morales de Lolol, como también se les conoció—, conjunto familiar que tuvo su mayor conquista en el primer lugar del Festival del Huaso de Olmué de 1979. Varias grabaciones registran la amplitud de un repertorio alimentado tanto por la composición original como por el material recolectado en terreno, y en el que pueden encontrarse sobre todo cuecas, tonadas, periconas, décimas y canto a lo poeta. Sus cuatro integrantes combinaron la interpretación, la autoría, la investigación y diversas labores para la divulgación del folclor chileno del Valle Central, tanto en escenarios formales como en encuentros comunitarios de campo, como bautizos, matrimonios, trillas y fondas.

Marcial Campos

Mil novecientos treinta y cinco marca el hito para Marcial Campos. Ese año cumplió los ocho y comenzó a tocar la guitarra criolla y a cantar cuecas. Primero fueron las de autor anónimo y luego las más de trescientas cuecas que llevaron su firma, además de otras tantas escritas por su hermano mayor, Eleodoro Campos. Juntos formaron uno de los dúos cuequeros más importantes y transversales en la historia de la música chilena: Los Hermanos Campos.

Hermanos Brothers

Hermanos Brothers fue una suerte de plataforma móvil para que los músicos y productores Pedro Subercaseaux y Vicente Sanfuentes se sostuvieran mutuamente en medio de los múltiples encargos de trabajo que cada uno recibe en paralelo. Tras dejar registrado el disco de 2002 Hermanos Brothers, el grupo dejó de funcionar cuando las carreras solistas de sus integrantes se volvieron demasiado demandantes. Mientras Sanfuentes ha desarrollado un destacado trabajo como solista y productor, Subercaseaux afianzó carrera solista bajo el seudónimo Pedropiedra, luego de un tiempo de trabajo como parte de los grupos CHC y Yaia.

Hechizo

Aunque el origen de Hechizo se enmarca dentro de la moda de cumbia electrónica o sound producida en Chile a mediados de los años '90, esta banda de Ovalle supo trascender ese fenómeno a lo largo de los años. La composición de canciones propias, la adopción de la etiqueta de "cumbia romántica" y la estabilidad en su alineación han conseguido distinguirla del resto de grupos que cultivan su mismo sonido. Como ellos mismos explican en su sitio web, "Hechizo no cayó en la tentación de la música sound. Ni en el pelo, ni el terraplén".

Trópi-ka'l Sound

Amérika'n Sound se conformó en 1995, y ya en 1996 se habían trasladado desde Iquique a Coquimbo, plaza mayor de la cumbia en Chile, cuando se produjo el primero de varios cismas: El cantante Pipo Olmos, junto a otros tres músicos, se separaron del grupo original para formar Tro-pika'l Sound, con el mismo sonido de la banda original, y un casi idéntico repetorio. En 1997, de hecho, grabaron un poquito después que sus ex compañeros, el tema argentino "Haciendo el amor", y el fenómeno "sound" también alcanzó para ellos (es suya la versión que aparece en la exitosa película El chacotero sentimental, de 1999). La grabación de numerosos discos los tuvieron en los rankings de venta hasta que el fenómeno decayó en los 2000. Desde entonces Olmos tuvo un nuevo grupo, Pipo y sus geniales, y desde el 2005 ha regresado varias veces a Amérika'n Sound. Tro-pika'l ha tuvo otros cantantes, pero su funcionamiento ha sido más bien irregular.

Cachureos

El programa infantil dirigido y conducido por el cantante Marcelo Hernández es un hito en la música chilena para niños. Muchos de sus temas propios y las adaptaciones de canciones populares son hasta hoy clásicos del género, y en la década de los '90 incluso, trascendieron para aparecer en bailables de un público mayor. Hoy el espacio, luego de pasar por tres canales televisivos, no está al aire, pero se sigue presentando en vivo, en paralelo a la carrera artística de su creador.

Fractal

Un cruce transversal y otro longitudinal del planeta traza el grupo Fractal para definir su obra musical. Es un ensamble acústico que navega sin límites por las sonoridades, coloraturas e instrumental múltiple de distintas regiones de los cinco continentes y que lo ha llevado a crear una música orientada de manera predominante hacia la fusión étnica. Así Fractal siguió la línea de avances previos de compositores como Subhira, Andrés Condon o Tomás Thayer, y se sumó a una generación de agrupaciones como Alkymia, Amapiola y Transubhiriano.

Lalo Meneses

El Mercurio lo describió alguna vez como «el músico más malo de este país», pero es más acertado decir que Eduardo Lalo Meneses ha sido voz precursora y siempre atenta del hip-hop chileno. Haber fundado y liderado por más de quince años al grupo Panteras Negras le dio a este rimador nacido y críado en Renca un pase natural a la vocería del rap más bravo hecho en los márgenes de Santiago. Meneses se define como un rapero «de por vida» y anima desde el año 2003 una trayectoria solista, la cual alterna con encargos de producción.

Ariztía

Aunque se inició como un trío melódico vocal, Ariztía fue uno de los grupos chilenos de los años '90 que además de baladas grabaron canciones pop. En tres discos y ocho años ganaron un rápido éxito inicial, enfrentaron el lugar común de la "proyección internacional" propio de su tiempo y se separaron con varios éxitos radiales como "No te olvido", "No es mi culpa" y "Para que no se muera este amor", junto a canciones pop más inadvertidas como "Tengo miedo" y "A veces me parece". Durante 2008, y tras diez años de silencio, el trío anunció su rearticulación. Se mantienen hoy como un grupo activo.

Luis Ortúzar - El Chincolito de Rauco

Aunque santiaguino, Luis Ortúzar Araya es llamado El Chincolito de Rauco en alusión a esa ciudad de la zona de Curicó, desde donde irradia sus oficios de cantor a lo humano y lo divino, poeta popular y payador. Iniciado en 1955, es uno de los más experimentados cantores vigentes en Chile. Su presencia es habitual en encuentros de payadores nacionales como los de Teno (provincia de Curicó) y Portezuelo (provincia de Ñuble), y al mismo tiempo en velorios de angelitos, vigilias, novenas y encuentros de canto a lo divino.

Rodrigo Aros Gho

Multi-instrumentista, compositor, investigador de músicas folclóricas de distintas partes del mundo y creador de un diálogo entre aerófonos múltiples y aves chilenas, Rodrigo Aros Gho —también presentado como Raag— ha sido uno de los músicos más versátiles en el entorno del sello de world music Mundovivo, al que se unió a comienzos de los años ’10 con un proyecto de paisajes sonoros e improvisaciones en bosques nativos chilenos. Su trilogía de investigaciones llevadas al disco en La voz del viento Raco (2012), Pwelche (2013) y Likandes. Paisaje de cantos (2015), realizados junto al músico, ingeniero y productor Prabha, marcaron el inicio de su proyección como creador en solitario.

Ricardo Arancibia

La guitarra de Ricardo Arancibia Salinas fue una de las más poderosas y directas en los ámbitos del jazz fusión, el smooth jazz y las raíces del blues y el funk, siempre inmerso en la generación de músicos blancos norteamericanos que se desarrollaron a partir de la década de 1980. Pese a nacer en Viña del Mar, a los diez años Arancibia ya vivía fuera del país y desde los 17 comenzó a formarse íntegramente en Estados Unidos como guitarrista. Con esos parámetros musicales regresaba a Chile a fines de los '90 para participar del jazz chileno y ser, tanto más tanto menos, una alternativa a sus contemporános de la guitarra Alejandro Escobar o Eduardo Orestes. Su suicidio en julio de 2008 impactó al círculo jazzístico chileno.