Rock
Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.
El sonido crudo y esencial de una juventud porteña temperamental, sónica y electrificada marca el rumbo de la música de Cajitas Rectangulares. Con estos atributos y junto a otras bandas porteñas como Fatiga de Material, Lisérgico y Kafarenass, dieron curso entonces al sello Acople, que en Valparaíso dio una mirada de la creatividad de la música desde la década de 2000. Durante diez años de acción, dejó como testimonio de su paso por la música porteña el disco Fiesta de mentira (2015).
Pocos vocalistas de grupos chilenos asociados al pop-rock sacan la voz como lo hacía el cantante de Truman, un grupo que combinó su pop oscuro con el glamour de plumas y anteojos negros en vivo. La estética fue una preocupación traspasada también a sesiones de fotos y videoclips durante el tiempo de trabajo del trío liderado por el cantante y compositor Mauricio Riveros.
Productor y gestor de varias iniciativas de rock chileno, Andrés Godoy destacó inicialmente como creador dentro del dúo Andrés y Ernesto y, más tarde, como compositor solista. Su estilo descansa en la fusión de sus muchos intereses (rock, folclor, música étnica y música clásica) para la creación de canciones repartidas en varios álbumes y siempre ancladas en la interpretación para guitarra con una mano, de acuerdo a un invento técnico suyo al que bautizó «tatap». Godoy es probablemente más activo en el extranjero que en Chile. Sus presentaciones en Europa y otros continentes son parte constante de su trabajo de los últimos años.
Aprovechar al máximo la vida y estar enviciado con ella es la traducción del nombre de Biovicio, un cuarteto santiaguino nacido a fines de los años noventa y que legó sólo un disco en sus seis años de recorrido. Con influencias de bandas como Alice in Chains, Stone Temple Pilots o Blind Melon, asociadas a la popular oleada grunge y alternativa de esa época, el grupo fue al mismo tiempo cercano a músicos como Elso Tumbay y Michu.
"Cumbia social melodramática romántica" fue el nombre del estilo específico registrado en un principio por este grupo, sumado desde su inicio en 2008 a la oleada joven de la cumbia chilena. Con el cantante Max Vivar a cargo de la dirección y de la composición de las canciones, Villa Cariño ya cuenta con su primer disco, Terapia intensiva, lanzado un año más tarde de su debut, en 2009.
Campanario fue una agrupación interesante, de difícil clasificación y escasamente reconocida en la escena musical de comienzos de la década de los ’80. La mezcla de sonidos hermanados por la música latinoamericana de Los Jaivas y Congreso sería lo más apegado a su sonido, en una escuela de rock fusión del que en su momento no llegó a haber registro. La banda representó hacia 1983, año de su fundación, un resumen de músicas vigentes en esos años de dictadura, con referencias de distintas dimensiones de proyectos como Fulano, Santiago del Nuevo Extremo, Sol y Medianoche, Evolución, Quilín o Andrés, Ernesto & Alejaica.
Pascale Yates toma el nombre musical de Paskurana inspirada por la presencia de la naturaleza en sus canciones, que se surten de folk, rock, música andina, folclor latinoamericano y sicodelia. Desde la botánica, la fauna, la ecología, el valor de los suelos, la gestión territorial y la educación ambiental, ella ha instalado un relato y la búsqueda de un sonido propio, marcado además por la esencia del sur que habitó en esos tiempos. Desde allí surgieron trabajos como La vida, un viaje (2023) y Parajes oníricos (2024), que marcaría su primera época como compositora y autora.
La cantante y compositora Natalia Suazo tomó el pseudónimo de Natisú para desarrollar una propuesta musical que instaló en sus canciones equilibradas dosis de rock, pop, folk, música electrónica y experimental. Inspirada inicialmente en la canción oscura y dramática de PJ Harvey, Bjork, Radiohead y Portishead, Natisú fue una activa protagonista de un circuito independiente, publicando en sus comienzos una serie de discos EP y álbumes de larga duración donde dejó expuesta su mirada en relación a los textos poéticos y al mismo tiempo a los materiales sonoros.
Montgomery fue un grupo de pop-rock, cuidadas melodías y parcial acercamiento a la balada latina. Durante sus diez años de trabajo alcanzaron a publicar un único disco, producido por el prestigioso Carlos Cabezas. Su formación de sexteto se apoyó en una singular combinación de tres guitarras. Trabajaron varios años bajo el nombre Areaselva, que cambiaron a Montgomery cuando ingresaron al estudio de grabación recién en 2006, para registrar su primer álbum, cuyo sonido les valió algunas comparaciones con La Ley.
Silvestre fue el grupo que fundó Archie Frugone luego del fin de Anachena y de su decisión de emigrar a Los Ángeles, California, en 1996. La banda cotinuó la larga sociedad musical entre él y Francisco Koch, iniciada en sus tiempos escolares, y afianzada luego en Viena y Anachena. Se concibió desde un principio como un grupo de marca internacional, integrándose a la activa escena de músicos inmigrantes en California. Sus canciones de versos bilingües integraron códigos tomados del pop, el rock y el tecno. A raíz de su primera visita promocional a Chile, en 2006, el grupo decidió agregar una 's' a su nombre, para no confundirse con la banda rock del mismo nombre que ya existía aquí.
Hacia la segunda mitad de la década del 2000, fosfenO se propuso llevar de Concepción a Santiago un rock «estimulante, intenso y ruidista», en palabras de sus integrantes. Debutaron en escenarios penquistas hacia 2005, y no tardaron en publicar un primer EP. Dos años más tarde ya probaban suerte en la capital como residentes. Su único álbum, Arousal (2007), precedió una serie de cambios en la formación de la banda, que continúo con shows dispuestos a defender un sonido asociado al fenomeno lumínico que se apunta en su nombre: «Lo denominamos como posrock somático, pues invitamos al oyente a transformar ondas y vibraciones acústicas en energía, y estados mentales y emocionales».
Una abierta búsqueda de códigos más cercano al rock es lo que inspira a Espartaco, la banda que lidera una de las tres Supernova originales, Elisa Montes. Junto a dos músicos, con experiencia en Melvin Crema y Tronic, el trío grabó un disco el año 2008, y se presentó en vivo incluso en una gira europea, que autogestionaron por tres meses ese mismo año. La grabación de un segundo disco fueron sus últimas señales el año 2012 de Espartaco, que parece verse desplazado por el proyecto Slowkiss, que el año 2014 iniciaron Elisa Montes y Vicky Cordero.
En medio de la moda del britpop, Vonerick levantó sus primeros acordes. Un único álbum (Eterno milagro, en 2003) y dos minidiscos (los EPs Selva y Quiero tener un amplificador con las perillas de una cocina), fueron el balance de su trayectoria. «El disco tiene canciones más rápidas, pegajosas a la primera. Lo que hemos creado después está más ligado al intimismo y la nostalgia», explicaron sobre su sonido. Después de recorrer varios locales santiaguinos, hicieron promoción en medios mexicanos como Rocksónico, pero Vonerick terminó por diluirse poco más tarde, sin plasmar más de esos nuevos sonidos nostálgicos.
En la década de 2010 se les definió como puntas de un recambio generacional para la extendida tradición rockera de su natal Concepción, ciudad con la cual han dialogado en sonido y en colaboraciones. Entre grabaciones y cambios de integrantes, La Julia Smith fue mutando y transitando con vigor por el rock and roll, la sicodelia y el pop con tintes de folk; pero sobre todo con un trabajo de rigor profesional.
De todos los tríos jazzísticos que lideró el guitarrista Pedro Rodríguez, sólo uno llamado Dead Man adquirió total autonomía y un discurso de proyección que logró llegar al estudio de grabación. El resultado fue Dead Man plays Dead Man (2006), único álbum de este power trío con una música moderna elaborada desde distintos frentes: jazz, rock, folk, fusión. Tras su tercera salida del país, Rodríguez se reunió con su antiguo colaborador de La Banda del Capitán Corneta, el bajista Nelson Arriagada, y sumó al baterista alemán Dieter Zipper Schmigelok, quien había realizado una larga y versátil carrera como sesionista y sideman en Europa.
De trío a quinteto pasó esta banda santiaguina que trabajó durante un lustro un rocanrol con ánimo de fiesta. Su nombre fue tomado de un concepto de los poemas-postales "Nombres para conjuntos musicales", uno de los textos de Chistes para desorientar a la policía, de Nicanor Parra. La banda debutó en vivo en el lanzamiento del disco de una de sus bandas amigas, Cuchufleta Punk.
Masquenunca fue otro de los breves intentos musicales del inquieto guitarrista Sergio del Río luego de la separación de Los Jockers. Fue una sociedad que duró apenas un semestre, entre un interesante contingente de instrumentistas dispuesto a interpretar rock de tipo sinfónico en español (con referencias como Vanilla Fudge y Jethro Tull), y en el que también se ocuparon dos ex miembros de Escombros (Lito Betino y Michel Boisier) y el joven organista Carlos Eduardo de los Reyes, quien hasta venía figurando en la prensa como un niño prodigio del piano clásico. El conjunto trabajó canciones propias interpretadas en español, pero no legó grabaciones, y realizó una única actuación en vivo, en el Teatro Oriente de Santiago. Tras el fin del proyecto, Sergio del Río priorizaría su participación en la primera formación de Tumulto.
De los muchos grupos de rock que surgieron a mediados de los años '60 en el dinámico circuito de festivales escolares del sector oriente de Santiago, la permanencia en la memoria de quienes vieron tocar alguna vez a Música de Jardín puede responder a lo inusual de su propuesta, que no conoció límites en el uso de instrumentos, tiempos y patrones establecidos. Lamentablemente, su experimental propuesta jamás llegó a ser grabada de manera formal.
Rama ha sido el grupo de mayor recorrido entre los que en torno al 2000 adoptaron en Chile la tendencia del nü-metal. Casi sin cambios de alineación en su historia, han tenido una trayectoria extensa, hasta hoy. Empezaron a ensayar como grupo en el Taller Sol en 1997, y no tardaron en sumarse a un circuito de tocatas que al poco tiempo los tenía tocando junto a bandas de mayor difusión como Los Morton, Makiza, Los Tetas y los argentinos de El Otro Yo y A.N.I.M.A.L. Su primer álbum, Disco amarillo (1999), lo produjeron de manera independiente, y consiguió instalar el moderado éxito del tema "Despegar". Su actividad en vivo ha sido constante desde entonces, con presentaciones en la Cumbre del Rock Chileno 1999, el Festival Lollapalooza-Chile 2014 y en Santiago Gets Louder 2015.
Surgida como efecto de la explosiva influencia que ejerció en una generación de jóvenes el movimiento estudiantil de 2011 que salió a las calles del país para exigir gratuidad y calidad en la educación, Ojo de Vidrio tomó esa bandera de lucha social con una propuesta de música latinoamericana que combinó elementos del rock latino, la fusión, el ska y el reggae. Con influencias de Los Fabulosos Cadillacs y Los Auténticos Decadentes de Argentina y de bandas chilenas como Santiago Rebelde y Santo Barrio, se unieron a una amplia partida de agrupaciones en esta línea musical que cuenta con exponentes como Guachupé y Sonora de Llegar hasta SuperChango. Su primer disco, Ojo de Vidrio, fue editado en 2012, y ya a inicios de 2015, el noneto presentó los adelantos de un segundo trabajo: "La fianza" y "Fiesta en las calles".