Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Gianina Ramos

La tez pálida, vestimentas negras, maquillajes expresivos y técnicas de canto lírico transformaron a Gianina Ramos (luego rebautizada como Gianina D'Angelo) en una excepción a la norma impuesta en el programa “Rojo, fama contrafama”. La temuquense sorprendió al público con una mezcla impensada: Según Gianina Ramos, el espíritu de la balada melódica, los fondos operáticos y el dramatismo del rock gótico podían convivir en una misma canción. Más adelante, como mezzosoprano, ella continuó una ruta en otros circuitos de la música, vinculada a la lírica, el crossover de repertorios y la musicoterapia.

Alejandro Manríquez

Músico e ingeniero en sonido, Alejandro Manríquez integra una partida de guitarristas de jazz que fueron promovidos por el Instituto Projazz desde mediados de los años 2000 (Nicolás Yankovic, Armando Ulloa, Cristóbal Gómez, Diego Riedemann), pero su ruta camino fue acercándose siempre a la música de fusiones latinas. Primero como colaborador de las cantantes de jazz y bossa Muriel Valle y Verónica Garay, del compositor, bajista, pianista y acordeonista Pedro Melo (de Entrama), y finalmente a través de sus propios discos.

La Guacha

A partir de la figura del “guacho” chileno y latinoamericano, ese niño sin padre conocido que está presente desde tiempos inmemoriales, el grupo encabezado por la cantante y autora Soledad del Río y el guitarrista y compositor Juan Pablo Escares se aventuró a recorrer distintas latitudes del subcontinente para encontrar en ritmos diversos las raíces musicales: desde el bolero cubano y la ranchera mexicana, a la cumbia colombiana y la tonada chilena. Su primer disco, Virgen (2010, reeditado un año después por el Sello Azul de la SCD) puso a La Guacha entre una generación de agrupaciones de fusión latina muy vibrantes en este sentido: Tizana, Los Prana, Mangüé, Manu da Banda y La Mano Ajena, entre otros nombres. El 2014 editaron un segundo trabajo, y el 2017 anunciaron su final.

Ivonne Jaña

Iniciada a mediados de los años '90 en un circuito de pubs y locales capitalinos, poco a poco la voz de Ivonne Jaña fue tomando cuerpo y poderío hasta convertirse en una intérprete de repertorios variados de pop, soul, R&B, balada y blues, e incluso dando un paso más allá en la aproximación del cancionero standard del swing, que ella llevó a puerto durante la década de los 2000. Así, se integró a la abundante escena de voces femeninas en el crossover musical de incios del siglo, con nombres como Consuelo Schuster, Nicole Bunout, Karen Rodenas, Andrea D'Arriarán, Thais Marie y Natacha Montory, entre otras cantantes.

Barracos

Pese a la difusión radial de los temas "Las ballenas" y la balada "Todo",  la corta historia de Barracos no pudo ganarse un espacio en la escena del buen pop que alguna vez protagonizó Upa, la anterior banda de Pablo Ugarte). Dos años de vida, un disco y el teloneo a los Rolling Stones en Santiago fueron los principales hitos públicos de su existencia. Formada en 1993, la banda tuvo que vivir un período en el que la escena de pop y rock chileno aun no alcanzaba la solidez y diversidad que llegaría a tener. Barracos se acabó antes, y al final se convirtió en algo así como la prehistoria del proyecto siguiente de su núcleo fundador: El grupo Ex.

Cristián Valdivia

Desde que inició su recorrido como autor y compositor solitario con el disco La niebla de Pekín (2009), Cristián Valdivia dejó como marca una música tan estrictamente personal que ni siquiera salió mostrar sus canciones frente al público. Fue una experiencia que lo consolidó entonces como cantautor ciento por ciento “de puertas cerradas”. La suya es una obra introspectiva, que desde el pop ha reflexionado sobre el paso del tiempo, a partir de su propia historia, cargada de luces y oscuridades.

Jorge Boig

Jorge Boig es el seudónimo musical de Jorge Torres Benapres, compositor, arreglador, cantante y versátil instrumentista, quien ha incursionado en diversas ramas de la música, desde la canción autoral y el pop hasta la composición de partituras doctas y música de carácter incidental, sobre todo para teatro. Además de su trabajo como solista, uno de sus mayores proyectos bajo su liderazgo fue el grupo altamente mestizo Mainumbi, donde acuñó el concepto de "salsa fusión".

Juga di Prima

Compositora y multinstrumentista, con estudios de composición, ha sido la cantautoría el camino musical en el que Juga di Prima ha persistido y encontrado una voz ajustada a su expresión. Su trayectoria integra vertientes: del pop a la música pascuense y la chanson francesa; y con un firme apoyo escénico y visual. Su voz peculiar —intensa y dúctil: por momentos, melodramática en su interpretación amorosa— es también marca de su estilo. «Su pasión por folclores del mundo, la ópera del romanticismo italiano y posromanticismo alemán y varias divas de principios del siglo XX, desarrollan en Juga una manera teatral de enfrentarse a la composición», la presenta su sitio web. Una segunda etapa musical la situó en Europa, con un programa de canciones alrededor del mundo del ajedrez, del que ella también ha formado parte activa.

Ximena Abarca

Una auténtica "Jennifer López chilena" vio el público la noche en que Ximena Abarca se presentó en el escenario de la Quinta Vergara, en el Festival de Viña del Mar de 2004. A menos de un año desde que el primer reality show producido por Canal 13 lanzara a una inocente Catalina Bono, Ximena Abarca daba un giro hacia el atrevimiento y el erotismo de una performance encendida. Fue una de las más recordadas cantantes de toda la generación del pop televisivo de los 2000.

Bocallave

Esteban Espinosa es un hombre que se ha sentado tras la batería en los grupos de rock Fruto Prohibido y Matorral, pero también tuvo una convicción enérgica por la guitarra y la voz que lo llevó a formar su propio grupo y a tomar el puesto de cantante y compositor. Y más que una banda del circuito independiente de rock y pop del que formó parte durante casi un lustro, Bocallave fue un quinteto capaz de lograr con tres guitarras una atmósfera melódica que envolvió sus canciones.

Monse Sembler

Monserrat Sembler, o Monse Sembler, es una exponente de múltiples músicas que cruzan territorios desde el canto trovadoresco a la música docta y desde el pop y la música de raíces latinoamericanas al jazz. Su creación como nombre propio llegaría en un disco como cantautora luego de largos períodos como flautista y acompañante de figuras mayores de la música popular, como las estrellas pop Mon Laferte y Denise Rosenthal y el trovador Benjamín Walker.

Paulina Magnere

Cantante del cuarteto de pop ochentero Q.E.P., tras la disolución de ese proyecto Paulina Magnere fue parte del dúo Claudio y Paulina (junto a su pareja Claudio Guzmán), con quien publicó el disco Se fue abril (1987). Poco después se lanzó como cantante pop solista y su disco Paulina (1990). Durante los años '90 un frecuente rostro televisivo en programas juveniles y magazinescos, aunque hace varios años está alejada de ese medio. Su carisma y calidad vocal, en todo caso, la han permitido abrirse una significativa carrera radiofónica, oficio del que además es profesora en un instituto profesional.

Javiera Muñoz

Cantante chilena-sueca, nacida y criada en ese país escandinavo, que se hizo conocida para el público nacional a partir de su llegada al programa televisivo "Rojo, fama contrafama", de TVN en su competencia de 2006. Javiera Muñoz no alcanzó las finales pero cantó algunas de sus canciones de pop latino como "Ándale mi corazón" y "Spanish delight". En 2000 participó en el Melodifestivalen (una selección sueca para el festival de Eurovisión) con la canción "Varje timma, var minut" ("Cada hora, cada minuto") y llegó al cuarto puesto. Dos años después regresó al Melodifestivalen y sólo obtuvo el sexto lugar con "No hay nada más". Su discografía solista incluye los títulos Javiera (2001) y True love (2004).

Bárbara Lira

Inicialmente formada como cantante pop y R&B, Bárbara Lira debutó como cultora de una música latinoamericana mestiza, en una línea marcada por nombres como Francesca Ancarola o Magdalena Matthey, aunque fue parte de una generación posterior que integran cantantes como Susana Lépez en Concepción o Lorena Gormaz en Santiago. Tras su debut discográfico en 2005, Lira se centró en la docencia del canto.

Javi Wayne

El reguetón "XL" no solo fue la primera canción de Javiera Wayne que circuló en plataformas de escucha, sino también un virtual manifiesto propio: «Una real barbie / Rica y curvy / triple X, XL». Lanzada en 2023 puso a Javi Wayne en la órbita de la música urbana como parte de la tercera ola de figuras femeninas que se tomaron los espacios entonces. Maquilladora, actriz, influencer y con larga trayectoria como modelo curvy, es decir de tallas grandes, ella mostró al público nuevos aspectos de una estética, la autoestima y el empoderamiento desde la música con sus primeras canciones, la misma "XL", o "Dime y "Una y otra vez". Musicalmente, Javi Wayne se mueve entre el reguetón y el trap, y el pop radial y la música dance. Su nombre figuró en los encuentros "Chilean queens", celebrados en Matucana 100, donde en 2024 ella compartió escenario con Bela, Kya, Aura Bae y Vlntna B, y en 2025 con Soulfía, Akatumamy, Rou C, Cheskv Liz, Camelia y Liv, otros nombres generacionales de la escena pop urbana. En esa ocasión Javi Wayne lanzó su primer disco EP, Confesiones de medianoche, con canciones centrales como "Ride or die", "Johnnie, tú y yo <3" y "Golden girl".

Mariana Montenegro

Inicialmente conocida como integrante del dúo Dënver, que en la década de los 2000 se unió a una estética nueva en el pop independiente, Mariana Montenegro tomó un camino como nombre propio poco después de su separación musical de Milton Mahan en 2018. Cantante, compositora, tecladista y productora, se encaminó de manera determinante hacia el pop dance como resultado directo de sus incursiones como DJ especializada en electro, house y disco hacia 2015. Su primer disco solista como nombre en el pop es La mar (2020). Sus primeras canciones señalaron entonces ese rumbo de estética retroelectro: "Suave", "Música", "Reprimiendo" y "Sólo vine a bailar" son algunas de las composiciones que luego aparecerían en ese debutante La mar (2020), producido por Alejandro Paz y estrenado días antes de la declaración global de pandemia. Como DJ ha aparecido en hitos como Recreo Festival, Fiebre Fiesta, Holograma y Mapocho Bailable, y como artista pop, su puesta en escena de fantasía de discoteque presentó cuerpos de baile, coreografías y luces.

Julián Peña

Ha sido quizás «por culpa» de su buena voz, que Julián Peña sea más reconocido en su faceta de cantante que en la de compositor. Su impronta de rockero y su registro elegante han sido cotizados por bandas diversas, sobre todo Los Santos Dumont y Ángel Parra Trío, a las cuales se ha integrado como miembro estable en diferentes períodos. Entre 2003 y 2007, Peña —quien también es guitarrista y pianista— se ocupó en su propio proyecto creativo, Casanova, un cuarteto en el que logró al fin encauzar su interés fundamental: canciones pop bien arregladas y de innegable calidez. Desde la disolución de esa banda, se mantiene vinculado a la música a través de diversos proyectos, incluido el de la composición y grabación solista.

Sum

Sum fue el trío pop que hacia fines de la primera década de los 2000 encauzó el trabajo personal como autor de Gustavo Pinochet, Guz, uno de los compositores y productores más requeridos entonces del medio local. El grupo surgió tras la ruptura de Pinochet con Kudai, banda a la que acompañó durante cuatro años como productor durante su primera y exitosa etapa.

Van

Van, del verbo ir, es el trío que formaron en febrero de 2007 tres músicos tan diversos como ocupados: Nea Ducci, integrante de CHC, Yaia y Los Mono entre otros grupos; Juan de Dios Barraco Parra, guitarrista de bandas activas y previas entre The Gutiérrez Experience, Los Trompos, Tanax y los Churi Churi de Lalo Parra; y Marcelo Peña, más conocido como Miopec y ex integrante de Tobías Alcayota. Tras debutar como Los Floristas al cierre de la exposición Eye hear en marzo de 2007, grabaron pronto su primer disco, Fractales (2007) y el mismo año telonearon la gira que el músico francés Wax Tailor cumplió por Chile. Van se transformó en un punto en común para volcar canciones de los tres integrantes, entre las voces de Nea y Miopec en melodías pop, programaciones, timbres de teclados, la guitarra eléctrica de Parra y un saxofonista como Francisco Bosco, invitado en el fragor de la gran cantidad de actuaciones que el grupo empezó a dar desde su inicio.

Francesca Santoro

Luego de ser parte del grupo Wentru, la cantante y compositora Francesca Santoro inició un camino como solista, construido con canciones que transitan por delicados arreglos pop, letras reflexivas, melodías nostálgicas y pasajes oscuros y eléctricos.