Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Picnic Kibun

Integrantes de inquietudes musicales diversas dieron forma a Picnic Kibun, un grupo que durante más de una década de vida llevó adelante un pop explorativo, bien recibido en el ambiente indie de Santiago, descrito por una nota de prensa como «música hecha de bases electrónicas bailables, rimas, ritmos de reggaetón y letras desinhibidas, entre otros ingredientes». Algunos hitos de su historia incluyen haber ganado  en 2007 el concurso "Nuevos Sonidos" organizado por el sitio Super 45, la publicación de un álbum y varios EP,  la musicalización de una serie para televisión (Transantiaguinos) y la creación de un sello propio, ENDMK. El grupo mostró diferentes formaciones (de cuarteto, trío y dúo), por las cuales se asomaron músicos luego destacados en otros proyectos, como Rubio y Blit. Hubo una breve rearticulación del proyecto hacia 2021, cuando Tatsu Jones, desde Londres (Inglaterra), y Juan Necochea, en Boston (EE. UU.), trabajaron nuevos singles, aunque a gran distancia geográfica uno del otro y de Chile.

Sebastián 'Tan' Levine

Pocos músicos chilenos pueden jactarse de haber pasado por más bandas durante los años ochenta que Sebastián Levine. Pinochet Boys, Electrodomésticos y Supersordo fueron algunos de los nombres que ocuparon a Levine durante algo así como una década, antes de que decidiera una partida del país que, con intermitencias, ya se extiende por más de dos décadas. La búsqueda de una vida creativa y nómade marca la biografía de este percusionista chileno, en los créditos de numerosos discos.

Camilo A Secas

Camilo Salinas Carbonell es Camilo A Secas, solista aparecido a comienzos de la década de 2010 con un activo trabajo de autoría desde la canción eminentemente pop y ciertos rasgos que se mueven entre el rock melódico y el folk. Ha puesto especial énfasis en una escritura poética libre dentro de los márgenes de la música pop. Sus álbumes, por ejemplo, llevan títulos serpenteantes como Una calle llamada porvenir y La tristeza de los galgos, ambos de 2017, o el EP Las víctimas de Eros, de 2019.

EyMacarena

Canciones breves y directas, preferentemente acústicas y de tintes autobiográficos son las que ha dado a conocer EyMacarena, una cantautora que en sus discos ha contado con colaboraciones de músicos que han formado parte de bandas como Perrosky, Solar y Alamedas. Macarena Lavín es periodista y es desde ese oficio que se vinculó primero a la música. Fue mientras estudiaba un máster en la Universidad de Liverpool, en 2010, cuando comenzó a tocar en jornadas de micrófono abierto en esa ciudad. De regreso en Chile continuó componiendo, pero fue recién en 2014 cuando se decidió a grabar su primer EP: Corazón estúpido fue editado al año siguiente, en formato de cassette, con producción del británico Barry Sage y colaboraciones de Perrosky y Alejandro Gómez, ex vocalista de Solar y Alamedas. Con una banda que incluía a Tomás Vidal en teclados y Gustavo Arévalo en batería, hizo diversas presentaciones en vivo y participó de conciertos paralelos al festival En órbita. En 2018 publicó su segundo disco, Me voy a imaginar que lo estoy pasando bien, nuevamente bajo etiqueta Algo Records y esta vez con producción de otro Alejandro Gómez, el cantante y guitarrista del dúo Perrosky.

Medio Hermano

Medio Hermano nació de las cenizas de La Reina Morsa. Luego de su separación a fines de 2013, Juan Fernando Mico Rubilar y Ricardo Herrera comenzaron a dar forma a un nuevo proyecto que rescataba parte de la estética de su banda anterior, pero con un sonido más crudo y despojado. Con la incorporación de Leo Saavedra (de Primavera de Praga) en batería, conformaron un trío para tocar canciones guitarreras, de melodías frescas y también nostálgicas.

Denisse Malebrán

Denisse Malebrán ingresó a Saiko como una cantante de cierta experiencia (a los 23 años ya contaba con clases de canto y participación en bandas independientes como Turbomente y Polaroid), pero el grupo la convirtió en una cantante popular, cuyos pasos dentro y fuera de la banda consiguen importante atención. Además de su trabajo junto a Saiko, como solista se ha afirmado en la autoría y en un estilo voluntariamente masivo, que no desdeña el pop y se aferra a la guía firme de la melodía vocal como su principal ventaja comparativa.

Giyil

La actuación que dio en 2018 en el Teatro de la Universidad de Concepción como número preliminar del concierto de la estrella pop Denise Rosenthal marcó en cierto modo el inicio de la historia de Karina Ruiz Arriagada como nombre propio. Ese nombre pasó a ser el de Giyil, marca que dejó en su primeros tiempos en la escena del pop en Concepción, su ciudad natal y donde compartió espacios con otras figuras de su generación como Daniela González, Fernanda Leiva y el dúo Lolein.

Verónica Soffia

Actriz de profesión, Verónica Soffia tiene en ese oficio su mayor figuración pública, con participación en telenovelas y un papel en la serie Los 80, pero su camino musical ha sido paralelo, con dos discos de canciones autorales. Luego de estudiar teatro, fue alumna de voz de Artlette Jequier, de Fulano, y el año 2010 comenzó a componer sus propias canciones. Tres años después grabó su primer disco, Hay que andar, donde articuló pop, folclor latinoamericano, rock y jazz, plasmado en un puñado de canciones que comenzó a mostrar en vivo a comienzos del 2014. Nano Stern y la propia Arlette Jequier colaboraron en ese trabajo. El 2016 lanzó un segundo disco con invitados como Javier Barría y Camilo Zicavo (voz de La Moral Distraída).

Analí Muñoz Dahm

Cantante, actriz y diseñadora, Analí Muñoz Dahm ha tenido presencia en la música popular desde mediados de la década de 2000, siempre como corista en conciertos de bandas como Mamma Soul y Fother Muckers y de solistas como Elizabeth Morris y Francisca Meza. Su principal militancia, sin embargo, la tuvo desde 2007 como integrante de La Pedroband, la orquesta del saxofonista Pedro Villagra, donde ella ha compartido micrófonos con otras voces: Daniela Conejero, Mariel Villagra o Celeste Shaw. En 2012 comenzó a trabajar con el baterista de jazz Carlos Cortés en la producción de un repertorio personal que combinaba la raíz latinoamericana con distintas vertientes del pop. Dos años más tarde se tradujo en su primer disco, cuyo single más difundido fue "La aldea".

Fran Mazu

Nombre y figura de un pop surgido en los tiempos pandémicos, Francisca Mazuela apareció por primera vez desde las plataformas digitales como vía de salida ante el encierro sanitario, principalmente como tiktoker, interpretando covers de Olivia Rodrigo, Dua Lipa y Bruno Mars que se hicieron virales. Pero ella ya contaba con una base musical, estudios de piano, composición y sobre todo de canto, desde los nueve años de edad, en la Escuela Moderna de Música. Su primera canción fue "(Completamente) a ti", que comenzó a circular en la red en 2021 y la impulsó a desarrollar una idea propia alrededor de la canción pop, el sonido, el ritmo y la producción del pop dance y del pop urbano, además de abrazar un discurso contra las convenciones sociales, el autoconocimiento y el poder femenino. De este modo adoptó el nombre musical de Fran Mazu, con el que puso en movimiento canciones como "Llorando glitter" (con C-Funk), "Free" (con Kya) y "Antisocial" (con el venezolano Marc Nale), singles pertenecientes a su disco F.R.I.K.I. (2023), además de la popular "Código bitches" (con Seamoon).

Compiuters

“Punky rap synthesizers” fue el concepto estilístico con que se identificó el cuarteto Compiuters: mezcla de electro, pop y rap tributario de la música sintética de la década de 1980, que desde sus tiempos recordaba a exponentes locales anteriores como Nadie y Aparato Raro, y también a extranjeros de mayor impacto como Devo. En su muy breve vida musical dejaron solo un álbum, el homónimo y bien recibido Compiuters (2007) y fueron parte destacada de la naciente escena independiente del pop que estalló en la década de 2000.

Jorge Caraccioli

Jorge Caraccioli es al jazz vocal masculino lo que Rossana Saavedra al femenino: una figura difícilmente alcanzable en términos de swing adquirido en el ADN, manejo de lenguaje y técnica sobresaliente, y que no tuvo más maestros que su propio instinto. Pero durante mucho tiempo Jorge Caraccioli vivió entre las cuatro paredes del estudio de grabación, en el negocio de la música publicitaria y sin salir a los escenarios reales.

Paria

La actriz, cantante y decimista Daniela Meza Lara tomó el nombre artístico de Paria inspirada en un estado de desvinculación social e independencia creativa, que ella identificaba como propias. En la música tuvo una primera época como integrante fundadora de Las Pecadoras (2010), dúo melipillano de cueca que nació en el contexto de un abundante surgimiento de conjuntos femeninos. Allí ella comenzó a figurar por sus textos que hablaban de feminismo desde diversos frentes. También desde esa ciudad centrina organizó el proyecto de La Pingarita Femicumbia Chilena (2017), elenco cumbiero mixto que publicó "Pelea como Gladys", uno de sus arietes. Con mayor determinación, Daniela Meza Lara encaminó un proyecto propio bajo esa denominación de Paria, obtenida de la sabiduría de India, que llegó al disco Habitar la matriz (2021). Allí ella experimentaba en una fusión entre la décima como poética del canto a lo divino y los nuevos horizontes que abrió la música urbana.

Raiza

La aparición de Raiza en el medio musical del cambio de milenio vino a definir otra rama de la música pop en Chile, hasta entonces bastante inexplorada. Raiza fue un puntal en esa escena del soul, como alternativa melódica y rítmica a lo que en la década de los '90 habían impuesto grupos como Chancho en Piedra y Los Tetas desde el funk-rock. Ese circuito tuvo bandas y proyectos de época como Mamma Soul, Papanegro, FunkReal, LaMonArt o Feria, como los más reconocibles, además de solistas como Go y Solo di Medina, y entre ellos Raiza impuso su estilo de latinismo soul con precisión, sonido depurado y canciones pegadizas. Inicialmente un trío formado por Yuri Hevia (batería), Gustavo Figueroa (bajo y voz) y Ernesto Kong (guitarra), vino a regresar en 2024 tras un largo paréntesis, ya con una formación renovada.

Goldyne

Goldyne es el nombre musical de la cantante y compositora puentealtina Javiera Pérez Mejías, exponente de una línea de música pop que se nutre de elementos del R&B contemporáneo, con canciones mucho más atmosféricas que estructuradas, líneas melódicas etéreas y pulsos siempre en medio tiempo que finalmente construyen los ambientes sonoros. En ese sentido, ella tomó más elementos del neosoul que del pop soul que en Chile había tenido un importante desarrollo a partir de fines de los '90. Su álbum Anhelos y desapegos (2024) remarca estos aspectos, un trabajo que además tuvo la participación de Killua97 y el productor Neon, dos nombres clave en esa primera etapa de musical de Goldyne.

Rocío Peña

Apadrinada por la baterista Juanita Parra e integrada a conciertos de Los Jaivas en 2009, la cantautora penquista apareció en 2007 en los circuitos universitarios de su ciudad como uno de los nuevos nombres de la canción acústica personal, que alterna el canto solo con guitarra y la influencia del pop. Rocío Peña participó activamente de la primera oleada de músicos cuyos trabajos se propagaron por plataformas de internet.

Mara Sedini

Tres canciones marcaron en 2018 el rumbo de Mara Sedini como nombre propio en la música popular. Con "Regresa a mí", "Sin vuelta atrás" y "1.000 pedazos", la cantante cerró el año con su disco debut, titulado Ser, que le redituaría exposición en el medio. Cantante melódica con estudios en en el conservatorio de artes escénicas The American Musical and Dramatic Academy de Nueva York, se vinculó con proyectos de grandes dimensiones, vinculados al teatro, el cine y los musicales. En 2014 regresó a Chile y se integró al elenco de coristas de Myriam Hernández. Junto con el productor Rodrigo Hurtado, elaboró un repertorio de canciones en el estilo del folk y el pop romántico, que derivaron en el citado disco Ser.

Sergio Lillo

Un muy inusual giro musical muestra la carrera de Sergio Lillo, un cantante iniciado dentro del auge del Neofolklore, y que integró dos de los más importantes grupos de ese género: Los Cuatro Cuartos y Los Solitarios (este último, con Willy Bascuñán). Sin embargo, fue el pop y la música de raíz tropical la que fue atrayendo cada vez más a Lillo una vez que se alejó del trabajo colectivo, y su carrera solista durante los años ’80 (inevitablemente asociada a los recuerdos de “Sábados Gigantes”) fue la de un baladista de pulso ágil y comodidad ante las cámaras de TV. Para muchos, trascendió sobre todo su apodo: "El ciclón del Caribe". En 1992 se retiró de la música por más de una década, hasta que en la década del 2010 regresó a grabar canciones y presentarse en vivo.

Lourdes Liss

Tania Lissette Lourdes Pérez es Lourdes Liss, cantante con un enfoque alternativo al pop, el rock, el jazz y la canción melódica. En 2015 hizo su estreno con un álbum casi experimental dentro de la música popular, titulado Bilbao, donde exploró las dimensiones del cancionero histórico de cabaret y teatro musical del compositor alemán Kurt Weill. Poco después, conectada con esa misma exploración de los sonidos, inició un proyecto de pop oscuro e intenso, con momentos de nítido rock shoegaze, que llevó al disco en 2017.

Bárbara Usagi

Bárbara Usagi es una cantante de j-pop o j-music, estilo que dominó una parte de la escena del pop a partir de canciones cantadas en japonés; sobre todo, a través de aperturas y cierres de series anime. Su veradero nombre es Bárbara Bustamante, y adoptó su pseudónimo del japonés Usagi, uniéndose a una generación de intérpretes chilenas de pop en ese idioma, como Jessica Toledo, Viviana Shieh, Salomé Anjarí o Jennifer Boldt.