Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
En dinámica de trío, Los Otros ha sido una de las bandas que ha ocupado a Pablo Ugarte, músico y compositor de extensa e intermitente trayecto en la música chilena, desde inicios de los años ochenta, más destacadamente en Upa (otros de los grupos que lo han ocupado han sido Barracos, Los Ex, La Dolce Vita y Los Churi Churi; este último, el conjunto de acompañamiento en una etapa de Lalo Parra). Raúl Carmona y Cristián Opazo completaron entonces la formación de Los Otros, que al poco acordar su sociedad publicaron Planetas, un disco con una mayoría de canciones originales, preparadas especialmente en conjunto, orientado en sus propias palabras según un «estilo cosmopolita-urbano cargado de sonoridades del pop con elementos electrónicos».
El trabajo de esta cantautora ha mostrado un inusual equilibrio entre fuerza y fragilidad, entre pasión y melancolía. «No sé de dónde sale esta fuerza / la que acompaña siempre a mi voz / piensan que sale de mis pulmones / yo pienso que nace en mi convicción», dice uno de los versos incluidos en su primer disco, Malvarrosa (2013). Javiera Bobadilla prefiere presentarse como La Pájara, y ésa es sólo una de las peculiaridades de esta creadora, con estudios de música en Chile y España, y la disposición a hacer de sus canciones una plataforma de intensa expresión emocional. En 2014 ganó la Gaviota en la competencia folclórica de Festival de Viña del Mar con la canción "La retirada", y en paralelo obtuvo un segundo galardón a la mejor intérprete.
Mariví es una de las voces de la balada y pop romántico que surgieron en el circuito en la segunda mitad de los años '10, con un disco homónimo que vino a marcar su posición entre otras cantantes de su generación como Belén Robert, Camila Riestra, Cristina Santiagos, Camila Silva, Maca Torres, Cari Monteci y la más popular de ellas, Camila Gallardo. Nacida en Rancagua y criada en Antofagasta, Mariví se inició en el canto, el baile y la actuación, fue alumna de Maitén Montenegro, en cuya academia conoció al cantante y productor musical Rodrigo Aray. Con él comenzó a proyectar un repertorio propio, que tuvo en la canción "Tu fuego" la primera muestra del disco Mariví (2017).
De origen canadiense, Vesta Lugg llegó a ser una de las principales figuras de la generación Z, o posmillennial, en la industria del espectáculo en Chile. Modelo, actriz, cantante, experta en moda, opinóloga, panelista televisiva, habitual rostro en revistas magazinescas, su estatus fue final y decididamente el de una celebridad en la sociedad del consumo y de las nuevas tecnologías. Se hizo primeramente conocida a los 16 años como una de las adolescentes de la serie "Bakán", de Mega, a la que se incorporó en 2012 y donde también alternaron Vanessa Aguilera, Felipe Morales y Javier Castillo. Luego el nombre, rostro y desparpajo de Vesta Lugg le redituaron gran publicidad, que ella explotó al máximo como personaje de la farándula nacional. Como cantante, a partir de 2015 presentó una serie de canciones pop que al año siguiente llegarían al EP Estrellas.
Canciones de vocación pop, guiadas por una voz de mujer y construidas a través de guitarras y sintetizadores conforman el catálogo de este grupo formado en la región de Valparaíso. Los integrantes del trío llegaron a la banda con estudios universitarios de música, desde ciudades como Villa Alemana, Quillota y la propia ciudad puerto. Luego de un EP homónimo en 2013, su primer álbum de larga duración, De lo orgánico a lo urbano (2014) amplió su formación en vivo a más instrumentos invitados. Las presentaciones se prolongaron hasta comienzos de 2016, cuando la banda entró en receso, debido a estudios de posgrado que Constanza Espinoza inició en España.
Cantante y autora, María de la Luz Mora apareció en la escena del pop de fines de los años '10 con un puñado de canciones como “Desamor” y “Amor lunático”, piezas que describen su enfoque musical desde un pop con tintes folk. Nacida en Santiago pero criada en Temuco, regresó a la capital a los 18 años para estudiar música. Durante ese período se presentó en distintos escenarios pequeños armada con guitarra y ukelele, donde mostró esas tempranas creaciones. Ya con el nombre artístico de Malú Mora estrenó en 2018 un primer disco solista, titulado Romperé, un trabajo decisivo de cantautoría donde amplió la creación de canciones en solitario con el apoyo de una banda pop y rock. El disco contó con la producción de Paulo Ugarte.
Inspirados en la canción melodramática del grupo argentino Pimpinela, a fines de 2009 Ayleen Sánchez y Pablo Carrasco formaron este dúo vocal romántico. A & P son las iniciales de los nombres de pila de sus cantantes, que orientaron el proyecto a un formato de sonido con una propuesta electropop. Sus primeros singles en rotación fueron “Ya no soy la misma”, original del compositor José Miguel Alfaro (quien además produjo algunos trabajos de Andrés de León y Kudai), y una versión de “Me enamoro de ti", de Ricos y Pobres.
Annie Vent es cantante, autora, compositora, actriz y bailarina, además de tener una vida en el mundo de las redes sociales como creadora de contenido y una marca propia como tiktokera. Varios de esos bordes, lo visual, lo escénico y lo performártico, se cuelan en las canciones que ella fue lanzando desde 2020. "Primer amor", "Muerte inesperada" y "No hay vuelta atrás", vislumbraron la estética de un pop que recogía la cultura del club, la pista de baile y el sonido ochentero new wave y el protagonismo de los sintetizadores y ritmos digitales. En 2021 debutó como Annie Vent en Festival Rockodromo de Cerrillos y luego publicó un primer EP simbólicamente titulado Actriz (2021). En 2023 realizó una versión de absoluto synthpop de "Por favor", de Los Prisioneros, con la que consolidó su estética musical en esta línea.
Síndrome fue una de las articulaciones musicales más curiosas de los años ochenta en Chile. Pese a los muchos misterios sobre su conformación, consiguió al menos un par de hits radiales que aseguraron su trascendencia más allá del llamado «boom pop» de esos años. No era sólo que el cantante se presentara en vivo escondido bajo un antifaz y que en sus videos se viera apenas su silueta a contraluz. Era, también, que nunca terminaba de quedar claro si Síndrome era el seudónimo de un solista o el nombre de una banda completa. Con los años, y algunas entrevistas, los enigmas se fueron aclarando, y pudo contarse mejor la historia del hombre tras "No se puede vivir sin amor".
En los cerros de Valparaíso empezó a ensayar a fines de los años '80 un grupo de amigos que luego se llamó Corazón Santo, a raíz del nombre de un cuadro. Del mismo modo la propuesta del grupo iba a ser estética antes que sólo musical, inspirada a su vez por el color negro, la música de David Bowie y las máquinas. Durante los años '90 editaron dos EP que circularon entre amigos, uno producido por Fernando González, guitarrista de Congreso, y promocionado en programas juveniles de TV como "Extra jóvenes", y otro en 1995. Desde entonces silenciaron las grabaciones por seis años, hasta editar Corazón Santo (2001).
Cultora de pegadizos ritmos bailables que ella ha definido como "electro cumbia uterina", María Paz Artigas toma el nombre de Catártica Animal para proyectar un trabajo como cantante solista, siempre en ese campo de la transformación de la cumbia a partir de la influencia de los sonidos urbanos y otros elementos del pop. En momentos previos integró temporalmente el dúo melipillano de cueca femenina Las Pecadoras, que dejó un marcado acento feminista antes incluso de los tiempos de movilizaciones. El canto de Artigas aparece en el álbum Cuéntame una cueca (2016). "La afro cumbia y los sonidos urbanos son los que nos llaman a la catarsis colectiva. El baile es fundamental para explorarnos y reconocernos", ha dicho la autora de canciones como "Ay corazón" y "En libertad", singles principales del EP Soltar (2018).
Diego Álvarez llegó a la cantautoría solista luego del paso por Mecánica Popular (1999) y Bocallave (2005), sin que ambos planos entraran en conflicto entre sí. Su formación de algún modo auguraba su deseo de trabajar en solitario. Álvarez estudió en la Escuela Moderna de Música Composición y Arreglos en Música Popular para luego perfeccionarse en jazz con profesores como Jorge Díaz y el legendario Panchito Cabrera (con quien integró en 1999 la agrupación Santiago Hot Club). Pero fue su tiempo de trabajo junto a Mecánica Popular lo más definitorio en su formación de guitarrista.
Diestra cantante y pianista, compositora, autora de canciones, maestra de canto, académica universitaria, fonoaudióloga, solista y acompañante, la vida musical de Francisca Paquita Rivera ha transcurrido en diversos frentes del oficio. Desde inicios de los '90, marca presencias y participaciones en los campos de la bossa nova, el tango, el bolero, la canción romántica y folclórica, el pop y el jazz. Pero esa posición aparentemente secundaria quedó desplazada cuando en 2013 llegó a Fulano, tras la salida de Arlette Jequier.
Chile no estaba para fiestas a fines de los años setenta, pero la música de Frecuencia Mod logró, incluso bajo el severo toque de queda impuesto por la dictadura, reproducir a escala local la fiebre disco además de imponer baladas-pop de avanzada producción e impecable factura. El grupo fue un trío vocal conformado por las hermanas Dolores, Patricia y Soledad García que ubicó en radios al menos tres temas de enorme popularidad: “Cállate (Ya no me mientas)”, “Duele, duele” y “Yo soy una dama”. Sus cuidadas armonías vocales y prolijos arreglos legaron un sonido que aún suena elegante, muy por encima de similares esfuerzos bailables de la época. En búsqueda de internacionalizar su carrera, las tres hermanas García Salas viajaron a Alemania, en una visita promocional que terminó siendo permanente. Las tres residen hoy en Europa, desde donde realizan muy esporádicas visitas a nuestro país y mantienen una vida alejada de sus recordados éxitos.
En la comuna santiaguina de San Bernardo surgió el primer grupo de la cantante Denisse Malebrán. Fue un cuarteto de dream pop formado entre compañeros de colegio, que alcanzó a publicar un único álbum antes de su disolución (Turbomente (1997) fue el primer álbum en formato CD-Rom lanzado alguna vez en Chile). Con lecciones formales de canto y sincero entusiasmo por la música, Malebrán se vislumbraba como promesa dentro de la música chilena, aunque hubo que esperar, primero, su paso de Turbomente a Polaroid —junto a los hermanos Mauricio (Sokio) y Daniel Díaz—, y, al fin, a su definitivo ingreso a las filas de Saiko.
La abuela de su vocalista, el comediante Felipe Avello, inspiró el bautizo de la única banda que se recuerde en Chile con nombre y apellido de mujer difunta. Para más señas, la señora Dina Gómez de Avello vivió y falleció en Lota, Octava Región, y sobre su tumba, en ese mismo pueblo minero, la banda de su nieto filmó su primer videoclip. Durante unos años, Dina Gómez, la banda, fue una suerte de brazo musical en el difundido trabajo de Avello en radio y televisión. Aunque Las Últimas Noticias presentó en 2005 a Dina Gómez como «la última locura de Avello», el tiempo demostró que se trataba de una empresa con sustento. Un único disco estampa el paso del periodista por la composición y el canto.
La cantante de pop juvenil Daniela Ginestar apareció comienzos de 2013 con la canción "Falling", de un marcado acento dance, que la emparentó entonces al vuelco que otras voces chilenas dieron al grabar letras en inglés ese año: Denise Rosenthal, Kel Calderón y Daniela Castillo. Alumna de canto en las academias de Myriam Hernández, Luis Jara y Alicia Puccio, Daniela Ginestar ha incursionado en el modelaje, la animación y la actuación, que incluso la llevó a participar de una teleserie en Canal 13. Otra de sus canciones románticas difundidas es "Ya no te quiero".
Una cara eléctrica y una cara acústica puede adoptar Círculo Polar, el proyecto bajo cuyo nombre se camuflan las canciones que ha editado como solista la compositora y cantante Vicky Cordero. Luego de tocar con grupos y solistas como La Reina Morsa, Slowkiss, Primavera de Praga y Matías Cena, a mediados de 2015 dio a conocer el EP Atemporal, con cuatro canciones construidas con melancolía pop, arreglos vocales y pasajes de electricidad. Un año más tarde reveló su otra dimensión con el EP Como un patio lleno de flores, basado solo en el canto y la guitarra acústica. Con una grabadora a cassette, registró en baja fidelidad otras cuatro canciones, incluyendo una versión de “Canción para ir al desierto”, de Matías Cena. Ambos formatos tenían también su réplica en vivo: aunque a veces Vicky Cordero se presentaba sola y con guitarra acústica, también lo hacía con una banda por la que pasaron miembros de bandas como Fando y Pirámides.
Aunque esta banda es reconocida sobre todo por un peculiar cover para un tema de la colombiana Karol G ("Bichota", que en versión de los chilenos toma el apellido "post-punk"), las inquietudes de FrioLento tienen raíces indie-rock y una evidente vocación pop. Muy rápidamente, el trabajo apasionado pero estratégico de esta agrupación fundada en 2018 ha logrado posicionarlos con relevancia incluso más allá de su ciudad de origen, Concepción.
Cantautora moderna que se inspira en la raíz folclórica, Paula Herrera comenzó actuando con el pseudónimo de Amarantha para no ser confundida con la "hermana menor" de uno de sus padrinos musicales, Pablo Herrera. Pero al comenzar la década de 2010 recuperó su identidad, dejó atrás el pop y la balada de sus discos Sueño de vida (2008) y Once (2009), y tomó definitivamente el camino de la canción de autor expuesta en un álbum que marcaría ese quiebre decisivo: Verde y celeste (2011).