Música experimental
La música experimental describe las manifestaciones que están detrás de los bastidores y cuyo gesto estético trasciende más allá de los modelos de una música convencional y comercial. En un permanente desafío a las normas de creación comunes, las variantes de la música experimental se multiplican y avanzan en distintas direcciones: desde la composición docta contemporánea y los experimentos en laboratorios de sonido, hasta la improvisación libre, el ruidismo, el jazz vanguardista y la creación a través de cintas magnetofónicas y de soportes digitales, sin omitir la diversidad del arte sonoro o, simplemente, la música creada con las armas tradicionales del rock.
José Miguel Candela es un referente entre la avanzada de compositores electroacústicos que a comienzos de la década de los 2000 retomaron esta estética extraviada durante el régimen militar. Candela apareció desde el grupo de rock progresivo y experimental Cangrejo y en su calidad de compositor llegó a desarrollar una serie obras acusmáticas (sólo con soporte electrónico) y mixtas (con instrumentos además de música pregrabada). Entre ellas destacan sus 81 micropiezas, pero por sobre todas las cosas, el nombre de José Miguel Candela se asocia a este resurgimiento de la música a través de procesos electrónicos como uno de los creadores de la Comunidad Electroacústica de Chile.
El proyecto de unión de las tradiciones de la poesía y canto popular de Violeta Parra y la escuela de música contemporánea brasileña de Hermeto Pascoal fue también una vinculación entre colores y entre sensibilidades musicales. Verde y violeta: la multi-vientista carioca Aline Gonçalves y el guitarrista porteño Simón Schriever se conocieron en 2004 en los talleres de arreglo y armonía de Itiberê Zwarg, histórico sideman de Pascoal y se conectaron además en la obra avant-garde de Parra contenida en el álbum Composiciones para guitarra (1999).
Fue en 2004 cuando apareció el último disco antes de la despedida con que el trío Tobías Alcayota puso fin a casi diez años de exploración, pero ya en ese momento uno de sus integrantes tenía definido el nombre para seguir explorando por su cuenta. Solo o con otros grupos, Marcelo Peña Cortés (no confundir con el percusionista de fusión Marcelo Peña) ha funcionado desde entonces como Miopec, abierto tanto al sonido como a las posibilidades audiovisuales de la música.
Tres ex integrantes del grupo de rock experimental Yonhosago, disuelto en 2007, integran el grupo Klaine Trío, consecuencia lógica de esos primeros propósitos, aunque en transcurso de una década sus músicos también fueron adquiriendo protagonismo en variados proyectos de música de vanguardia. El bajista Santiago Astaburuaga también tocó en MediaBanda (2000-08). Por su parte, el baterista Christian Hirth, con estudios de percusión clásica en la Unviersidad Católica, alternó entre el camerístico Grupo de Percusión UC, la misma MediaBanda (2000) y el dúo de percusión improvisada Code (2005). El guitarrista Santiago Blanco fue el único músico que alternó además una carrera de ingeniería. Klaine Trío editó en 2012 su primer disco, Istiklal, primer título del sello CHT Müsik.
El concepto que representa la sigla NRE tiene relación directa con uno de los primeros proyectos musicales de fuerte pensamiento político iniciados por los hermanos Diego y Hugo Manuschevich en su arribo a Chile desde Nueva York en 2003. Significa Núcleo de Resistencia Estética y fue uno de los tantos ensambles operativos al interior del sello independiente y experimental Mystic Chant Recordz, que unificó las fuerzas del grupo congregado por la dupla de free jazzistas.
Guitarrista de la generación cero-cero del jazz, que ha cruzado diversos territorios de la música, incluyendo la música docta, la música improvisada, la música para teatro e incluso el hip-hop. Sus inicios como solista de jazz se observan hacia 2003, en la Universidad Católica, cuando integró el conjunto del vibrafonista Carlos Vera Larrucea y el saxofonista alto Paulo Montero, estudiantes del Instituto de Música que dieron visibilidad al jazz en un ambiente académico. Su carrera ha tenido diversas intermitencias, sin una presencia como sideman, y principalmente ha actuado como gestor, compositor y líder, dejando un registro discográfico detallado de sus creaciones.
Clarinetista en su origen, luego saxofonista alto y en ocasiones sopranista, Luz Cuadros ha transitado por distintos derroteros musicales, primero como sidewoman y sesionista de proyectos de fusión, música latinoamericana, pop y cumbia, hasta estrenar un perfil como líder y compositora de una música de enfoque moderno que atraviesa los territorios del jazz, las fusiones y la música docta contemporánea. Su primer trabajo en esta línea es Desestructura (2017), donde ella escribió obras para noneto.
Sin adiestramiento formal en piano clásico y teoría musical, Diego Errázuriz Guler ha llevado el piano hacia una dimensión muy poco explorada para el instrumento fundamental de la música occidental. La suya ha sido una propuesta de improvisación genuina, a partir de reflexiones y relatos personales en un completo retiro. De esta manera, Errázuriz impulsó una creación contínua que, tras sus primeros ensayos, grabaciones y ediciones, desembocó en el álbum doble Berlin meditations (2016), un punto cúlmine para su enfoque como solista solitario.
Encontraron su Cabeza es un proyecto pop de bordes lo-fi y de experimentación sonora que llevan adelante los músicos y poetas Sebastián Astorga y Nicolás Letelier, quienes en conjunto habían tenido experiencia de diversos proyectos y bandas de punk, psicodelia y baja fidelidad: desde Niñobien y Puta Marlon hasta Ya se Fueron. El dúo sostiene una música principalmente a partir de las guitarras y los teclados, con bases programadas e instrumentos de viento añadidos. En una rápida producción desde que comenzaron a investigar la música desde el dúo, Astorga y Letelier han publicado álbumes donde reproducen ese tipo de pop tan propio, como el homónimo Encontraron su Cabeza (2018) y 2 (2020).
Sensorama 19-81 es el nombre con el que el músico Rafael Casanova empezó a grabar por cuenta propia en 2007, después de una breve temporada como guitarrista y tecladista invitado de la banda de pop rock Teleradio Donoso. Dedicado por su cuenta a la composición de música instrumental como guitarrista, tecladista y en diversas programaciones, Sensorama 19-81 sorprendió con las composiciones ricas en timbres y atmósferas de su primer disco, el EP de seis canciones Sensorama 19-81 (2007), y ha reanudado el trabajo con el disco de larga duración Retrato de un desconocido (2008) y la serie de cuatro piezas para guitarra con interferencia electroacústica Polaroyd (2009): un trabajo que lo mismo incluye instrumentos convencionales, efectos de sonido y grabaciones cotidianas para el propósito de construir historias sonoras.
Con el escudo de la República de Chile como ícono distintivo, Chiste fue un proyecto de improvisación y música electrónica experimental que en 2004 reunió a los fundadores del sello discográfico digital Pueblo Nuevo: Daniel Jeffs (Djef) y Hugo Espinosa (Mika Martini). Su enfoque de la electrónica, en una época de diversa proliferación de creadores que dieron la espalda a la música de pista baile, se caracterizó por el uso y abuso del ruido como material sonoro.
Las artes plásticas y visuales fueron la formación académica de Silvio Paredes y en varios sentidos su trabajo en el campo de la música se ha situado en la búsqueda por aplicar algunos de los conceptos allí aprendidos a piezas sonoras, bandas y discos. El bajo eléctrico y el stick han sido los principales instrumentos de trabajo para uno de los fundadores del grupo Electrodomésticos, que también integró agrupaciones pop de distinta época, como Primeros Auxilios en los '80 y Los Mismos en los '90 y 2000, del que también fue fundador, compositor y conceptualizador. Como nombre propio ha desarrollado una búsqueda, también ramificada hacia la electrónica experimental, la electrónica de ambientes, el pop y la performance.
Con una vida musical y creativa en Nueva York, Vicente Atria había permanecido oculto casi por completo para el público chileno, salvo cuando realizó una visita al país tras una década en esa ciudad, pero sobre todo comenzó a tener más visibilidad entre los audiencias de la música experimental con su desafiante disco The vex collection (2021), realizado junto al contrabajista estadounidense Mat Muntz. Baterista y compositor, Atria se ha sumergido en una exploración no solo desde la composición y la improvisación sino también del sonido como materialidad e incluso desde las lecturas que lo han acompañado en distintos momentos.
El trío Prolapsus se integró a la nueva vanguardia de los 2000 orientada a la improvisación libre y la exploración sonora, con una obra abierta que igualaba la dureza electrificada del rock, el riesgo de la aventura experimental, la rigurosidad de la música contemporánea y cierta aproximación al jazz improvisacional. A fines de 2001, el guitarrista Lorenzo Román (ex Trío Binario) llevó a un grupo los aprendizajes de los talleres de improvisación libre dictados por figuras de la guitarra avant-garde como Fred Frith, René Lussier y Jean Derome (además de los cursos del pianista británico Martin Joseph).
El cruce entre una formación particular como instrumentista, de compositor en academias y la colaboración con músicos pop encauza el particular camino creativo del cantautor Juan Pablo Abalo, quien diversifica su trabajo entre proyectos solistas —para disco y escenario—, la asociación con otros autores e intérpretes y también algunos años como comentarista musical para medios. Es una vocación amplia y diversificada, que el autor aborda sin ansiedad: «He pasado por muchas músicas, y modos de pensarla, y gustos y convicciones», explica. «Es un proceso legítimamente lento, pero enfrentado a un modo de escucha. En ese desfase, lo difícil es encontrar la voz propia».
Guitarrista de versatilidad formativa y polivalencia en los escenarios, Cristóbal Menares —hermano mayor del contrabajista Pablo Menares— ha sido principalmente un sideman en el campo del jazz, desde lo tradicional a lo contemporáneo, y un investigador de las dimensiones de la guitarra, que lo ha llevado a incursionar desde el avant-garde hasta el folclor.
Sri Lanka 100 ha sido el principal vehículo musical del compositor Ricardo Herrera. Los inicios del proyecto están marcados por una propuesta agresivamente experimental, con el collage como principal herramienta en su música. Fue con su tercer álbum, Gunkanjima (2014), que el proyecto tomaría distancia de ese enfoque y se volcaría al formato de la canción instrumental en clave synthpop. Este sonido definiría, así, la discografía del proyecto para un siguiente período.
Existen nombres inconfundibles en la música popular chilena, pero el de Flor Motuda es excepcional incluso entre los músicos de más firme identidad artística. Suele definirse a su trabajo como extravagante o experimental, pero acaso su principal valor esté en cómo ha ofrecido una propuesta de reflexión social por completo novedosa; aguda como pocas en su descripción de lo más pedestre de nuestra convivencia.
Tárabust llegó a ser la experiencia más importante en torno a la música improvisada sobre el final de la década de los 2000 y operó en los frentes de Valparaíso y Santiago como una red amplia y y variable de músicos independientes. Liderados por los músicos Marcelo Maira y Rodrigo Ríos, el Proyecto Tárabust tomó ese concepto de "proyecto" como método de organización de distintos ensambles, acústicos y eléctricos, de cámara y de bar, en distintos momentos y espacios.
Por más de treinta años, Lluvia Ácida ha desarrollado su trabajo con el objetivo de mostrar la identidad magallánica hacia el resto del mundo, por medio de obras conceptuales y colaboraciones con escritores y cineastas. Han tomado la música electrónica como una especie de folclor universal, susceptible de ser adaptada a distintos contextos y bajo el lema «El sur es el futuro». Formado en 1995 por Héctor Aguilar (ex integrante del grupo grindcore Infidel) y Rafael Cheuquelaf (ex tecladista del grupo dark Mantiza) —ambos activos, también, en un trabajo solista por separado—, el dúo se reunió en torno a las audiciones de artistas pioneros del tecno e industrial, aunque con el paso del tiempo ampliaron sus influencias a la música dark, el trip-hop y el ambient. Todo con una visión netamente localista, al punto de declararse alguna vez como «la mezcla entre Kraftwerk y Francisco Coloane».