Jazz
Aunque nacido en Estados Unidos en el profundo albor del siglo XX, el jazz se ha convertido en una de las músicas más universales de los tiempos modernos y su lenguaje rítmico y libertad expresiva ha sido asimilada por músicos de todas las latitudes y todas las épocas. Su categoría mestiza confronta la instrumentación, la melodía y la armonía de la música europea con el ritmo, el fraseo y el alma del blues, que a su vez proviene de la música africana. Conducido por un elemento intangible llamado “swing” y reinventado en cada interpretación por su carácter improvisacional, el jazz tomó el control de la música en Nueva Orleans, la cuna del jazz, y luego en Chicago, Kansas City y Nueva York, la capital del jazz, atravesando las décadas con un sinnúmero de estilos subsidiarios que explican el nacimiento de escuelas y estéticas: ragtime, stride o hot jazz en los primeros años, swing, bop, cool y third stream en una edad mediana, free, avant-garde y fusión en los tiempos modernos. Un cuadro de honor del jazz se ilustra con creadores universales, que son además los principales referentes de la historia: en la tradición están Jelly Roll Morton, Louis Armstrong y Duke Ellington y en la modernidad Charlie Parker, Miles Davis y John Coltrane.
Luis Cheul pertenece al segundo frente generacional de los bajistas eléctricos post escuela de Ernesto Holman que hicieron de su instrumento de base y soporte un arma solística reconocible. De amplia diversidad jazzística, rockera y latinoamericanista, para estos efectos de creación Cheul optó por el rendimiento de un instrumento eléctrico activo, de seis o más cuerdas, junto con otros bajistas en la década de 1990: Igor Saavedra (n. 1966), Juan Caballero (n. 1969), Miguel Pérez (n. 1970) el primer Nelson Arriagada (n. 1971) y Marcelo Córdova (n. 1973).
El Village Trío fue el conjunto que marcó el primer liderazgo efectivo del músico de veinte años Roberto Lecaros, quien hasta allí había actuado como sideman, tocando la tuba en la Goodway Jazz Band y en los Santiago Stompers, además de ser el contrabajista de grupo Chilean Jazz Messengers. En este conjunto de jazz moderno, Lecaros pasó a ser pianista y proyectó entonces su categoría como referente dentro de la nueva generación de los años '60.
Con historia pasada en bandas noventeras penquistas como Explanada y Matapasiones (ambas parte del histórico compilado Octopus!! Rock en Concepción, de 1994), Sebastián Larrea decidió volver a la música con un proyecto instrumental que atraviesa géneros y desafía convenciones. El power-trio a su cargo bautizó su estilo (y álbum debut) como «jazz satánico», de profusa muestra en vivo, primero en bares de Concepción y luego en otras ciudades.
Luciano González Astorga integra una amplia camada de bajistas orientados al jazz fusión, que han desarrollado un sonido contemporáneo y le han proporcionado protagonismo al instrumento desde la posición de solista y de líder de bandas, una línea sostenida en el tiempo por Christian Gálvez como primera referencia. Entre ellos se encuentran nombres de la generación de 2010 como Stefano Rojas, Matías Martinoli, Felo Bustamante, Samy Maluenda, Pedro Olivares. González protagoniza su música desde el bajo eléctrico de seis cuerdas, con un enfoque que le permite incorporar aspectos armónicos y melódicos del piano, la guitarra clásica y el saxofón, en paralelo a las funciones tradicionales del contrabajo y el bajo eléctrico de cuatro cuerdas.
Su aparición en las filas del ensamble del eminente compositor, director y arreglador estadounidense Jim McNeely, que en agosto de 2023 dio diez conciertos en el club Thelonious, marcaría el punto de partida en la historia del trompetista de jazz Cristián Aros. Seis meses después se estrenaba como líder de conjuntos, con 21 años, a través de un disco de nítida mirada revisionista de la era del hard bop: Ester (2024).
Thais Marie Antoine es una cantante y compositora que inició su actividad en los ambientes musicales hacia 2009. Junto con Camila Meza y Diego Farías, ella fue uno de los primeros nombres en escribir repertorios de jazz vocal contemporáneo. Si bien se había formado con las influencias de la world music en Europa, donde vivió su primera época, fue en Chile donde tuvo contacto con el el mundo jazzístico. Así se integró al circuito de los años '10, primero como intérprete y más tarde como creadora y líder de conjuntos donde la voz fue planteada como un instrumento más.
Pianista, tecladista y organista, Raúl Morales ha tenido participación en importantes proyectos de los '90, sobre todo con su presencia en el sonido vintage que el Ángel Parra Trío recogió a partir de 1998, después de su trilogía de discos estrictamente focalizada en el jazz straight ahead. Morales, también conocido como Súper Raúl, debido a la contundencia en el sonido Hammond, realizó grabaciones con Los Tres y con Santos Dumont en ese mismo período. En paralelo, mientras permanecía como miembro del trío de Ángel Parra, Roberto Lindl y Moncho Pérez, colideró con estos dos últimos otro conjunto de jazz que se presentó con el nombre de Súper Titae Moncho, y que recogió repertorio de swing, bop y soul. En sus múltiples intervenciones, Morales ha sido sidemen de músicos como Parquímetro Briceño y Cristián Cuturrufo, ha liderado sus propios tríos de jazz, e incluso ha dado conciertos de piano clásico en temporadas de música de cámara.
Delineado desde los años de esplendor de la radio, la orquesta, la boite y la industria discográfica propias del siglo veinte, la figura del músico de oficio capaz de valerse en los diversos géneros populares de la época en Chile tiene una expresión exacta en Rafael Traslaviña. Con más de seis décadas dedicadas a la música, este pianista tocó y grabó en discos de jazz, cueca, tango y otros ritmos bailables, y a su muerte ocurrida en 2011 dejó como herencia una estatura bien ganada entre los principales instrumentistas de esa era en la música popular.
Junto con Nicolás Vera (n. 1980) y Cristóbal Menares (n. 1979), Gabriel Feller integra una nueva tríada de guitarristas del jazz moderno iniciados en la década de 2000. Su presencia sonora, nivel técnico y capacidad de congeniar lenguajes de guitarra bop, swing, hot, blues, rock y funk lo han convertido además en un solista dúctil y demandado, aunque en un permanente plano de sobriedad y en una ruta de diversas colaboraciones que desembocó en 2008 en su primer quinteto personal. El que marcó la diferencia entre su antes y su después.
Multifacético baterista y percusionista, Roberto Zamora ha mantenido un bajo perfil en la escena de las músicas creativas, espacios en donde ha incursionado tanto en el jazz y la fusión como en la electrónica de escucha y la música contemporánea. En ese rumbo musical ramificado, Zamora alcanzó uno de sus puntos más altos con su trabajo como compositor de música académica para trío de cuerdas, en un álbum de carga autobiográfica titulado Texturas australes (2024).
Contrabajista egresado de la Conchalí Big Band, ha integrado agrupaciones jóvenes durante los últimos años 2000 como los quintetos post-bop y avant-garde de los saxofonistas Cristián Gallardo y Diego Manuschevich, el cuarteto del guitarrista Diego Farías, además de la formación de octeto de 2007 y 2008 de Los Ogros del Swing.
Mamblues es uno de los múltiples proyectos que encabezó el vibrafonista, percusionista clásico y profesor del Instituto de Música UC Carlos Vera Pinto en su trabajo dentro de la música popular. Como su nombre lo indica, fue una mixtura entre música afrolatina y jazz, o más específicamente entre el mambo cubano y el blues, que es la base de ese jazz. Organizado como ensamble de percusiones latinas con el insigne músico Alejandro Reid como protagonista, incluyó un doble frente de vientos, saxofón y trompeta, además de la sección rímitca del jazz. El sonido del vibráfono, desde luego que acercó la propuesta a la música de Cal Tjader, que Vera Pinto escuchaba en sus años de formación en el jazz latino. Como septeto la mayoría de las veces Mamblues trabajó con repertorio tradicional de autores como Tito Puente, Paquito D'Rivera, Chano Pozo, Mongo Santa María y Dizzy Gillespie.
Minton's Trío fue el conjunto que inició al pianista Manuel Villarroel como líder en el jazz moderno chileno durante la década de los '60, y a su vez involucró a su hermano Patricio Villarroel como baterista y al primo de ambos, Arturo Bórquez, como contrabajista. De este modo formó parte de la oleada de músicos jóvenes que se adscribieron a un modernismo musical iniciado por el Nahuel Jazz Quartet, del pianista Omar Nahuel en 1960, el cuarteto Chilean Jazz Messengers del pianista Miguel Saacan, y por el Village Trío, del pianista Roberto Lecaros en 1965.
Agrupación vinculada a la época y la estética de jazz fusión, que hacia fines de los años '70 concentró a destacados instrumentistas, si bien su asociación fue breve y su impacto también estuvo vinculado a la banda de apoyo del cantante Osvaldo Díaz. Disuelto el quinteto, Edgardo Riquelme y Jaime de Aguirre continuaron su trabajo conjunto en el trío de jazz moderno Tercera Generación.
Ensamble de origen porteño que fusiona un rock de tintes experimentales y progresivos con jazz contemporáneo y ciertas influencias de la raíz latinoamericana. Zeptelar perteneció a la abundante escena de la música instrumental en esta línea en la Quinta Región, junto con agrupaciones de distinto enfoque como Flotante, Cazuela de Cóndor, Uñas Negras y Kafod.
Sin mayor impulso que la intuición, Felipe Chacón se convirtió en el contrabajista-insignia desde comienzos de los '90 en torno al Club de Jazz, cuando hombres como Sammy Domínguez o Moncho Romero (en su faceta frente a las cuatro cuerdas), ya eran solistas de gran trayectoria. Más adelante profesor de yoga, Chacón fue tal vez el primero de los contrabajistas de esa década, un profundo conocedor de los walking en la línea estilística central, un sólido soporte en bandas swing y bop, y un rostro inconfundible durante las interminables jams de la década de la transición del jazz, siempre "contrabajando" para sus compañeros de música.
Por el tiempo en que en Francia fue conocido como "el chileno del saxofón", Alfredo Espinoza estaba aún muy lejos de pasar a ser la leyenda viviente del jazz nacional que terminó siendo. Mientras en Santiago y Valparaíso (su ciudad natal) su nombre no significaba más que la asociación entre dos palabras, según narran las crónicas en Buenos Aires y París su figura era "mitológica". Su muerte a los 72 años, en 2015, tras un largo retiro de la música, golpeó a la comunidad musical que vio partir a una figura ineludible, la más importante del jazz chileno para muchos entendidos y para los propios músicos.
Ariel Rómulo Aguirre Montaldo, mucho más conocido solo como Yelo, es un baterista de jazz que cruzó las décadas en el oficio musical y llegó a ser considerado un referente jazzístico en la Quinta Región. Con un estilo percusivo elegante y de gran swing, apareció como adolescente a fines de los años '60 en Viña del Mar y Valparaíso, sobre todo junto a su hermano mayor, el trompetista Pablo Aguirre. Pintor y músico, mantuvo un perfil bajo pero llegó a ejercer una influencia importante entre los músicos de ese eje territorial, cruzando generaciones y proyectos.
A los 19 años Ignacio Díaz debutó como el primer guitarrista que incorporó a sus filas la orquesta de swing Los Andes Big Band y allí permaneció por dos temporadas hasta que en 2000 fue sustituido por Gabriel Feller. Así Díaz continuó un camino mucho más enfocado al trabajo de estudio sobre el jazz-rock y la fusión, y también académico, como uno de los profesores más jóvenes de la Escuela Moderna de Música.
El concepto que representa la sigla NRE tiene relación directa con uno de los primeros proyectos musicales de fuerte pensamiento político iniciados por los hermanos Diego y Hugo Manuschevich en su arribo a Chile desde Nueva York en 2003. Significa Núcleo de Resistencia Estética y fue uno de los tantos ensambles operativos al interior del sello independiente y experimental Mystic Chant Recordz, que unificó las fuerzas del grupo congregado por la dupla de free jazzistas.