Fusión latinoamericana

Más un instinto que un estilo, más una tendencia múltiple que un movimiento formal, la fusión latinoamericana es una expresión que permite designar los diversos resultados que generaciones de creadores, músicos y grupos chilenos han obtenido durante cinco décadas a partir del cruce entre las ricas fuentes de la música del continente adoptadas en Chile. Como método y espíritu tiene una genealogía que puede remontarse a los intentos de folclor panamericanista previos al Neofolklore de los '60, y que luego pasa por la fusión de conjuntos de la Nueva Canción Chilena, se mezcla con el instinto del rock y llega hasta compositores, intérpretes y conjuntos de la actualidad, abiertos al jazz, la música basileña y las raíces europeas.

Italo Aguilera

Guistarrista de jazz y música popular de fusiones, Italo Aguilera ha sido uno exponente de las tradiciones del swing y el bop, con un sonido límpido y con la figura principal de Charlie Christian como modelo, sobre quien desarrolló una tesis de grado universitario. Con su álbum Meteoro, se apuntó uno de los guitarristas de la primera partida de músicos que en 2016 grabaron para el sello Vértigo: Diego Riedemann, Tomás Gubbins y Nicolás Reyes.

Eduardo Gatti

Autor del himno generacional “Los momentos”, Eduardo Gatti ha representado, en diferentes momentos de su extensa carrera, el virtuosismo sobre la guitarra eléctrica, el rostro del primer hippismo chileno, la voz del Canto Nuevo y la solidez de la trova adulta. Sin embargo, su trabajo constante debe más bien instalarse dentro de una corriente de cantautoría sin más clasificaciones que su identidad personal. En ese género es uno de los nombres mayores en la historia musical chilena, con una lista bastante larga de canciones acuñadas en el gusto popular. En 2020, Eduardo Gatti recibió la distinción de Figura Fundamental de la Música Chilena, el mismo año en que la propia "Los momentos" cumplió medio siglo.

Jorge Almonacid

Percusionista chileno de extenso e internacional oficio, Jorge Almonacid viajó con 18 años a Londres, Inglaterra, y forjó desde entonces allí su vocación musical. Especializado en ritmos afrolatinos, es hábil en tumbadoras, cajón, bongó y tamboriles uruguayos; y ha estudiado con maestros de diversas nacionalidades en cursos anclados en Londres, Lima, Ciudad de México y Madrid. Durante su residencia británica fundó al menos dos conjuntos de formación multinacional: Negrocan (con quienes llegó a los festivales Womad y Glastonbury) y Canfusión. Más tarde, de regreso en Chile, ha tenido colaboraciones en vivo y en disco con gente como Jorge Campos, Italo Pedrotti y Jeanette Pualuan.

Giovanna Arce

Nacida circunstancialmente en Santiago pero con larga vida en Temuco, donde tuvo estudios de teatro y danza, la cantautora Giovanna Arce apareció durante los años 2010 con un repertorio de piezas que observan el folclor sureño chileno y que también se nutre de influencias del canto latinoamericano profundo y sus ritmos regionales. Su primer disco es Caleidoscopio (2015).

Fractal

Un cruce transversal y otro longitudinal del planeta traza el grupo Fractal para definir su obra musical. Es un ensamble acústico que navega sin límites por las sonoridades, coloraturas e instrumental múltiple de distintas regiones de los cinco continentes y que lo ha llevado a crear una música orientada de manera predominante hacia la fusión étnica. Así Fractal siguió la línea de avances previos de compositores como Subhira, Andrés Condon o Tomás Thayer, y se sumó a una generación de agrupaciones como Alkymia, Amapiola y Transubhiriano.

La Guacha

A partir de la figura del “guacho” chileno y latinoamericano, ese niño sin padre conocido que está presente desde tiempos inmemoriales, el grupo encabezado por la cantante y autora Soledad del Río y el guitarrista y compositor Juan Pablo Escares se aventuró a recorrer distintas latitudes del subcontinente para encontrar en ritmos diversos las raíces musicales: desde el bolero cubano y la ranchera mexicana, a la cumbia colombiana y la tonada chilena. Su primer disco, Virgen (2010, reeditado un año después por el Sello Azul de la SCD) puso a La Guacha entre una generación de agrupaciones de fusión latina muy vibrantes en este sentido: Tizana, Los Prana, Mangüé, Manu da Banda y La Mano Ajena, entre otros nombres. El 2014 editaron un segundo trabajo, y el 2017 anunciaron su final.

Juana Fe

Juana Fe, o también llamada Juanafé, es una banda musical pero sus fundamentos, su inspiración y sus formas de trabajo trascienden el quehacer estrictamente artístico. Por esta razón han sido considerados un proyecto insigne en la música chilena de la década de los 2000. Conocidos masivamente por su canción "Callejero", el conjunto desarrolla los sonidos tropicales chilenos y continentales, se han presentado intensamente en Chile, y han viajado varias veces al extranjero. Gestores del fundamental sello y estudio La Makinita, en 2014 vieron partir a su cantante y fundador, el carismático Juanito Ayala.

Catalina Claro

La música instrumental fue punto de partida y punto de llegada de Catalina Claro, una promisoria concertista de piano especialista en Mozart y compositora de música incidental, música funcional y orquestadora. Pero a la hora de desarrollar una historia discográfica, estos métodos quedaron supeditados al peso de la canción pop. Catalina Claro fue parte de un proceso de mezclas y fusiones que después de mucho camino recorrido desembocaron en un álbum como Canto por si acaso (2008), con melodía, ritmo, estrofa y estribillo.

Carmen Prieto

La línea cronológica de un bolero hecho en Chile largamente suspendido tras el época de oro de la industria discográfica y la radiofonía, se retomó a la manera solística cuando la joven cantante Carmen Prieto Monreal apareció en abril de 1990 en el Café del Cerro junto a un pequeño ensamble guitarras y percusiones cubanas. A través de su voz morena se replanteaba la fuerza poética y musical de aquellas canciones desagarradoras.

Paz Quintana

Paz Quintana es el rostro y la voz de Tizana, la banda de fusión que ella formó a mediados de los 2000 en la Escuela Moderna de Música, junto a Natalia Contesse. Desde esa plataforma, la compositora y cantante desarrolló un amplio trabajo durante su primera etapa creativa en Chile, que entonces completó dos discos además de la activa participación en circuito en vivo vinculado a la fusión latina, el pop y la nueva cumbia. Tizana, sin embargo, recorrió un camino distinto al de su propuesta solista, en el que Paz Quintana ha marcado su posición como compositora, productora, cantautora y colaboradora de otros músicos del medio.

Bárbara Paz

Una cantautoría conectada con la tierra propone Bárbara Paz Muñoz Morales (no confudir con la cantante pop y baladista Bárbara Paz Muñoz), utilizando materiales de sonido acústico y una poesía a menudo autobiográfica. También sicóloga de profesión, fue cultora del canto y la música desde la adolescencia, principalmente conectada con voces de mujeres desde el folclor de la argentina Mercedes Sosa a las cantantes de la tradición R&B como Aretha Franklin y Sade. Ha tenido vínculos con nombres como Paulo Rojas y Jaime Muñoz durante su primer período en la música. En los tiempos de la pandemia se trasladó a vivir a la sureña Palena, y desde allí completó el repertorio de un disco autoral que marcó otro momento en la cronología. Renacer (2021) presentó un cancionero sostenido principalmente en el ukelele y las percusiones.

Traspuesto

Felipe Alarcón tomó el nombre musical de Traspuesto, y en ocasiones Felipe Traspuesto, como una manera de representar una cualidad que proviene, subsiste y prospera desde los campos chilenos, donde la guitarra es "traspuesta": utiliza afinaciones no regulares de la música europea sino que se altera de manera múltiple para acomodarse a las voces de los cantores. Su propuesta atraviesa ese folclor profundo pero lo redirecciona desde una creación contemporánea a partir del rock, la experimentación y la sicodelia.

Juan Antonio Sánchez

Juan Antonio Chicoria Sánchez es un puntal en la fusión latinoamericana que desde la década de 1990 vino a completar la línea iniciada por la Nueva Canción Chilena. Como solista de la guitarra contemporánea, de cámara y fusión fue parte de una tríada donde también se pueden identificar a Antonio Restucci y Alberto Cumplido. Chicoria participó de varios mundos musicales, el folclor en primera instancia pero también las corrientes modernas de la música erudita brasileña, el flamenco y la guitarra clásica latinoamericana, dejando una serie de partituras como compositor, sobre todo sus reconocidas tonadas de cámara. A ello, en una etapa posterior de su creación, se incorporó también al mundo de la música para la infancia.

Yayo Durán

Reconocido guitarrista de las escenas independientes de Concepción, Edgardo Yayo Durán comenzó a tocar hacia 2010, desarrollando lenguajes del rock, el jazz tradicional y el jazz contemporáneo, y las fusiones de raíz folclórica. Su aparición, junto a una serie de músicos de la generación marcada por el terremoto de Cobquecura que repercutió en la vida y la música en el Biobío, vino a renovar y de paso a proyectar a la ya añosa y activa escena del jazz de Concepción. Los discos de su primera etapa fueron Jugando jazz y Reconstrucción, ambos publicados en 2014.

Nicole Bunout

Si bien como intérprete de standards Nicole Bunout formó parte de la llamada "nueva ola del jazz vocal" a mediados de la década de los 2000, su proyecto creativo en la música autoral se ha enfocado en la canción folk con una inspiración en la música latinoamericana, que diez años después de su aparición en esa escena jazzística la llevó a publicar su primer cancionero propio en el disco Crisálida (2014).

Bruno Riveros

Influenciado por diversas fuentes musicales, desde el rock clásico al folclor sureño y desde el jazz contemporáneo a las fusiones de raíces latinoamericanas, el guitarrista Brunos Riveros ha hecho una carrera autónoma en ciudades de la Quinta Región, instalando su nombre en distintos frentes. Nació en Valparaíso y ha vivido largamente en Quilpué, desde donde ha establecido su ruta como músico.

Santa Mentira

Como parte de la avanzada de la nueva fusión de ritmos, estilos y colores musicales latinoamericanos, el ensamble acústico Santa Mentira tomó forma en torno al compositor Rodrigo Santa María, su principal motor creativo. No por nada el juego de palabras entre Santa Mentira y Santa María sería también parte de su imaginería. Desde sus canciones y piezas instrumentales el grupo grabó el disco Santa Mentira, que sólo fue editado en 2006.

Agua

En 1982, un grupo de jóvenes vestidos de blanco, subió a tocar instrumentos latinoamericanos al Festival de Viña, con el puro y simple nombre de Agua y una canción "Amanecida", Ese debut, en el marco de la competencia folclórica, fue uno de los pasos finales de este conjunto, cuya carrera se había iniciado ocho años antes, en 1973 en Santiago, y llevó a sus músicos a descubrir y fusionar las raíces latinoamericanas, a radicarse en Brasil entre 1976 y 1980, a escribir un hit popular de los 80, ("La luna llena", que popularizó el cantante Miguel Piñera) y a transformarse en los únicos chilenos que han grabado con el músico brasileño Milton Nascimento. Terminaron su historia en 1982, poco después de su participación en el Festival, y todos siguieron historias musicales por separado. Se reunieron en 1999, y luego se han encontrado muchas veces.

Rukantü

Rukantü, o Ensamble Rukantü, toma dos palabras del mapudungún para crear un nuevo concepto: ruka (casa) y antü (sol). Es una agrupación que ha fusionado la raíz folclórica con elementos de la música moderna en una suerte de observación de la América mestiza actual. Y es parte de una escuela musical que ha tomado la influencia de agrupaciones mayores como Napalé y Entrama, y que además es generacional de más ejemplares de este culto musical: Cántaro, Trompo, Bizikleta, Sexto Piso Cachodecabra y Santos de Greda, entre otros ensambles.

Arak Pacha

Arak Pacha es uno de los grupos más representativos de la música andina chilena, sobre todo de la cultura aymara. Según esa cosmovisión, el espacio divino donde viven los espíritus se denomina Arak Pacha y esa es la inspiración del conjunto, nacido a comienzos de los años ochenta en Arica. Tras una gira por Perú y Ecuador, el conjunto se trasladó a Santiago, donde se vincularon a los espacios del Canto Nuevo y alcanzaron cierta difusión con el tema "Adelita". Con algunos períodos de receso, que ha conllevado una rotativa de integrantes, el grupo está activo y ya completa una discografía de varios títulos.