Fusión latinoamericana

Más un instinto que un estilo, más una tendencia múltiple que un movimiento formal, la fusión latinoamericana es una expresión que permite designar los diversos resultados que generaciones de creadores, músicos y grupos chilenos han obtenido durante cinco décadas a partir del cruce entre las ricas fuentes de la música del continente adoptadas en Chile. Como método y espíritu tiene una genealogía que puede remontarse a los intentos de folclor panamericanista previos al Neofolklore de los '60, y que luego pasa por la fusión de conjuntos de la Nueva Canción Chilena, se mezcla con el instinto del rock y llega hasta compositores, intérpretes y conjuntos de la actualidad, abiertos al jazz, la música basileña y las raíces europeas.

Abya Yala

Abya Yala es un grupo que fusiona las raíces del reggae natural con influencias de la música latina y elementos contemporáneos del rock. Es un ensamble de grandes dimensiones, hasta doce integrantes, que se formó en 2005 alrededor del bajista Kai Markus, con miras a una música que transmitiera un mensaje global. Abya Yala era el nombre con la etnia prehispánica kuna llamaba al continente americano, y que significa "tierra de sangre vital". Con secciones de vientos, ritmos y voces, el grupo ha editado los discos Cambia (2011) y Día y noche (2014), que contó con la presencia del cantante mexicano Rubén Albarrán para una versión especial de "Arauco tiene una pena” (de Violeta Parra). Abya Yala se ha presentado en escenarios de Centroamérica y Estados Unidos, en el festival Reggae on the River, además de una gira por ciudades de la costa oeste como Los Angeles, San Francisco y San Diego. Hacia fines de la década de los 2000, una serie de músicos dejó la formación del grupo para iniciar otro proyecto, llamado Newen Afrobeat.

Rudy Wiedmaier

Una canción ambientada en el capitalino barrio Bellavista de comienzos de los '80 es la nítida postal con que empieza a sonar la historia de Rudy Wiedmaier, un autor y cantante que se inició como trovador de canciones acústicas y que derivó desde el Canto Nuevo hacia el rock, el soul y la adaptación musical de poetas chilenos.

Sergio 'Tilo' González

Sergio Hernán González Morales es conocido en el medio musical chileno sobre todo como «Tilo», y además como uno de los mejores bateristas en actividad en el país. Es compositor, productor, y baterista y fundador de Congreso, conjunto al que ha aportado no sólo como instrumentista sino como fundamental autor de algunas de las cumbres del conjunto. Con estudios clásicos de percusión, ha sido además uno de los precursores chilenos en el uso de los ritmos latinoamericanos aplicados a las músicas modernas, como el rock, el jazz y la fusión.

Paula Batarce

El Café del Cerro Castillo de Viña del Mar fue el punto de partida y consolidación para la cantautora Paula Batarce, quien estableció allí su refugio personal con presentaciones que no sólo se convirtieron en uno de sus discos más íntimos (Paula Batarce en el Café del Cerro Castillo, 2002): también convirtieron a Paula Batarce en una artista porteña sin ser fundacionalmente porteña. Dos décadas de estada en el eje Valparaíso-Viña-Concón dejaron atrás su origen talquino y su paso por la capital, y desde ahí la proyectaron como una de las voces del puerto en la década de 2000.

Newen Afrobeat

Considerada la primera orquesta de afrobeat chilena, Newen Afrobeat se formó en torno al compositor y cantante Nicolás Urbina (quien había integrado además el grupo Abya Yala), y desarrolló una música inspirada en el nigeriano Fela Kuti, precursor y punto de partida de esta corriente que desde los años '70 definió parte de una nueva música afro. Junto con la instalación de un discurso orquestal sostenido en los metales, las percusiones y el bajo eléctrico, las cantantes de Newen Afrobeat realizaron una investigación profunda sobre la escala pentatónica menor, presente en las músicas africanas, aquella que conduce la armonía vocal. En ese espacio contó con la cantante Francisca Riquelme como voz, rostro y figura escénica principal.

Patricio Castillo

Por sus muchas colaboraciones con otros músicos y la impronta de su trabajo solista, Patricio Castillo puede distinguirse como uno de los integrantes más importantes que fue parte del conjunto Quilapayún, al que se integró muy joven y acompañó de modo intermitente hasta 1971 (para luego reintegrarse, por un período, en los años noventa). Castillo ha sido un destacado cantautor y multiinstrumentista, activo en la música por más de cinco décadas, dueño de una extensa discografía, recorridos por el mundo y asociaciones con gente como Isabel Parra, Víctor Jara, Los Jaivas y Amerindios.

Gabriel Parra

Gabriel Parra nunca fue un baterista convencional, y por eso su muerte se define hasta hoy como un golpe irreparable para la biografía de Los Jaivas. Por técnica, carisma, liderazgo y creatividad, el músico se convirtió en uno de los pilares de la creación popular chilena, y el impacto ante su talento cundió varias veces entre especialistas extranjeros. Incontables instrumentistas jóvenes locales aseguran haber decidido su vocación luego de ver en vivo la fuerza incombustible del que es considerado, casi sin disidencia, el mejor baterista de nuestra historia. Cada 25 de julio —su nacimiento— se conmemora el Día del Baterista y Percusionista Chileno.

Mákina Kandela

Mákina Kandela es un caso único en la escena de la cumbia chilena de los años 2000. Su estilo no tiene que ver con la llamada "cumbia" chilena, sino que responde a la estructura folclórica del género colombiano, y que evidencia su doble origen africano y americano:  Dos gaitas - flautas de los pueblos precolombinos- y tres tambores de percusión, incluyendo la original tambora. Con dos colombianos en su formación  original, y liderados por el saxofonista de Akineton Retard, Edén Carrasco, Mákina Kandela ha editado dos discos y ha hecho giras dentro y fuera de Chile.

Alejandro Escobar

Alejandro Escobar es un exponente de las vanguardias musicales vinculadas al jazz-rock y la fusión desde la década de 1970, y parte de una escena de músicos jóvenes con amplia cultura convulsionada y deprimida por el inicio de la dictadura. Con todo, se abrió paso entre esa nebulosa organizando bandas en el underground de la época y entre ellas fue el grupo Quilín el más representantivo en esa historia. En lo personal, para él esa historia se delinea con las influencias de la guitarra clásica, la musicología, el coleccionismo, la divulgación, el rock progresivo, el rock canterburiano, el jazz fusión y las músicas de raíz folclórica.

Pablo Paredes

Pianista, compositor, líder y productor musical, solo dos años efectivos de música en Chile se apuntan en la trayectoria del activo pianista de jazz nacional Pablo Paredes. Entre 1986 y 1988 perteneció al quinteto eléctrico dirigido por el violinista Roberto Lecaros bajo el nombre de Kameréctrica. Luego Paredes se instaló en la ciudad alemana de Colonia, para estudiar con una beca del gobierno alemán. Y desde ahí condujo una carrera de triple valencia como solista, compositor y sesionista, llegando a ser uno de los más comprometidos y fuertes cultores de la conexión entre el jazz y la raíz folclórica.

Pablo Ardouin

Pablo Ardouin Shand es músico, escritor y ocasional periodista, que fue parte de una generación de cantautores jóvenes de la década de los '70, junto con nombres como Jorge Venegas, Raúl Acevedo y más tarde Carlos Justiniano, quienes abrazaron un canto político altamente comprometido. Reside en Alemania desde 1983, el año del levantamiento ciudadano frente a la dictadura cívico militar, y desde allí ha producido toda su discografía. En ese contacto con el mundo, Ardouin se mantuvo como cultor de la trova latinoamericana, pero además exploró en otras músicas, como el tango, con diversos ensambles de cámara bajo su dirección.

Luis Cheul

Luis Cheul pertenece al segundo frente generacional de los bajistas eléctricos post escuela de Ernesto Holman que hicieron de su instrumento de base y soporte un arma solística reconocible. De amplia diversidad jazzística, rockera y latinoamericanista, para estos efectos de creación Cheul optó por el rendimiento de un instrumento eléctrico activo, de seis o más cuerdas, junto con otros bajistas en la década de 1990: Igor Saavedra (n. 1966), Juan Caballero (n. 1969), Miguel Pérez (n. 1970) el primer Nelson Arriagada (n. 1971) y Marcelo Córdova (n. 1973).

Zenit Collective

Una experimentación en el ritmo y en el groove sostienen la música de Zenit Collective, un ensamble de jóvenes músicos que surgió en tiempos pandémicos con una propuesta sostenida en esos matices percusivos, a través de una sección protagónica de parches y accesorios afrolatinos, africanos y latinoamericanos: tumbadoras, djembes, timbales, zurdos, repiques, shakers e incluso pad electrónico. Suma, además, el uso de la voz sin texto e instrumentos innovadores para ensambles de este tipo, como el acordeón y la marimba.

Mamma Soul

Mamma Soul marcó una época en la música moderna chilena en el cambio de mileno con su configuración de ensamble de mujeres pero sobre todo por una propuesta que integraba amplias influencias. El grupo tomó como propias las escuelas del soul clásico, el hip-hop, el reggae, el blues y la música latinoamericana, que a lo largo de una historia de casi 30 años, no exenta de altibajos y cambios en su formación original, se mantuvo como referencia entre el público. De su primera época destacó el círculo virtuoso creado entre sus integrantes y las canciones que acompañaron el disco Fe (2001), junto con la presencia de Moyenei Valdés como una de sus vocalistas principales. De la segunda época, con una renovada formación y jóvenes valores que provenían de diversos círculos musicales, se apuntan nuevas influencias musicales que desembocaron en el álbum Raza (2012). El verano de 2026, Mamma Soul anunció su separación definitiva como proyecto.

Daniela Benito

Más cercana a la canción brasileña, Daniela Benito ha sido activa intérprete de repertorios latinoamericanos y, en su caso, una ariete más en la fuerte influencia que la bossa nova ha ejercido en músicos de las generaciones de 1990 en adelante: Ana María Barría, Marcelo Vergara, Valentina Carrillo, Carolina Ansoleaga o Paula Liz. De hecho, obtuvo en 2008 el primer premio del Festival Chile canta Brasil con la canción “Sozinho”, de Caetano Veloso. Parte de una vitrina de nuevas cantantes lanzadas desde el Instituto Projazz a mediados de los años 2000 como muestra de una opción por la depuración vocal, ha participado de ciclos de jazz y canciones compartiendo escenarios de pequeñas dimensiones con Natacha Montory, Javiera Abufhele o Valentina Payeras, algunas de ellas compañeras en el sexteto vocal Imanencia. Siempre acompañada de un músico de cabecera como el guitarrista (en rigor, bajista) Maximiliano Flynn, en 2007 y 2008 actuó en dúo, y luego de su viaje de estudios y recopilación a Brasil, el grupo se reorganizó como cuarteto en 2009 para explorar nuevas posibilidades rítmicas. En 2010, la cantante fue invitada por el pianista Roberto Bravo para interpretar dos canciones de Tom Jobim en su disco Poesía y música.

Ángel Parra

La muestra de su canto por el mundo, y el contacto con grandes figuras musicales marcaron la trayectoria y la vida de Ángel Parra (de nacimiento, Luis Ángel Cereceda Parra), uno de los cantores relevantes nacidos en Chile durante el siglo XX y figura de la Nueva Canción Chilena tanto por su creación como por la disposición que desde muy joven tuvo para alimentar ese movimiento con alianzas, iniciativas de trabajo y contenido. El entorno familiar en el que creció fue privilegiado para esa vocación, y ya en la adolescencia lo tenía presentándose junto a su hermana mayor (en el dúo Isabel y Ángel Parra) y su madre, Violeta Parra, en escenarios de Chile y el extranjero. Pero luego, por propios decisión y mérito, llegó a colaborar estrechamente con los más grandes nombres de la canción latinoamericana de su tiempo, como Atahualpa Yupanqui, Pablo Milanés y Víctor Jara. Décadas más tarde, Parra seguía interesado en buscar entre nombres jóvenes socios para sus ideas.

Chilatin Beats

En paralelo a su trabajo junto a Los Jaivas, hacia el año 2010 el guitarrista Ankatu Alquinta comenzó a trabajar en varios proyectos vinculados al jazz. Todos ellos, al final, derivaron en Chilatin Beats, camino de fusión electrónica y sonidos latinoamericanos que, hacia el comienzo del año 2011, se consolidó con la sociedad del músico electrónico Dorian Chávez, DJ de dilatada trayectoria.

Los Choros del Canasto

Este conjunto toma su nombre de la popular expresión "sacar los choros del cantasto", que describe la situación cuando una persona provoca a otra al punto de hacerla perder la compostura. Nacido en Linares, la tierra de las hermanas Estela y Margot Loyola, se formó como proyecto que explora los ritmos bailables de Latinoamérica: cueca, corrido, huapango, salsa, merengue y un especial acento en la cumbia y sus transformaciones modernas. En tanto, sus letras cargadas de humor apuntan mayormente a la crítica social y el amor, con coloridas puestas en escena, cantos y danzas, y un elenco ampliado que incluye acordeón, violín, teclados, guitarras, bajo, batería y múltiples percusiones latinoamericanas.

Amaru

Amaru es exponente de la tradición de conjuntos capitalinos inspirados por la música andina y latinoamericana a comienzos de los años 90. Formado en 1992 en Peñalolén,  actuó en Universidades y en distintas ciudades y el año 2004 fueron el grupo de soprte del disco Íntimo (2004), de Max Berrú, y con él realizaron una extensa  gira por Ecuador el año 2005. Entonces grabaron su primer disco, Amaru , editado el 2006, con el que emprendieron su segunda gira, con destinos a Ecuador y a la República Popular China. El 2008 editaron su segundo disco, Patria grande, con ligeros cambios de integrantes. Canciones propias, ritmos lationoamericanos, temáticas a veces con claros contenidos politicos fueron su sello. Hacia el final de la década las actividades individuales de los musicos fueron postergando la continuidad de Amaru.

Pablo Lecaros

Miembro de un clan histórico, Pablo Lecaros surgió en el jazz chileno y la música popular como uno de los primeros solistas del bajo eléctrico en la era de la fusión, junto al peruano radicado en Chile Enrique Luna. Lecaros fue desde mediados de los '70 un ejemplar inédito, formado con las claves del jazz, las armas del rock y las raíces de la música popular chilena. Un punto de confluencia de tres líneas que queda bien representado en su composición "Tonada para la pachamama", una de las más fundamentales en este campo, que el músico grabó con grupo La Marraqueta.