Balada

Enamoramiento, encuentro, ruptura y despecho, las sucesivas fases de la relación de pareja, sostienen la temática esencial de esa canción llamada balada. Su intérprete, conocido como baladista, apuesta a una empatía cuya identificación masiva determinará su éxito o fracaso. Por eso en la balada son importantes la redundancia y el impacto melódico de un coro que se adhiera con facilidad al oído. Hacia los años ‘60 se desprendió de ramas urbanas como el bolero o el tango apostando a una categórica difusión radial y presencia en las listas de venta. En esa primera época utilizó el sonido de secciones de cuerdas en sus arreglos y más tarde cedió a las facilidades de los sintetizadores y guitarras. La balada exime a sus intérpretes de una obligación autoral, dejando la composición en manos de expertos mientras que del baladista se esperan otros atributos: que tenga una imagen recordable pues se trata de una estrella moderna de la canción, una capacidad vocal a la altura de los estribillos de ambición épica y una identidad pública que se acomode a los estereotipos del eterno enamorado. La expresión “balada romántica”, como se ve, es una redundancia.

Mapa musical

Paloma Soto

Dos baladas melódicas e intensas, "Mientes" y "Todo por ti", fueron las primeras canciones que pusieron a la actriz, bailarina y también cantante Paloma Soto en circulación radial. Casada con el comediante Stefan Kramer, tuvo además una presencia televisiva casi asegurada. Actuó en las exitosas películas producidas por el imitador y también fue parte del elenco en su recordado espectáculo del Festival de Viña del Mar de 2008. Inspirada por la italiana Laura Pausini y por la estrella nacional Myriam Hernández, su carrera como cantante comenzó a gestarse después de esa participación y llegaría al disco en 2016 con la publicación de Historia de un amor.

Tatiana Bustos

De cantante romántica a comienzos de los años '90 a agresiva rockera poco tiempo después, Tatiana Bustos intentó hacer encajar su contrastante propuesta musical con el gusto del público masivo y, a la vez, con los circuitos asociados al rock. Con el mérito extra de ser autora de sus temas y contar con la producción del experimentado Juan Andrés Ossandón, Bustos dejó una balada para el cancionero popular chileno como "Sinceridad", su tema más reconocido y con el que logró un triunfo en el Festival de Viña del Mar de 1993. Ya en los años 2000 debió enfrentar diversos prejuicios y ella cambió de vida para dedicarse a la crianza y a su carrera profesional.

Eduardo Valenzuela

La televisión convirtió a Eduardo Valenzuela en un conocido cantautor pop, pero la matriz de su trabajo musical estuvo durante décadas en un rock atrevido y hasta experimental. Durante más de diez años (1968 a 1980), fue el guitarrista y parcial compositor del popular grupo Los Trapos, la pionera banda chilena en importar al país los códigos del primer glam (no sin escándalo, por cierto). El músico fue a fines de los años '70 también parte del grupo Miel.

Juan Antonio Labra

En los archivos musicales chilenos hay registradas al menos dos definiciones majaderas para referirse a Juan Antonio Labra: «el Michael Jackson chileno» y el artista «de proyección internacional». Comparaciones más, apodos menos, lo cierto es que Labra es un símbolo indiscutible del pop ochentero nacional y uno de los pocos solistas que convirtieron en hits casi una decena de sus canciones. Sus shows se caracterizaban por incluir luces, coreografías y bailarines en momentos en que aquello era un adelanto de pop bien facturado, y con pegajosos singles bailables como "Bailarina, me haces mal", "Mueve, mueve", "A bailar la salsa" y "Paran pan pan", pero este artista de singulares vibratos y falsetes también hizo de la balada uno de sus fuertes, y canciones como "Niña", "Te quiero" e "Identidad" lo situaron en los primeros lugares de las listas radiales de esa década. Presencia recurrente en televisión y espectáculos en vivo durante los años 80 y 90, el intérprete iba a explicar muchos años más tarde por qué con el cambio de siglo decidió un retiro de la atención pública, apenas interrumpido hasta una gran celebración organizada por él en 2024 bajo el nombre "Pop Star 60".

Wildo

Compositor, cantante y productor, Wildo es una figura que ha cruzado varias décadas y conecta géneros y momentos diversos de la música chilena, desde la Nueva Ola hasta la balada de los años 90. Sus canciones han sido grabadas por artistas como José Alfredo Fuentes y Buddy Richard y por estrellas continentales como José José, fruto de un recorrido que también incluye alta exposición televisiva e incluso capítulos deportivos.

Mon Laferte

Mon Laferte es la mayor figura del pop chileno de impacto internacional a partir de la década de 2010. Su música se ha sustentado en una canción multicolor y amplia, que cruza hacia distintos espacios con naturalidad y que captura a públicos de varias generaciones sin considerar su mirada política, presente en sus canciones y discurso personal. Desde la balada AM en la que ella se formó de niña hasta el rock latino de su juventud, Mon Laferte ha tomado inspiraciones de la cumbia, el bolero, la ranchera, el folclor latinoamericano y la canción juvenil de los años '60. Su primera popularidad se registra a sus veinte años, cuando Monserrat Norma Bustamante Laferte fue parte del programa "Rojo, fama contrafama", de TVN. Sin embargo, tras cuatro temporadas de alta exposición, competencia y desgaste, la viñamarina reorganizó su proyecto musical en México, que ha sido su hogar desde 2007. Su etapa creativa allí despegó con el disco Mon Laferte vol. 1 (2015), que la mostró como una figura de la canción latina melodramática, muchas veces incluso como un personaje teatral, una mujer fatal de cabaret o una mujer latinoamericana abandonada. Ha obtenido cinco Grammy Latino, por su cumbia "Amárrame" (en 2017), por su disco Norma, (2019), por su canción "Biutiful" (2020) y por los discos Seis (2021) y Autopoiética (2024).

Luciano Hutinel

Son relatos urbanos en forma de canciones melodramáticas las que el autor, pintor y abogado Luciano Hutinel ha escrito y también ha interpretado en un circuito de música independiente en la ciudad de Viña del Mar y el puerto de Valparaíso. Fue en su primera adultez, recién a los 33 años, cuando Hutinel salió del trabajo oficial como abogado y se abocó ciento por ciento a la creación de pinturas y de canciones que luego editó en su primer disco solista, Hoteles olvidados (2007).

Paz Binimelis

A los once años Paz Binimelis sorprendió al público como una nueva niña cantante al ganar en 2014 el concurso televisivo "Superestrellas", de Chilevisión, y convertirse en otra nóvel figura del canto. Así completó una cadena de talentos vocales surgida desde los estudios de televisión, con nombres anteriores como María José Quintanilla, Camila Silva y Camila Gallardo. Entre sus habituales presentaciones, como la Teletón de 2014, ingresó al Conservatorio de la Universidad de Chile para estudiar composición. En el verano de 2017 cantó en la obertura del Festival de Viña, dedicada al centenario de Violeta Parra, con figuras como Isabel Parra, Claudia Acuña y Consuelo Schuster, y en la primavera de ese mismo año presentó su primer disco, un EP de cinco canciones melódicas, titulado Posible.

Lucía Covarrubias

Baladista, cantante pop, integrante original del grupo Sum, y con incursiones en la música urbana, la cumbia y el reguetón como solista, Lucía Covarrubias fue ganadora de la Gaviota en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar de 2016, con la canción "Te quiero", que presentó junto a su hermano, Cristián Covarrubias. Fue una antesala a la publicación de su primer disco, que incluyó la canción "¿A quién no le gusta el reggaetón?", una defensa del estilo en boga durante esa década y un ensayo de ritmo y texto.

Camila Riestra

El cruce entre el pop juvenil y fresco y la balada sentida identifican la música de Camila Riestra, o Mila Riestra, cantante que tuvo su primera visibilidad como aspirante del concurso televisivo "Talento chileno" en 2011 (donde también aparecieron voces como Camila Silva y Nicole Gómez). Además de presentarse en una serie de festivales de la canción y en circuitos diversos de pubs y hoteles (con el prestigado pianista Pancho Aranda), Camila Riestra desarrolló en paralelo una faceta de autora de canciones, que en 2014 comenzó a tomar forma en sus primeras piezas difundidas: el pop-rock "Eres tú" y la balada "Vuelve", producidas por David Gómez. En una época posterior, ya descrita por el consumo musical de las plataformas de escucha, Camila se presentó entonces como Mila Riestra junto a una serie de sencillos sueltos. Entre ellos el más difundido fue "Astronautas" (2023), canción que apareció en la teleserie de Chilevisión "Mira con quien andas".

David Yissi

David Felipe Díaz Yissi es David Yissi, uno de los cantautores en la partida de una nueva balada latina que entre 2008 y 2009 sustituyó a la de “Rojo, fama contrafama”, programa televisivo responsable de promover a un contingente de enamorados desde Leandro Martínez a Gabriel Suárez. Yissi pertenece a una generación independiente de sellos y estudios de TV, junto a nombres como Rodrigo Aray, Germán Espinosa, Eric, Momo Ferreira o el iquiqueño Rafael Ríoz, y su disco Entre las aguas de mis mares (2009) marca esa posición con ciertos toques latinoamericanos y de pop en las canciones.

Luis Jara

De entre los intérpretes chilenos surgidos en televisión, Luis Jara es quizás el ejemplo paradigmático de un vínculo casi umbilical entre un cantante y la pantalla. Su carrera despuntó en 1985 como ganador del concurso "Una canción para el invierno", del programa estelar "Martes 13" (con la balada "Ámame"), y por las siguientes décadas siguió siendo en la televisión donde ha vivido su consagración, ahora no sólo como cantante, sino también como animador. Aunque ha tenido períodos de menor actividad, su carrera musical nunca se ha detenido.

Antonio Prieto

El éxito de los boleros grabados por artistas chilenos durante los años '50 tiene a dos primeras figuras en los nombres de este cantante y de Lucho Gatica, y es en sí misma una época dorada en la música popular del siglo veinte. Pero así y todo es sólo un comienzo para la trayectoria de Antonio Prieto, un hombre que desde entonces supo multiplicar su alcance más allá de bolero, como cantante de baladas y otras canciones populares, como actor de cine internacional y figura de la televisión de su tiempo, en una carrera que además fue reconocida y exitosa en países como Argentina, México, Brasil y España, y que lo transforma por añadidura en un adelantado para la estirpe de las figuras de exportación en la música popular chilena.

La Pé

La Pé podría considerarse la prehistoria de Natalino, si no fuera porque este trío tuvo una vida propia de más de una década, tres discos y varios sencillos radiales. El grupo se formó inspirado en la balada italiana, y a partir de covers desarrolló su proyecto musical, cuyo episodio de mayor difusión fue su versión de "De amor ya no se muere", de Gianni Bella. El guitarrista Hugo Manzi fue el motor de esta primera etapa de la banda, para lo cual convocó a su hermano y un amigo de ambos, Cristián Natalino, un músico cuya ascendencia italiana había determinado sus gustos y su forma de cantar. Con él como primera voz se desarrolló este grupo, al mismo tiempo que los hermanos Manzi desarrollaban sus estudios universitarios, más ligados a la música clásica. En el año 2007, impulsados por el ánimo de hacer sus propias composiciones, cambiaron su nombre a Natalino, y se convirtieron en uno de los principales nombres de la balada chilena del nuevo siglo.

Ivonne Jaña

Iniciada a mediados de los años '90 en un circuito de pubs y locales capitalinos, poco a poco la voz de Ivonne Jaña fue tomando cuerpo y poderío hasta convertirse en una intérprete de repertorios variados de pop, soul, R&B, balada y blues, e incluso dando un paso más allá en la aproximación del cancionero standard del swing, que ella llevó a puerto durante la década de los 2000. Así, se integró a la abundante escena de voces femeninas en el crossover musical de incios del siglo, con nombres como Consuelo Schuster, Nicole Bunout, Karen Rodenas, Andrea D'Arriarán, Thais Marie y Natacha Montory, entre otras cantantes.

Patricio Renán

Renán Patricio Sánchez Gajardo es una figura musical nacida en las postrimerías de la Nueva Ola, y por eso su nombre trasciende ese movimiento. Apadrinado por la cantante Cecilia, en 1966 debutó el se sello EMI, tras ganar un concurso radial el año anterior  y radicarse en Santiago. Su actuación en el Festival de Viña y en certámenes internacionales, le dieron un nombre, reforzado por éxitos populares como "Por amor" o "Soy culpable", y por la innegable calidad de su registro vocal. En las décadas del '70 y '80 su nombre engrosó la lista de artistas que coparon los espacios televisivos, en un oficio que disminuyó en los años '90. El 2005 participó en el programa Rojo VIP de TVN, y, aunque en general esta alejado de la música, en ocasiones se presenta en vivo.

Cony de Aguirre

Psicóloga de profesión, Constanza de Aguirre Penna apareció por primera vez para el público masivo como cantante romántica aspirante en el popular concurso televisivo "The voice", emitido en 2015 por Canal 13, y donde participaron una serie de cantantes profesionales o con trayectorias, como Josefa Serrano, Karin Cáceres, Astrid Veas y Luis Pedraza, el ganador del certamen. Constanza Cony de Aguirre es hija del ejecutivo y músico de jazz Jaime de Aguirre y la animadora y cantante Tati Penna. En 2010 escribió e interpretó la canción "Pasaje" para la teleserie "Primera Dama", de la misma estación.

Rachel

Fue un éxito radial y de ventas llamado “Que estemos juntos los dos”, el que catapultó a la cantante chileno-australiana Rachel al tope de los rankings en 1999 y la convirtió en figura mediática incluso en España, donde su álbum Rachel (1998) superó las 50 mil copias vendidas. Raquel Susana Delgado, su verdadero nombre, consiguió un status de estrella en Europa, cantó mucho pop y jazz en Australia, pero nunca logró obtener una categoría similar en Chile.

Américo

Américo es una de las mayores voces en la música chilena en el cambio de milenio, especialmente a partir de la popularidad con que su nombre atravesó espacios desde la música tropical nortina a la música romántica de masas, con el álbum de 2008 que lo catapultó a la fama: A morir. Allí, un éxito como “Que levante la mano” instaló a Américo como referente de la denominada "cumbia romántica" que imperó en la década de 2000, y que situó al cantante ariqueño en esa cúspide justo después del estallido del grupo La Noche, máximo referente del estilo.

Maitén Montenegro

Maitén Montenegro es una cantante y comediante que se inició siendo niña, por intermedio de su padre, el prestigioso actor Raúl Montenegro. Por su trabajo, vivió varios años en Venezuela y Puerto Rico, donde debutó como actriz en producciones dramáticas. A su regreso, a los 13 años, adoptó su nombre artístico (el real es María Teresa Vásquez) y montó varios espectáculos y programas detelevisión, que en 1973 la llevaron al teatro Bim Bam Bum. Entre 1978 y 1980 fue parte del primer elenco del programa de humor Jappening con Ja, y luego se integró como comediante a Sábados Gigantes, protagonizando sus propios Café Concerts, y llegando al Festival de Viña de 1985 con un espéctaculo de música y baile. Avanzados los años 90 se trasladó a Miami como productora de Sábados Gigantes, y allá montó una academia que el año 2006, cuando regresó a Chile, instaló en Santiago. En medio de toda esa historia, su paso por la música es casi un detalle, pero dejó un hit: De 1972, la sentida despedida de una esposa que ve partir a su marido: "Canción para una esposa triste".