Balada
Enamoramiento, encuentro, ruptura y despecho, las sucesivas fases de la relación de pareja, sostienen la temática esencial de esa canción llamada balada. Su intérprete, conocido como baladista, apuesta a una empatía cuya identificación masiva determinará su éxito o fracaso. Por eso en la balada son importantes la redundancia y el impacto melódico de un coro que se adhiera con facilidad al oído. Hacia los años ‘60 se desprendió de ramas urbanas como el bolero o el tango apostando a una categórica difusión radial y presencia en las listas de venta. En esa primera época utilizó el sonido de secciones de cuerdas en sus arreglos y más tarde cedió a las facilidades de los sintetizadores y guitarras. La balada exime a sus intérpretes de una obligación autoral, dejando la composición en manos de expertos mientras que del baladista se esperan otros atributos: que tenga una imagen recordable pues se trata de una estrella moderna de la canción, una capacidad vocal a la altura de los estribillos de ambición épica y una identidad pública que se acomode a los estereotipos del eterno enamorado. La expresión “balada romántica”, como se ve, es una redundancia.
Mapa musical
Ante los ojos de miles, Monna Bell fue una cantante mexicana. En ese país coronó el éxito de su carrera —incluso fue actriz de cine—, y su estilo lleno de gracia y matices interpretativos cosechó los más sonoros elogios hasta su muerte, en Tijuana, en 2008. El mismísimo Juan Gabriel la describió como «la artista que más he admirado en mi vida», sabiendo, eso sí, que hablaba de una mujer chilena, nacida en Santiago como Ana Nora Escobar, y con un talento apenas reconocido entre sus compatriotas. La trayectoria de Monna Bell fue de grandes conquistas internacionales, con presentaciones en Nueva York, un triunfo en el primer Festival de Benidorm (1959) —con la luego clásica "Un telegrama"— y la asociación a grandes orquestas latinoamericanas de su tiempo, como las de Chucho Valdés y José Sabre Marroquín. También de su legado discográfico han existido varios hitos: en 1980, el cineasta español Pedro Almodóvar eligió su versión de "Estaba escrito" para musicalizar su primer largometraje (Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón) y en el verano español del año 2020, en tiempos de confinamiento por la pandemia de Covid-19, Televisión Española difundió un video con las playas vacías junto a una antigua canción alegre en voz de la chilena: "Cuando cuando".
Liderados por el futuro humorista Jorge Cruz, Los Dreamers eran un grupo vocal cuya base rítmica estaba integrada por el teclado de Jorge González, futuro músico de Los Ángeles Negros. Con canciones en castellano, fueron parte de la prolífica escena musical que se desencadenó tras el fenómeno de la Nueva Ola. Comenzaron su historia como un grupo de aficionados en San Miguel, que luego se convirtió en un elenco profesional, que tuvo varias grabaciones.
Una canción romántica titulada "Vuelves" le dio a Magaly Ortúzar su primera visibilidad en la industria del entretenimiento y el espectáculo. La pieza apareció en 2013 como parte del cancionero de la existosa teleserie "Las Vegas", de Canal 13, hecho que marcó también el futuro inmediato de la cantautora pop, ya convertida en Mäga, en el inicio de una experiencia solista que tendría su siguiente hito con el disco Para viajar... (2014).
Daniela Sánchez ha alternado las funciones de intérprete y cantautora según el contexto. Ha llegado a escribir unas ochenta canciones, entre el pop latino y la balada romántica, siempre en el exigente rango vocal que requiere la interpretación del R&B. Algunas de ellas, "Nuevo día", "Alma y corazón", "Al otro lado de la luz", donde alternó música y letra, quedaron registradas en el disco Soy de piel (2016).
La forma musical que fue adoptando la carrera solista de Claudio Guzmán se hizo con el tiempo casi incompatible con los recuerdos de su tiempo de guitarrista, compositor y vocalista de Q.E.P., una de las bandas que alimentó el llamado boom pop ocurrido en Chile durante los años ochenta. A diferencia de las canciones bailables de ese cuarteto, los discos de Guzmán como cantautor mostraron composiciones vinculadas a su época y sensibilidad generacional, según la norma de la trova.
Cantante de formación lírica, que saltó a la fama como el primer ganador de los concursos del programa "Factor X", emitidos por TVN desde 2011. Tras obtener una beca del Teatro Municipal, estudió allí con el Carlos Beltrami. Luego fue alumno de Lucía Gana en la Facultad de Arte de la Universidad de Chile.
La música fue inspiración familiar en el caso de Jaime Atria Rosselot, cantautor solista, productor, compositor e integrante de varios grupos; hijo del famoso autor de "La consentida" y "Noche callada", Jaime Atria. Festivales de la canción estudiantil fueron su espacio más prolífico de difusión durante los años setenta, aunque han sido voces ajenas las que más han dado a conocer sus composiciones. Gente como Alberto Plaza, Magdalena Matthey, Eduardo Gatti, Juan Carlos Duque, Gloria Simonetti, Pedro Messone y Osvaldo Díaz han grabado canciones suyas.
Para la historia del bolero chileno, Los Hermanos Arriagada son quienes popularizaron en ese ritmo la gran canción del compositor Armando González Malbrán, "Vanidad", originalmente escrita como un foxtrot lento (o slowfox). Pero en el recuerdo de los seguidores de la canción romántica se cuentan como imprescindibles también sus versiones para “Poema”, “Sigamos pecando” y la traducción de “Nathalie”, la famosa canción del francés Gilbert Becaud. Un canto de tres voces al unísono apoyado en sobrios pero imaginativos arreglos orquestales fue parte de la marca de un conjunto que probablemente consiguió más difusión fuera de Chile que en su propio país, y que encontró un modo diferente de presentar lo que en los años sesenta era casi un subgénero: el de los boleros a trío.
Aunque Arturo Millán es una de las figuras que con frecuencia actuaron en la televisión chilena de los años ’70 y ’80, ya entonces tenía edad para traer mayor experiencia a cuestas. Se inició en los años ’50 como cantante de la orquesta de Izidor Handler. Para entonces era profesor normalista, nacido en Chillán, y fue contemporáneo de la generación gloriosa de cantantes de bolero chileno que incluye a Lucho Gatica, Antonio Prieto y Luis de Castro. Durante su carrera grabó canciones de éxito como "Mi amigo Pedro", "Yo tengo fe" y sobre todo "Mi papá, mi amigo", y fue parte de la generación de músicos que pasaron de la radio a la televisión a comienzos de los ’60. Actuó en Argentina, Perú, Venezuela y España, donde en 1960 ganó el Festival Internacional de la Canción de Benidorm, y obtuvo en dos ocasiones el primer premio en el Festival de Viña, además de ganar en el certamen de 1962 el segundo y el tercer lugar de modo simultáneo. Socio fundador y emérito de la Sociedad del Derecho de Autor, murió el 6 de junio de 1996 a causa de un cáncer, a los 68 años, poco después de haber lanzado los discos Que no se nos vaya el amor (1994) y Por siempre gracias (1995), con motivo de sus 45 años de carrera.
Como aspirante en el programa "Rojo, fama contrafama" de 2004, la cantante maulina se orientó especialmente a la balada romántica latina. De esta manera interpretó canciones de Myriam Hernández, inspirada además en esta figura referencial entre las voces chilenas. En 2008 participó en el concurso regional "Latin american idol", con otras cantantes nacionales como Francisca Silva, lo que terminó de poner su nombre en un circuito de canto mayormente centrado en las competencias y concursos de talentos.
Perteneciente al staff de aspirantes de la segunda generación del programa “Rojo, fama contrafama” de TVN en 2003, Catalina Barrios se desmarcó de esa categoría al salir de la competencia en las semifinales e ingresar en 2005 al estudio del canto popular en la Escuela Moderna de Música. La intérprete estuvo, entonces, en los dos frentes de la formación protocolar: el set televisivo y el aula universitaria, y así se definió luego como una baladista de acentuada intención pop-rockera.
Guitarrista y docente, Alicia Puccio fue una de las precursoras de la publicación de cancioneros en medios de comunicación masivos. En los años '60, en Revista Ritmo, y en los '70 y '80 en la Revista del Domingo de El Mercurio, Alicia Puccio publicaba canciones populares con sus posturas para guitarra, en una modalidad que se extendería a muchos medios poco después. En los años 80 inauguró una academia de canto y guitarra en el barrio alto de Santiago, donde acogió a varios cantantes que han alcanzado popularidad, como Luis Jara, Cristián Natalino o Daniela Castillo. Figura frecuente en jurados televisivos durante los años 70 y 80, Alicia Puccio participó en una fugaz rearticulación de Las Cuatro Brujas el año 2001. (biografía en preparación).
Baladista, cantante pop, integrante original del grupo Sum, y con incursiones en la música urbana, la cumbia y el reguetón como solista, Lucía Covarrubias fue ganadora de la Gaviota en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar de 2016, con la canción "Te quiero", que presentó junto a su hermano, Cristián Covarrubias. Fue una antesala a la publicación de su primer disco, que incluyó la canción "¿A quién no le gusta el reggaetón?", una defensa del estilo en boga durante esa década y un ensayo de ritmo y texto.
René de la Vega es uno de los más singulares casos de la música popular chilena de finales de los años '90. Vestido como Elvis e inspirado en Camilo Sesto cantaba canciones que para algunos carecían de rima y de profundidad musical. Perseverante, inició una carrera independiente, editó un disco y recorrió colegios mostrando su música. Una empresa familiar lo apoyó: su padre fue manager, su madre confeccionaba su vestuario y sus hermanas actuaban como modelos y coristas. En 2016 se presentó como candidato independiente a alcalde por Conchalí, resultando sorpresivamente electo.
Cantante chilena-sueca, nacida y criada en ese país escandinavo, que se hizo conocida para el público nacional a partir de su llegada al programa televisivo "Rojo, fama contrafama", de TVN en su competencia de 2006. Javiera Muñoz no alcanzó las finales pero cantó algunas de sus canciones de pop latino como "Ándale mi corazón" y "Spanish delight". En 2000 participó en el Melodifestivalen (una selección sueca para el festival de Eurovisión) con la canción "Varje timma, var minut" ("Cada hora, cada minuto") y llegó al cuarto puesto. Dos años después regresó al Melodifestivalen y sólo obtuvo el sexto lugar con "No hay nada más". Su discografía solista incluye los títulos Javiera (2001) y True love (2004).
Productor, músico y compositor, Hugo Beiza fue un nombre vinculado de lleno en el movimiento de la Nueva Ola, y que protagonizó parte de la época de esplendor de la industria discográfica chilena. Su prematura muerte, a los 26 años de edad, truncó una carrera de enorme prolifidad y talento. Se inscriben en su catálogo autoral éxitos popularizados por Los Red Juniors, como "Al pasar esa edad" y "A tu recuerdo" (ambos, en coautoría con Jorge Pedreros), Alan y sus Bates ("Recuerdos de verano"), Los Bric-a-Brac ("Nunca jamás") y Carlos Contreras ("Dime Dios"). También se cuentan composiciones suyas para Luz Eliana, Luis Dimas, Gloria Simonetti y Pedro Messone.
La ganadora de la primera generación del programa televisivo "Rojo, fama contrafama" fue, en el año 2003, María Jimena Pereyra. El triunfo la llevó a convertirse en punta de lanza del fenómeno mediático y discográfico que generó ese espacio de TVN. Junto a ella, Leandro Martínez, María José Quintanilla, Daniela Castillo y otros jóvenes intérpretes saltaron del anonimato al estrellato en pocos meses, convirtiéndose en artistas súperventas que fueron acogidos con entusiasmo por una industria en crisis. Tras tres discos, a fines del 2006 salió del programa, y aunque nunca se ha desligado e la televisión -ha sido conductora o panelista en varios espacios- nunca ha dejado de presentarse en vivo y de editar discos.
Cantante de jazz, pop y fusiones, la primera aparición de Edra Silva estuvo vinculada al programa “Rojo”, de TVN, que dominó las audiencias juveniles de mediatarde. Ella apareció en 2004, con 18 años, entre ese nutrido contingente de aspirantes como intérprete de repertorio de pop y baladas en sus modalidades latina y anglo. En su adultez como cantante, exploró campos del jazz contemporáneo y en 2018 publicó el disco EP Intro, junto al pianista Raimundo Barría.
Jaime Atria es un activo autor de tonadas, valses, cuecas y canciones festivaleras con gran presencia en la industria del folclor de masas y la música típica, además de el responsable de una de las piezas más representativas de la identidad chilena del siglo XX. Ese himno canción nacional comienza con el trallazo cuequero de “Déjame que te llame / la consentida”, y se llama, justamente, "La consentida", obra que le significó a Atria un espacio entre los grandes autores de canciones chilenas de todos los tiempos.
Gloria Benavides fue una de las figuras más jóvenes de la Nueva Ola y también una de las más populares. Se inició de niña como cantante en una radio en Valdivia, y en Santiago se integró a los shows de los masivos auditorios radiales de los '50 y '60. A los 13 años grabó un primer disco sencillo, con la canción "Norman", y en 1963 prensó su hit para el cancionero popular: "La gotita". Se casó con otra estrella de la Nueva Ola, editó decenas de singles, reactivó su carrera musical como cantante ya adulta a los fines de los '60, pero avanzada la década siguiente se fue alejando paulatinamente de la música para convertirse en comediante televisiva. Desde ese oficio desarrolló personajes, como La Cuatro (originamente La Cuatro Dientes) o la Getrudis, con los que ha trascendido incluso más que en su faceta musical. Desde 1990 fue personaje estable del programa norteramericano de origen chileno, "Sábado Gigante", tras cuyo final, en 2016, se centró en Chile nuevamente como actriz y cantante, grabando canciones y presentándose en vivo.