Balada

Enamoramiento, encuentro, ruptura y despecho, las sucesivas fases de la relación de pareja, sostienen la temática esencial de esa canción llamada balada. Su intérprete, conocido como baladista, apuesta a una empatía cuya identificación masiva determinará su éxito o fracaso. Por eso en la balada son importantes la redundancia y el impacto melódico de un coro que se adhiera con facilidad al oído. Hacia los años ‘60 se desprendió de ramas urbanas como el bolero o el tango apostando a una categórica difusión radial y presencia en las listas de venta. En esa primera época utilizó el sonido de secciones de cuerdas en sus arreglos y más tarde cedió a las facilidades de los sintetizadores y guitarras. La balada exime a sus intérpretes de una obligación autoral, dejando la composición en manos de expertos mientras que del baladista se esperan otros atributos: que tenga una imagen recordable pues se trata de una estrella moderna de la canción, una capacidad vocal a la altura de los estribillos de ambición épica y una identidad pública que se acomode a los estereotipos del eterno enamorado. La expresión “balada romántica”, como se ve, es una redundancia.

Mapa musical

Palmenia Pizarro

La mujer que con mayor sentimiento ha cantado el vals peruano y el bolero en Chile es Palmenia Pizarro. Iniciada a comienzos de los años ‘60, desarrolló su carrera en Chile y luego en México, donde vivió y cantó entre 1973 y 1997. Revalorada por una nueva generación de auditores desde los años '90, tal como ocurrió con Cecilia, Palmenia Pizarro reanudó su trabajo en escenarios en Chile en una ruta que la consolidó como una de las indiscutidas reinas en el canto popular. Solo se vio interrumpida debido a una enfermedad que la sacó de los escenarios en 2024, pero su nombre es parte de la historia ancha y profunda de la música popular chilena, con un sello, canto y sensibilidad quedaron marcados en valses y boleros como "Cariño malo", "Ódiame", "Ajeno" y "Amarraditos".

Claudio Carrizo

El productor, compositor y cantante Claudio Carrizo Viviani dedicó la mayor parte de su carrera musical a trabajar para otros artistas (Nicole, Keko Yunge, Álvaro Scaramelli), de cuyos espectáculos también ha sido corista. Su debut discográfico en 2003, el único álbum solista, permitió también calificarlo como cantautor romántico durante una época de oro para la televisión chilena, cuando también Carrizo trabajó como músico y productor en los nacientes reality shows y programas de talentos de canto. En los veinte años posteriores, hasta su muerte en 2024 orientó su oficio a los estudios de grabación y sets televisivos.

Patricia Frías

Su nombre se asocia de inmediato al mapa de la balada chilena con mayor difusión en la segunda mitad de los años '80, aquél de televisión y grandes festivales. Pero es un territorio más extenso que ése el que Patricia Frías ha recorrido durante su trayectoria, tanto como intérprete de voz distintiva como también compositora de canciones de intensidad sentimental empáticas con la audiencia, las que hemos conocido en su voz o en la de otro/as cantantes.

Astrid Consentimiento

La voz de Astrid Consentimiento —el nombre musical de Astrid Veas— se hizo conocida en concursos televisivos de alta llegada, como “Venga conmigo” (2002), “Rojo, fama contrafama” (2003) y "The voice" (2015). Su trabajo solista llegó, sin embargo, como cantante romántica, tropical y, finalmente, cantautora. Como Astrid Veas, en 2018 ganó la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar con su canción "Mundo al revés", lo que marcó un cambio de enfoque como cantautora, ahora más vinculada con la tierra y las energías naturales, ya lejos de los espacios de la industria de la música y la televisión.

Cony de Aguirre

Psicóloga de profesión, Constanza de Aguirre Penna apareció por primera vez para el público masivo como cantante romántica aspirante en el popular concurso televisivo "The voice", emitido en 2015 por Canal 13, y donde participaron una serie de cantantes profesionales o con trayectorias, como Josefa Serrano, Karin Cáceres, Astrid Veas y Luis Pedraza, el ganador del certamen. Constanza Cony de Aguirre es hija del ejecutivo y músico de jazz Jaime de Aguirre y la animadora y cantante Tati Penna. En 2010 escribió e interpretó la canción "Pasaje" para la teleserie "Primera Dama", de la misma estación.

Black Angels

El año 2003 Los Tetas grabaron un dúo con Germaín De la Fuente y ese encuentro fue la base del proyecto The Black Angels. El cantante Camilo Castaldi, se acercó a partir de entonces a la música de Los Ángeles Negros, redescubriendo su potencial funk, y así comenzó a fraguar, en sus palabras,  “la idea de merodear los coros de Los Ángeles Negros con mis propias historias”. Junto al guitarrista de jazz Nicolás Vera, su compañero en Criminal Jazz, y la aprobación del autor Orlando Salinas, el 2015 obtuvieron un Fondo de Cultura para hacer el disco Canción negra. Allí plasmaron diez canciones  de Los Ángeles Negros con una base instrumental dirigida por Vera, que convocó varios invitados, como Paz Court, Panty (de La Habitación del Pánico) , y músicos de Los Tetas como Rulo y Cee-Funk. El rapeo de Castaldi, con sus propias letras, dio el sello final al disco, que fue lanzado a fines de 2016.

Vito Rodríguez

Víctor Rodríguez es un cantante que va y viene desde la balada tradicional y la denominada "canción cebolla". De ambas escuelas recoge elementos que imprime en sus creaciones e interpretaciones. Nacido en Vallenar, ya durante la preadolescencia comenzó a escribir sus primeras canciones. Se inició en la música como Víctor, nombre con el que en 2011 publicó el álbum El amor simplemente, con producción y arreglos de René Calderón. Más tarde, como Vito Rodríguez, este publicó el álbum Generaciones, donde realizó dúos junto a voces de diversas épocas, como el astro Luis Alberto Martínez, además de Jorge Rigó, Cristóbal, Pancho Puelma, Alexis Venegas y Bastián Herrera. Este trabajo llegó a estar nominado a los premio Pulsar en 2019.

Eric

Dos líneas de balada se expusieron en 2009 a través de los discos de Germán Espinosa (La batalla urbana) y de Eric (Te busco). La primera incorporó toques de trova con guitarra, con Alberto Plaza como referente, y la otra buscó en el pop latino para seguir un camino trazado antes por Álvaro Véliz. El autor de la famosa canción “Mía” fue quien produjo ese primer disco de Eric Phillips, simplemente Eric al micrófono, editado por el Sello Azul como continuidad en la balada de sus primeros nombres: Katty Ravlic, Patricio Herranz, Guz, Claudio Carrizo o Johanna Rezzio.

Claudio Reyes

Actor de teleseries, con papeles de galán,  Claudio Reyes estaba grabando en 1989 la tercera temporada de A la sombra del ángel de TVN, y el equipo de producción le propuso  sumarse a  la banda sonora con una canción, "Por qué llora la tarde", original del baladista brasilero Antonio Marcos . Su versión  se difundió rápidamente en radios y en shows televisivos, pero con un nombre distinto, sacado de su inolvidable su estribillo: "La tarde está llorando y es por ti".  "Ahi me di cuenta que cantaba mal" dijo el mismo actor en año 2009 a La Tercera, aludiendo sus limitadas virtudes musicales, algo que ha reconocido muchas veces - incluso con humor - tras su breve aventura musical. Claudio Reyes siguió siendo actor, cómico en programas de televisión y hasta concejal de la UDI en los años 2000 y cantaba su hit en espectáculos de comediante. Falleció en julio de 2024.

Mario Guerrero

Desde los mejores tiempos de Luis Jara como figura romántica que no estallaba en popularidad un baladista tan demandado por el gran público. A Mario Guerrero le bastaron sólo meses de exposición ante las cámaras para demostrar que su calidad vocal y magnetismo como figura pop podían superar el contexto de alta competitividad en que estaba inmerso en el concurso televisivo “Rojo, fama contrafama”. Aún después del período de mayor presencia de ese programa, Guerrero continuó con una sostenida carrera discográfica de la mano de la masividad.

Patricia Maldonado

La cubana Olga Guillot era el espejo en el que Patricia Maldonado se miraba hacia los años '70, y su exitosa carrera como intérprete durante esa década y la siguiente siguió el mismo rumbo intenso hecho famoso por la mujer de canciones como "Miénteme", "La música" y "Qué sabes tú". Maldonado se convirtió en una de las mejores cantantes chilenas en el rubro de boleros y las más profundas canciones románticas, capaz incluso de dar a conocer su trabajo en el extranjero.

Camila Riestra

El cruce entre el pop juvenil y fresco y la balada sentida identifican la música de Camila Riestra, o Mila Riestra, cantante que tuvo su primera visibilidad como aspirante del concurso televisivo "Talento chileno" en 2011 (donde también aparecieron voces como Camila Silva y Nicole Gómez). Además de presentarse en una serie de festivales de la canción y en circuitos diversos de pubs y hoteles (con el prestigado pianista Pancho Aranda), Camila Riestra desarrolló en paralelo una faceta de autora de canciones, que en 2014 comenzó a tomar forma en sus primeras piezas difundidas: el pop-rock "Eres tú" y la balada "Vuelve", producidas por David Gómez. En una época posterior, ya descrita por el consumo musical de las plataformas de escucha, Camila se presentó entonces como Mila Riestra junto a una serie de sencillos sueltos. Entre ellos el más difundido fue "Astronautas" (2023), canción que apareció en la teleserie de Chilevisión "Mira con quien andas".

Paulina Rojas

Mendocina de nacimiento y viñamarina por adopción, Paulina Rojas ha sido intérprete de muchos repertorios en torno a la música brasileña, el bolero, el pop en sus formas más variadas y la balada anglo con modelos como Celine Dion o Whitney Houston. Pero en su primer disco solista se definió mayormente como cultora de una balada latina que tiene referentes en los años ’80 con Myriam Hernández o Soledad Guerrero. En el álbum Vuelvo a soñar (2010) Rojas transitó por esa ruta y de paso marcó su ingreso en la escena de “nuevos románticos” de esos tiempos.

Maitén Montenegro

Maitén Montenegro es una cantante y comediante que se inició siendo niña, por intermedio de su padre, el prestigioso actor Raúl Montenegro. Por su trabajo, vivió varios años en Venezuela y Puerto Rico, donde debutó como actriz en producciones dramáticas. A su regreso, a los 13 años, adoptó su nombre artístico (el real es María Teresa Vásquez) y montó varios espectáculos y programas detelevisión, que en 1973 la llevaron al teatro Bim Bam Bum. Entre 1978 y 1980 fue parte del primer elenco del programa de humor Jappening con Ja, y luego se integró como comediante a Sábados Gigantes, protagonizando sus propios Café Concerts, y llegando al Festival de Viña de 1985 con un espéctaculo de música y baile. Avanzados los años 90 se trasladó a Miami como productora de Sábados Gigantes, y allá montó una academia que el año 2006, cuando regresó a Chile, instaló en Santiago. En medio de toda esa historia, su paso por la música es casi un detalle, pero dejó un hit: De 1972, la sentida despedida de una esposa que ve partir a su marido: "Canción para una esposa triste".

Johanna Rezzio

La apuesta de balada pop del Sello Azul en 2005 encontró en la viñamarina Johanna Rezzio respuestas en efecto dominó: Rezzio era joven, atractiva y enérgica, no requería de un equipo de compositores cerca pues escribía sus propias canciones, pensadas para rotar en las radios. Así haría frente a otras figuras femeninas del pop de la época con mayor presencia medial, como Ximena Abarca o Daniela Castillo. La cantautora se presentó a la convocatoria y se adjudicó la edición de Algo más (2005).

Javiera Muñoz

Cantante chilena-sueca, nacida y criada en ese país escandinavo, que se hizo conocida para el público nacional a partir de su llegada al programa televisivo "Rojo, fama contrafama", de TVN en su competencia de 2006. Javiera Muñoz no alcanzó las finales pero cantó algunas de sus canciones de pop latino como "Ándale mi corazón" y "Spanish delight". En 2000 participó en el Melodifestivalen (una selección sueca para el festival de Eurovisión) con la canción "Varje timma, var minut" ("Cada hora, cada minuto") y llegó al cuarto puesto. Dos años después regresó al Melodifestivalen y sólo obtuvo el sexto lugar con "No hay nada más". Su discografía solista incluye los títulos Javiera (2001) y True love (2004).

Tania Fariñes

Cantante tropical sureña que ha logrado repercusión en escenarios de Concepción, donde nació, y de San Pedro de la Paz, donde ha residido durante gran parte de su historia musical. Se inició como cantante a los quince años, primero en la interpretación de un repertorio mucho más centrado en el bolero, estilo que entonces la hizo conocida en la región. Al cabo del trancurso de una segunda etapa musical, Tania Fariñes fue progresivamente mudándose desde la canción romántica a la canción tropical, que la acomodó de manera más natural como intérprete, representada tanto en la cumbia romántica como en la bachata.

Catalina Palacios

Inicialmente conocida como figura en el programa juvenil “Mekano” (Mega) y luego "Yingo" (Chilevisión), Catalina Palacios sobrepasó esas fronteras de la tarde bailable para convertirse luego en rostro de la estación privada. Pero a su primer perfil de bailarina, la «chica angelical», como la llamó la prensa, pasó a ser animadora, actriz y finalmente una cantante audaz. Incursionó en el pop adolescente y la balada, mostrando arrojo en las canciones bailables y puesta en escena, y utilizando el nombre de Kata Palacios. Tres discos marcaron esa época musical en la que ella tuvo acceso a las pantallas. Fue presentadora de programas televisivos y celebridad en la época, aunque más adelante abandonó esa industria e inició estudios en el campo de la sicología y las terapias alternativas.

Ginette Acevedo

Una voz profunda y con matices, ideal para la interpretación de la canción de raíz folclórica más sentimental, distinguió a Ginette Acevedo desde los años sesenta, cuando inscribió su estilo en una exitosa apuesta por proyectar la raíz folclórica sudamericana a las grandes audiencias. Su nombre se extendió entonces por Argentina, Perú, Venezuela y México antes de que la intérprete cumpliera los 30 años de edad, y en una internacionalización excepcional incluso para los estándares actuales. Desde entonces se ha mantenida activa, sobre todo en espectáculos en vivo. Títulos como "La torcacita" y "Mujer en el tiempo" confirman su huella en la música chilena.

Alejandra Ramírez

Una canción en el estilo pop-soul titulada “No me pidas amor”, con la que participó en la preselección del Festival de Viña del Mar de 2003, fue la primera experiencia solista de Alejandra Ramírez, una de las más versátiles voces en secciones corales de artistas pop, orquestas de televisión y sesiones de estudio. Eso hasta que en 2011 grabó la canción "De punta a punta" para la teleserie juvenil "Vampiras" y luego inició la producción de un primer disco propio, junto al baterista Carlos Figueroa Salazar, el mismo músico que había escrito “No me pidas amor” diez años antes.