1990
Investigador, intérprete y divulgador de la cultura mapuche, Lautaro Manquilef dedicó gran parte de su vida a la labor en torno a ese pueblo, aunque su trayecto musical se cruzó también con otras ramas del canto. Decía que dar a conocer los fundamentos de la cultura mapuche era «sostener nuestra raíz formadora de la identidad del ser chileno». En ese esfuerzo grabó discos, compuso canciones, fundó conjuntos, dictó charlas y recorrió infinidad de colegios de nuestro país.
Myriam Hernández es la cantante popular más reconocible y de mayor alcance internacional en la música chilena de las últimas décadas, con periódicas giras por América, producciones de discos con repertorio original y permanente presencia mediática. Iniciada como solista tras un adiestramiento en la televisión en los años ‘80, ha grabado más de una decena discos desde 1988, con canciones de amor que le han valido numerosos éxitos, varios de los cuales han llegado al número uno en listas de la revista Billboard : "Peligroso amor" (1990), "Te pareces tanto a él" (1991), "Ese hombre" (1995) y "Huele a peligro" (1998). Aunque ha ejercido como conductora televisiva, la música ha sido siempre el eje de su camino como artista, donde ha trabajado con grandes nombres de la música latina (como Humberto Gatica o Juan Carlos Calderón), y también ha sido reconocido ampliamennte por nuevas generaciones de músicos. Mon Laferte la invitó a uno de sus conciertos del 2022 y Karol G cantó con ella en el Festival de Viña del 2023. Con la megaestrella colombiana interpretó el primero y, probablemente, el mayor de sus clásicos: "El hombre que yo amo".
Raúl Aliaga es un percusionista pionero de la música de fusión en los años '80 y su experiencia incluye diversos campos musicales. Artista de formación clásica, estudió percusión docta, fue parte de orquestas de televisión, grupos de rock y su nombre ha figurado en las alineaciones de grupos históricos de fusión como Congreso, Latinomusicaviva y Fulano, como solista en diversos enfoques y arsenales percutivos, además marimbista y baterista.
Con una prehistoria pero funcionamiento regular desde 1999, Curasbún es una de las bandas radicales y militantes de la escena punk chilena: sus abiertas adhesiones a las causas antifascistas definen su trabajo más allá de un discurso meramente musical, en una opción política alimentada por la adopción del sonido Oi! (originado en la clase obrera inglesa de fines de los ’70) como su lenguaje creativo. Un grupo de amigos, la admiración por Víctor Jara, la celebración de la fiesta y el consumo de alcohol fueron los demás factores que concurrieron al nacimiento de Curasbún, (nombre inspirado en el célebre sacerdote católico Raúl Hasbún, de filiación pinochetista y aparición frecuente en medios durante varias décadas). Desde su nacimiento, la banda se distinguió por su intenso trabajo en vivo a lo largo de Chile, sobre todo en conciertos de solidaridad en causas como la libertad de los presos políticos o el fin a la represión al movimiento mapuche. Dos discos (y varios demos) han salido de ese proceso, con un sonido sólido y títulos elocuentes: "Cerveza", "Odio la sociedad" o "Palestina".
El versátil saxofonista Raúl Gutiérrez es uno de músicos más prolíficos en el jazz chileno. Su historia, siempre escondida y lejana debido a su larga estadía fuera de nuestras fronteras, está asociada al latin jazz, la música afrocubana y la música tropical, además del liderazgo de una serie de big bands. Es el fundador y director de Irazú, proyecto que desde comienzos de la década de 1980 condujo en Alemania y que luego sustuvo en una larga permanencia entre Cuba y México desde la década de 2000. Bajo el cartel de Raúl Gutiérrez & his Cuban Big Band o bien como Raúl Gutiérrez y sus Estrellas Cubanas, el saxofonista, director y arreglador chileno abordó abundantes repertorios de música cubana, son, bolero, mambo, salsa neoyorquina y standards jazzísticos cubanizados en una serie imparable de álbumes publicados a partir de 2010.
María Sonora fue un grupo de carrera parcialmente frustrada (su primer disco tardó más de treinta años en publicarse), pero que resultó pionero en la integración de ritmos caribeños con códigos hip-hop y electrónicos; y, como tal, es recordado como una asociación virtuosa para el Chile de los años de transición democrática. De manera intermitente, ocupó a los hermanos María José y Tan Levine, dos músicos de sobra destacados previamente en bandas como Upa, Pinochet Boys y Electrodomésticos —entre otras—, y vinculados hasta hoy a proyectos artísticos independientes.
Pianista con estudios junto a Sergio Parra en la Universidad Austral de Valdivia, y de composición en Santiago con Alejandro Guarello, Jaime Barría Casanova es un compositor con perfeccionamiento en armonía y contrapunto, pero su currículo pesa, sobre todo, por su involucramiento con Bordemar, la agrupación de cámara que fundó en 1983 con el obejtivo de «rescatar, registrar y difundir el folclor de Chiloé», desde un foco contemporáneo.
Escasas bandas chilenas elevaban en los años noventa el pop a la categoría de gran causa. Canal Magdalena buscó albergar en sus canciones y la difusión de estas aquellos valores que a sus integrantes les parecían los adecuados para una mejor convivencia en sociedad; en sus palabras, la honestidad, los afectos bien expresados, el romanticismo, la elegancia de lo cotidiano. Su apuesta por el pop de vocación masiva pero carácter propio se adelantó a lo que más tarde profundizó la generación millennial. La carrera del grupo ha mostrado cumbres de difusión ("Enséñame", "Todo ha cambiado") y también extendidos períodos de silencio, aunque nunca una separación como tal.
Ha sido quizás «por culpa» de su buena voz, que Julián Peña sea más reconocido en su faceta de cantante que en la de compositor. Su impronta de rockero y su registro elegante han sido cotizados por bandas diversas, sobre todo Los Santos Dumont y Ángel Parra Trío, a las cuales se ha integrado como miembro estable en diferentes períodos. Entre 2003 y 2007, Peña —quien también es guitarrista y pianista— se ocupó en su propio proyecto creativo, Casanova, un cuarteto en el que logró al fin encauzar su interés fundamental: canciones pop bien arregladas y de innegable calidez. Desde la disolución de esa banda, se mantiene vinculado a la música a través de diversos proyectos, incluido el de la composición y grabación solista.
Con una popularidad forjada desde los años '70, y con episodios masivos en los años '90, Illapu es un nombre mayor en la música chilena. Nacieron como un sexteto de música andina, pero con los años fueron ampliando su estilo musical, incorporando bajo eléctrico, batería y otros géneros de la música popular. Más de 50 años de vida, una veintena de músicos que han sido parte de sus filas, siete años de exilio y una preocupación consciente por las temáticas cotidianas y la política chilena son el sello del conjunto, que hasta hoy llena estadios en todo Chile y tiene varias canciones con el status de clásicos de la música popular chilena.
El prolífico trabajo en la música de este intérprete, guitarrista, compositor y productor ha trascendido la historia de la banda en la que se inició, Electrodomésticos (y a la cual sigue vinculado hasta hoy, entre muchos trabajos paralelos). Carlos Cabezas ha sido un músico arriesgado, guía de una carrera marcada por giros sorpresivos. Sus creaciones profundas y atemporales son difíciles de clasificar, aunque caben siempre dentro de una corriente popular y acotada a los códigos de un rock amplio y adulto, canalizado tanto en discos propios, como en proyectos colectivos y por encargo. Su nombre es referencia generacional e innegable influencia para un modo de hacer rock vinculado al riesgo y la colaboración propositiva.
Si acaso el pop más ambicioso y sencillo puede o no ser considerado un género creativo, y dónde deben fijarse los límites entre cita y pastiche, fueron debates interesantes que Glup! encendió durante sus años de mayor exposición en medios. El grupo resultó una apuesta radial de innegable éxito (son suyos hits como "Freebola", "Mi destino" y "Enamorado de ti"), aunque eligió mantener las formas de una escuela más bien descreída y sin reverencias. El oficio musical de sus integrantes se expandió luego en proyectos musicales diversos, de entre los cuales el trabajo continental del cantautor Cristián Koko Stambuk como productor ha resultado ser el más relevante. Puntuales reuniones (2019, 2022, 2025) han mostrado al grupo en nuevos conciertos y grabaciones durante los últimos años. Más allá de los vaivenes, puede considerársele una banda activa.
Establecido en Europa desde inicios de los años noventa, Carlos Justiniano era ya un cantautor y poeta activo en la Octava Región y Santiago (con publicaciones para los sellos Alerce y EMI, y constante presencia en espacios de resistencia a la dictadura, como peñas y sindicatos), cuando decidió partir de Chile, hacia 1991. Desde entonces es un ciudadano de Essen (Alemania), donde ha desarrollado una nutrida discografía, a solas y en colaboración.
El puerto de Valparaíso, los movimientos de la Nueva Ola y el primer rocanrol chileno, un sonido característico y una leyenda vigente hasta nuestros días son elementos unidos en la historia de Los Blue Splendor, conjunto chileno que en los años 60 publicó tres valiosos álbumes. Persisten en la memoria antiguos hits como "Verano sin amor" y "Visión de otoño", pero, sobre todo, la impronta única de dos fundadores ya fallecidos: el pianista y director Ángelo Macchiavello y el cantante y bajista Rafael Palacios. El hijo del primero mantiene desde 2011 una nueva formación del conjunto para grabaciones y shows.
Las artes plásticas y visuales fueron la formación académica de Silvio Paredes y en varios sentidos su trabajo en el campo de la música se ha situado en la búsqueda por aplicar algunos de los conceptos allí aprendidos a piezas sonoras, bandas y discos. El bajo eléctrico y el stick han sido los principales instrumentos de trabajo para uno de los fundadores del grupo Electrodomésticos, que también integró agrupaciones pop de distinta época, como Primeros Auxilios en los '80 y Los Mismos en los '90 y 2000, del que también fue fundador, compositor y conceptualizador. Como nombre propio ha desarrollado una búsqueda, también ramificada hacia la electrónica experimental, la electrónica de ambientes, el pop y la performance.
No sólo su muerte sorpresiva marca el recuerdo de Andrés Bobe. El fundador de La Ley fue uno de los músicos más activos de la escena santiaguina de pop-rock de los años ochenta, y apoyó el desarrollo de varias bandas de acuerdo a un método de excepcional profesionalismo, rigor y finura. Bobe falleció en un accidente motociclístico a los 32 años de edad, luego de editar un álbum junto a La Banda del Pequeño Vicio y otros cuatro con La Ley. De modo póstumo, y a modo de tributo, se editaron grabaciones solistas suyas que habían permanecido inéditas.
Desde el jazz y la música popular orquestada hasta la industria de la Nueva Ola y una prehistoria del rock local son instancias en las que dejó su huella Arturo Ravello, uno de los más importantes contrabajistas chilenos. Activo desde comienzos de los años '50, justo a tiempo para asistir a esos cambios musicales y generacionales, Ravello se inició en Santiago, se estableció en Arica a fines de los años '60 y fue un músico de orquestas, auditorios de radio, estudios de grabación y giras, acorde con el perfil del instrumentista popular surgido en una época de la que fue uno de los últimos exponentes hasta su muerte en 2011, a los 84 años.
Dos cantores populares chilenos comparten el nombre de Hugo González. El mayor es Hugo González Urzúa, El Pichilemino, cantor a lo humano y lo divino, poeta y payador. El nombre data de su cuna natal en Pichilemu, pero vive en Curanilahue, donde donde participa en vigilias de canto a lo divino y organiza encuentros de payadores, las dos facetas del canto a lo poeta. Sus versos constan además en el disco colectivo Payando despedimos el siglo (2000) junto a Fernando Yáñez y Alejandro Cerpa Fuenzalida, El Pumita de Teno, y en una grabación propia, Lo que al pueblo pertenece. El Pichilemino publica también una lira popular cada dos meses, en otra de las expresiones tradicionales de la poesía popular chilena.
Su paso resuelto por géneros musicales usualmente alejados entre sí convirtió a Luis Advis Vitaglich en un compositor de una versatilidad única en la historia de Chile. Sin haber estudiado en un conservatorio, y con una formación más ligada a las humanidades (se licenció en Filosofía), Advis fue encontrando su camino musical de un modo casi autodidacta. Asociado a baladistas, folcloristas, orquestas sinfónicas y de cámara, y bandas y cantautores de fusión latinoamericana, Advis marcó al menos un gran hito de la cultura chilena con la fundamental Cantata Santa María de Iquique (1969), aunque el total de su discografía es la constante de cumbres, ineludibles en el estudio de la música chilena del siglo XX.
De Kiruza fue un grupo pionero en la introducción de ritmos negros (afrocaribeños, principalmente) en Chile, y una de las bandas más innovadoras que pasaron por la escena de música local durante los años '80. En plena dictadura desarrollaron una fusión que bebía del funk y el soul, sonidos apenas cultivados hasta entonces en Chile, y que ellos combinaron con elementos latinoamericanos y temáticas tercermundistas, creando un cóctel único en este lado del mundo, y que resultaría de gran influencia para posteriores grupos de hip-hop, funk y afines. Con períodos de interrupción en su trabajo conjunto, la banda se mantiene activa hoy, viva como referencia y también taller creativo y de eléctrica puesta en escena, con una agenda en vivo en marcha y el anuncio de nuevas grabaciones.