2010
Diego Riedemann es un guitarrista post-bop particular. Primero porque, como Marcelo Troncoso, es zurdo y debió realizar su aprendizaje temprano en circunstancias semi adversas. Y luego porque ha definido su estudio a partir del trabajo de pianistas en lugar de guitarristas. Sigue la línea lógica de Bill Evans, Keith Jarrett y Brad Mehldau, aunque en su modo interpretativo también se pueden testear a guitarristas contemporáneos como Kurt Rosenwinkel o Adam Rogers.
En la década de 2010 se les definió como puntas de un recambio generacional para la extendida tradición rockera de su natal Concepción, ciudad con la cual han dialogado en sonido y en colaboraciones. Entre grabaciones y cambios de integrantes, La Julia Smith fue mutando y transitando con vigor por el rock and roll, la sicodelia y el pop con tintes de folk; pero sobre todo con un trabajo de rigor profesional.
El inconfundible sonido del órgano Hammond fue el combustible para el movimiento de esta máquina de tres engranajes llamada Organik Trío. De allí su nombre y de allí su funcionamiento como banda autónoma y "orgánica", formada en 2008 bajo el liderazgo del guitarrista Gabriel Feller.
Cantora magallánica, poeta y viajera, Naara Andrea González Iglesias tomó de su abuela materna el adjetivo de "andariega" para bautizarse en la música popular y emprender con ese rasgo un espíritu de trashumante que la ha llevado a distintos confines del continente, desde el último borde de Punta Arenas, donde nació, hasta la ciudad de Buenos Aires, donde ha realizado gran parte de su vida como Naara Andariega. Su primer disco autoral y conceptual llegaría casi una década más tarde de esos primeros recorridos: Cardinal (2021).
La troncal de los cuartetos vocales de huasos urbanos tiene a este conjunto como nombre principal en una tercera rama de la genealogía. Los Huasos de Algarrobal son “nietos” de Los Cuatro Huasos (1927) e “hijos” de Los Huasos Quincheros (1937) y durante más de cuatro décadas desarrollaron un estilo propio basado en la tradición de ambas agrupaciones, pero proyectado hacia una canción dinámica y versátil.
Con una primera presencia musical en el canto popular y la música latinoamericana, sobre todo durante la década de 2010, Ignacia Inostroza Haase dio un paso decisivo hacia la creación de un cancionero infantil como resultado de su trabajo en el campo de la pedagogía. Con el nombre de Nacha Hasse, en 2021 presentó Canciones para pichikeche, un álbum infantil que contó con la producción musical del saxofonista de jazz Jonathan Gatica, sostenido en diversos ritmos latinoamericanos, desde el el candombe y la chacarera rioplantenses, hasta la música del altiplano y sonidos de la música mapuche.
Cantante romántico y pop, Nicolás Álamo fue uno de los aspirantes en el programa televisivo "Rojo, fama contrafama", parte de la recordada segunda generación de voces juveniles de 2003, entre las que se encontraban Mario Guerrero, Katherine Orellana, Miguel Garcés, Catalina Barrios, la chileno venezolana Isber Rendiles y nada menos que Monserrat Bustamante, la futura estrella chilena de la canción Mon Laferte. Nicolás Álamo llegó a ser finalista, uno de los nombres más apreciados por el público e incluso fue llamado allí "el hijo ilustre de Rojo".
En países del Mediterráneo oriental la palabra 'aksak' representa las métricas irregulares, mientras que 'tacet' es la notación que indica silencio en una partitura. Ambos conceptos se unieron en la propuesta de los guitarristas Andrés Pantoja (n. 1981) y Cristián Alvear (n. 1979), de respectiva formación en las universidades Católica y de Chile. También fundadores del conjunto de cámara Cuarteto Latinoamericano de Guitarras (2006), una vez que salieron de ese ensamble se concentraron en este proyecto musical de formato variable (dúo, ensamble y colectivo), que se dedicó a interpretar obras para guitarra de compositores contemporáneos, pero además tuvo un acercamiento importante a la exploración de la música improvisada y al arte sonoro. A comienzos de 2011 Pantoja y Alvear editaron su disco debut, Dúo, con piezas de Astor Piazzolla, el cubano Leo Brouwer y el yugoslavo Dusan Bogdanovic, y luego actuaron en las Semanas Musicales de Frutillar de ese año.
Phono partió con un grupo de amigos y estudiantes de Sonido, dispuestos a pasar de los covers en uno que otro pub a un espacio en escenarios profesionales, apoyado en su momento por la filial chilena de EMI. Su estética, deudora del new-wave británico y el pop latino, fue forjando un repertorio de canciones propias, radiables y pegajosas. Tuvieron un inicio de rápido impulso: un año después de su debut en vivo (2002, discoteque Laberinto), ya tenían un primer EP. Su álbum Phono (2004) se caracterizó por el rock suave de las guitarras eléctricas y letras que viajaban entre el desamor y el orgullo, además de la exposición de bajones personales (como en "Ya no creo en mí": "Inseguro para enfrentar lo que viene y va / sin disimular que estoy podrido por dentro"). Del disco Humana tentación (2008), El Mercurio destacó que «entre tanto compositor folk y viudos de los Beatles venidos de regiones, a veces necesitamos urgencia, rabia y pasión. Y acá hay varias canciones así». En 2012 adelantaron el sencillo "Eres así", que sería la primera carta de un tercer disco que al final no llegó a término. Paulatinamente la actividad del grupo se fue apagando, e incluso su cantante Ricardo Callealta presentó ese tema, con otras canciones, como un trabajo solista, en un camino que pareció interrumpirse el año 2015, cuando junto al baterista de la banda y el productor Mariano Pavez en el bajo presentó un nuevo grupo: Phardó.
Dos actuaciones en Kidzapalooza, en 2017 y 2019, apartado infantil de los festivales Lollapalooza que han tenido lugar en Santiago durante la década de 2010, marcan las primeras apariciones suyas a nivel masivo. Chilena nacida en Estados Unidos como Sofía Lira, tomó el nombre de Sophi Lira para elaborar un proyecto como cantante pop, el resultado de una formación múltiple iniciada en su niñez en los ámbitos del canto, el baile y la actuación, además de la composición, incluido un paso por la célebre Berklee School of Music de Boston como becaria. Activista medioambiental e incluso embajadora de fundaciones de esta defensa, a los dieciséis años lanzó un disco debut titulado En bósqueda (2019), con canciones adolescentes de pop bailable que enfatizaban estos propósitos, dando cuenta así de una conciencia nueva en la generación centennial.
Pianista, compositor, arreglador, conductor de orquestas y productor discográfico, Francisco Aranda Reinoso es el ejemplar más joven entre los músicos que se iniciaron en conjuntos de la Nueva Ola y que luego se reconvirtieron en figuras autónomas como directores y productores. Es una camada de talentos en la pluma, la batuta y la gestión, que comienza en los años ’60 con gente como Juan Azúa, Toly Ramírez y Jorge Pedredros y deriva en Horacio Saavedra, Juan Salazar, Miguel Zabaleta y Pancho Aranda, nombre recurrente dentro del círculo del Festival de Viña del Mar y la industria televisiva de los años '80.
En la Universidad Austral y los pubs de la sureña ciudad de Valdivia nació Sexual Democracia, un grupo que desde una plataforma sencilla se convirtió en algún momento en un sorpresivo fenómeno de ventas y difusión, justo cuando la música joven chilena no lograba recuperarse de la caída posterior al llamado boom pop de los años ochenta. Desde entonces, el conjunto se ha mantenido activo, atrayendo hasta hoy a auditores a través de una mezcla musical que combina pachanga, sarcasmo, nostalgia y humor hacia el propio fracaso.
Eduardo Balász Tagle es un nombre múltiple en una comunidad de la música chilena próxima a la world music y la new age. Tomó el nombre espiritual de Sat Shabd Singh, entregado por el Yogi Bhajan cuando se inició en sus estudios para convertirse en instructor de Kundalini Yoga. Como Sat Shabd Singh ha explorado en sus discos la herramienta del sonido y sus frecuencias audibles y vibraciones como música para meditación, relación y sanación. Sus trabajos en esta línea son Inspirations from the universe (2002), Guru (2007), Hipnoterapia (2008) y Ardas (2013). Además es ingeniero de sonido, productor discográfico y de conciertos, musicoterapeuta y melómano fundador de la disquería Musicland.
Es una de las agrupaciones más relevantes activas hoy en la dinámica de canto y baile orientada por celebraciones religiosas del Norte Grande. La Sociedad Religiosa Gitanos Santa Rosa se fundó en octubre de 1965 en Iquique. Desde entonces cada año participa de la Fiesta de La Tirana, con todos los cambios de integrantes y repertorio que puede suponerse en un trayecto musical tan extenso. Su origen obrero ha determinado el esfuerzo de su compromiso, que suele agrupar a al menos cuarenta miembros, entre hombres y mujeres, niños y adultos. «Lo que importa es la fe», dicen ellos, y esa fuerza devota, más allá de lo material, resuena en su música.
Milton Russell ha sido uno de los contrabajistas de jazz más activos, dinámicos y solicitados de la escena desde fines de los años 2000, siguiendo una línea de músicos precoces y altamente propositivos iniciada por Pablo Menares, y extendida más tarde por Eduardo Peña. Russell cierra esta tríada de contrabajos que potenciaron el jazz moderno en Chile con diversas militancias y uso de un avanzado lenguaje.
Compositora y multinstrumentista, con estudios de composición, ha sido la cantautoría el camino musical en el que Juga di Prima ha persistido y encontrado una voz ajustada a su expresión. Su trayectoria integra vertientes: del pop a la música pascuense y la chanson francesa; y con un firme apoyo escénico y visual. Su voz peculiar —intensa y dúctil: por momentos, melodramática en su interpretación amorosa— es también marca de su estilo. «Su pasión por folclores del mundo, la ópera del romanticismo italiano y posromanticismo alemán y varias divas de principios del siglo XX, desarrollan en Juga una manera teatral de enfrentarse a la composición», la presenta su sitio web. Una segunda etapa musical la situó en Europa, con un programa de canciones alrededor del mundo del ajedrez, del que ella también ha formado parte activa.
Luego de las muchas sociedades musicales que ocuparon al músico Miguel Conejeros desde los años ochenta, Fiat600 ha resultado ser su proyecto más duradero y de amplio alcance. La autogestión de esta persistente propuesta electrónica es la marca musical más profunda de un músico vinculado en su temprana juventud al punk-rock local, y que también mantuvo en paralelo al dúo Bipolar, pero que hoy se asienta cómodamente a solas entre máquinas.
Los vínculos familiares han sido el principal ancla artística de Tita Parra, pero en ningún caso un fin en sí mismos. Cantautora, guitarrista y tecladista, la mayor de las hijas de Isabel Parra le ha dado forma a un cancionero de rasgos autorales, así como a un estilo de interpretación de raíz latinoamericana registrado tanto en sus propios álbumes como en los de otros músicos. Su discografía se distingue por una fusión que acomoda la raíz folclórica entre citas al jazz y a la música brasilera. Parte de su trabajo se ha dirigido por los derroteros exigentes de la electroacústica, con menciones escritas a problemáticas (identidad femenina, medio ambiente, meditación) de hasta entonces escasa reflexión en el cancionero chileno. Sus grabaciones y conciertos han contado con relevantes músicos de acompañamiento y apoyo, como, en diferentes momentos, Emilio García, Pedro Greene, Chicoria Sánchez y Manuel García.
Américo es una de las mayores voces en la música chilena en el cambio de milenio, especialmente a partir de la popularidad con que su nombre atravesó espacios desde la música tropical nortina a la música romántica de masas, con el álbum de 2008 que lo catapultó a la fama: A morir. Allí, un éxito como “Que levante la mano” instaló a Américo como referente de la denominada "cumbia romántica" que imperó en la década de 2000, y que situó al cantante ariqueño en esa cúspide justo después del estallido del grupo La Noche, máximo referente del estilo.
Karen Franjola es una cantautora cuya música se mueve entre la tradición del pop y la influencia de las raíces folclóricas latinoamericanas. Tiene formación en la Escuela Moderna de Música y ha trabajado con solistas como Francisco Gana y Delia Valdebenito, la cantante Maricarmen Segovia y músicos integrantes de la banda Buena Memoria. En 2016 publicó un álbum que daba cuenta de ese primer período de composición de canciones: Karen Franjola.