2010
Una canción de amor atípica para los estándares populares —adulta, de cuidados arreglos instrumentales, muchas veces dramática— es la forma por la que se ha encauzado la voz poderosa de Gloria Simonetti, incluso desde su temprana juventud. La cantante se convirtió en la intérprete femenina chilena más exitosa de la generación surgida después del Neofolklore, y desde sus inicios en los años sesenta ha persistido casi sin interrupciones en su aplicación a la música.
En una veintena de discos, el grupo Alegría ha popularizado en vivo y en radios los éxitos "Mujeres y cerveza", "Siqui-siqui", "Salta, salta" y "Súper ladrón", entre otros, y ha difundido su música hasta en la región sureña de Perú. Alegría tiene entre sus pergaminos también el haber contado con dos connotados cantantes nortinos de cumbia: Paskual Ramírez, que se presenta como Paskual y su Alegría, y el internacional Américo, que en sus primeros tiempos se rotuló como Américo y la Nueva Alegría. Surgidos en el valle del Limarí de la región de Coquimbo, la zona de mayor tradición cumbiera de Chile, Alegría es un nombre pionero en la cumbia electrónica, y su constante actividad son la prueba irrefutable de su popularidad y su vigencia.
Concebido por la actriz franco chilena Celine Raymond y el músico Cristóbal Montes, Kali Mutsa es un proyecto musical de fusiones, a cuya génesis sonora acuden una multiplicidad de fuentes y estéticas: tradiciones gitanas y elementos de la imaginería sonora bollywoodense, junto con componentes electrónicos, influencias andinas, canciones con letras en romaní y un especial cuidado en la danza y la puesta en escena. Kali Mutsa es el nombre musical de la propia Raymond, mientras que Montes se presentó como Sandoje Catiri. En su relato, la historia de ficción se remonta a 1920, cuando Kali Mutsa nació en el Valle de Pachacuti, quedó huérfana de sus padres gitanos y fue criada por un cacique aymara. De ahí el encuentro de mundos representado en su música. Por su parte, Sandoje Catiri, un director de cine amazónico, descubre a esta joven bailarina del vientre y juntos emprenden su ruta. Muchos años después, Kali Mutsa renace en el cuerpo de la actriz y cantante Celine Reymond. En 2011 publicó su primer EP, titulado Ambrolina, que fue el ariete de Kali Mutsa en la escena de su época. En 2014 inició un trabajo con el productor y cineasta chileno holandés Erasmo de la Parra para desarrollar la idea del que sería el LP Souvenance. El enfoque musical se amplió desde la música balcánica y sus primeras influencias, a una propuesta que integraba sonidos sudamericanos e indios. Con el tiempo, Kali Mutsa se fue relacionando cada vez más como el nombre de la Raymond solista en desmedro del proyecto conjunto.
Era muy lógico que la historia del hijo del vibrafonista Carlos Vera Pinto se encaminara hacia el estudio de este instrumento de percusión melódica. Tuvo el vibráfono siempre a la mano, los discos de Lionel Hampton, Milt Jackson y Bobby Hutcherson en la repisa y acceso directo al Club de Jazz, escenario donde Vera padre se presentaba con el grupo Nexus, que comandaba junto al saxofonista alto Patricio Ramírez. Carlos Vera Larrucea se convirtió en uno de los últimos eslabones en la corta cadena del vibráfono en el jazz chileno.
Las canciones de Óscar Andrade han rozado varios géneros y modas, pero nunca se amoldaron a una de ellas en específico. Su obra se encontró en sucesivos momentos con el Canto Nuevo, la trova y el pop, y experimentó un cambio significativo durante los catorce años de trabajo y estudios del cantautor en Alemania. Antes de cumplir los 20 años de edad, Andrade ya había levantado al menos dos hits imperecederos ("Noticiero crónico" y "La tregua"), y ha sido inevitable que el resto de su trayectoria se compare siempre con esas cumbres de popularidad de los años ochenta. Aunque breve, su discografía acumula composiciones asociables a la balada pero también de provocadora observación social, impuesta en televisión y radios incluso en tiempos en que tal opción constituía un riesgoso desafío político.
Una propuesta de canto y teatro mantiene en marcha el colectivo de cantoras, actrices, instrumentistas y autoras de nuevas cuecas llamado Calila Lila, que se formó en la comuna capitalina de Cerrillos por un grupo de mujeres que hicieron escuela y sus primeras armas como asiduas de La Casa de la Cueca, sede de Pepe Fuentes y María Esther Zamora, y en cantos a la rueda del barrio Yungay. Calila Lila incorpora cuecas propias a su repertorio, instrumentación con guitarra, piano, contrabajo y pandero, y una protagónica presencia de personajes teatrales que definen como figurines: La Jefa, aguerrida comadrona de burdel, y Don Rosa, farrero sin culpas y habitual anfitrión de las fiestas. En 2015 grabaron la cueca “Animita de colores”. La voz "calila" es una deformación del concepto de algo "que tiene calidad", muy utilizado por los viejos cantores de cueca brava.
La variada fauna de los payadores chilenos cuenta con un puma en Teno, un chincol en Rauco, un toro en Collipulli y un lobo blanco en Lonquimay, pero, a juzgar por el nombre, el más cantor de toda la nomenclatura es Sergio Cáceres Quezada, El Canario de Requínoa. Hijo de esta comuna situada en la provincia de Cachapoal, en la Sexta Región, Cáceres es poeta popular, payador y "juglar por excelencia", como lo define el poeta César Castillo Bozo en su "Lira popular rancagüina" publicada en 1999.
Actriz y cantante, Natalie Yunis expone un pop romántico guiado por la guitarra acústica y calibrados arreglos musicales. Es hija del astro del rock and roll y la Nueva Ola, Peter Rock, a quien dedicó su primer trabajo autoral, Paso a paso (2015), con singles como "Quiero amarte", "Melodía", "La espera" y "Para qué".
Con ramas familiares que provienen de La Araucanía en su linaje paterno y desde el Biobío en el materno, Vasti Eunice Michel Castillo se ha definido en el oficio musical como "heredera de cantora campesina". Como cantautora contemporánea ha tomado el folclor sureño, pero la ha reconvertido en una música de fusiones, lo que quedó expuesto sobre todo en su primer disco: De tierras y asfaltos (2009), donde en sus canciones Vasti Michel habla de ambos mundos.
Su concierto ofrecido en Tocatas Mil, en el marco del festival Santiago a Mil de 2017, dio impulso a este proyecto de música infantil que combina canciones con el teatro. Nacidos como una extensión de la compañía Teatro Atanor, rápidamente Los Patapelá se instalaron ese año en el circuito con el disco Isabel Patapelá, un recuento del material que fue puesto en escena para esa obra de teatro para la infancia, sobre la niña Isabel, personaje sin zapatos que gusta de escuchar discos vinilos, y que conduce los conciertos del sexteto. Musicalmente Los Patapelá cultivan estilos de la vieja escuela, swing y dixieland, con instrumentación de época, clarinete, saxofón y flauta, además de acordeón, contrabajo y batería.
Macarena Muñoz es Jayu, una cantautora pop y folk antofagastina que a los 19 años alcanzó su primera figuración mediática cuando fichó en el último elenco de artistas del Sello Azul antes de cerrar su proyecto de producción discográfica con nombres propios (Aticoy, La Bandita del Domingo, Planeta No, Taconeras y Marco Andreu). Su estreno bajo ese alero fue a través del disco Eternidad (2015).
Que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer es aplicable también a Sinergia, con la salvedad de que, en su caso, se trata de una mujer robusta detrás de un grupo de hombres. "Mujer robusta" fue el primero de muchos éxitos que impusieron el nombre de esta banda en el país completo, elevándolos como un peculiar ejemplo de una trayectoria rock guiada por cauces poco convencionales y de una encomiable persistencia. Entre sus canciones —plasmadas en varios discos y EP— aparece una serie de clásicos que han marcado la música popular en el comienzo del milenio.
Emilio Santana es Chino Santana, sociólogo de profesión pero a la vez un compositor, poeta y músico de rock que entró de lleno en el folclor tras sus expediciones por el Ñuble para descubrir, estudiar y proyectar la música de esas tierras. En ese período conoció también la leyenda del cantor Cabeza de Toro. Entonces recuperó la figura de ese chamán a través de la música del grupo Kabeza de Toro, una experiencia de aleación entre la cueca, la tonada, el corrido, la música beat y la sicodelia. Sus trabajos posteriores como solista confirmaron la idea de un folclor en permanente movimiento.
Una aproximación desprejuiciada al pop y la electrónica ha definido la trayectoria de Chicarica, una de las muchas bandas nacidas a mediados de la década de 2010 en Santiago. Sus integrantes, además, se han caracterizado por desarrollar proyectos en paralelo y colaborar con otros grupos y solistas.
Los Dos Maulinos son una sociedad de músicos del Maule. Mauricio Vega, de Linares, y Miguel Molina, de Molina, desarrollaron un riguroso trabajo de recopilación e interpretación del repertorio campesino de su zona. Se conocieron en Santiago el año 2013, cuando ambos eran músicos de los circuitos de la cueca. Vega estaba recopilando tonadas y canciones del Maule cuando Molina llegó como invitado a una tocata de Los Guainas, grupo del que Vega era parte. Ambos descubrieron su afinidad con ese repertorio. La dupla dejó un único disco, Vamos cantando cantores (2016).
Con el formato de ensamble moderno, violín, bandoneón, piano, contrabajo y chelo, Maldito Tango se unió a la escena tanguera de la década de 2010 que marcó el inicio de un resurgimiento de esta música, tan popular en la primera mitad del siglo XX en Santiago y Valparaíso. Dirigido por la violinista Rocío Acosta, se instaló entre esa comunidad del llamado "tango nuevo", una música del siglo XXI pospiazzolliana, con la investigación de repertorios diversos y rescate de tangos de autores chilenos. En ese sentido, las investigaciones de Acosta sobre el tango de la década de 1940 y la tesis "Tango en Chile: una nueva propuesta estética (1990-2019)", vinieron a establecer una plataforma desde la que el grupo puso en marcha su propuesta. De hecho, el conjunto toma su nombre de "Maldito tango", composición señera de Osmán Pérez Freire, de 1916. Maldito Tango ha trabajado con cantantes como Genaro Prieto, Pablo Moraga y Marina León y ha sido número presente en el Festival Valparatango de Valparaíso.
Unidos inicialmente por su afición común a la canción de molde beatle, los integrantes de Los Bunkers mostraron con el tiempo otras aristas e inquietudes creativas, ampliando también sus planes y la ambición de su alcance. De Concepción a Santiago, y de ahí al DF mexicano, el quinteto ha tenido una historia con casi todas las paradas biográficas posibles: independencia y contrato multinacional; quiebre y reunión; pequeños bares y grandes estadios; y así. Han sido una banda de éxito extendido y perdurable en el tiempo, sin competencia en Chile para un tipo de sonido que dota de referencias latinoamericanas el molde de rock de guitarras importado y aprendido por su aplicada melomanía. La potencia de su sonido en vivo y la disposición a un trabajo profesional de constante autoexigencia han sido marcas distintivas en su identidad como banda. Con su mudanza a México, en 2008, Los Bunkers se convirtió en el nombre chileno con mayor actividad en ese país por casi seis años, hasta que en marzo de 2014 anunciaron un «receso indefinido», que al fin se resolvió en 2023 con masivos conciertos de regreso y un nuevo álbum.
Por supuesto en un juego de palabras entre el jazz como lenguaje musical adoptado desde su propia realidad y la estación televisiva catarí Al Jazeera, el grupo talquino All Jazzera ha desarrollado una propuesta de fusión libre, mezclando en su música sonidos y elementos diversos que van desde el jazz y el funk hasta el rock y el rap e incluso elementos de la música mapuche.
Cultora de pegadizos ritmos bailables que ella ha definido como "electro cumbia uterina", María Paz Artigas toma el nombre de Catártica Animal para proyectar un trabajo como cantante solista, siempre en ese campo de la transformación de la cumbia a partir de la influencia de los sonidos urbanos y otros elementos del pop. En momentos previos integró temporalmente el dúo melipillano de cueca femenina Las Pecadoras, que dejó un marcado acento feminista antes incluso de los tiempos de movilizaciones. El canto de Artigas aparece en el álbum Cuéntame una cueca (2016). "La afro cumbia y los sonidos urbanos son los que nos llaman a la catarsis colectiva. El baile es fundamental para explorarnos y reconocernos", ha dicho la autora de canciones como "Ay corazón" y "En libertad", singles principales del EP Soltar (2018).
Banda de reggae originaria de Ovalle que plantea una propuesta de lo ellos llaman "reggae-soul-system", declaración musical propia contenida en la canción homónima. Comenzó a tocar en la Cuarta Región en 2008, con un circuito principalmente instalado alrededor de la dupla de voces formada por Rodolfo Torres y Lesly Carvajal. Su primer disco es Fuera de Babylon (2014).