2010
Helmut Reichel pasó del violín clásico al violín gitano, y de ahí llegó al violín jazzístico como uno de los escasos solistas en este instrumento en el género. Con Reichel a mediados de la década de los 2000 se añade un eslabón más a esa corta cadena que ha tenido nombres históricos como Pablo Garrido y Carlos Salas (jazz melódico) y otros más contemporáneos como Roberto Lecaros y Hugo Díaz (jazz fusión). Considerando los estilos, Reichel tomó una posición en el hot jazz como revivalista, y alternó en el post-bop con sus grupos formados en Alemania.
Entre la contundencia arrolladora de un tenorista como Cristián Mendoza y la aguda profundidad musical de otro como Agustín Moya, está Maximiliano Alarcón, conocido en el circuito con diminutivos "bop" como Max o Maxi, su marca indeleble. Versátil solista del saxofón tenor, su punto de vista musical lo ha incorporado indistintamente a las escenas del jazz contemporáneo y a las de la música popular de raíces negras, con intervenciones en proyectos de soul, funk y hip-hop.
Inicialmente conocida como integrante del dúo Dënver, que en la década de los 2000 se unió a una estética nueva en el pop independiente, Mariana Montenegro tomó un camino como nombre propio poco después de su separación musical de Milton Mahan en 2018. Cantante, compositora, tecladista y productora, se encaminó de manera determinante hacia el pop dance como resultado directo de sus incursiones como DJ especializada en electro, house y disco hacia 2015. Su primer disco solista como nombre en el pop es La mar (2020). Sus primeras canciones señalaron entonces ese rumbo de estética retroelectro: "Suave", "Música", "Reprimiendo" y "Sólo vine a bailar" son algunas de las composiciones que luego aparecerían en ese debutante La mar (2020), producido por Alejandro Paz y estrenado días antes de la declaración global de pandemia. Como DJ ha aparecido en hitos como Recreo Festival, Fiebre Fiesta, Holograma y Mapocho Bailable, y como artista pop, su puesta en escena de fantasía de discoteque presentó cuerpos de baile, coreografías y luces.
Antes de convertirse en uno de los escasos ejemplares del jazz vocal masculino sobre el final de la década de los 2000, Juan Pablo Rivera hizo una larga carrera como bajista eléctrico. De hecho fue uno de los más jóvenes exponentes del jazz en los años '90 (junto a Felipe Chacón en sus inicios y a Christian Gálvez). Sólo un cambio de ruta radical lo transformó en intérprete de swing una vez que descubrió otras propiedades musicales durante sus largas estadas en Norteamérica como estudiante y músico. Así se ubicó en un mapa de voces dominado por mujeres y con la sola presencia del barítono Rodrigo González como jazz singer.
Santiago All Stars es una orquesta de salsa en Chile, formada por una selección de músicos de otras agrupaciones, y que desde comienzos de los años 2000 mantuvo un sólido y estable circuito en vivo. Encabezada por el trombonista Héctor Briceño (el popular Parquímetro), y el percusionista Jorge Hasbún, el conjunto busca ba tributar los sonidos de la salsa original. Su nombre es un homenaje a la Fania All Stars, emblemática banda latina de Nueva York de fines de los años '60. En sus grabaciones han incluido también versiones "salseras" de canciones chilenas, y presentaciones de estrellas chilenas de la canción, como Cecilia, Buddy Richard y Palmenia Pizarro.
Cantante romántico y pop, Nicolás Álamo fue uno de los aspirantes en el programa televisivo "Rojo, fama contrafama", parte de la recordada segunda generación de voces juveniles de 2003, entre las que se encontraban Mario Guerrero, Katherine Orellana, Miguel Garcés, Catalina Barrios, la chileno venezolana Isber Rendiles y nada menos que Monserrat Bustamante, la futura estrella chilena de la canción Mon Laferte. Nicolás Álamo llegó a ser finalista, uno de los nombres más apreciados por el público e incluso fue llamado allí "el hijo ilustre de Rojo".
El músico que más tiempo ha permanecido en Lucybell vivió junto a esa banda cambios, quiebres, viajes y una activa discografía antes de animarse a compartir su trabajo solista, la que hasta hoy mantiene en paralelo a su trabajo junto al grupo. El disco Gémini mostró en el año 2009 una veta de cantautoría asociable a un rock romántico y de base electrónica, que el propio Valenzuela definió como fruto de una «reinvención que está en la sonoridad que traté de darle al disco, trabajando con secuencias, teclados, guitarras. Es como la banda de un solo músico».
Si bien Hammuravi comenzó su historia como una banda alrededor de Nataly Gandarillas —más conocida como Naty Lane en los círculos musicales de la época—, pronto pasó a adquirir el estatus de proyecto solista. Con ese nombre, la cantante y bajista de la Quinta Región completó una faceta musical que la había instalado como un referente en el rock porteño de los subsuelos a través de agrupaciones donde ella tocaba, principalmente Fatiga de Material (desde 2008) y Adelaida (desde 2016). Su primer disco como Hammuravi es Fuego negro (2021).
Gameover fue el grupo con más vocación pop del circuito de rock independiente de comienzos de los años 00. Iniciados en círculos punk y en torno al pop ingenuo del sello Gatomo, ganaron marcas como su actuación con Stephen Malkmus en el Teatro Novedades en abril de 2002, , el triunfo en el concurso de nuevas bandas del programa radial ‘‘Super 45’’ (2001) y sus tres canciones en la película Los debutantes (2003), incluida una versión de ‘‘Creo que te quiero’’, del grupo Nadie. El nombre no se dice en inglés. Se pronuncia ‘‘gameover’’.
Un proyecto que se ubica en las fronteras del teatro y la música es Pink Milk, elenco formado por tres jóvenes actrices que se propusieron recrear en escena canciones de los años '40 y '50 conocidas por el cine y en la interpretación de grupos femeninos como The Andrews Sisters, o por divas como Marilyn Monroe o la española Lilian de Celis. Una cuidada caracterización, un riguroso trabajo vocal y un amplio repertorio de canciones de entreguerra y posguerra las llevaron a grabar en 2015 su primer disco y a participar en una serie de montajes y conciertos teatrales.
Entre el frente de grupos de rock surgido en Chile a fines de los años '90 coinciden pioneros como Yajaira y nuevos exploradores como Familia Miranda, pero un nombre está al centro de la escena: Guiso. Además de instalar el sello Algorecords, por el que han editado sus discos junto a los de varios otros grupos, este cuarteto actuó con persistencia en vivo, mostró su música en Argentina, Uruguay, Brasil y Colombia, e hizo perdurar por dos décadas que persistió en ganar nuevos espacios. Todos sus integrantes se mantienen hoy vinculados de algún u otro modo a la música, siendo el trayecto más constante el del dúo Perrosky.
Modelo y actriz en su primera adolescencia, Luciana Echeverría se convirtió en cantante pop cuando la producción de TVN creó el grupo Six Pack para acompañar con música el éxito que obtuvo su serie juvenil "Karkú" desde 2007. Allí, Echeverría llegó con quince años para ser una de las protagonistas (Luty), compartiendo el plató con Raquelita Calderón (Kel), la más popular del sexteto. Entrada la década de los 2010, Echeverría se convirtió en un rostro recurrente en la industria de las teleseries, dejando suspendida su faceta de cantante. Luciana Echeverría grabó los discos Six Pack (2007) y Up (2009) y cantó en el Festival de Viña del Mar de 2008. Pronto se alejó del proyecto de pop adolescente y de esa estación televisiva tras participar en tres temporadas. En 2009 llegó a Canal 13 para actuar la teleserie "Corazón rebelde", adaptación chilena de la serie argentina "Rebelde way". Allí interpretó el papel de Coté junto a los actores y cantantes Denise Rosenthal, Augusto Schuster y Madgalena Müller (todos del grupo Amango) y el actor Ignacio Garmendia. El éxito de la producción se tradujo en un disco con las canciones de la historia, que fue editado en 2009: Corazón rebelde. Promediando la década de 2010, ella se volcó ya definitivamente a su rol actoral y dejó el mundo de la música, participando en sucesivas teleseries, series y películas de cine como Johnny 100 pesos: capítulo dos (2017).
Inicialmente cultora de la canción melódica, la música popular y la bossa nova, Paula Lizana consolidó durante su estada en Francia una mirada mucho más abierta alrededor del canto, que la llevó a proyectarse en la música lírica, la ópera, los coros sinfónicos e incluso como una voz especialista en el campo del teatro musical. Durante su primera vida en Chile, editó el disco Primores (2005), que dio cuenta de esas experiencias tempranas, antes de convertirse en una cantante chilena en Europa.
Ya se Fueron es la banda de rock que desde 2014 presenta en sus líneas al escritor, cronista y poeta Roberto Merino, autor de libros como Horas perdidas en las calles de Santiago y Transmigración, quien había iniciado un proceso de composición de canciones antes de estudiar Literatura en la universidad y había abandonado por años. Acompañado además por otros músicos fundadores, como Sebastián Astorga y Nicolás Letelier (ambos con militancia en Puta Marlon), la banda se centró de lleno en una estética de la psicodelia, con rasgos nítidos de música improvisada y de atmósferas de sonido. Ya se Fueron apareció entonces en una escena musical independiente con sus álbumes Uno (2014) y Enero (2017), editados por el sello Cápsula Discos.
Las comarcas cordilleranas de Lonquimay constituyen el espacio decisivo en la historia personal de Nicolás Michel, y desde allí su nombre se ha proyectado como el de un trovador eminentemente sureño. Sus canciones aparecen como crónicas territoriales o visiones impresionistas de La Araucanía, sobre todo en la panorámica que muestra su primer álbum, Sur temprano (2016). Allí se exhiben textos sobre reflexiones y pasiones personales, pero también sobre la poética de la naturaleza, crítica social y canción contingente, temáticas que han marcado su escritura y su canto.
Cultor de lo que se ha denominado "astroarte", Claudio Recabarren Madrid es un pianista, organista y compositor que ha explorado la música en contacto estético y ético con el universo. Suya es la propuesta de un piano bajo un insondable océano de estrellas, programática puesta en escena que ha llevado a distintos observatorios astronómicos en Chile y a planetarios alrededor del mundo. Su obra alcanzó en 2020 un punto cúlmine con la obtención del primer premio en el Festival Fulldome de Jena, en Alemania, con la música para la película Piano under the stars.
Confirmada la disolución de Pánico, la banda que lideraron durante más de dos décadas, Eduardo Henríquez y Carolina Chaspoul (Edi Pistolas y Carolina Tres Estrellas en su antigua agrupación), fundaron Nova Materia, un dúo con el que profundizaron sus exploraciones en torno a la música electrónica y la utilización de materiales diversos para la creación musical.
El abrazo al pop más luminoso, bailable y gozoso guía a Giovanni Gellona en su trabajo musical. «No soy un músico docto ni estoy al nivel de los nuevos consagrados en la música nacional. Me siento más atraído por la genialidad de Cecilia Pantoja, la pelvis de Juan Antonio Labra y la energía de Raffaella Carrá», admite el cantante sobre su pauta de influencias y el alcance de sus canciones.
Cantante de rock y pop, Marcela Perales tuvo su primera aparición masiva como integrante de Polémika Miró, grupo mixto que en 2003 interpretó la canción principal de "Protagonistas de la fama", el primer programa de telerrealidad de la historia, convirtiéndose de este modo en una experiencia pop de alta rotación. Ese mismo año el grupo sacó el disco Mucho más que dos, con el sello Warner, pero pronto se disolvió. Antes de ser solista, Marcela Perales realizó colaboraciones en diversos frentes musicales, con nombres que van ámbitos muy diversos: el compositor new age Joakín Bello, la cantante lírica Esperanza Restucci y el grupo metalero Dorso. Uno de sus integrantes, el guitarrista Gamal Eltit, trabajó directamente en el debut autoral de Marcela Perales, a través de un disco de rock titulado El juego (2021), sucesor de una primera experiencia discográfica con el álbum de versiones de rock clásico, realizado un año antes en el contexto pandémico, titulado Covers from the quarantine.