2000
La música tropical ubica protagonistas en lugares y funciones diversas, y Juan Chocolate Rodríguez se ganó esa figuración merecidamente en el micrófono. Fue desde los años cincuenta voz para la cumbia, la salsa, el bolero y otros ritmos de raíz centroamericana, y sobre todo como el gran cantante afrodescendiente de carisma, estilo e impronta en orquestas de época como la Cubanacán y la Ritmo y Juventud.
Fabiola Moroni ha sido una intérprete de diversos repertorios melódicos de carácter latinoamericanos que incluyen bolero, vals, bossa, tango y canciones chilenas de raíz, pero fue durante su estada de diez años en Europa que ese espectro de estilos se amplió mayormente hacia un lado pop y jazzístico en su propuesta. Se consolidó de esa manera desde los años 2000 cuando inició su camino solista. Moroni es parte de un grupo variado de cantantes chilenas que han tenido experiencia en Alemania: Cristina Gálvez (fusión latinoamericana), Verónica González (world music), Claudia Maluenda (cabaret) y tiempo después Esperanza Restucci (canto lírico).
Amérika'n Sound se conformó en 1995, y ya en 1996 se habían trasladado desde Iquique a Coquimbo, plaza mayor de la cumbia en Chile, cuando se produjo el primero de varios cismas: El cantante Pipo Olmos, junto a otros tres músicos, se separaron del grupo original para formar Tro-pika'l Sound, con el mismo sonido de la banda original, y un casi idéntico repetorio. En 1997, de hecho, grabaron un poquito después que sus ex compañeros, el tema argentino "Haciendo el amor", y el fenómeno "sound" también alcanzó para ellos (es suya la versión que aparece en la exitosa película El chacotero sentimental, de 1999). La grabación de numerosos discos los tuvieron en los rankings de venta hasta que el fenómeno decayó en los 2000. Desde entonces Olmos tuvo un nuevo grupo, Pipo y sus geniales, y desde el 2005 ha regresado varias veces a Amérika'n Sound. Tro-pika'l ha tuvo otros cantantes, pero su funcionamiento ha sido más bien irregular.
Luis Hernando Montt Bastidas, más conocido como Nano Montt, es un músico osornino nacido en 1925 y dedicado por más de seis décadas a una trayectoria de cantante popular, tanto en el sur de Chile como en Perú, donde pasó parte de su trayectoria. Sus inicios tuvieron lugar en los espectáculos musicales organizados por radio Llanquihue en el Teatro Victoria de Puerto Montt en 1944. Apenas dos años más tarde se estableció en 1946 en Perú, país donde grabó más de cincuenta singles de boleros y valses peruanos para la disquera Gemsa Odeon. Luego de recorre además otros países, en 1977 volvió a Chile, para radicarse en Puerto Montt, donde vivió sus últimos años.
Dos canciones, “Me voy a bailar” y “Dicen” lanzó el año 2008 Cathy Barriga, una dedicada a las dueñas de casa y otra a responder críticas por sus capacidades vocales. Figura recurrente en los sets televisivos de la época, probó suerte como cantante luego de ganar el programa "Cantando por un sueño" de Canal 13. Más conocida por su rol de "Robotina", la modelo del programa “Maldita sea” del canal Rock & Pop, o como bailarina del programa juvenil "Mekano", su fugaz carrera musical no alcanzó a cumplir tres años, debido a su sorpresivo ingreso a la arena política en 2012. Barriga llegó, incluso, a ser alcaldesa de Maipú.
Ocho partituras marcan el primer tramo de la ruta creativa del compositor y académico Jorge Aliaga, uno de los nombres más importantes de la música para cine de la generación de los ’90. Aliaga la define como “música para medios” y ahí integra todo lo fílmico, escénico y gestual, como cultor y defensor de una composición basada en el estudio del guión por sobre el de la sola imagen.
Cultor de la música típica y el cancionero chileno de tonadas, Los Huasos Hidalgos fue el último conjunto encabezado por el compositor y autor Raúl de Ramón, eslabón fundamental en la cadena de la historia de la música de raíz y fundador del célebre elenco de Los de Ramón, que funcionó entre 1956 y 1971. Inspirado en el espíritu de lo que se entendía como señorío e hidalgía del huaso centrino, el conjunto celebró a través del canto esa tradición del folclor chileno vista desde los contextos urbanos.
Baterista de jazz tradicional, integró diversas formaciones de la Retaguardia Jazz Band, desde su llegada en 1987. Jorge Carvallo fue un activo músico del Club de Jazz, y en su calidad de dibujante también retrató en caricaturas a decenas de músicos de jazz de épocas distintas. Su piezas ha sido expuestas en muestras permanentes en las sedes del club.
Una vida repartida entre Chile y Suecia tuvo Lautaro Parra Sandoval, hermano menor de los célebres Violeta, Lalo y Roberto; y, como ellos, creador hábil en el canto y la poesía popular, además de reconocido en su destreza como guitarrista. Ese canto y las décimas fueron las expresiones preferidas por un artista que también expuso pinturas y publicó novelas, como Jacinto Laguna y La Pacha Mama.
Con un sonido denso y oscuro, este trío santiaguino asomó en la movida rockera chilena de inicios de los 2000 con elementos contemporáneos y recursos musicales perspicaces. Tan raro como su nombre, Pacu (que es como en guaraní se le llama a un pez de río de gran tamaño y muy estimado por su carne) buscaba inspiración en grupos extranjeros, como los estadounidenses Tool, para demostrar sus aires progresivos y la fusión de rudeza con sonidos electrónicos. Con su disco Sube (desde la profundidad del ser) (2004), además de lucir la sólida interpretación del vocalista Claudio Robledo mostraron un elegante uso de secuencias y sonidos electrónicos, trabajados junto a César Ascencio, guitarrista de la banda rockera Libra.
Por más de tres décadas y sin interrupciones, Rodrigo Pera Cuadra ha ensamblado en la música de su banda un complemento de composición y sonido, con historias y leyendas de origen mitológico, sueños de horror cósmico, mucha sangre, lo bizarro y lo absurdo, lo extremo en todo sentido, el cine gore, los maestros de la ciencia ficción H. P. Lovecraft y Edgar Allan Poe y antípodas musicales como las de las bandas de thrash-metal Cannibal Corpse y rock progresivo Genesis, dos de sus inspiraciones artísticas.
Santos Rubio es el más reconocido de los artistas que encierran todos los oficios del canto a lo poeta: cantor a lo divino y lo humano, poeta popular, payador y guitarronero. No sólo es hasta hoy un referente obligado de esa tradición. Ya a comienzos de los años 50 recibía de sus mayores la escuela del guitarrón y del canto a lo divino, y desde entonces enseñó esa tradición en escuelas y universidades, se presentó en encuentros de payadores y guitarroneros y grabó discos con Víctor Jara o con el elenco que en plena dictadura restituyó la popularidad de la paya junto a Pedro Yáñez, Jorge Yáñez y Benedicto Piojo Salinas. El Premio a la Música Presidente de la República que ganó en 2004 fue un reciente reconocimiento a su valiosa trayectoria.
Raúl Lobito López es saxofonista de la generación pionera en la fusión del jazz, el rock y la música latinoamericana, que empezó a despuntar en los años '70 y '80. Fue integrante de dos agrupaciones consulares en las vanguardias de la época: Quilín (1979) y Alsur (1986). En su época posterior en Coquimbo, López abrazó las influencias nortinas, las geografías física y humana, así como los ritmos y danzas folclóricas de un vasto territorio en las puertas del desierto y el altiplano. Desde esa posición y en mezcla con lo jazzístico, a los 70 años escribió sus primeras composiciones y publicó su ópera prima; Sudamerijazz (2022).
Iniciado en el jazz por el pianista Moncho Romero e integrado a su trío como reemplazante de Pablo Menares en 2006, Pablo Vidal hizo sus primeras presentaciones en el club Miles durante todo 2007. Ahí se vinculó con jazzistas jóvenes de esta órbita, como parte de una camada de contrabajistas de la segunda mitad de la década que tocaron en distintas direcciones: Nelson Vera, Eduardo Peña, Rodrigo Espinoza, Carlos Arenas, Maximiliano Flynn y Amanda Irarrázabal.
Aunque comenzaron como Réquiem en 1989, la historia oficial de esta banda arranca en 1995, con sólo un sobreviviente de esa etapa inicial, el guitarrista Julián Durney. La banda es nombre fundamental del aggro-metal chileno, trascendiendo los circuitos del género para ingresar incluso a la parrilla de MTV. Su historia de más de una década incluyó logros y también notables pruebas dramáticas, como la muerte de su líder, destacando siempre un sonido rockero de búsqueda y evolución a lo largo de una discografía estable y una agenda siempre activa de conciertos.
Canciones discotequeras de ritmo latino y alta temperatura como "La pompita", marcan el rumbo de la música de Laura Serrano, nacida en Bolivia y activa profesionalmente en Chile en su adultez. Modelo, actriz, presentadora de televisión y cantante, la cruceña se inició en su país en 1995, a los diecinueve años, en la cadena televisiva ATB. Allí fue presentadora del programa infantil "Sipiripi". Al año siguiente Serrano tenía planes de debutar como cantante con un disco que quedó entrampado. Así viajó a Chile en 1997, donde ha sido figura televisiva y se dio a conocer como cantante de pop latino y reguetón. Sus canciones más conocidas son "Si nos duele", "Estoy pensando en ti", "Préstame tu corazón", "Amante" y la mencionada "La pompita".
Las medialunas de Chile y distintas fiestas huasas han sido espacios para el canto y un repertorio de tonadas y cuecas de la parralina Fátima Carreño Sepúlveda, una exponente que recoge la tradición del canto de rodeo y la música corralera, animando aquellas largas jornadas de campeonatos y festividades. Iniciada en los años '90 en una herencia de guitarra legada por su abuela paterna, Fátima Carreño participó en una serie de festivales en los que fue ganando premios y visibilidad. El primero de ellos como una escolar de doce años en su comuna de Parral, con la canción "Adiós corazón amante". Luego escaló en festivales provinciales en Colbún y regionales en Cauquenes, hasta que en 2009 se impuso como cantora folclórica en el famoso Festival del Camarón, de Ñiquén, con la tonada "China enamorada". Como educadora ha encabezado programas de canto, danza y guitarra folclórica así como integrar la Asociación Nacional de Cantoras. Como intérprete también secundó a la insigne cantora de rodeo Mirtha Iturra en sus apariciones en medialunas en el marco del Campeonato Nacional de Rodeo Chileno.
Criminal ha sido el producto de exportación más sólido y eficaz salido del rock duro chileno. Con integrantes ya destacados antes en bandas tan importantes como Pentagram y Nimrod, la banda levantó desde principios de los años '90 un sonido eléctrico de gran potencia, que hacia fines de esa década ya les permitía codearse con nombres de talla mundial. Criminal es hoy una banda de formación multinacional, que tiene a Europa como centro de operaciones y que se mantiene como referente para grupos que confían en el poder del trabajo y la autogestión.
Sebastián Longhi Leinenweber fue uno de los nombres que poblaron los programas televisivos a comienzos de los años 2000, espacios ded telerealidad y concursos de talentos de voces. En su caso, llegó a obtener el segundo lugar del reality show de Canal 13 del segundo semestre de 2003, llamado "Protagonistas de la música" (Romina Martin, Bernardita Henríquez, Feliciano Saldías), sacando partido a una propuesta de personaje y su imagen excéntrica y teatral.
Varias líneas describen a Ignacio Reyes Guzmán en la música. Es payador, poeta popular, cantor, educador y multiinstrumentista. Como cultor del rabel, colonial instrumento de cuerda frotada previo al violín, llegó a publicar un profundo trabajo de recopilación que contribuyó al campo de la investigación y la divulgación del folclor a través de un repertorio de tonadas interpretadas con el rabel: Pretendo de hacer un ramo. Reyes ha sido también director del conjunto Décima Orquesta, un proyecto contemporáneo que vino a proponer una nueva idea para la paya.